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07 septiembre 2009

esRadio y La Mañana de Federico

Ya ha empezado su andadura la nueva cadena de Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Luis Herrero. Como era de esperar, La Mañana de Federico no supone novedad en cuanto a formato y música titular, como tampoco en cuanto al estilo. Federico apuesta por el estilo acostumbrado, porque será lo que la mayoría de sus oyentes esperan de él.

Hace meses que no había escuchado La Mañana por no haber estado conforme con el sectarismo de Federico, su lucha irracional contra Ciudadanos y su apoyo incondicional a UPyD y Rosa Díez, lucha que compartía con Pedro J. Ramírez, por razones bastante oscuras, así que a las siete salté de la cama para poner la nueva emisora y poder opionar. Una cosa es dar caña, y otra muy diferente faltar a la verdad, la verdad que Federico siempre parecía defender, aunque se pasara a veces tres pueblos con sus ataques contra algunos dirigentes políticos, lo que supuso su fin en la COPE.


Aunque su estilo personal es lo que da valor a su programa, porque un programa matinal de radio tiene que tener empuje para enganchar a los oyentes, sí me esperaba un poco de renovación en lo accesorio como la música del programa o la forma de dar las noticias en sí entre comentarios.


Habrá que escuchar los otros programas, entre los que sólo es novedad él de Luis Herrero, ya que César Vidal seguirá como era habitual en la COPE.


Espero que FJL tenga más visión esta vez y sea más plural a la hora de transmitir información, sin sectarismos y con más respeto hacia los que no comparten sus puntos de vista. De ello dependerá que por ejemplo yo siga escuchando su programa.


03 septiembre 2009

La Mañana de la COPE o Cómo intentar despertarse por la mañana sin morir en el intento

Vaya peñazo de programa matinal en que han convertido La Mañana de la COPE.

Era de esperar que pocos periodistas en la COPE tienen el empuje que tiene Federico Jiménez Losantos moderando programas matinales de radio sobre la política nacional y otros asuntos de actualidad. Pero que fuera un bodrio de tal envergadura como lo que la COPE se ha permitido servir esta semana a sus oyentes supera todas las previsiones.


Para empezar, el programa se adereza con un ding-dong-dang de alguna campana tipo Big Ben que después de una hora quitan las ganas de seguir escuchando, aunque casi es el aspecto más entretenido del programa, porque lo que es la información, ¡madre mía! ¿Se puede informar de forma más sosa que en La Mañana de la COPE?


Lo que siempre había sido la parte con más interés de este programa era la tertulia, pero tampoco la tertulia parece tener fuerza. El oyente, ya aburrido de la parte informativa anterior, y si ha llegado realmente tan lejos como para seguir con la tertulia, tampoco tiene ya muchas ganas de seguir un debate igualmente soso.


Algunos ya llaman a la COPE Radio Cloroformo por lo de "Pancho" Villa y el "Diario hablado" por lo de Colmenarejo. Está visto que no cualquiera puede moderar un programa matinal de radio y que hacen falta muchas tablas para enganchar a la gente. Dejé de escuchar La Mañana por el sectarismo que Federico Jiménez Losantos había practicado en los últimos meses convirtiéndose en portavoz de Rosa Díez y sus siete enanitos, pero hay que reconocer que al menos sabe cómo hacer un programa de radio destinado a oyentes aún medio dormidos por la mañana.


Lo que va a pasar a la COPE es fácilmente imaginable: Pasará de emisora de referencia a emisora marginal. Tal vez debería fusionarse con Radio María y dedicarse a rezar el Rosario cada dos por tres, ya puestos. En lo que sí está en sintonía el nuevo estilo de Nacho Villa es con el PP de Rajoy. Ambos son soporíferos y carecen de carisma.



10 junio 2009

Carta a la COPE: Por qué he dejado de escucharles

Carta enviada a La Mañana y La Linterna:


Don Federico:

Cuando Alberto Ruiz Gallardón le llevó a los tribunales por las injurias suyas contra él, aún le defendía por el principio de la libertad de expresión, aunque a veces me parecía que usted se pasaba tres pueblos con sus comentarios. Las cosas se pueden decir con elegancia sin llegar a los niveles a los que llegó usted.

Cuando la COPE le dijo que no le iba a prorrogar el contrato, me parecía un acto de cobardía por parte de la Conferencia Episcopal, pues la iglesia se quiere llevar bien con el gobierno y no perder dinero porque uno de sus periodistas insulte constantemente al gobierno.

Pero cuando llegó la campaña electoral de las europeas, usted -defensor máximo del PP en otros tiempos recientes- de repente comenzó a apoyar a Rosa Díez y su UPyD, mientras dejó de dar voz a Ciudadanos. Se ha hecho usted portavoz de los críticos de Ciudadanos (que han traicionado su propio proyecto político) y se ha convertido en adulador de una socialista de toda la vida.

Su falta de ecuanimidad y la carencia de pluralismo democrático siempre ha sido una característica suya como periodista de la COPE. Lo que no se entiende es que arremeta contra un partido bastante neutral en el panorama político español para apoyar con descaro y faltando a la verdad a un montaje como UPyD, al unísono con su amigo Pedro J. Ramírez.

Sea como fuere, usted es libre de hacer lo que quiera. Lo que me parece mal es que algunos medios se presten descaradamente a hacer política a favor o en contra de algunas opciones políticas, y no precisamente por razones de objetividad (usted nunca es realmente objetivo, por muchas verdades que diga). Un demócrata debe, sobre todo, informar sobre todas las opciones políticas, algo que ningún medio de comunicación en España hace. A estas elecciones se han presentado más de 30 partidos, pero sólo se ha informado sobre tres o cuatro, mientras que seguramente existen unos cuantos más de algún interés para los votantes. Pero aún dando sólo oportunidades a los partidos con representación parlamentaria alguna, Ciudadanos sí se merecía un trato al menos al mismo nivel que UPyD, y no precisamente dando preferencia a diputados tránsfugas que llevaban meses dando problemas a C's.

Resumiendo: Antes le escuchaba todos los días, si no en directo al menos por podcast. Pero ante su deriva última he decidido no escucharle más. Esto vale también para la COPE en general, y eso que a Don César Vidal le tengo mucha más consideración como profesional de la información. Por las noches suelo ver o escuchar El Gato al Agua, en detrimento de La Linterna, y eso que no sé realmente (por esa misma razón) qué postura ha defendido Don César respecto a Ciudadanos. Pero el mérito es suyo, Don Federico.

En el fondo me alegra que se tenga que ir de la COPE. Los cambios siempre son buenos, los programas se queman y algunos sufren desvaneos raros a causa del éxito. No es usted el úncio. Vendrá algo nuevo y al menos será diferente, pero la COPE seguramente gane con ello.

No compraré más libros suyos. Me parece usted tan sectario como muchos de la izquierda, y por muchas verdades que cuente, con la campaña electoral se ha lucido y no me merece ninguna credibilidad ni estima.

Llevaba tiempo pensando en decirle esto.

Saludos