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24 noviembre 2018

Gibraltar, británico para siempre (segundo episodio)

Este artículo no pretende ser un análisis histórico basado en el Derecho Internacional Público, sino una opinión sobre una situación de hecho. Como han demostrado varios hechos históricos (Alemania, Kosovo), la realidad política no respeta necesariamente tratados o configuraciones históricas de los estados o las naciones. En este caso, la realidad política no puede medirse en un tratado de hace 300 años ni en lo que era Gibraltar en 1704.


Han pasado nueve años desde que comenté una situación similar a la que vivimos en la actualidad. Ya entonces, siendo Ministro de Asuntos Exteriores  el señor Moratinos, hubo un debate a raíz de que éste reconocía el derecho de los gibraltareños a seguir siendo británicos. Las reacciones en España a la visita de Moratinos a Gibraltar fue uno de esos ejemplos de absurdidades de la política española con connotaciones históricas más propias de tiempos del franquismo que de un país moderno.

Moratinos saluda al entonces
Ministro Principal Caruana,
jefe del gobierno de la colonia.
Tras estos años, con Mariano Rajoy al frente del gobierno, hubo nuevamente polémicas periódicas sobre la Roca, sin que nada cambiase sustancialmente, salvo que el comercio entre España y Gibraltar ha ido en aumento, al igual que la superficie construida y la población de la colonia británica. No por último, la prosperidad de la Roca y del Campo de Gibraltar se debe a esta circunstancia particular de que Gibraltar es una colonia británica.

Resulta ahora que con el Brexit se extiende cierto nerviosismo. El nuevo presidente del gobierno, Pedro Sánchez, que llegó a ocupar el poder ejecutivo de una forma bastante irregular, aunque no ilegal, por la puerta de atrás aprovechando cierta imprevisión en la Constitución, pudiendo gobernar con apenas un 22% de los escaños del Congreso gracias a pactos lúgubres con el sector político más radical y extremista de España, hace apenas diez días afirmada que el hecho de no haber intervenido en las negociaciones del Brexit para tratar el tema de Gibraltar era por pragmatismo, salta ahora después de haberse finalizado las negociación entre el Reino Unido y la Unión Europea para ponerse en escena desde la dictadura comunista de Cuba y pretender paralizar toda una cumbre europea organizada exclusivamente para aprobar los acuerdos con el Reino Unido.

Pedro Sánchez en la república comunista de Cuba
No por último se debe esta actitud a lo imprevisible del carácter del primer ministro español, que un día dice una cosa y al día siguiente la contraria, sin inmutarse, según dependa de unos u otros apoyos o de vender consejos y no tener para sí mismo. También habrá sido influido este idólatra de dictadores comunistas y odiados profesional de Franco por sus camaradas cubanos, pues su mirada durante la rueda de prensa dejaba bastantes dudas acerca de su estado mental. Pero, seguramente no se saldrá con la suya. La UE no permitirá que después de lograr un acuerdo tan difícil llegue este mequetrefe para montar su numerito particular de circo pensando que puede obtener lo que no se ha logrado en más de 300 años, y de hecho el presidente del Consejo Europeo, Tusk, ya ha conseguido pararle los pies al boy ególatra de España.

Una cosa está clara: Que España haya perdido Gibraltar dos veces seguidas es su propia culpa, y no sirve de nada el constante pataleo casi infantil de los políticos de este país cada vez que creen que se ha lesionado la soberanía española sobre un territorio que desde hace más de 300 años no es suyo, sino británico.

Sede del gobierno de Gibraltar
Tras la primera ocupación de la roca por los ingleses, las tropas españolas habían logrado recuperar el territorio, pero por poco tiempo: Aprovechando una de las muchas fiestas en España y a sabiendas que los españoles son muy fiesteros, los ingleses volvieron a ocupar el peñón para quedarse para siempre, y de nada sirvieron los asedios por el lado español, como se puede ver muy bien visitando los lugares históricos de la colonia británica.

En 300 años, la realidad social y política de la Roca ha cambiado mucho. Su población tiene hábitos realmente británicos, y se siente también británica, aunque muchos de los llanitos suelen hablar entre sí en un andaluz bastante castizo de la zona, combinado con un inglés muy británico. 

En todo este tiempo, España no ha sido capaz de recuperar la Roca. Tal vez porque en el fondo nunca ha tenido un interés especial más allá de su situación estratégica en el estrecho de Gibraltar, un estrecho que por otra parte España siempre ha podido vigilar muy bien desde Ceuta y Melilla, así como desde los peñones de Vélez de la Gomera, Alhucemas y las Islas Chafarinas. De Perejil mejor no hablemos, porque España nunca se había ocupado realmente de esa pequeña roca junto a Ceuta a pesar de que podría servir muy bien para controlar el tránsito de pateras. Y si España apenas muestra interés por sus enclaves africanas vecinas del actual Reino de Marruecos ¿por qué tanto interés por Gibraltar? Evidentemente, por el orgullo herido. Si el orgullo español, muy amenazado por otro lado, por Cataluña y el País Vasco, depende de ese minúsculo territorio rocoso, poco debe de haber de lo que España puede estar orgullosa.

Quizás la última oportunidad que tuvo España para convencer a los gibraltareños de que sería mejor vivir como parte de España y recuperar así Gibraltar, se perdió hace tiempo, justamente cuando el Generalísimo Franco decidió cerrar la verja por tiempo indefinido. Fue precisamente ese aislamiento total de Gibraltar de España lo que reforzó su identidad nacional británica al tener que moverse siempre en avión o barco, no pudiendo nunca acceder directamente a España, sino solamente vía Tanger o Londres. 

Guardia frente al
Gobierno de Gibraltar.
Si no se hubiese cerrado el acceso entre Gibraltar y España, otro gallo habría cantado al restaurarse la Monarquía en España con la proclamación de Don Juan Carlos I como Rey y restablecerse la democracia, algo que sin duda habría sido decisivo para ganarse las simpatías del pueblo de Gibraltar e integrarlo en España. Pero la verja no se volvió a abrir hasta 1984 (para los españoles) y 1986 (para todos), respectivamente. Esa misma diferenciación hecha por el gobierno socialista de Felipe González ya fue una demostración de lo que entienden los socialistas por igualdad.

Hoy en día, con el desmadre autonómico en España y las tendencias secesionistas de dos regiones, poco sentido tiene hablar de recuperar el peñón y su soberanía. Los mismos gibraltareños ya decidieron en una consulta popular que ellos quieren seguir siendo británicos, y por mucho que les ofrezcan una comunidad autónoma bilingüe propia, no van a acceder, pues viven mucho mejor como colonia británica que como autonomía española. Además, de hecho el capital español desde hace ya 32 años hace amplio uso de Gibraltar como lugar donde invertir y depositar fondos, y poco interés tendrán muchas personas muy influyentes en que esto cambie. 


La visita de Moratinos no fue sido, a mi entender, ningún desatino, y me duele tener que decirlo de un ministro que me parecía patético por su afinidad con dictadores comunistas (la misma afinidad que tiene Pedro Sánchez). Ha sido más bien un reconocimiento de una realidad inamovible. En tiempos en los que se habla de respetar la voluntad popular en cuestiones tan importantes como la autodeterminación, negar al pueblo gibraltareño el derecho de decidir libremente su futuro, no es aceptable. El Tratado de Utrecht, en sí bastante ambiguo, no puede ser hoy la base sobre la que negociar el futuro de la colonia británica.

Gibraltar no es comparable con Hongkong o Macao, ni tampoco con Melilla, Ceuta y los peñones adyacentes. La roca se perdió por ineficacia y falta del sentido de la responsabilidad y de previsión, Hongkong y Macao fueron territorios regalados a perpetuidad por el Emperador de China a Gran Bretaña y Portugal por su valiosa ayuda en la lucha contra los piratas (me da que pronto volverá a haber casos así en otras zonas) y se devolvieron a China más bien por razones de viabilidad económica y estratégica que por deseo de la población o necesidad política, mientras que Melilla, Ceuta, Alhucemas, Vélez de la Gomera, Perejil y Chafarinas (como también las otras antiguas posesiones y presidios en el norte de África como Orán) se conquistaron, entre otras razones, para luchar contra los piratas, pero en territorios sin soberanías concretas (Marruecos no existía). Foto: Según la leyenda, mientras que haya monos en Gibraltar, el peñón seguirá siendo británico. Nunca ha habido tantos monos como hoy en día.

España haría mejor en reconocer un hecho histórico y dejar que los gibraltareños vivan bajo la nacionalidad y la soberanía en las que se reafirman constantemente. Nuestros políticos se tendrían que haber levantado antes para evitar la pérdida. Después de 300 años ya no merece la pena perder el tiempo y usar la roca como medida populista cuando no se sabe resolver los problemas nacionales. A muy pocos les importará Gibraltar, y como territorio español perdería rápidamente todo interés económico y político, cuando el estratégico lo había perdido ya hace mucho tiempo.

God save the Queen! The Rock will remain British forever!



EL artículo de 2009 había sido citado en Letters from Gibraltar


23 diciembre 2015

Elecciones Generales 2015: Análisis postelectoral


A la vista de los resultados de las elecciones, se ha roto el dominio de los dos partidos principales PP y PSOE y se produce una importante renovación en el Congreso al entrar muchos diputados nuevos. No obstante, escuchando las posturas actuales del PSOE, existe el peligro de la ingobernabilidad de España si no se supera el viejo cisma izquierda-derecha dominado por parte del PSOE, la macrocoalición de Podemos y de los nacionalistas con posturas ideológicas irracionales y de lucha frentepopulista.

Para la gobernabilidad a largo plazo, parece evidente que sólo cabe una gran coalición entre PP y PSOE, con renuncia de sus actuales líderes por su fracaso electoral (ni el PP ha ganado las elecciones sólo por ser el partido proporcionalmente más votado ni el PSOE puede arrogarse el liderazgo del cambio con poco más del 20% de los votos). En muchos países europeos existen o han existido coaliciones de gobierno entre partidos en principio antagónicos, pero ante la situación general de España (incipiente recuperación económica e intentos de desestabilización por parte de los nacionalistas catalanes) como de Europa (crisis de inmigración ilegal masiva sin controles fronterizos acompañada de terrorismo islámico, confrontación por intereses geopolíticos estadounidenses con Rusia, descoordinación en el conflicto bélico en Siria, Iraq y Libya, desunión entre estados miembros de la UE a causa de una política de inmigración inadecuada y las restricciones del comercio con Rusia), lo que tiene que haber ahora es pragmatismo y un consenso serio para progresar y no para romper España y enfrentar una parte de la población con la otra. La ventaja última sería que los políticos españoles aprendan a ser sensatos y luchar por su país y superar así una vez por todas ese rencor eterno por haber perdido los unos la guerra civil y haberla ganado los otros.

Los tiempos son diferentes, las sociedades han cambiado en muchas cosas, pero la política parece seguir moviéndose por esquemas decimonónicos.

Los malos resultados de Ciutadans/Ciudadanos indican que los bandazos dados por Albert Rivera en los últimos días, con la indefinición típica de un partido de centro que quiere emular de alguna manera a Adolfo Suárez, no convencen. La política necesita una línea clara, los ciudadanos quieren saber qué les espera.

Otro tanto pasa a los antisistema de Podemos y sus satélites (En Marea, En Comú, etc.). No sólo demuestran no estar unidos, en contra de todo pragmatismo y toda seriedad, tampoco tienen disciplina alguna. En principio defienden las mismas aberrantes propuestas de la rancia izquierda radical, pero luego no están unidos en un objetivo claro. Quieren cambiar el estado para peor, gastando lo que no tienen y expoliar a los ciudadanos para financiar sus absurdidades pseudosociales. Y parecen creerse haber ganado las elecciones para dar este cambio con apenas un 20% de los votos.

La UE ya dirá lo que piensa. No es muy probable que el Partido Socialista Europeo esté muy por la labor de tener en España un gobierno a la griega con unos políticos que no se interesan ni por Europa ni por el progreso en España, sino sólo por su ideología trasnochada de otro siglo, por muy jóvenes que sean. Y el PSOE deberá reflexionar sobre su futuro en una coalición con un conglomerado variopinto de caóticos extremistas que prefieren beberse unas litronas en un salón de plenos y arrancar las efigies de los reyes que hacer política seria. Lo que se ha acabado definitivamente es pensar que un partido puede gobernar en solitario con el simple apoyo en la investidura. Con un 20% de los votos desde luego que no.

El voto de los ciudadanos ha sido bastante claro: quieren estabilidad y confían más en los partidos grandes, por saber por dónde van, que en partidos nuevos que dan bandazos desde hace meses. Aprenderán en el día a día parlamentario, y los dos grandes aprenderán a ser más coherentes y pragmáticos.
 
 

13 octubre 2012

La Hispanidad, bajo mínimos


La Monarquía necesita ya un cambio generacional
La fiesta nacional del Reino de España, que también lo es en algunos, aunque cada vez menos, de los países que antaño eran colonias españolas, está bajo mínimos, y no sólo por razones presupuestarias.

El día de ayer estuvo marcado por una manifestación -que difícilmente se puede llamar multitudinaria- en la Plaza de Cataluña de Barcelona, en la antigua provincia aragonesa del Condado de Barcelona, en contra de la independencia que persigue el actual gobierno nacionalista-conservador de Cataluña bajo la presidencia de Artur(o) Mas, quien continúa por la senda ya marcada y preparada por el anterior gobierno tripartito formado por PSC, ERC e IU-ICV.

El desfile en Madrid se había limitado casi sólo a las tropas. Tampoco tiene sentido gastar mucho dinero en desfiles militares, tal como están las cosas. Y la situación en Cataluña y las Vascongadas no invita, precisamente, a festejar nada. Incluso se rumorea que S.M. el Rey reprochara al primer ministro Rajoy la incorrección política del ministro Wert, quien había pedido "españolizar" Cataluña, aunque todos entendemos qué quería decir con ello (no lo que interpretan la izquierda feroz y el bando separatista catalán), aunque la Casa de S.M. el Rey ha desmentido que fuera eso lo que dijera el Rey a Rajoy.

Quizás haya sido una de las celebraciones de la fiesta nacional más pobres de todos los tiempos. Sólo se recuerdan desfiles mínimos de los tiempos de Felipe González, cuyo partido no era ni es partidario de enfatizar la españolidad de España. 

España se parece cada vez más a la del desastre de 1898, cuando se perdieron las últimas colonias -a excepción del protectorado de Marruecos, del Sáhara Español y de Guinea Española. También entonces el desastre del país se debía a la ineptitud de los políticos de turno, y cuando ésta se lleva al extremo, siempre acaba en pérdida de territorios. Sólo queda por saber cuándo se producirá el desastre. Diría que en el 2014 o 2016, ya que, según Artur(o) Mas, el referendum lo quiere convocar en cuatro años.

Arturo Mas: ¿Revista fúnebre?
La manifestación contra la independencia en Barcelona registró una asistencia bastante escasa. Todo indica que la causa española está perdida en Cataluña. Ya no quedan fuerzas y sólo cabe adaptarse a los hechos consumados o emigrar de Cataluña.

Los políticos españoles llevan treinta años saboteando todo lo que suene a España. Los resultados son palpables. Hispanidad, bajo mínimos.

19 noviembre 2011

Aves carroñeras vuelan sobre un país en quiebra

El marasmo de la corrupción, del tráfico de influencias, de la mala gestión, de los abusos de poder y la utilización inadecuada de fondos públicos en realidad inexistentes y financiados con deuda pública no parece tener límite. España y Europa se parecen cada vez más a un gran pantano lleno de fango y podredumbre en el que desaparecen la moral, los valores y el dinero.

Llevamos años, si no décadas, leyendo y escuchando noticias sobre casos de corrupción. No en vano España aparece en el mapa mundial de la corrupción casi al mismo nivel que los países del este. Y poco debe importar a los corrompidos la marcha del país mientras que consiguen vivir bien a costa del erario público. Todo parece un escenario formado por buitres, hienas y chacales.

Los casos más recientes han sido los descontroles en Castilla-La Mancha (68 coches oficiales puestos en venta, cientos de iPhones no devueltos por antiguos cargos públicos socialistas...) y los negocios de Pepiño Blanco hechos en una gasolinera.

Cada día salen a la luz más detalles sobre el caso Urdangarín, como extensión del caso Palma Arena. Tras saberse que una de sus empresas obtuvo de forma presumiblemente irregular la adjudicación de dos congresos por parte del penúltimo gobierno balear presidido por el pepero Jaime Matas por valor de 2,3 millones de euros, han aparecido más contratos incluso más sustanciosos, gracias a las buenas relaciones entre los Duques de Palma y el antiguo gobierno pepero de las islas.

Algunos quieren culpar de ello a la Monarquía, pero la Monarquía poco tiene que ver con esto. Más bien es lo que pasa que un alto nivel de vida al que un plebeyo de una familia conservadora nacionalista vasca catapultado a consorte de una Infanta de España implica muchos gastos, y qué mejor solución que la de aprovechar un poco la posición privilegiada de un miembro de la Familia Real para hacer negocios.

El problema no es tanto que el plebeyo vasco aprovechara sus influencias o las de su real esposa para ganar elevadas sumas de dinero por servicios relacionados con el deporte, sino más bien que un gobierno elegido democráticamente y dirigido por un miembro de un partido llamado ahora a arreglar el desaguisado económico-financiero de España haya consentido, gestionado y/o facilitado que se pagaran sumas elevadísimas por servicios de dudosa rentabilidad a un consorte de una infanta saltándose todas las reglas de equidad en la adjudicación de contratos mediante concursos manipulados de antemano, como parece ser la situación si no d etodos, al menos de algunos de estos negocios entre el gobierno balear y el consorte plebeyo de la Infanta.

Igualmente lamentable es que el sucesor socialista en el cargo mantuviera el silencio sobre este asunto, aunque al menos no aprobó la renovación de tales negocios con la familia Urdangarín y sus socios.

Lo más grave del asunto es que por el tráfico de influencias, que parece tan obvio, se haya privado a otras empresas poder obtener los contratos y ganar honradamente dinero con los servicios prestados. Y la guinda es que un hombre que vive muy bien de la Monarquía, aunque indirectamente, y su real esposa se hayan prestado a hacer tales negocios, cuando tenían que ser conscientes de las repecusiones que ello tendría al conocerse las circunstancias. ¿O eran tan membrillos de creer que todo se había hecho tan meticulosamente que nunca se sabrían lor pormenores de esas curruptelas? Porque obtener contratos públicos millonarios simplemente por ser del estamento más alto del estado y no por conurrir en igualdad de condiciones con otras empresas del sector es ser corrupto, al menos moralmente, aún cuando se asegura la legalidad formal de los asuntos.

Pero no es la primera vez que miembros de la Familia Real hayan descuidado la imagen de la institución que representa, salvo S.M. la Reina, que es una Reina como Dios manda, aunque también tenga sus más y sus menos si pensamos en su pertenencia al Club Bilderberg, una organización que no se caracteriza precisamente por ser monárquica.

Ahora va a ser difícil evitar que la imagen y el prestigio de la Corona se vean perjudicados. La Casa Real española es la menos costosa de todas las Monarquías europeas, y los negocios del consorte de la Infanta Doña Cristina suman mucho más que el presupuesto anual de la Casa Real. Pero la implicación directa o indirecta de una Infanta de por sí es bastante grave y compromete mucho a S.M. el Rey, quien tendrá que dar explicaciones sobre el caso cuando se sepan los detalles últimos. Lo malo es que no podrá distanciarse se su propia hija y tendrá que ver cómo se arregla un asunto que hará mucho daño a la Monarquía por ser como agua de mayo para las decadentes fuerzas republicanas de España que sólo esperaban un manjar como este para arremeter contra la institución monárquica, como si la república fuese la solución a todos los males. No olvidemos que repúblicas como Italia y Grecia tienen problemas aún mayores y que el problema verdadero de toda la crisis son los políticos.


12 julio 2011

Grecia, ¿el principio y el fin de Europa?

Grecia se ha convertido en el culebrón interminable de la economía europea. Cuando hace algo más de un año comenzó la primera crisis fuerte del país heleno, incapaz ya entonces de atender sus deudas del estado por haberse endeudado por encima de sus posibilidades, entre otras porque en Grecia viven como los dioses del Olimpo y apenas pagan impuestos, donde un cartero cobra una pensión de 3.500 euros y se podía jubilar antes de los 55 años, yo tenía claro que por muchas ayudas por parte del Banco Central Europeo a costa de los países que más o menos gestionan bien sus economías, Grecia no tenía ni tiene posibilidades de salir adelante en las actuales circunstancias.

Parece mentira que con tantos expertos en economía que existen en Europa, con tantas reuniones de altísimo nivel, con tantos políticos que llevan décadas en cargos públicos, nadie de ellos parece ser consciente de la gravedad del asunto, mientras que un ciudadano medianamente informado y sin ser experto en economía sepa desde entonces que la quiebra de Grecia y de otros países de la Eurozona es inevitable, por mucho que los políticos europeos se esfuercen por contarnos cuentos chinos y crear paraguas financieros más virtuales que reales.

A Grecia se sumaron enseguida Irlanda, España, Portugal e Italia. De Italia ya se lleva hablando muchos meses, y eso que es (o era) uno de los países fundadores del G-8, los 8 países económicamente más fuertes del mundo. España (que nunca había formado parte de dicho grupo, a pesar de la insistencia de Zapatero quien en 2008, cuando España ya había caído al puesto undécimo de las economías más fuertes del mundo, aún seguía empeñado en hacernos creer que éramos la séptima potencia económica mundial) lleva desde entonces tambaleándose entre una refinanciación de deuda y otra, pero comparado con Italia tiene una economía mucho más endeble, por lo que correrá la misma suerte que Grecia, aunque seguramente después de que lo haga Portugal.

La deuda exterior de Portugal está en más de un 40% en manos de bancos españoles, de modo que si quiebra el país vecino supondrá como mínimo muchas dificultades para la banca española. Seguramente, el tesoro del estado también compró muchos bonos del estado lusos, lo que agravará la situación de España. Eso de comprarse unos a otros deuda pública es muy peligroso, porque la supuesta cobertura financiera se vuelve ficticia, un procedimiento que en 1983 sirvió a Felipe González para expropiar Rumasa, aunque el coeficiente de caja sólo fue excusa para otros negocios mucho más turbios de los socialistas.

El BCE ya habla de un paraguas de 1,5 billones de euros, una cantidad que Europa no podrá cubrir. Y basta ya del cuento de que sólo es para dar avales. Si el avalado, de por sí en situación de suspensión de pagos, no puede pagar, los avalistas tendrán que responder, al igual que los bancos españoles tendrán que comerse la deuda portuguesa. Y ya han dicho que Portugal tiene dificultades para refinanciar los bonos que vencen este mes. Todo ello gracias a los socialistas que acaban de perder el gobierno.

Los esfuerzos que hacen los políticos europeos están dirigidos básicamente a mantener el euro como moneda única y aprovechar la situación para dirigir directamente las economías nacionales de los países periféricos. Ambos objetivos son los del Club Bilderberg, y ya se sabe que Merkel, Juncker, Sarkozy, Rompuy, la baronesa inglesa, Blair... son todos miembros de dicho club conspirativo.

Lo que ocurrirá es que el euro no se podrá salvar. Los países de la eurozona son tan dispares en su funcionamiento y su tejido industrial (Grecia apenas tiene tejido alguno, ni siquiera tiene un catastro, las facturas de la luz se pagan en efectivo y facturas en general son una rareza) que es imposible que puedan tener todos una política económico-financiera homogénea, de modo que la vuelta a las monedas nacionales es inevitable.

En Grecia nació lo que se entiende por Europa, pero es un país que ha perdido toda su europeidad desde la ocupación turca de varios siglos de duración. Su estructura económica sigue siendo turca, su comida se parece bastante a la turca, y físicamente los griegos poco tienen que ver con los griegos de hace dos mil años. Quizás lo único que les queda es su lengua, su escritura y el legado de sus pensadores. Allí donde empezó Europa parece que va a acabar, al menos como unión de estados con moneda única. La idea europea en sí fue bonita, pero ha sido malutilizada y tergiversada por los que nos gobiernan. Bruselas está fuera del control democrático, porque sus cargos no se eligen por los pueblos europeos - y porque el Parlamento Europeo no tiene apenas influencia sobre la Comisión Europea, dominada por gente de Bilderberg. Las leyes se hacen en la Comisión, no en el Parlamento Europeo, y los parlamentos nacionales se han quedado en meros tramitadores de la legislación fabricada en Bruselas.

Precisamente este es el problema de Europa: ser manejada por oligarcas ajenos a la realidad en los 27 países miembros. Grecia caerá más pronto que tarde, y después caerán otros, lo que anunciará el fin del nuevo imperio europeo. No olvidemos que Roma sucumbió por ser demasiado grande, demasiado dispar e incontrolable en sus confines, llena de esclavos de terceros países y con gobernantes corruptos y decadentes. ¿No nos suena esto? Claro, cambian las formas, pero el fondo subsiste. La historia se repite, sólo que no lo quieren ver. El ocaso del imperio de la UE llegará con rapidez, pero frecuentemente los cambios radicales y repentinos son beneficiosos, porque abren nuevos horizontes.



01 junio 2011

España, los pepinos y lo que importamos a Europa

Cornelia Prüfer-Storcks, Senadora (consejera) de Sanidad del estado federado alemán de la Ciudad Libre y Hanseática de Hamburgo, socialista, causante del revuelo en relación con los pepinos españoles, y no la canciller federal Merkel, que se ha visto salpicada por el marrón fabricado por los socialistas de Hamburgo.

La polémica de los pepinos es tan absurda como ilustrativa de lo que es España desde que gobierna el Partido Socialista. España, eso está claro desde hace tiempo, importa tres pepinos a Europa.
Además, la imagen de España como país serio queda dañada desde que nuestro reino está gobernado por un iluminado y un equipo de diletantes, que nunca están a la altura de las circunstancoas, porque siempre están más preocupados por sus tejemanjes del poder, el mantenerse en el poder a cualquier precio y por tratar de cambiar la sociedad para adaptarla a sus ilusiones fantásticas del socialismo fabiano.

Pero en todos los países cuecen habas. Alemania, y con ella Europa, también actúa con diletantismo. El reciente ejemplo de los pepinos es muy ilustrativo de cómo no se debe actuar y que un país que presume de puntero y organizado lanza mensajes erróneos sobre el origen de una epidemia tan rara como difícil de delimitar en cuanto a su origen.

En Alemania suele ser bastante habitual que nada más ocurrir un desastre de cualquier tipo, a los cinco minutos los sabelotodos ya saben a ciencia cierta la causa del mismo, sin disponer de datos fehacientes sobre su origen ni sobre sus consecuencias.

Pepinos a precio de saldo en Alemania
Así fue hace algo más de un año cuando entró en erupción el volcán islandés de nombre impronunciable, que produjo una nube de cenizas volcánicas que no fue ni de lejos lo que advertían las autoridades europeas, porque todo se basaba en suposiciones a partir de una simulación por ordenador hecha en Gran Bretaña, sin ninguna prueba real. Claro está que en las inmediaciones de Islandia las cenizas sí había que tomarse en serio, pero más allá de un radio razonable no tenía la misma gravedad. Pero especialmente en Alemania, donde existe un instituto de investigacón con un avión especial para mediciones, a nadie se le ocurrió enviar a éste de inmediato a surcar los cielos para recoger muestras y medir la densidad de la ceniza, y tardaron más de una semana en preparar dicho avión. Mientras tanto, las grandes compañías aéreas, incrédulas ante tanta inutilidad del gobierno para tomar medidas razonables, hacían sus propias mediciones antes de que el patético catedrático en cuestión pudiera dar un informe, que fue igualmente lamentable que toda la actuación del gobierno. Al final resultó que las cenizas no eran tan peligrosas, pero las simulaciones bastaron para causar pérdidas multimillonarias a todo el mundo.

Lo de los pepinos es simplemente un diletantismo más de los políticos europeos, y no es para llamar nazis a los alemanes. ¿Qué tiene que ver el ser nazi con lanzar alarmas infundadas? ¿Son nazis los españoles por actuar sin ton ni son en otras cuestiones? 

Lanzar una alarma general sin datos reales, sobre la base de simples suposiciones, no tiene que ver con un régimen totalitario de la izquierda nacionalista alemana. Sólo es expresión de la incapacidad de actuar con sentido común y profesionalidad, algo de que carece la UE en general y el gobierno español en particular.

Es un problema más de la globalización, que ha llevado al descontrol. La trazabilidad se hace irrisoria, pues por mucho código de barras y controles sanitarios, los políticos actúan siguiendo suposiciones y simulaciones. El mundo virtual no es el mundo real. 

También resulta del todo inverosimil culpar a todo un sector agrícola de una epidemia. Supongamos que de verdad hubiera sido un productor que utilizara heces vacunas para fertilizar su campo de pepinos. La contaminación se tendría que limitar a un lote de pepinos procedentes de este campo de cultivo. Incluso culparon a los pepinos ecológicos españoles de tal suceso, con lo cual la contaminación estaría aún más limitada. ¿Cómo se explica, entonces, que fueran consumidores de toda una región entre el norte de Alemania, Holanda y Escandinavia los afectados? ¿Cuántos pepinos ecológicos de un cultivo se pueden repartir en una región tan extensa? Pero luego se dieron cuenta que no eran los pepinos los causantes de la enfermedad infecciosa, ya que muchos de los enfermos no habían consumido pepinos.

Los daños y perjuicios no se limitan a los productos españoles de pepinos. Todo el sector hortofrutícola en Alemania se ve afectado, ya que por el pánico la gente no compra verduras ni españolas ni alemanas. Tanto más reprobable es la actuación de los gobiernos hamburguense y alemán, pero también la del gobierno español, porque ha estado en otras cosas mientras ocurría esto en Alemania.

Lo que pasa es que a los alemanes España les importa tres pepinos. De hecho, las noticias de España en la prensa alemana están relegadas, generalmente, a tercer nivel, incluso las elecciones municipales y autonómicas de hace diez días. Y algo de culpa en ello tiene el propio gobierno español, al que nadie en el mundo toma ya en serio.


04 marzo 2011

Ahorro energético a marchas forzadas de un gobierno acorralado

Muy mal tienen que ir las cosas en España a juzgar por las últimas medidas improvisadas de ahorro energético. No sólo nos obligarán a ir a paso de tortuga por las autopistas, también quieren apagar la mitad de las farolas y obligar a cambiar de neumáticos.

Pero no puede ser una emergencia general, porque ningún país europeo ha tomado semejantes medidas hasta el momento, alguno incluso ha aumentado el límite de velocidad de 120 a 130 km/h.

Lo que sí me parece razonable, al margen de lo sorpresivo de la medida, es reducir el alumbrado público en las carreteras, poco transitadas por las noches y las madrugadas. España es campeona en derroche de luz y sorprende siempre de nuevo ver de madrugada las autopistas de Madrid iluminadas a lo largo de 50 kilómetros en cada una de las más de diez salidas de autopistas y autovías de Madrid.

Ahora muchos critican que con eso disminuirá la seguridad vial, pero lo dudo seriamente. En Alemania, por ejemplo, el alumbrado público está bajo mínimos desde hace décadas. Llegar a Berlín en avión por la noche es no ver apenas la ciudad. Madrid, en cambio, es un mar de luz. Siempre pensaba que sería una buena medida reducir a la mitad todas estas farolas encendidas, al menos a partir de una hora prudencial.

El alumbrado público español es el de mayor gasto eléctrico por habitante en Europa, según un análisis realizado por el grupo de Estudio de Contaminación Lumínica de la Universidad Complutense (UCM), que ha comparado el gasto eléctrico en alumbrado público por habitante en diez países de la Unión Europea.

El trabajo pone de manifiesto que España tiene el récord europeo en consumo energético por habitante, con 118-114 kilovatios hora (kwh) al año por ciudadano, frente a los 90-77 de Francia o los 48-43 de Alemania, indica Alejandro Sánchez de Miguel, investigador del citado grupo, que pertenece al departamento de Instrumentación y Astrofísica Extragaláctica (GUAIX) de la UCM.

Sánchez ha señalado también que el incremento anual del gasto en alumbrado público se sitúa en un 4,7%, frente al 0,7% del crecimiento de la población, y que España es el país de la Unión Europea con mayor densidad de población en área construida, por lo que "iluminar debería ser mucho más barato que en otros países".

El mayor aumento de iluminación se ha dado "en las nuevas construcciones, como en Murcia, y en zonas de baja densidad de población, donde se ha duplicado y hasta triplicado en algunos casos el nivel de emisiones contaminantes", según Sánchez.

El portavoz del grupo de Estudio de Contaminación Lumínica, que está haciendo un catálogo de las imágenes de la Estación Espacial Internacional, ha concluido que, de hecho, "España es uno de los lugares favoritos de los astronautas para hacer fotos de noche, por lo fácil que resulta ya que además de despejado está muy iluminado".

Lo que no está muy claro es por qué el gobierno tiene ahora tanta prisa por ahorrar energía, cuando no ha hecho absolutamente nada durante siete años para gestionar el país de forma más razonable. Una medida buena sería quitar tres cuartas partes de los coches oficiales y la mitad de los aviones que usa el gobierno para viajes de señoritos.

Por otra parte, las medidas no afectan al gobierno. Como informa el ABC, el director general de la Policía de la Guardia Civil usó un avión militar para trasladarse de Madrid a Córdoba, con un coste superior a los 2.000 euros, cuando podría haber ido en el AVE por 150 euros. Zapatero, por puro capricho de los suyos, volvió de Abu Dhabi a Madrid para irse acto seguido a Túnez y contarles a los tunecinos la tragedia de su abuelo fusilado -sin decir que era porque trabajaba como agente doble para ambos bandos, listo que era uno y listo que es otro, cosa de los genes tal vez- y que luchaba tanto por acabar con Franco y lo feliz que se sentía por los tunecinos, ahora tan democratizados, mientras intentan a miles salir del país liberado y feliz para plantarse en Europa. Este momento inútil de gloria del presi ha supuesto un sobrecoste de 15.000 euritos, cuando con un plan de viaje más razonable podría haber recortado costes, por ejemplo haciendo noche en otro país por el camino. Con la poca falta que hace su presencia en España hasta podría haber ido en camello, por eso de ahorrar energía.

El gobierno, por tanto, no parece sentirse aludido por sus propias medidas, que las pagamos los ciudadanos. Sólo espero que con tanto diletantismo sea el PSOE quien pague el desaguisado el próximo 22 de mayo. Que las urnas sean como guillotinas virtuales cortando en seco a los socialistas todos sus chollos.

Y el último que apague la luz.


04 febrero 2011

Usura y restricciones de crédito en un país desacreditado

Según informa hoy El Confidencial, el crédito en España sigue estancado y, además, se sigue encareciendo, según la última encuesta de préstamos bancarios del Banco de España. Es un hecho que cualquiera puede comprobar al endurecer las entidades de crédito las condiciones para conceder financiación o simplemente al ver que las comisiones reducidas que regían el año anterior para operaciones como transferencias o ingresos de cheques ahora se aplican sin descuentos, llegando a veces al triple de lo que se pagaba en 2010.

También basta con informarse sobre los tipos de interés que se reciben como despositante en cuentas de ahorro tanto normales como unidas a planes de ahorro bonificados. Los bancos y las cajas de ahorros ahpra pagan entre un 0,5% y un 1%, incluso cuando las cuentas tienen restricciones para la disposición sobre los fondos ahorrados, lo que es normalmente un requisito para obtener bonificaciones o tipos más elevados de interés.

Toda esta práctica contrasta con los tipos de interés que cobran los bancos por sus créditos, especialmente los de disposición o de tarjetas de crédito. Mientras que una entidad de crédito corriente suele cobrar aproximadamente un 16%, algunas entidades dedicadas más a las tarjetas de crédito Visa llegan al 26,8% T.A.E. ¿Cómo es posible que el gobierno permita esta usura generalizada? Tiene que existir una correlación entre lo que pagan las entidades por los depósitos -que ellas prestan a sus clientes a estos elevadísimos tipos de interés- y lo que cobran por el dinero prestado.

Pero lo que cuenta para ellas es que han perdido mucho dinero con la especulación bursátil, la sobrevaloración de los inmuebles para conceder hipotecas elevadas que no se correspondían con el valor real de las viviendas, así como una gestión irresponsable -en el caso de las cajas de ahorros- de los fondos para financiar proyectos inmobiliarios con fines políticos sin ninguna rentabilidad más que para los gestores, como se ha podido comprobar en el caso del Aeropuerto de Ciudad Real.

Las entidades aseguran que han sufrido un aumento de los costes de la financiación mayorista a consecuencia de las turbulencias de los mercados de deuda en el cuarto trimestre, pero que eso no les ha llevado a endurecer las condiciones para la concesión de préstamos. Pero la realidad es otra.

Esto concuerda con las declaraciones de los gestores de la mayoría de bancos y cajas, que aseguran que, ante el desplome de los márgenes del negocio, no hay más remedio que elevar los tipos de interés -los diferenciales sobre el euribor- para trasladar al cliente el sobrecoste de financiarse en los mercados mayoristas. El problema es que, con el crédito estancado, esta subida puede aplicarse casi exclusivamente al crédito empresarial, que es el que se renueva, mientras que las hipotecas tienen un diferencial que no se puede elevar durante la vida del préstamo.

La demanda de crédito por parte de las empresas también se mantuvo estable cuando las previsiones de las entidades para el trimestre eran de una ligera expansión, lo que indica que la crisis económica no mejora en nuestro país. En el resto de la zona euro sí se aprecia un repunte de la demanda.

Todo ello contribuye a que el consumo siga bajando, el empleo no aumenta y las inversiones se pospongan sine die a la espera de una recuperación económica que en España parece estar aún muy lejos. Con un gobierno incapaz que en siete años no ha hecho el más mínimo esfuerzo para incentivar la actividad económica en España y el desánimo generalizado de la población que, si puede, busca empleo fuera del país, el cambio verdadero sólo llegará con un cambio de gobierno, aunque sea sólo para recuperar el ánimo y poder ver el futuro con ilusión y esperanza.

La pérdida de credibilidad de España con un jefe de gobierno desorientado y completamente fuera de lugar hace que cada vez sea más difícil atraer inversores y garantizar la continuidad de un tejido industrial y empresarial sólido. Nuestra situación es como la de Zapatero en la cumbre en Lisboa, donde se dedicó a buscar su sitio para disimular su incapacidad de entablar conversaciones con los grandes líderes del mundo, cuyos idiomas ni habla ni entiende, pero quedando como el tonto del pueblo al que se le permite estar sin hacerle el menor caso. Un país a la deriva, deambulando entre las grandes potencias y sin perspectivas de mantener un sitio de relevancia en el juego político mundial.



28 enero 2011

Mientras la economía se hunde, Pajín financia proyectos ideológicos

El lunes fue es uno de esos días en los que uno se queda patidifuso y boquiabierto ante tanta desfachatez de esta clase política de izquierda progre y corruta que gasta sin ton ni son el dinero que no tiene ni ella ni el estado que regenta, especialmente cuando el contraste con la realidad del país es tan pronunciado. Los titulares hablan por sí solos:

Pajín regala 2,6 millones de euros a sindicatos y grupos feministas afines


La ministra de Seguridá Sociá e Igual Dá
En el presente caso se trata de temas que no dejan duda sobre el destino probable de los fondos y la inutilidad de los proyectos que se supone van a financiar:

Entre otros son: Visibilidad de lesbianas, bisexuales y transexuales; feminismo islámico –valga el oxímoron– en la provincia de Ceuta; economía en femenino; colectivo afrodescendiente;  Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres; Plataforma de Mujeres Cantantes, Escritoras y Artistas contra la Violencia de Género; prevención de la violencia en parejas de lesbianas, compromiso con la “cultura de la paz” a través de la ideología de género. 

El hecho de militar en grupos dedicados a estas actividades puede suponer poder recibir unos cuantos miles de euros a cuenta de los contribuyentes españoles merced a la generosidad selectiva de Leire Pajín, ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Esta semana el Boletín Oficial del Estado publicó la resolución de 16 de diciembre de 2010 que detalla las subvenciones concedidas por el ministerio que encabeza Pajín. Su cuantía total asciende a los 2,6 millones de euros, repartidos entre más de un centenar de colectivos que, en su abrumadora mayoría, acreditan una inequívoca identidad progresista o feminista, cuando no las dos cosas, con tal de merecer segura dádiva. No faltan, entre los agraciados, los sindicatos mayoritarios –UGT y CC OO–, habituales en estas pedreas de dinero público. Así, la Confederación Sindical de Comisiones Obreras percibe 50.943 euros por el siguiente programa presentado: “Realización de la revista Trabajadora. Realización de materiales en lo relativo a la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Realización de jornadas para avanzar en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres”. En cuanto a la Unión General de Trabajadores de España, por una iniciativa denominada “Crisálida. Observatorio de medidas y planes de igualdad en la negociación colectiva”, se embolsará 33.790 euros del ala.

En honor a la verdad hay que decir que, aunque sean las menos, también hay asociaciones de signo no izquierdista entre las subvencionadas, como la Federación Católica Española de Servicios a la Juventud Femenina, si bien es cierto que recibe la modesta cantidad de 3.000 euros frente, por ejemplo, a los 26.398 que recae sobre la Federación Andaluza de Mujeres Gitanas Fakali o los 15.790 con que se bendice a la Asociación de Mujeres Concejalas 79, entregada a tareas de “sensibilización y asesoramiento para potenciar el papel de las mujeres en los ayuntamientos”.

Los colectivos subvencionados son muy diversos, pero casi todos comparten la misma condición feminista. Hay 19.653 euros para la Asociación de Colaboradores con las Presas, unos considerables 61.962 euros para la Asociación de Mujeres Juristas Themis, 8.000 para un seminario de la Asociación Española de Investigación de Historia de las Mujeres, otros 8.790 para la Asociación Nacional de Mujeres Ucranianas en España o los 62.790 euros para la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales.

Especialmente escandalosas resultan ser las ayudas a grupos como la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (22.790); la Asociación de Mujeres Progresistas Victoria Kent (8.865 euros destinados a un programa de actuación integral para las mujeres que ejercen la prostitución); la Asociación Española de Mujeres Separadas y Divorciadas Carmen García Castellón (34.054); la Asociación Leonesa Simone de Beauvoir (21.790); el Colectivo de Jóvenas (¡sic!) Feministas (6.895); la inevitable Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (30.790); la Federación de Mujeres Progresistas (la subvención más nutritiva, con 120.125 euros) o la Federación de Planificación Familiar, que invertirá sus 71.619 euros en propaganda abortista, entre otras cosas.

En otros tiempos, los hijos pródigos que malgastaban el dinero familiar se ponían bajo tutela para inhabilitarlos para el gasto descontrolado de dinero. En el caso de los socialistas no hay medida que valga para parar el despilfarro. Porque está claro que muchas de estas asociaciones sirven en primer lugar para financiar a los afines al PSOE y asegurarles ingresos a costa del erario público. La utilidad práctica no la verá nadie más que ellos, porque los mismos nombres de las entidades mencionadas hacen prever que se trata de grupos muy minoritarios de escasa proyección pública. Y si no fuese así ¿por qué no se publican informes sobre sus actividades y el uso que dan a los fondos recibidos?

Fuente:

27 enero 2011

Las multinacionales huyen de España

España pierde cada día más su atractivo como emplazamiento para centros productivos de las multinacionales. A ello contribuye sin duda que tengamos un gobierno nacional sin rumbo, obcecado por sus proyectos ideológicos para poner patas arriba a España, pero incapaz de presentar proyectos viables para reconducir la crisis económica y financiera, así como la locura nacionalista del independentismo con imposición de lenguas regionales. Claro que este último aspecto nunca lo mencionan, sólo alegan caída de ventas y causas similares, que sin duda influyen bastante, pero las cuestiones políticas y económicas de un país determinan la decisión de una multinacional de seguir invirtiendo o no.

En el caso de España, las incertidumbres son varias. En primer lugar, tenemos un gobierno que lleva siete años con un discurso vacío y practicando un despilfarro inusual de dinero a favor de entidades ideológicamente afines. En segundo lugar, se arrima a gobiernos totalitarios como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y China, lo que quita credibilidad a España y crea desconfianza entre los socios europeos y norteamericanos. En tercer lugar, la mala situación financiera a la que han llevado la política del despilfarro y el mal uso de las cajas de ahorros pone en riesgo la continuidad de España en la moneda única europea y, por tanto, implica que en caso de tener que emitir una nueva moneda nacional ésta sufrirá a corto plazo una devaluación galopante, un aspecto nada interesante para las multinacionales, ya que sus empresas en España perderían mucho de su valor. En cuarto lugar, el riesgo de la independencia de alguna región española como Cataluña supondría una desestabilización política grave en España, y mientras tanto el nacionalismo excluyente de los sucesivos gobiernos catalanes dificulta enormemente la contratación de personal cualificado por haber convertido a Cataluña en una región nada atractiva en materia de libertad lingüística, educación y relaciones comerciales.

El último ejemplo es que la multinacional japonesa Yamaha ha anunciado hoy el cierre de la fábrica de motos de Palau-solità i Plegamans. La compañía alega una fuerte caída de las ventas de motocicletas en Europa como justificación de una decisión que ha sorprendido a los sindicatos y la Administración.

El cierre afectará a unos 430 trabajadores y supone un golpe a la presencia industrial de grupos japoneses en Cataluña tras la marcha o reestructuración de Sony, Honda, Panasonic y Nissan.

La dirección de Yamaha en España ha puesto en marcha el proceso de comunicación del cierre a la Generalidad de Cataluña y a las direcciones sindicales antes de informar al comité de empresa.

Según informa Expansión, la caída de ventas de automóviles y motocicletas, y la creciente competencia de China en el mercado de la electrónica de consumo han precipitado el cierre de una decena de plantas de producción en los últimos años.

Entre los supervivientes se encuentran Nissan, que ha llegado a un acuerdo para garantizar la producción en Barcelona hasta 2024, y Sharp, que emplea a 424 empleados en Cataluña y que sólo tiene pedidos garantizados hasta primavera. En el otro extremo se sitúan ceses de actividad como los de Yamaha, Honda, Sony o Panasonic.

Yamaha
La compañía ha anunciado esta semana el cierre de sus instalaciones de Palau-solità i Plegamans (Barcelona), en las que trabajan más de 400 empleados (véase EXPANSIÓN de ayer). La empresa se instaló en España en 1981 y recibió nuevos modelos de motocicletas el año pasado. Sin embargo, la caída de ventas en Europa ha llevado al grupo japonés a plantear el cierre. Según fuentes próximas a la empresa, las ventas de Yamaha en Europa han caído un 47% en los últimos tres años. Los sindicatos acusaron a la empresa ayer de querer deslocalizar la producción española a Francia.

Sony
El fabricante de electrónica de consumo dejó en diciembre su planta de producción de televisores de Viladecavalls (Barcelona), en la que trabaja un millar de empleados. La empresa salvó los puestos de laborales al traspasar la actividad a Ficosa y Comsa Emte, que seguirán suministrando televisores al grupo japonés durante dos años. Las instalaciones se dedicarán, a partir de ahora, a componentes electrónicos para el sector del automóvil y Sony mantendrá su estructura comercial.

Panasonic
El grupo anunció en 2004 el cierre de su fábrica de aspiradores de Celrà (Girona), en la que trabajaban 216 empleados. La compañía redujo progresivamente el número de modelos asignados a la fábrica, que se vio obligada a cerrar después de que un modelo clave para la viabilidad de las instalaciones se adjudicará a una planta china. El mismo año, otra empresa de electrónica, en este caso coreana, también anunció el cierre en España. Se trata de Samsung, que cesó la actividad productiva en Barcelona, donde trabajaban 400 empleados.

Honda
El fabricante de motocicletas tomó en 2009 la misma decisión adoptada esta semana por Yamaha. El grupo decidió trasladar la producción a su fábrica en Italia, lo que supuso el despido de la mayoría de los 180 empleados que trabajan en las instalaciones. Actualmente, Honda sólo cuenta en Barcelona con una oficina comercial y un taller de plástico y pintura.

Showa
El fabricante de amortiguadores Showa anunció a principios del año pasado el cierre de su planta de Martorelles (Barcelona), donde trabajan 285 personas, alegando motivos económicos y financieros. Se trataba de las únicas instalaciones que tenía el grupo japonés en Europa. Showa decidió acercar la producción a las plantas de los principales fabricantes en Asia.

Sanyo
Sanyo cuenta actualmente con una oficina de comercialización en Barcelona, después de cerrar de forma progresiva sus centros en España. En 2006, anunció el cese de la actividad en Tudela (Navarra), donde 165 trabajadores fabricaban televisores. En 2009, cerró también sus instalaciones de Barberà del Vallès (Barcelona), dedicadas a la distribución y comercialización de productos.

Terasaki
La compañía de electrónica cerró el año pasado su fábrica de Granollers (Barcelona) y concentrar su producción europea en el Reino Unido.

¿Cuál será la próxima? 

23 enero 2011

La tercera vía ¿una vía muerta?


España celebrará dentro de cuatro meses elecciones municipales en todo el país y elecciones autonómicas en 13 de las comunidades autónomas, así como en las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. 

Los partidos ya van calentando motores, y queda poco tiempo para intentar convencer al electorado de votar a unos u otros, según sus programas o según su capacidad de engañar.

Más que uno de los partidos de "tercera vía" parece tener problemas con el arranque de sus motores, incluso hay uno al que le sale chamusquina magenta. 

En estos comicios se trata de una contienda desnaturalizada, como tantas otras veces. pero a alguno incluso le parece costar más. Al ser elecciones a menos de un año de las elecciones generales, las municipales y autonómicas siempre acaban siendo un avance de lo que ocurrirá diez meses después. 

Esta vez, la situación general de España condiciona aún más el voto de los ciudadanos. Salvo en municipios más pequeños, donde puede influir más la personalidad y/o la influencia de los candidatos que el partido al que pertenecen, igual que en las elecciones europeas pesará más lo que se quiere para el país en conjunto que para un municipio o una comunidad autónoma. El voto será, en muchos casos, de puro castigo al partido gobernante en el ámbito nacional, mientras que casi nadie se leerá los programas electorales -que de todas formas sólo se cumplirán a medias, si es que se cumplen- programas que suelen ser más superficiales que otra cosa y que no ofrecen detalladas soluciones de verdad.

Lo más preocupante y descorazonador es que en situaciones de especial gravedad la gran masa de los votantes no se atreve a apostar por alternativas. Hasta ahora, y quizás execptuando el período de ensayo de la transición política en España, la mayor parte de los votantes siempre se ha decidido por uno de los dos grandes partidos de izquierda y derecha, mientras que la extrema izquierda aglutinada en Izquierda Unida y el centro político resultante de lo que era Unión de Centro Democrático y posteriormente el Centro Democrático y Social, ha tenido una vida muy corta.

La evolución política de España ha sido siempre muy diferente de la del resto de Europa. En otros países de Europa Central siempre ha habido partidos liberales que de forma continuada, con más o menos suerte, han ocupado puestos de relevancia en el ámbito nacional, regional y municipal, y ya son más de veinte años que en varios de estos países existe una izquierda ecologista convertida en nueva burgesía progre que ha igualado en votos a los liberales e incluso los ha superado.

Pero en España no es así. Aquí los votantes, en su gran mayoría, en primer lugar no están informados, y en segundo lugar tienen miedo a los experimentos. También existen muchos que se dejan comprar - con subsidios o con falsas promesas, incluso con la manipulación de sus sentimientos políticos errantes. Pero de cultura política no hay nada, y es ahí donde reside el meollo de la cuestión, del problema de la España política.

En los últimos años han surgido varias opciones altermativas. Curiosamente, España como cuna del liberalismo de 1812 nunca ha desarrollado un partido liberal puro y duradero. Lo que siempre ha prevalecido ha sido el caciquismo, el personalismo y el borreguismo. Incluso muchos de los que se creían políticamente comprometidos han sido nada más que borregos, fanáticos, que querían imponer sus ideas incluso con la fuerza más bruta. Porque convencer es laborioso, y para convencer hace falta cultura política y cultura general, algo que en España, lamentablemente, nunca se ha fomentado. Un pueblo de borregos es más fácil de manejar. Así era en el siglo XIX, así fue en 2004, en 2008, y así seguirá siendo, muy probablemente, en 2011-2012.

Lo que ocurrirá ahora será que por hartazgo con lo que hay, muchos votarán al Partido Patético. Se olvidarán de los congresos búlgaros del PP celebrados en 2008. Se olvidarán de la ineptitud manifiesta de su líder -un líder impuesto por su antecesor, no por tener dotes de liderazgo y gancho entre la población- y votarán con tal de acabar con la agonía de una gestión socialista cada vez más totalitaría y desde siempre ineficaz. Pero no por el totalitarismo en sí, sino por no dar soluciones a la crisis, mientras que en otros países parece que están superándola.

El totalitarismo, como se ha visto en las elecciones autonómicas catalanas del 28 de noviembre de 2010, no parece preocupar mucho. La masa de la población no debe enterarse de nada de lo que ocurre en sus instituciones y parlamentos. Sólo se queja cuando le toca directamente. Pero por mucho que se queja, no actúa y sigue votando en plan borrego. 

Pero no sólo Marianico el Tedioso tiene miedo a lanzarse, y eso que le sirven las oportunidades en bandeja. También los partidos de tercera vía parecen tener miedo, mucho miedo de lanzarse a la piscina. Y eso cuando sólo pueden ganar. Se ve que algunos piensan en coordenadas de estrategia política y no de oportunidad. Sólo que la tibieza no convence, y al final es como con el arroz: si se pasa, se convierte en una masa insípida incomible. Cada plato tiene su momento estelar, y un cocinero es bueno cuando sabe darle el toque adecuado en el momento oportuno. 

Estamos en fechas decisivas que exigen decisión a los responsables políticos. Pero me temo que unos y otros, por miedos injustificados aunque comprensibles, no se lanzarán. Por añadidura, los grandes partidos pondrán todo su empeño en hacer fracasar cualquier alternativa, y así es que Marianico el Tedioso usa argumentos ciudadanos cuando su partido patético nunca ha hecho nada en esa dirección. Más bien se tratará de engañar a los votantes, como han hecho en Cataluña y como han hecho con sus congresos búlgaros, para luego seguir igual. Al fin y al cabo, una vez en el poder -pensarán- la gente ya se acostumbrará y se resignará, mientras que vaya mejor económicamente no habrá peligro. Y cuatro años son muchos años para que cuaje una nueva alternativa.

Y la tercera vía, en vía muerta. Es lo más cómodo para los grandes y lo menos comprometido para los pequeños. Allí estarán, a la vista de todos, a ver si alguien se anima a mandar una locomotora que tire de los vagones para sacarlos de allí y ponerlos en la vía general.

La cuestión es si realmente es vida ver pasar los trenes expreso y de alta velocidad mientras los vagones propios de oxidan en la vía muerta. Será por temor a la velocidad.

Una tercera vía llamada deseo






03 enero 2011

El desempleo y la visión aliciana de la realidad

España, muy al contrario de lo que ocurre en Europa Central, sigue sin mejorar si situación de empleo. Ello se debe, sobre todo, a la inacción del gobierno socialista, más preocupado por el progreso en sus objetivos ideológicos y el recorte continuo de las libertades individuales que por  la búsqueda de soluciones eficaces contra el desempleo y la deslocalización. 

A últimos de diciembre de 2010, el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) se situó en 4,1 millones de personas, tras subir en 176.470 desempleados en el conjunto de 2010, con un aumento porcentual del 4,5% respecto a 2009, según informó el Ministerio de Trabajo e Inmigración. En concreto, el volumen total de parados alcanzó a cierre del pasado año la cifra de 4.100.073 desempleados, su nivel anual más alto en toda la serie histórica comparable, que arranca en 1996.

SIn embargo, el peor de todos los presidentes del gobierno habidos en España considera que la escasa bajada del número de desempleados en el mes de diciembre en 10.221 personas, el 0,25% respecto al mes anterior, es un dato positivo. Pero no deja de ser simplemente un efecto estacional de la campaña de Navidad durante la cual los comercios y la hostelería suelen demandar más trabajadores para poder atender a sus clientes, y teniendo en cuenta esta circunstancia el dato es bastante desalentador.

La secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, ha destacado en un comunicado que, aunque el paro ha aumentado en 2010, su crecimiento ha sido el más bajo de los últimos tres años. No obstante, Rodríguez ha reconocido que no se puede hacer una "lectura complaciente" de los datos, pues sigue habiendo más de 4 millones de personas en paro por las que seguir trabajando.

Donde sí se ha trabajado en el problema con un éxito notable es en Alemania. El mercado laboral en Alemania demostró en 2010 su fortaleza al registrar un nuevo máximo histórico de empleo al alcanzar la cifra media anual de 40,37 millones de personas ocupadas, lo que supone un incremento del 0,5% (197.000 personas) respecto a 2009, según los datos provisionales publicados por la Agencia Federal de Estadística de Alemania (Destatis).

Asimismo, la cifra de desempleados registró un descenso de 297.000 personas, hasta una media anual de 2,93 millones, y la tasa de paro retrocedió seis décimas respecto a 2009, hasta el 7,4%. No es que tres millones de desempleados sea un dato bueno para Alemania, pero comparativamente es un país con 35 millones de habitantes más que España y que cuenta con un tejido industrial consolidado y mucho más fuerte que España, donde la industria se concentra en pocas regiones y tiende a la deslocalización masiva, aunque el mismo fenómeno se produce en Alemania y los demás países occidentales. Destatis precisó que prácticamente tres cuartas partes de las personas empleadas en Alemania lo hacía en el sector servicios, frente al 59,5% de 1991. Por otra parte, tan sólo el 2,1% de las personas ocupadas trabajaba en el sector primario, frente al 3,9% de 1991. Asimismo, el sector de la construcción sólo ocupaba en 2010 al 5,5% del total de personas con empleo en Alemania, frente al 7,3% de 1991. El anterior récord de empleo en Alemania se registró en 2008, cuando el mercado laboral germano ocupaba a 40,21 millones de personas.

Lo que sí ocurre tanto en España como en Alemania es que se maquillan las estadísticas de desempleo. Aparte de los cursos de formación financiados por el estado, en Alemania la existencia de los subsidios sociales elimina a muchísima gente de los registros de desempleo. Alemania cuenta con varios millones de subsidiados que viven con bastante comodidad y a veces incluso mejor que los que tienen un salario mínimo. Si se contase a este grupo de población, el paro en Alemania se dispararía.

No obstante, el lema del gobierno español es él de echar cortinas de humo para no ver la realidad e intentar no dejar que la vean los demás. Llama la atención que en otros países se está consiguiendo remontar la crisis, mientras que aquí no hace sino agravarse a diario.