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17 septiembre 2012

La Esperanza es lo último que se pierde


Nadie se lo esperaba, y menos en estos momentos. Es una carga de profundidad para el PP dirigido por Mariano Rajoy. Doña Esperanza Aguirre ha dimitido como presidente de la Comunidad de Madrid y como diputada de la Asamblea de Madrid la que tal vez haya sido la político más popular de la región madrileña de todos los que han gobernado esta comunidad autónoma desde 1979.

Tal vez se podía esperar algo así después de la operación de cáncer de mama a la que Doña Esperanza se tuvo que someter hace poco tiempo, pero también es verdad que un cargo como el suyo absorbe todo su tiempo y no le queda apenas ninguno para ocuparse de su familia y vida privada. Y como muy acertadamente dice, «Desde que dejé mi puesto de funcionaria, siempre he querido que la política fuese una actividad temporal», aunque en su caso, seguramente por vocación y por haber sido imprescindible para un PP sin liderazgo, la temporalidad ha sido casi vitalicia, con 36 años en activo en la política madrileña y española.

Ya en 2008, cuando se celebraron los congresos a la búlgara del PP tras su fracaso esterpitoso en las elecciones generales de aquel año, se barajaba la posibilidad de que Esperanza Aguirre se hiciera con la dirección del partido. Como una especie de "dama de hierro", siempre ha plantado cara a la izquierda y se mostraba claramente contraria a la línea adoptada por Rajoy entonces, porque -se simpatice o no con su forma de hacer política o sus ideas- una cosa siempre ha quedado clara: Su fuerza de voluntad y su discurso decidido contrastan con una política de gobierno del actual primer ministro español insípida, sin fuerza y carente de voluntad de usar adecuadamente una mayoría absoluta en beneficio de España.

No cabe duda que el momento para dejar la política o el cargo es muy oportuno, porque así será más fácil perfilar un nuevo liderazgo -si lo hubiere- hasta que lleguen las próximas elecciones autonómicas. Pero el PP madrileño lo tendrá muy difícil, porque el probable sucesor Ignacio González puede tener mucha experiencia de gobierno, pero está muy lejos de arrastar a los votantes a un PP en caída libre.

Precisamente el ser profesional de la política no es el argumento más favorable para una sucesión en el poder. Todos los países europeos, y especialmente los del sur de Europa, necesitan ideas frescas y otras maneras de hacer política, siendo estos rancios políticos peperos lo que ahora conviene menos. Ignacio Gonzáles es uno de ellos.

El proyecto de Esperanza Aguirre se consolidó, pero una consolidación puede perder muy rápidamente sus cimientos cuando pierde su pilar más importante. ¿Qué es el PP madrileño sin Esperanza Aguirre?

Que puede haber otras razones mucho más importantes para que la dimisión se produjera en este preciso instante es más que probable:

1. Esperanza Aguirre se manifestó contraria a la subida del IVA incluso después de que se convirtiera en hecho consumado. Hace un año, la señora Aguirre fue la que más destacó en la campaña del PP contra una hipotética subida del IVA por parte del gobierno socialista, pero que no se produjo por razones electoralistas. Rajoy rompió su promesa de no subir impuestos y demostró ser un hombre sin principios.

2. La política proetarra del gobierno de Rajoy. Todos sabemos que Esperanza Aguirre siempre ha sido leal a las víctimas del terrorismo. La liberación de Bolinaga y la más que probable liberación de Otegui tras el "perdón" pedido a las víctimas podrían ser un motivo más para su dimisión.

3. El proyecto Eurovegas es más que turbio, y quién sabe si no es porque la operación la pueden haber movido otros sectores de su partido. La avalancha de críticas y las oscuras circunstancias del promotor del proyecto podrían aconsejar prescindir de algunas compañías políticas.

4. Rajoy parece incumplir las obligaciones del estado frente a la Comunidad de Madrid igual que su antecesor Rodríguez Zapatero. El estado adeuda mucho dinero a Madrid, pero hace muchas más concesiones a los independentistas catalanes. A pesar de su mayoría absoluta, Rajoy parece continuar la política del anterior gobierno socialista en lugar de marcar diferencias y ser consecuente con lo defendido hasta el año pasado.

5. El PP controla casi todos los municipios de Madrid, en muchos de ellos se gobierna con prepotencia y con poca eficacia. Tal vez el clima interno del partido se esté haciendo irrespirable. Puede que Esperanza Aguirre ya no tenga fuerzas para verse inmersa en luchas internas del partido, o tal vez simplemente no quiera formar parte de un partido a la deriva cuyo destino está claro si el gobierno nacional sigue en la línea actual.

Como dice el proverbio: La esperanza es lo último que se pierde. Con esta dimisión, al PP ya no le queda nada por perder. Y empiezan a doblar las campanas por un gobierno sin rumbo.

Suerte, Doña Esperanza, y que tenga mucha salud. Los cambios son siempre necesarios, y en Europa hacen falta muchos, muchísimos en todos los niveles. Tal vez sea esta una señal de esperanza.


17 febrero 2012

Alemania: La república bajo mínimos



Después de varios meses de interminables debates sobre las sospechas de corrupción del hasta ahora presidente de la República Federal de Alemania, esta mañana Christian Wulff presentó su dimisión, sin que hubiera hasta la fecha pruebas del tráfico de influencias del que le acusan desde hace tres meses algunos medios de comunicación como Bild y Der Spiegel.

Todo comenzó a raíz de un préstamo privado que un empresario amigo de Wulff había concedido a éste -siendo aún presidente del estado federado de Baja Sajonia- para la compra de su nuevo chalé, y ello a un tipo de interés preferencial, algo que tampoco es algo poco habitual.

Tras aparecer esta noticia en los medios, Wulff cometió el error de querer tapar el asunto como algo baladí, y entonces se averiguó que en realidad actuaba como prestamista la mujer del empresario. Otro error fue que entonces sustituyera el préstamo por otro concedido -también a un tipo de interés preferencial- por el banco BW Bank, el banco del estado federado de Baden-Württemberg. Lo que no se ha podido probar aún es que este empresario recibiera trato especial por parte del gobierno de Baja Sajonia, y sólo en tal caso sería algo perseguible.

Después, la prensa, ni corta ni perezosa, hizo más indagaciones sobre la vida anterior del presidente de la república. Resulta que durante su tiempo como ministro-presidente de Baja Sajonia pasaba sus vacaciones en chalés de lujo de aquel y otros empresarios, aunque en algunos casos pagando, otras las pasaba en casas de amigos de la juventud. Así, todo se convirtió en una auténtica caza de brujas, llegando algunos incluso a contar historias de los tiempos de instituto, cuando Wulff había sido miembro activo de la Union de Estudiantes, organización estudiantil de la CDU que tiene actividades en los institutos de bachillerato (así lo contó el redactor jefe del semanario Die Zeit, compañero de instituto de Wulff).

Olaf Glaeseker, Christian Wulff
La cosa se complicó cuando se averiguó que el ex portavoz y jefe de prensa de Wulff, Olaf Glaeseker, tanto en el gobierno de Baja Sajonia como en la Presidencia de la República sí hizo mal uso de sus cargos al contratar todos los eventos de la CDU y/o del gobierno de Baja Sajonia con la empresa de un amigo, algo similar a lo que en España es el caso Gürtel, aunque menos extenso. Wulff cesó a Glaeseker el 22 de diciembre de 2011, lo que indicaba que sabía más de lo que se había contado hasta entonces. Las investigaciones de la fiscalía incluso llevaron a un registro en la Presidencia de la República a finales de enero, algo insólito hasta entonces.

Desde entonces, el acoso y derribo contra Wulff no cesaba. Incluso el diario alemán Die Welt publicó un artículo sobre los valores de la monarquía redescubiertos a raíz de la cada vez más desprestigada república.

Wulff apenas llevaba un año y ocho meses en el caso, después de que los medios también consiguieran acosar al anterior presidente de la república, Horst Köhler, a raíz de unas opiniones sobre las misiones militares en el exterior, aunque su dimisión se produjo finalmente por no querer firmar una ley que implicaba un mayor endeudamiento de Alemania a consecuencia de la crisis del Euro. Todo hace pensar que al final son los medios de comunicación y otros grupos de presión que deciden quién puede estar en un cargo y quién debe dimitir, pues no a todos se aplica el mismo rasero, ya que no se investiga a toda la clase política con la misma meticulosidad.

Un jefe de estado sirve ante todo para encarnar al estado y a su pueblo, es decir, en cierto modo es la representación encarnada del estado y de la nación. Esta función transfiere al cargo la dignidad y el prestigio que se le atribuye tanto en el propio país como en el extranjero. Pero, lamentablemente, el ejercicio de esta responsabilidad como expresión de la identidad del pueblo con su estado no existe cuando el jefe del estado proviene de un partido político y, por lo tanto, no es capaz en absoluto de representar a todo el pueblo. Estas características se dan aún menos cuando el político elegido para este cargo no es elegido por su pueblo, sino por unos pocos o incluso sólo dos representantes de los partidos en el gobierno o de los dos partidos de mayor peso y se proceda a su elección formal por un órgano del estado (aquí la Asamblea Federal), que en realidad sólo hace el paripé de la aprobación de lo que ya habían decidido antes los goobernantes o los líderes de los dos partidos mayoritarios. Wulff es el mejor ejemplo de una democracia representativa llevada al absurdo y cuyo máximo órgano para el ejercicio de la soberanía sustraída al pueblo presenta como voluntad popular una decisión tomada entre la canciller federal y el ministro de asuntos exteriores, encima incluyendo en dicha asamblea federal a ciudadanos no elegidos democráticamente y nombrados ad hoc por los parlamentos de los estados federados (representados en la Asamblea Federal a través del Consejo Federal [Senado]) para que éstos actúen como electores, cuando éstos se usan y de los que se abusa como monigotes de una fingida cercanía popular muy alejada del pueblo.

Esta es precisamente la razón por la que la república está bajo mínimos como forma de estado, ya que la misma problemática se da en todas estas repúblicas represetativas en las que los representantes del pueblo se atribuyen tales facultades de represetación que les llevan a pensar que lo que ellos piensan que es mejor para el pueblo es lo que representa la voluntad popular. Esa lejanía de la clase política hace que muchos pueblos redescubran los valores de la Monarquía, y así son cada vez más los que se manifiestan por las calles de Rumanía, Serbia, Montenegro y otros países para pedir la restauranción de su Monarquía. Por mucho que ciertos sectores republicanos esgrimen que al Rey no se le puede elegir, al presidente de la república en cambio sí, la verdad es que en las repúblicas el pueblo no tiene nada que decir a la hora de elegir o cesar al presidente, mientras que el Rey, sustraído a toda lucha política y siendo el mejor representante de un pueblo y su pasado, presente y futuro, por asumir su cargo por herencia dinástica y por ser preparado para ello desde su nacimiento, es el mejor representante imaginable de un pueblo y la forma más real y natural de representar a todas las generaciones de un pueblo. La continuidad histórica de una dinastía, la rectitud de los integrantes de la Real Familia y la legitimidad del ejercicio nacida de la trayectoria histórica de la Monarquía de un país son garantía de estabilidad, unidad y máxima preparación para el más alto cargo de la nación, con todo el prestigio que ello implica para la proyección internacional del país.

Alemania, que en su configuración actual es sólo un país con fronteras interiores artificiales, dibujadas sobre el mapa por las fuerzas de ocupación tras la Segunda Guerra mundial, despreciando la configuración histórica de los estados alemanes y sus identidades nacionales, carece hoy de esas identidades, como carece también de las virtudes prusianas de un estado primero disuelto por los nacionalsocialistas y luego borrado del mapa por los vencedores de la guerra. Lo que ha ocurrido a la jefatura del estado en Alemania no es sino el reflejo de un pueblo en estado de disolución, en medio de un mundo globalizado sin identidades nacionales, sometido a una dictadura mundial en manos de oligarcas al servicio de un gobierno en la sombra. Alemania necesita repensarse, reorganizarse y dar un nuevo comienzo a algo que comenzó mal y a lo que se dio continuidad artificiosa cuando era el momento de empezar algo diferente sobre nuevas bases para afrontar el futuro con ilusión y con ideas nuevas.



31 mayo 2010

Alemania a la deriva: Dimite el Presidente de la República Federal de Alemania

El presidente de la república alemán Horst Köhler (CDU) acaba de anunciar su dimisión irrevocable como jefe del estado alemán, lo que supone un acontecimiento de máxima gravedad que nunca se había producido en los 61 años de existencia de la República Federal de Alemania.

El presidente de la república justifica su decisión con la controversia levantada a causa de sus recientes valoraciones controvertidas de la misión de las tropas alemanas en Afganistán y en el exterior, con las que parecía poner en duda la constitucionalidad de la misma, pues según sus palabras se trata más de defender intereses económicos que interés políticos. Aunque posteriormente matizó sus palabras, los ataques contra el jefe del estado alemán no han cesado. Debido a esta falta de respeto a la máxima institución de Alemania ha decidido dimitir, lo que representa un hecho de máxima gravedad.

Este es el discurso de dimisión del presidente de la república:


"Mis manifestaciones sobre las misiones en el extranjero de las Fuerzas Armadas Federales que hice el 22 de mayo del año en curso han provocado fuertes críticas. Lamento que mis palabras hayan podido llevar a malentendidos en una cuestión tan importante y complicada para nuestra nación. Pero la crítica llega a tales extremos que se afirma que yo estaría a favor de misiones de las Fuerzas Armadas Federales que no estarían cubiertas por la Ley Fundamental. Esta crítica carece de toda justificación y deja echar en falta el debido respeto a mi cargo.

Por medio del presentre acto comunico mi dimisión del cargo de Presidente Federal - con efectos inmediatos. Doy las gracias a las muchas personas en Alemania que me han mostrado su confianza y que han apoyado mi labor. Les ruego que tengan comprensión para mi decisión.

De acuerdo con la Ley Fundamental, las facultades del Presidente Federal serán asumidas ahora por el Presidente del Consejo Federal. He informado telefónicamente al señor Alcalde Böhrnsen [Bremen] sobre mi decisión, asimismo al señor Presidente de la Dieta Federal, a la señora Canciller Federal, al señor Presidente del Tribunal Constitucional Federal y al señor Vicecanciller Federal. Ha sido para mi un honor de servir a Alemania como Presidente Federal."


Las palabras de la discordia del presidente saliente han sido estas:

"Desde mi punto de vista la realidad es la siguiente: Allí luchamos también por nuestra seguridad en Alemania, allí luchamos en unión con nuestros aliados sobre la base de un mandato de las Naciones Unidas. Todo esto significa que tenemos responsabilidad. Me parece correcto si en Alemania se vuelve a debatir también siempre de forma escéptica poniendo esto en duda.

Sim embargo, estimo que en general estamos en vías de comprender a la sociedad también en su aplitud, que un país de nuestro tamaño con esta línea de comercio exterior y, por tanto, con esta dependencia de l comercio exterior, tiene que saber igualmente que en caso de duda, en situaciones de emergencia también es necesaria una misión militar para garantizar nuestros intereses, por ejemplo para mantener libres las rutas comerciales, por ejemplo para evitar la inestabilidad de regiones completas que podría tener consecuencias negativas para nuestras oportunidades comerciales, de empleo y de ingresos. Todo ello debe ser objeto de un debate, y yo creo que no estamos tan mal encaminados."


Las funciones del presidente de la república serán asumidas interinamente por el presidente del Consejo Federal (Cámara Alta), Jens Böhrnsen (SPD), Alcalde-Presidente de la Ciudad Libre y Hanseática de Bremen, quien ha sido informado previamente sobre la decisión de Köhler.

Con esta dimisión, la canciller alemana Ángela Merkel se encuentra en una situación cada vez más complicada, ya que hace sólo una semana anunció su dimisión  el ministro presidente del estado federado de Hesse, Roland Koch (CDU), igualmente centro de ataques por su línea clara e inamovible en el gobierno regional de Hesse. Los menguantes apoyos en su propio partido y su fama de estar eliminando a todos los que puedan pararle los pies ponen en entredicho su capacidad para dirigir el gobierno federal.

El viernes, la canciller federal manifestó que no iba a comentar las declaraciones de Köhler, Es evidente que las relaciones entre Merkel y los pesos pesados occidentales de su partido están bajo mínimos.

El grado de decadencia política del país queda manifiesto a la vista de que todas las cadenas de televisión alemanas están volcadas en la ganadora del concurso de Eurovisión, mientras que la grave situación creada a consecuencia de la dimisión del presidente de la república queda en segundo lugar. Ante la situación creada algunos no tienen mejor ocurrencia que proponer a Lena para la jefatura del estado.

Las reacciones de la prensa son bastante sectarias y poco profundas. Apenas nadie analiza las verdaderas razones para esta dimisión. Tampoco parecen ser capaces de proponer candidatos, quedándose anclados en personajes caducos y desgastados en lugar de hacer propuestas novedosas y creativas. La prensa alemana tiene mucha culpa en esta dimisión de órdago que es respuesta a la deriva de una sociedad enferma.


25 mayo 2010

El ministro presidente de Hesse anuncia su retirada de la política

La canciller alemana (y ex secretaria de agit-prop de las Juventudes Comunistas de la zona de ocupación soviética de Alemania, también llamada "RDA") Ángela Merkel está cada vez más sola.

Hoy, el ministro presidente del estado federado germano-occidental de Hesse, Roland Koch, anunció su retirada de la política para el 31 de agosto de 2010, tras cerca de once años al frente del gobierno regional de uno de los estados federados más importantes del país.

Koch pertenece a los pocos dirigentes de la antigua CDU anterior a la caída del muro y la adhesión de la antigua Alemania comunista a la República Federal de Alemania y ha sido de los pocos políticos democristianos con personalidad propia y contrarios al liderazgo de Merkel.


En 2008 peligró su reelección tras la debacle de su partido en Hesse, pero las ansias de poder de la marioneta socialista Ypsilanti (SPD) llevaron a ésta a pactar con los comunistas del PDS-La Izquierda, en contra de su promesa preelectoral de no hacerlo, lo que provocó que primero una y luego tres más de sus diputados votaran en contra de la alianza con los comunistas y los Verdes, con la consecuencia de que tuvieron que convocarse nuevas elecciones para enero de 2009 de las que Koch salió más fortalecido, aunque estuviera obligado a coaligarse con los entonces muy pujantes liberales del FDP.

Roland Koch ya estaba bastante cansado de la situación interna en su partido de la CDU y ha sufrido constantes ataques no sólo desde la izquierda, contraria a sus medidas de recortes del gasto público, sino también desde las filas de Merkel, dedicada desde su llegada al poder a desbancar a los conservadores clásicos de su partido.

Según informa el diario alemán Die Welt, el anuncio de Koch ha sido un golpe de efecto muy bien meditado, aunque el mismo Koch afirmó en la rueda de prensa celebrada en Wiesbaden, capital de Hesse,  que "la presidente federal del partido está informada desde hace más de un año" y que la ejecutiva del partido en Hesse también lo sabría desde hace meses. Aún así, el anuncio de dimitir tanto como jefe del ejecutivo del estado federado de Hesse como de todos los cargos en el partido no deja de ser una sorpresa en un momento en el que Merkel se encuentra bastante aislada en la Unión (especialmente por parte de la Unión Social-Cristiana de Baviera) a causa del debate sobre las ayudas a Grecia y su afán de gastar dinero público que no tiene con tal de agradar a Europa y al mundo. Además, el anuncio de dimisión se produce durante el viaje oficial de Merkel a los países árabes.
 "Lo único que desconocía era la fecha", añadió Koch. Por su parte, Merkel sólo elogió débilmente a Koch al decir que había sido un "buen consejero y amigo" y que "también en el futuro contaría firmemente con su consejo".

La estocada de Koch llega en un momento en que Merkel pierde posiciones en el partido y cara a la opinión pública y supone una jugada inteligente para darse una última alegría. "La política no es mi vida", dijo Koch, y sus razones son puramente expresión de su deseo de reorientar su vida personal y profesional para asumir nuevas responsabilidad en el ámbito empresarial. Su marcha también abre buenas perspectivas para su sucesor

Como sucesor para la presidencia del partido en Hesse se baraja al actual Ministro del Interior y viceministro-presidente Volker Bouffier (foto a la derecha), que podría convertirse también en el nuevo ministro presidente de Hesse. 

Lo ocurrido hoy en Hesse es posiblemente una señal para un cambio profundo en la CDU que se agudiza tras la debacle en Renania del Norte Westfalia. Empiezan a doblar las campanas para Merkel.

El discurso de Koch para anunciar su dimisión se puede leer aquí (en alemán).