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03 septiembre 2009

La Mañana de la COPE o Cómo intentar despertarse por la mañana sin morir en el intento

Vaya peñazo de programa matinal en que han convertido La Mañana de la COPE.

Era de esperar que pocos periodistas en la COPE tienen el empuje que tiene Federico Jiménez Losantos moderando programas matinales de radio sobre la política nacional y otros asuntos de actualidad. Pero que fuera un bodrio de tal envergadura como lo que la COPE se ha permitido servir esta semana a sus oyentes supera todas las previsiones.


Para empezar, el programa se adereza con un ding-dong-dang de alguna campana tipo Big Ben que después de una hora quitan las ganas de seguir escuchando, aunque casi es el aspecto más entretenido del programa, porque lo que es la información, ¡madre mía! ¿Se puede informar de forma más sosa que en La Mañana de la COPE?


Lo que siempre había sido la parte con más interés de este programa era la tertulia, pero tampoco la tertulia parece tener fuerza. El oyente, ya aburrido de la parte informativa anterior, y si ha llegado realmente tan lejos como para seguir con la tertulia, tampoco tiene ya muchas ganas de seguir un debate igualmente soso.


Algunos ya llaman a la COPE Radio Cloroformo por lo de "Pancho" Villa y el "Diario hablado" por lo de Colmenarejo. Está visto que no cualquiera puede moderar un programa matinal de radio y que hacen falta muchas tablas para enganchar a la gente. Dejé de escuchar La Mañana por el sectarismo que Federico Jiménez Losantos había practicado en los últimos meses convirtiéndose en portavoz de Rosa Díez y sus siete enanitos, pero hay que reconocer que al menos sabe cómo hacer un programa de radio destinado a oyentes aún medio dormidos por la mañana.


Lo que va a pasar a la COPE es fácilmente imaginable: Pasará de emisora de referencia a emisora marginal. Tal vez debería fusionarse con Radio María y dedicarse a rezar el Rosario cada dos por tres, ya puestos. En lo que sí está en sintonía el nuevo estilo de Nacho Villa es con el PP de Rajoy. Ambos son soporíferos y carecen de carisma.



10 junio 2009

Carta a la COPE: Por qué he dejado de escucharles

Carta enviada a La Mañana y La Linterna:


Don Federico:

Cuando Alberto Ruiz Gallardón le llevó a los tribunales por las injurias suyas contra él, aún le defendía por el principio de la libertad de expresión, aunque a veces me parecía que usted se pasaba tres pueblos con sus comentarios. Las cosas se pueden decir con elegancia sin llegar a los niveles a los que llegó usted.

Cuando la COPE le dijo que no le iba a prorrogar el contrato, me parecía un acto de cobardía por parte de la Conferencia Episcopal, pues la iglesia se quiere llevar bien con el gobierno y no perder dinero porque uno de sus periodistas insulte constantemente al gobierno.

Pero cuando llegó la campaña electoral de las europeas, usted -defensor máximo del PP en otros tiempos recientes- de repente comenzó a apoyar a Rosa Díez y su UPyD, mientras dejó de dar voz a Ciudadanos. Se ha hecho usted portavoz de los críticos de Ciudadanos (que han traicionado su propio proyecto político) y se ha convertido en adulador de una socialista de toda la vida.

Su falta de ecuanimidad y la carencia de pluralismo democrático siempre ha sido una característica suya como periodista de la COPE. Lo que no se entiende es que arremeta contra un partido bastante neutral en el panorama político español para apoyar con descaro y faltando a la verdad a un montaje como UPyD, al unísono con su amigo Pedro J. Ramírez.

Sea como fuere, usted es libre de hacer lo que quiera. Lo que me parece mal es que algunos medios se presten descaradamente a hacer política a favor o en contra de algunas opciones políticas, y no precisamente por razones de objetividad (usted nunca es realmente objetivo, por muchas verdades que diga). Un demócrata debe, sobre todo, informar sobre todas las opciones políticas, algo que ningún medio de comunicación en España hace. A estas elecciones se han presentado más de 30 partidos, pero sólo se ha informado sobre tres o cuatro, mientras que seguramente existen unos cuantos más de algún interés para los votantes. Pero aún dando sólo oportunidades a los partidos con representación parlamentaria alguna, Ciudadanos sí se merecía un trato al menos al mismo nivel que UPyD, y no precisamente dando preferencia a diputados tránsfugas que llevaban meses dando problemas a C's.

Resumiendo: Antes le escuchaba todos los días, si no en directo al menos por podcast. Pero ante su deriva última he decidido no escucharle más. Esto vale también para la COPE en general, y eso que a Don César Vidal le tengo mucha más consideración como profesional de la información. Por las noches suelo ver o escuchar El Gato al Agua, en detrimento de La Linterna, y eso que no sé realmente (por esa misma razón) qué postura ha defendido Don César respecto a Ciudadanos. Pero el mérito es suyo, Don Federico.

En el fondo me alegra que se tenga que ir de la COPE. Los cambios siempre son buenos, los programas se queman y algunos sufren desvaneos raros a causa del éxito. No es usted el úncio. Vendrá algo nuevo y al menos será diferente, pero la COPE seguramente gane con ello.

No compraré más libros suyos. Me parece usted tan sectario como muchos de la izquierda, y por muchas verdades que cuente, con la campaña electoral se ha lucido y no me merece ninguna credibilidad ni estima.

Llevaba tiempo pensando en decirle esto.

Saludos


07 abril 2009

Los obispos y el miedo a la libertad de expresión

Era de esperar. Ya decía yo el 19 de junio de 2008 que la Iglesia empezaría a cuestionar la permanencia de Jiménez Losantos en la COPE el mismo día de la condena por la juez del caso Gallardón:

"Ahora difunden noticias aparentemente falsas para seguir debilitando la posición de Losantos ante la COPE. Los obispos estarían mal aconsejados si hicieran caso de tales bulas plegándose a las exigencias de la izquierda de cesar al director de La Mañana y eliminar así uno de los máximos críticos del gobierno y un periodista que dice la verdad, aunque algunas veces pueda dar la impresión de estarse pasando tres pueblos. Decir la verdad puede costar caro, y la Iglesia no ha demostrado nunca mantenerse firme ante los ataques.

A
l margen de que el juicio y la sentencia en primera instancia no son óbice para dar por terminada la colaboración de Losantos en la COPE, por el momento no se justificaría en absoluto retirarle la confianza, pues entre otras cosas La Mañana es una fuente importante de ingresos de la emisora que seguramente dejaría de manar tan abundantemente si deciden cesar a Losantos como director del programa. Por otra parte, se trataría de un acto de cobardía, y los obispos no deberían tener por modelo a Caín traicionando a un defensor de su causa. Con ello, la COPE caería en el mismo error fatal que Rajoy en el caso del PP. No creo que ante la situación actual sería muy conveniente para la Iglesia exponerse a perder muchas cruces en la declaración de la renta."


Con lo ocurrido ahora y tras leer las explicaciones de Losantos en su blog, está claro que la Iglesia se somete al gobierno, cede a las presiones de los enemigos de la libertad de expresión y despide prácticamente a Losantos, pues la alternativa ofrecida de compartir La Linterna sabe a caramelo amargo.

Quienes
estarán contentos son los gallardonitas, saltando de alegría junto a sus amigos del Prisoe, por haber conseguido acabar con Losantos al frente de La Mañana en la COPE. Lo que olvida la COPE es que la audiencia bajará considerablemente, porque para escuchar una cadena un tanto rancia hablando más de religión que de otra cosa los fieles oyentes de Losantos y Vidal se buscarán otra más interesante. Como parece, César Vidal tampoco querrá seguir en la COPE y se irá con Losantos a otra cadena.

No me gusta excesivamente el estilo de Jiménez Losantos, pero es de los pocos que dicen las cosas como son, con o sin exageración. Por otra parte, la Iglesia ha dado una nueva muestra de otro aspecto que no me gusta: Su cobardía, esa falta de coraje y el oportunismo de ir con el poder para no perder prebendas económicas. Perderá muchas cruces en las declaraciones de la renta y muchos de sus oyentes, que se pasarán, sin duda, a El Gato al Agua.

19 junio 2008

Elogio de la valentía

Losantos ha sido condenado. Gallardón se ha salido con la suya. La campaña de acoso y derribo de don Federico Jiménez Losantos parece cobrar nueva fuerza.

L
a juez ya parecía ser de dudosa imparcialidad. Un hecho que da que pensar es que permitiera a Gallardón recurrir a una forma de declarar que no está permitida, de modo que la pasividad de la juez ante tal infracción procesal hace pensar en la posibilidad de que había cierto grado de parcialidad para favorecer la posición del querellante.

Ahora difunden noticias aparentemente falsas para seguir debilitando la posición de Losantos ante la COPE. Los obispos estarían mal aconsejados si hicieran caso de tales bulas plegándose a las exigencias de la izquierda de cesar al director de La Mañana y eliminar así uno de los máximos críticos del gobierno y un periodista que dice la verdad, aunque algunas veces pueda dar la impresión de estarse pasando tres pueblos. Decir la verdad puede costar caro, y la Iglesia no ha demostrado nunca mantenerse firme ante los ataques.

Al margen de que el juicio y la sentencia en primera instancia no son óbice para dar pior terminada la colaboración de Losantos en la COPE, por el momento no se justificaría en absoluto retirarle la confianza, pues entre otras cosas La Mañana es una fuente importante de ingresos de la emisora que seguramente dejaría de manar tan abundantemente si deciden cesar a Losantos como director del programa. Por otra parte, se trataría de un acto de cobardía, y los obispos no deberían tener por modelo a Caín traicionando a un defensor de su causa. Con ello, la COPE caería en el mismo error fatal que Rajoy en el caso del PP. No creo que ante la situación actual sería muy conveniente para la Iglesia exponerse a perder muchas cruces en la declaración de la renta.

A Losantos le queda aún la segunda instancia. Tal vez en la segunda fase el juez aprecie los defectos del primer juicio, pues no se puede hacer responsable a un periodista de difundir unas noticias y unas opiniones que se apoyaban en noticias difundidas por la prensa, y por otra parte las apreciaciones que fundamentan la sentencia parecen ser bastante subjetivas y poco equilibradas.

Una democracia tiene que saber vivir con opiniones de todo tipo. Lo que ocurre en todas las democracias occidentales es que la izquierda intenta controlar los medios de comunicación y no le interesa en absoluto que existan personas que contradigan sus versiones y denuncien sus desvaríos. Para eliminar a sus contrarios utilizan todo tipo de artimañas, injurias y difamaciones. Tacha de ultraderechistas a todos los periodistas que descubren sus vergüenzas y dicen la verdad. Su estrategia es el cordón sanitario, el aislamiento de los críticos y su degradación ante la opinión pública. Siguen la táctica del gota a gota hasta alcanzar sus objetivos.

El PP ya se ha vendido a la izquierda, Gallardón ha hecho el juego de Prisa y de los progres. Lo que es un buen alcalde por una parte, es un nefasto político de la derecha por otra. Peor aún: Él ya no es de derechas, es un sirviente de la izquierda, un tonto útil, un trepa y un oportunista, un rencoroso y un llorón, un niño de papá y un niño de Fraga. Vale para alcalde, pero no vale para nada más.

¡Ánimo, don Federico, necesitamos a valientes como usted! Si le perdemos, perderá la democracia. Nuestra democracia está enferma, porque si fuese fuerte no tendría que temer a las opiniones que contradigan la de una mayoría gobernante o la de una minoría opositora (si en el PP se puede hablar aún de oposición).

28 mayo 2008

Gallardón el patético

Triste espectáculo él del PP, cada día más. Ahora hasta pierden caché personas que contaban con cierta adhesión durante todo este tiempo de agitación en el Partido Popular.

Que Gallardón intente hacer callar a la COPE mediante este juicio penal contra Jiménez Losantos es vergonzoso e impropio de un demócrata. Gallardón carece de gallardía. Su estrechez de miras es lamentable, porque si fuese una pèrsona con grandeza, por mucho que le molestaran algunas declaraciones de un periodista, pasaría por alto esas cosas, porque ahora sólo consigue ahondar la crisis del PP, pues Gallardón tiene pocas simpatías entre los votantes del PP.

Ignacio González, Esperanza Aguirre y Eduardo Zaplana no recordaron si han discrepado del alcalde. ¡Serán cobardes! No demuestran ser mejores que Rajoy, y por no fastidiarse su posición en el partido, ahora encogen el rabo. Para recordar basta con recurrir a las hemerotecas. Los que sí nos acordaremos somos los votantes.

Ángel Acebes y Luis Herrero relataron sendos intentos infructuosos de convencer a Gallardón para que solucionara el conflicto con Jiménez Losantos. El director de La Mañana y Pedro J. Ramírez coincidieron en lamentar que ha sido un día negro para la libertad de expresión.

Se trata de un espectáculo triste y lamentable. La justicia haría bien en rechazar cualquier intento de llevar las rencillas personales a los tribunales y de querer limitar la libertad de expresión.

Qué feliz me siento haberme dado de baja del PP. Cada día me da más repelús este partido de rancios y cobardes.