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31 mayo 2008

Nepal ante el abismo maoísta

Para echarse a temblar:
La dictadura comunista se ha impuesto por la fuerza del terror de las huestes guerrilleras maoístas lideradas por el camarada Prachanda el Feroz

Hablan de dictadura del proletariado, lo que recuerda los tiempos más tenebrosos del inicio de la dictadura bolchevique liderada por Lenin en Rusia en 1917. Los sucesos recuerdan la invasión del Tibet por las fuerzas armadas maoístas chinas y la transformación forzosa del pacífico estado confesional del Himalaya que estuvo marcada por los asesinatos masivos, la persecución y la opresión.

Los maoístas sólo tienen un tercio de los escaños del parlamento, pero aún así han impuesto su criterio: La abolición de la Monarquía y la introducción de la dictadura comunista al estilo más recalcitrante del marxismo-leninismo. A los nepalíes les espera un regimen de opresión, persecución y muerte unido a un desastre económico sin precedentes.

Los acontecimientos en el Reino del Nepal que se desarrollaron desde junio de 2001 sólo tuvieron una cobertura marginal por los medios de comunicación occidentales.

El 1 de junio de 2001, el príncipe amable, como era conocido en Nepal el heredero al trono, insistía en elegir a su esposa. Los Reyes querían una novia de sangre azul designada por la familia. Tras meses de enfrentamiento, el joven Dipendra resolvió ese día la disputa asesinando a sus padres, SS.MM. los Reyes Birendra y Aishwarya, con dos fusiles de asalto M-16 y tiroteando a varios miembros de la Familia Real antes de pegarse un tiro en la sien.

Los Reyes de Nepal contaban con una gran popularidad en su país. Desde 1990, el Rey Birendra había iniciado reformas profundas para modernizar el Reino de Nepal y establecer instituciones democráticas para adaptarse poco a poco al resto del mundo. Con lo que no había contado fue que su hijo, el Príncipe Heredero Dipendra, educado en el Reino Unido, iba a ser quien diera lugar al hundimiento repentino de una Monarquía bien asentada y aceptada por el pueblo desde hace más de 240 años.

Los astrólogos, a los que se recurría tradicionalmente para saber qué decisiones tomar en el reino, habían advertido de los malos augurios que supondría el enlace del príncipe con su novia, que no era de sangre real, y que ello podría suponer la muerte del Rey y una crisis para la Monarquía. Sin embargo, lo que no preveían era que la negativa sería justo ese factor negativo del que habían advertido.

"Los últimos acontecimientos en Nepal colocan a la monarquía y a los partidos políticos en una situación de confrontación directa el uno con el otro", afirmó el comunicado de las autoridades indias, que añadió que esto sólo podía beneficiar a las fuerzas que no sólo desean minar la democracia, sino también la institución de la monarquía".

Gyanendra fue nombrado Rey de Nepal después de que el príncipe heredero Dipendra, de 30 años, falleciera a consecuencia de las heridas que se causó al intentar suicidarse tras el regicidio en serie perpetrado durante una reunión de la Familia Real. Gyanendra es el único hermano varón del Rey asesinado y fue coronado como el decimotercer monarca de la dinastía Shah, que reina en Nepal desde 1768.

Gyanendra no era demasiado popular. Se le acusó de querer reinstaurar la monarquía absoluta, ya que había discrepado con su hermano Birendra por haber abandonado demasiado rápido el absolutismo, en 1990, a causa de la presión popular. Y así lo hizo en 2005 al disolver el parlamento y suspender la Constitución de Nepal., tras lo cual gobernaba prácticamente con un estado de sitio permanente. Su popularidad también sufría a causa de su hijo Paras, un personaje detestado en Nepal por causar la muerte de un cantante, al que atropelló.

La ceremonia de ascenso al trono del tercer monarca en Nepal en tres días tuvo lugar en un antiguo palacio de la capital. Horas después, el cuerpo de Dipendra, que sólo reinó dos días y en estado de coma, fue incinerado en el recinto sagrado del templo de Pashupanipat, un lugar que estaba prácticamente desierto por el toque de queda.

Tras un largo tira y afloja de la guerrilla maoísta, que sin duda alguna recibe apoyo económico y logístico de la vecina China, el Rey Gyanendra tuvo que restablecer el orden parlamentario en el país y convocar elecciones. A pesar del hecho de que el pueblo nepalí se manifestaba mayoritariamente partidario de mantener la Monarquía, los maoístas impusieron con cada vez más vehemencia su criterio de abolir la Monarquía no haciendo concesiones al sentimiento monárquico del pueblo. Como todos los bolcheviques osan ser los representantes de la verdadera voluntad popular o de su "inmensa mayoría", cuando en realidad no llegan a tener un apoyo superior a un tercio de los votantes, un apoyo, como uno se puede imaginar fácilmente, que se consigue con el terror físico y psíquico ejercido sobre la población.

Muy ilustrativo de lo que va a pasar de ahora en adelante en este fenecido reino del Himalaya es lo que se publica en sendos sitios que los bolcheviques tienen en Internet, como el Sol Rojo peruano y alguna otra página-panfleto latinoamericana con el mismo contenido:

"El Camarada Prachanda nos advierte en una de sus últimas entrevistas (dada en ocasión del décimo aniversario de la guerra popular nepalí para The Worker, número 10), que la guerra popular de Nepal "en su preparación, inicio y desarrollo es diferente a todas las normas predominantes y convencionales del pasado movimiento comunista". Y luego presenta su singularidad así: "Nosotros hemos preparado la Guerra popular usando el parlamento, poniendo énfasis en un balance y coordinación entre la intervención política y militar, y nosotros hemos usado conversaciones de paz y cese al fuego contra el enemigo en un nuevo camino. Pero en este contexto una cosa es continua, la cual consiste, en poner la línea política revolucionaria en el centro, hacienda concreto análisis de las condiciones concretas y adoptando una línea de masas. En el contexto de la preparación, inicio y desarrollo de la Guerra popular, hemos ido desarrollando una correcta coordinación entre la línea política y militar".

Eso significa: ¡Dictadura militar bolchevique! Esto significa: ¡Imposición por la fuerza de un regimen comunista opresor! Esto significa: ¡Persecución de todo aquel que se oponga al nuevo regimen!

Las palabras de Prachanda el Feroz recuerdan otras palabras pronunciadas en 1910 por el fundador del PSOE, Pablo Iglesias. Téngase en cuenta que lo que en su día dijo Pablo Iglesias es el ideario de todos los bolcheviques (socialdemócratas, socialistas y comunistas) del mundo y por el que se rige toda política de la izquierda, sea en Nepal o sea en España:

  • - "Para aquellos que no hayan estudiado bien estas cuestiones, aunque muchos lo sabrán, diré que el partido que yo aquí represento aspira a concluir con los antagonismos sociales,... esta aspiración lleva consigo la supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del ejercito y la supresión de otras instituciones necesarias para este régimen de insolidaridad y antagonismo... Este partido... está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad,... cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones…”
  • -“No nos interesa hacer buenos obreros y empleados, buenos comerciantes. Queremos destruir la sociedad actual desde sus comienzos”.
  • -La desaparición del "odioso Maura" sería un gran bien para España y la Humanidad. (Diario de Sesiones del 5 de Mayo de 1910).
  • -“Debemos, viendo la inclinación de este régimen por S.S., comprometernos para derribar ese régimen. Tal ha sido la indignación por la política del Gobierno del Sr. Maura en los elementos proletarios que nosotros hemos llegado al extremo de considerar que antes que S.S. suba al Poder debemos ir hasta el atentado personal” (Pág. 439-443 Diario de Sesiones del 7 de Julio de 1910).
  • -“Queremos la muerte de la Iglesia… para ello educamos a los hombres, y así les quitamos la conciencia… No combatimos a los frailes para ensalzar a los curas. Nada de medias tintas. Queremos que desaparezcan los unos y los otros”. Esto lo dijo en el VI Congreso del PSOE en Gijón y lo recoge Luis Gómez Llorente en su libro Aproximación a la historia del socialismo español hasta 1921, Cuadernos para el Dialogo, Madrid,1972, página 169.
  • -“Nosotros estamos dispuestos a vencer -¿se entiende?-, no a defendernos. A matar y a dejarnos matar. A todo”. Pablo Iglesias en la Revista "El Socialista" el 17 de Octubre de 1933.
  • -“Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos” (El Liberal, de Bilbao, 20 de enero de 1936).
  • -“La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución”.
  • -“La transformación total del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas... estamos ya hartos de ensayos de democracia; que se implante en el país nuestra democracia."

Lo que ahora ha ocurrido debería llamar la atención de Occidente, pero no lo hace. Occidente ha estado callado durante todos estos años de "revolución" nepalí. Mientras tanto, nuestro augusto Rey de España se dedica a alabar a un gobernante que es de la misma calaña que Prachanda el Feroz, sólo que aplica métodos más moderados, aunque no menos peligrosos para la sociedad democrática. Manipular a la población desde la infancia y controlar todas las instituciones del estado es el objetivo de todo bolchevique, y en eso coinciden Z y Prachanda. Que no nos cuenten que la república es democracia pura. Ya se ve lo que supone abolir la Monarquía en Nepal: Terror, opresión e inestabilidad, pérdida de identidad y desastre económico. Pero lo ocurrido en Nepal también ilustra cómo un mal monarca puede acabar con cientos de años de Monarquía. Gyanendra accedió al trono sin haber tenido realmente ninguna posibilidad real, por su lejanía en la línea de sucesión. El trastorno mental que sufrió el príncipe heredero le allanó el camino, pero la vuelta atrás en el tiempo protagonizada por Gyanendra no fue el camino. Su escaso prestigio entre la población y la desaparición de la primera línea de la Familia Real, así como su poca preparación para ejercer como Rey y su carácter autoritario llevaron al Reino al desastre.
Adiós, Nepal, adiós, a tu pueblo le espera la época más negra de su historia.


Enlaces de interés:

22 marzo 2008

Tibet y la cobardía de Occidente

Los recientes acontecimiento en el Tibet son una muestra más de lo poco que cambian los regímenes dictatoriales comunistas. Adjudicaron las Olimpíadas a China confiando en una normalización de la situación de los drechos humanos en China, y ahora se sorprenden. Me pregunto en qué mundo viven los políticos de Occidente y dónde han adquirido su cultura política, si es que tienen alguna. Lo que no tienen en ningún caso es sentido común, pues de lo contrario no habían confiado en China. No se puede confiar en un régimen comunista calcitrante y trasnochado como el maoismo reconvertido en capitalismo salvaje decimonónico, pero con las mismas estructuras y la misma imaginería de los años cincuenta.

Lo que trae el capitalismo salvaje e inhumano (lo inhumano es algo innato a los chinos) es descontento de aquellas parte de la población que no pueden participar en la riqueza creada, especialmente los pueblos sometidos como el tibetano. En eso, en China no prece haber cambiado nada desde los tiempos de los antiguos emperadores. La opresión de los pueblos sometidos es una práctica ancestral de los imperios, cuya economía vive en gran parte de la esclavitud, aunque hoy en día esa esclavitud no se llame así, al igual que las sociedades paralelas son la realidad de lo que los políticos nuestros llaman integración, una integración que según ellos depene del país de acogida y no del ciudadano acogido.

Lo que ocurre ahora en China es la consecuencia de la esclavitud moderna y de la opresión de territorios anexionados ilegalmente. Lo que ocurrió al Tibet se plasma muy bien el la película 7 Años en Tibet. Lo que ocurrió después y ocurre ahora es lo mismo que pasó en Hungría en 1956 o en Chequia en 1968: Occidente calló, se escondió y se dedicó palabrería hueca. Lo que tocaría ahora es boicotear las Olimpíadas en Pekín como primera medida de sancion y luego la obstaculización de las importaciones desde China y obligar así de paso a la industria occidental a vover a fabricar en Europa o América del Norte. Así se matarían dos pájaros de un tiro: Se haría tambalear el régimen comunista e imperialista chino y se apoyaría activamente la independencia del Tibet. Lo que no tiene lógica alguna es apoyar una independencia ilegal del Kósovo y luego no apoyar al Tibet para que recupere su ansiada libertad e independencia de China, pues su anexión fue del todo ilegal y contraria al Derecho Internacional.

Decir ahora que el boicot a las Olimpíadas no serviría de nada y que en todo caso mejoraría la situación de los derechos humanos en China es una falacia. Occidente haría mejor en mostrarse fuerte y decidido frente a regímenes totalitarios en lugar de anteponer los intereses económicos a los valores e ideales occidentales y que al fin y al cabo sólo benefician a las grandes empresas, pero no a los ciudadanos de las democracias occidentales.

No a la participación en las Olimpíadas en Pekín. Sí a la indepndencia del Tibet.

11 noviembre 2007

Mi definición de bolchevique

Bolchevique es todo comunista, socialista o socialdemócrata cuya base ideológica originaria es el marxismo-leninismo, el maoismo, el movimiento revolucionario basado en las teorías anteriores, que adora a y colabora con mandatarios totalitarios opresores comunistas y que tiene como fin último la transformación forzosa de la sociedad, incluso en contra de la voluntad mayoritaria de los ciudadanos, y la dominación y opresión de la misma mediante métodos de lavado de cerebro, manipulación de la educación escolar y universitaria, falsificación de la historia, supresión de la memoria histórica, limitación progresiva de la participación ciudadana en las decisiones políticas y dilución de la separación de poderes defendida por Montesquieu. Quedan exceptuados aquellos socialdemócratas que tienden al liberalismo y abdican del marxismo-leninismo, siendo fundamentalmente demócratas en el sentido occidental de la palabra y preopcupados por los asuntos sociales de las sociedades avanzadas.

Los bolcheviques se sirven de la democracia mientras les sea útil y se saltan las leyes si lo consideran necesario para hacerse con el poder y perpetuarse en él, haciendo siempre hincapìé en el respeto riguroso de la legalidad vigente.

El bolchevismo se divide en tres fases: Socialdemocracia, Socialismo y Comunismo, caracterizándose cada fase por su grado de radicalización (moderado - avanzado - extremo). Los políticos de las tres modalidades tienen en común su falta de tolerancia hacia otros pensamientos (con persecución o destrucción de palabra y/u obra de los disidentes), su mala gestión y su desconocimiento de la economía, que utilizan sólo en provecho propio. Suelen ser demagogos y populistas culpando siempre a las otras opciones políticas de los males que ellos mismos causan con su inoperancia y mala gestión. Anteponen sus objetivos ideológicos a las necesidades y la voluntad del pueblo proclamándose como los únicos representantes legítimos del pueblo.

Son mencheviques todos los socialistas demócratas que creen en utopías irrealizables y creen en la bondad de las ideas propugnadas por los ideólogos de los que realmente ostentan el poder fáctico o real.