Mostrando entradas con la etiqueta príncipe heredero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta príncipe heredero. Mostrar todas las entradas

11 enero 2014

La Infanta imputada o La confusión intencionada del significado de la Monarquía




Abundan estos días los artículos sobre y, ante todo, contra la Infanta Doña Cristina y contra la Monarquía en España.

Desde que apareció el caso Noós como asunto colateral del asunto Palma Arena, un caso de corrupción política de mucha más envergadura que la empresa del consorte plebeyo de la Infanta, no han parado las filtraciones -sin duda intencionadas- para perjudicar la imagen de la institución monárquica española. Y resulta bastante lamentable la falta de seriedad de muchos periodistas en el asunto de la Infanta Doña Cristina. Sobre todo el debate nada objetivo sobre si se debe o no imputar a la Infanta en relación con las operaciones comerciales de su cónyuge parece haberse convertido en fuente inagotable para los sectores antimonárquicos -bastante minoritarios, pero con mucha capacidad de hacerse oír- para arremeter contra la institución monárquica que nada tiene que ver con los negocios de un particular y mero miembro político de la Familia Real.

En todo este debate se mezclan muchos conceptos. La Infanta Doña Cristina no es la Monarquía, sólo es una hija del Rey. En la Monarquía sólo existe un titular de la Corona: el Rey, mientras que al  Príncipe Heredero corresponde un lugar destacado y relevante, porque va a suceder al Rey cuando llegue el momento. En cambio, las hijas del Rey forman simplemente parte de la Familia Real, sin funciones constitucionales. La Monarquía es la forma de estado, y la Corona representa al estado. Las Infantas son personas privadas, y sólo actúan en nombre del Rey en representación de éste en actos de menor importancia, lo que es la única circunstancia cuando adquieren relevancia pública.
Por su parte, el Rey siempre ha cumplido con sus obligaciones constitucionales.

Lo triste del asunto Urdangarín es el interés político que algunos funcionarios de Justicia parecen tener cuando no hacen más que querer implicar a toda la Casa Real en un caso en el que se trata de negocios del consorte de la Infanta Doña Cristina que éste hizo aprovechándose de su posición privilegiada, incluso después de haber sido advertido por la Casa Real de no hacerlo. El error del Rey fue no haber parado en seco las operaciones comerciales de su yerno con algunos estamentos políticos, desarrollando un comportamiento nada ejemplar. Pero no olvidemos que Noós es un asunto colateral de Palma Arena y que las responsabilidades son de los políticos que adjudicaron contratos a Urdangarín sin respetar los procedimientos habituales. Al menos, este parece ser el caso, pero todo siguen siendo especulaciones mientras no se haya celebrado el juicio correspondiente y se haya dictado sentencia firme. Los medios de comunicación y algunas partes de la ciudadanía, sin embargo, ya parecen haber sentenciado no sólo al consorte de la Infanta, sino a la misma Infanta, al Rey y a la Monarquía sin diferenciar en absoluto entre estado, Corona y los diferentes asuntos judiciales.

Ahora que el juez ha decidido imputar a la Infanta Doña Cristina, nuestra valoración lógicamente es de respeto a la decisión judicial, si bien no podemos compartirla, pues estamos de acuerdo con la fiscalía, Hacienda, la Abogacía del Estado y las defensas de las partes de que no se puede imputar a nadie sólo con meros indicios y sin pruebas, y como dijo el fiscal, no se puede imputar a nadie por lo que es, sino por lo que ha hecho. El juez Castro dice que sólo quiere oír a la Infanta, pues si eso fuera verdad, la habría llamado en calidad de testigo y no como imputada.

Se ha dicho por activa y por pasiva que la ley es igual para todos. Nosotros como Asociación Monárquica Europea nos preguntamos: ¿Se habría investigado con tanto celo una situación similar si en lugar de tratarse de la Infanta Doña Cristina hubiera sido una ciudadana cualquiera? La ley en este caso parece más igual para unos que para otros. Si se demuestra con pruebas que la Infanta ha cometido algún delito, la Ley debe caer sobre ella con todo su peso, pero con pruebas irrefutables. De todos modos, tanto ella como su marido ya están condenados social y mediáticamente aunque salgan absueltos.

La Infanta en todo caso puede declarar como testigo, no como imputada, ya que las empresas fueron gestionadas por su marido y el socio de éste. Todo esto no tiene que ver ni con la Monarquía ni con el Rey, sino con los intereses de unos políticos corruptos que presumiblemente esperaron obtener prebendas muy particulares de estos negocios - o tal vez sólo querían decorarse con cierto glamour monárquico, quién sabe.
Aún más lamentable son filtraciones en toda la fase de instrucción y que la instrucción lleve ya casi 3 años sin que se haya llegado a celebrar ningún juicio. Como dijo muy acertadamente el Jefe de la Casa Real, esta prolongación inusitada de la fase de instrucción sin celebrar juicio es un martirio - y lo es no sólo para la Casa Real, sino para toda la sociedad. El juez parece prolongar aposta un procedimiento que debería ser bastante más corto. Pero la Justicia en España nunca se ha caracterizado por su rapidez y eficacia, mientras contrasta mucho con los sistemas judiciales de otros países donde no es normal que algunos jueces se hagan célebres por sus actos, caracterizados en algunos casos por unas tendencias políticas concretas. No es normal, desde nuestro punto de vista, cómo se ha desarrollado la instrucción, con continuas filtraciones, curiosamente siempre al mismo periódico. Filtraciones que casualmente tampoco se han investigado; ha habido reuniones del juez con la abogada de la acusación particular, grabadas y publicadas por un medio de comunicación que cuestionan seriamente la imparcialidad de la instrucción; publicación de correos electrónicos impresos en papel que nada aportaban al núcleo duro de las investigaciones, pero que servían para destruir la imagen de la Infanta y su entorno familiar y que el juez dio por buenos sin molestarse en investigar el soporte informático de los mismos, etc., etc.

En este tema, muchos periodistas, políticos, autodenominados expertos y ciudadanos en general, dan por sentado que hay presiones para que la Infanta salga indemne, pero todos dan también por sentado que no hay esas mismas presiones en sentido contrario y dan por buena esa “curiosa” instrucción del caso. Aceptan y aplauden entusiasmados al juez, que parece tener tan claro el papel de la Infanta, que necesita más de 200 folios para intentar justificar su postura, aplauden que la imputación solo esté sustentada por la opinión subjetiva del juez, el sindicato ultraderechista Manos Limpias, cuyas caras visibles son Miguel Bernard, ex líder del desaparecido Frente Nacional e imputado por coacción y estafa como recoge hoy ABC; la abogada del mismo sindicato, Virginia López, que fue pillada de copas con el juez Castro, y el mismo medio de comunicación beneficiado con las filtraciones y cuyos titulares de prensa sobre el caso están más cerca del sensacionalismo que de la información.

En cambio, se critica muy duramente, se ven tejemanejes y presiones tras la decisión del fiscal del caso, de la Fiscalía General del Estado, de la Abogacía del Estado y de Hacienda al rechazar la imputación. Se da más credibilidad a un juez que hasta ahora sólo se ha movido entre indicios y suposiciones, a un ultraderechista imputado por estafa y a su abogada y a un medio supuestamente independiente que a organismos e instituciones como los mencionados.

Lo más llamativo es la falta de criterio al tratar los diferentes asuntos y el aparente desconocimiento del funcionamiento y la composición de muchas instituciones. Monarquía significa "gobierno de uno", lo que aplicado a los tiempos presentes se podría traducir con "reinado de uno". Es decir, la Monarquía no la representa una multitud (toda una Familia Real), sino el Rey y nadie más que el Rey.

La ventaja de la Monarquía es que la familia del Rey puede asumir la representación de éste si así lo decide, pero eso no cambia nada respecto de la titularidad de la Corona, que corresponde a UNO, no a todos. La Reina y las hijas del Rey forman parte de la cara visible de la Monarquía, pero ellas no son la Monarquía. Los consortes de las infantas ni siquiera son representantes auténticos de la Familia Real, son anexos irrelevantes de la Familia Real sin llegar a ser realeza.

Vimos muy bien cuál es el diferente trato que recibe el Rey como titular de la Corona y jefe de estado y cuál es el trato que recibe el Príncipe Heredero. Cuando el Rey no pudo asistir a la Cumbre Iberoamericana se dijo claramente que el Príncipe no podía sustituir al Rey como jefe de estado. Entre otras razones el problema reside en que no hay Ley Orgánica que regula el funcionamiento de la institución monárquica, y al ser el Rey el único representante legítimo de la Monarquía Española (= del estado), sus funciones no pasan automáticamente a otros miembros de la Familia Real, ni siquiera al Príncipe Heredero. De hecho, vimos que Don Felipe representó al Rey en la Cumbre Iberoamricana, pero sólo en algunos actos, no como jefe de estado, mientras tuvo que complementar su viaje con otros actos representativos de tipo cultural o económico. Por lo tanto, si ni siquiera el Príncipe puede asumir las funciones del Rey, menos aún lo pueden hacer las Infantas, por mucho que estén en la línea de sucesión (lo que de por sí no significa más que un más hipotético que efectivo derecho a suceder al Rey si faltasen todos los sucesores intermedios. Consecuentemente, no se puede confundir la Monarquía con la Infanta Doña Cristina. La Monarquía es el estado y al estado lo representa el Rey como jefe del estado.

Por consiguiente, los negocios del consorte de la Infanta los hizo un particular que hizo mal uso de su posición privilegiada y de los contactos que esta posición le permitía establecer gracias a su matrimonio con una hija del Rey. Los negocios no los hizo el Rey (la Corona) ni la Monarquía (el estado).

Y sin venir a cuento, se especula constantemente sobre una eventual abdicación del Rey, que evidentemente se quiere poner en relación con el asunto Urdangarín, como si se estuviera deseando desestabilizar a la Monarquía para echarle toda la culpa de todos los males que sufre España, cuando estos males son responsabilidad única y exclusiva de la clase política gobernante y que en nada cambiarían si se acabase con la Monarquía, que es la única garantía de mantener la unidad nacional, la estabilidad política y el prestigio internacional que la clase política ha ido arruinando legislatura tras legislatura.

Por más que algún político y periodista se emocione o se frote las manos pensando en la abdicación del Rey o la caída de la Monarquía, ésta seguirá, porque la opción republicana tiene una historia muy negra por más que ahora esté de moda manipular aquel período histórico para pintarlo de rosa, pero que en realidad tuvo mucho de terrorífico y poco de democrático y que nos llevó a una guerra civil y a una dictadura. Si el Rey aguantó en la Transición entre la extrema derecha, la extrema izquierda y la crisis económica, hoy hará lo mismo y mejor, porque cuenta con el Príncipe, un hombre muy preparado, mientras nuestra clase política oscila entre la mediocridad, la falta de sentido de Estado y la estulticia.


¡Larga vida al Rey!


Fuente: Monarquía Europea
 

12 agosto 2008

Georgia: Queda la esperanza de un futuro mejor

Entrevista con S.A.R. Don Jorge de Bagration
Príncipe Heredero de Georgia
(1944-2008)

(realizada el 25-10-1991)


Con la disolución de la Unión Soviética y la huida del depuesto presidente Gamsakhurdia, que en 1991 fue reelegido mediante un dudoso plebiscito, se abrió para Georgia una nueva perspectiva y la posibilidad de recobrar definitivamente su independencia, una independencia que dura ahora unos 16 años y que pasó por la presidencia del antiguo ministro de asuntos exteriores de la URSS, Eduard Shevardnadse, que sin embargo siguió más el juego a Rusia en lugar de mejorar la situación de Georgia como país independiente.

A raíz de los cambios experimentados, los georgianos están redescubriendo su historia y los tiempos de prosperidad que vivieron gracias a sus reyes de la dinastía de los Bagration, que durante más de diez siglos rigieron los destinos de su país defendiéndolo contra los invasores de persas, árabes y turcos. Monarquía Europea tuvo el gran honor de poder entrevistar al entonces heredero del trono, S.A.R. Don Jorge de Bagration, antiguo corredor de Fórmula 1 por España y afincado hasta hace dos años en Marbella (Málaga), cuando se trasladó a vivir a Georgia para poder vivir entre su pueblo y preparar a su sucesor para una eventual restauración monárquica, proyecto que estaba muy avanzado en los últimos meses.

De hecho, Georgia repuso hace algún tiempo la bandera monárquica y la Corona Real en el escudo. Don Jorge de Bagration, un príncipe de gran corazón, muy cercano al pueblo -a semejanza de sus antepasados- y que inspiraba simpatía y confianza, fue un gran amigo de la Asociación Monárquica Europea. No cabe duda que, si hubiera reinado como Rey Jorge XIV de Georgia, habría contribuido mucho a la recuperación del prestigio internacional de su país sabiendo devolver a su pueblo la confianza en sí mismo.

Ahora, ante la sangrienta y cruel invasión rusa de Georgia, gobernada ahora por el Presidente Sakashvili, para arrebatar a este país surcaucásico parte de su territorio poblado por colonos rusos de tiempos de la ocupación (1801-1918 + 1921-1991), la alternativa de la Monarquía se hace aún más necesaria para reafirmar la independencia del país y su integración en el mundo occidental y europeo. Esta entrevista se reproduce por su interés y en honor al recientemente fallecido Príncipe Heredero de Georgia, al que sucedió su segundo hijo varón S.A.R. Don David de Bagration.

Significado del Escudo Real:
1) Arpa y honda de David. Según la leyenda la Casa Bagration desciende del Rey David.
2) Espada y Casco Real. Símbolos de la Monarquía.
3) Balanza - Justicia.
4) San Jorge. Defensa de la religión.
Centro: Túnica de Nuestro Señor Jesucristo, sobre una cruz blanca.


MONARQUÍA EUROPEA: Alteza Real, la dinastía de los Bagration, a juzgar por la historia de Vuestro país tan codiciado por las potencias del momento como Persia, Rusia y Turquía, ha jugado siempre un papel importante en el mantenimiento de la independencia política. ¿Qué significa hoy ser Rey de Georgia? ¿Sería la restauración de la Monarquía la posibilidad de dar ejemplo para las reformas en los países limítrofes?

S.A.R. el Príncipe Heredero Don Jorge de Bagration: Creo que la máxima significación de poder ser hoy en día Rey de Georgia sería la constatación de que Georgia ha recuperado su total independencia y su soberanía; esto sería lo más importante. Todos los georgianos y no georgianos estamos convencidos de que la independencia de mi país es totalmente irreversible y que será justicia histórica por los derechos legítimos de mi país. Es sólo cuestión de tiempo, ¿cua´nto? no se puede decir. Que la restauración monárquica en Georgia serviría de ejemplo a otros países, quizás podría serlo para aquellos que tienen opción monárquica. Creo, además, que le caso peculiar de Georgia es que no perdió a sus Reyes por voluntad popular, sino por una anexión por el Imperio Ruso. Es obvio que en Georgia existen mucyhas más posibilidades de una restauración monárquica, porque sobre la base de las circunstancias históricas, los males para el país empezaron cuando Georgia perdió su independencia.
M.E.: Vuestra dinastía tiene una legitimación histórica, más aún teniendo en cuenta que dejó de reinar debido a la anexión por parte de Rusia. ¿Cómo valoráis, Señor, la aceptación por parte de la población de la opción monárquica?

Ppe. J.d.B.:
Sin duda alguna, en el pueblo georgiano, que es un pueblo de unas grandes tradiciones, la opción monárquica existe. Existe este amor, este deseo y esta necesidad de volver a recuperar su identidad nacional, su legitimida
d histórica, y se da la circunstancia que todo esto desapareció con la pérdida de la Monarquía. Por eso estoy convencido de que existen grandes posibilidades, aunque sólo la historia dirá qué pasará el día de mañana. Pero por la información que tengo y por todos los contactos, veo que el espectro monárquico en Georgia es amplio y que no está limitado a una clase social determinada. Como dijo el Presidente del Parlamento georgiano en su visita a Madrid, hay un gran apoyo monárquico sobre todo entre los campesinos y los intelectuales. Se contempla la Monarquía como garantía de las libertades democráticas y como centro estabilizador.

M.E.: ¿Consideráis que Rusia y su ejército acepotarían una restauración de la Monarquía en Georgia?

Ppe. J.d.B
.: Ninguna nación tiene el derecho de oponerse a la voluntad de la inmensa mayoría de la población de otra nación. En el momento en que se reconozca internacionalmente la independencia del país, sólo el pueblo y los dirigentes de la nación pueden decidir sobre un sistema monárquico o republicano. Esa es una cuestión que depende únicamente de la voluntad popular.

M.E.:
A raíz de la transformación de la Unión Soviética
, las diferentes repúblicas sometidas han manifestado su temor ante un resurgir del antiguo Imperio Ruso. ¿Cómo serían las posibles relaciones con Rusia especialmente en el caso de una hipotética vuelta de los Romanov al trono?

Ppe. J.d.B.:
Las posibles relaciones con Rusia en el futuro, cuando Georgia sea independiente, antes o después tendrán que normalizarse; obviamente, no debajo de una sumisión o inferioridad, porque bajo mi punto de vista, en el mundo actual se ha demostrado que todos los países necesitan de todos, y los vecinos más todavía, y en el caso concreto: Si algún día se restaurara la Monarquía también en Rusia con los Romanov, creo que habría
menos problemas todavía, porque afortunadamente por las relaciones y los lazos de parentesco muy cercanos, no veo ningún motivo para que no las hubiera.

M.E.:
Stalin era georgiano. Muchas veces se habla del "espíritu de Stalin" que sigue latente en la ex Unión Soviética. ¿Qué significa hoy en Georgia la figura de Stalin? ¿Puede ser que tal "espíritu" sea un obstáculo para las reformas políticas y económicas?

Ppe. J.d.B.:
Stalin era georgiano, efectivamente. Stalin nació en Georgia. Pero, personalmente, creo que nunca ha obrado como georgian
o, más bien ha sido un ciudadano internacional, que ha desarrollado sus dotes políticas en Moscú, pero que obviamente ha salpicado terriblemente no sólo a Georgia, sino que a todo el mundo. Nunca ha sido amado en georgia. Fue temido, quizás respetado por temor. Hoy no queda ninguna estatua de Stalin en todo el país, y el espíritu que existe en Georgia por parte de la inmensa mayoría de la población hacia Stalin no es de amor, sino todo olo contrario. Creo que quizás justamente por haber vivido en sus propias carnes estos terribles años de comunismo es una garantía para que el país siga por el camino y el deseo de llegar a vivir una verdadera democracia, con las libertades humanas y un nivel de vida como tienen los países de occidente. Pienso que la lección está muy bien aprendida y que no hay peligro de que se vuelva a caer en este grave error político.

M.E.: ¿Pensáis, Alteza, que el orgullo que sienten los georgianos de su país y el mantenimiento de antiguas tradiciones podrían constituir un gran apoyo a la alternativa monárquica? ¿Se puede decir que la Monarquía georgiana es sinónimo del carácter europeo y democrático de la Georgia de antes?

Ppe. J.d.B.:
Varios hechos históricos demuestran el espíritu europeo y no
asiático del país y el peso determinante del cristainismo. La voluntad del pueblo georgiano era Europa, porque es Europa. Anteriormente, ya en el siglo XV hubo contactos de la Monarquía de Georgia con la Monarquía española, justamente también como defensa de la religión, de la independencia del país ante el peligro musulmán, esto también por nuestro espíritu europeo y no oriental. Nunca se ha puesto en duda la europeidad de Georgia, que creo tambioén está confirmada por las tradiciones familiares, de la Monarquía, del pueblo georgiano. Siempre, desde la época de los romanos. Ese mismo nombre dado por los romanos de "Iberia Oriental" indica muy bien como ya en este momento estaba considerada Europa.

La forma popular de reinar despertó algunas reticencias en los países limítrofes. Podemos vanagloriarnos de una cosa, y es que en el siglo XIII se puede considerar a Georgia una Monarquía parlamentaria, la primera del mundo, porque la Reina Tamara hizo un Consejo de Estado que tenía el mismo peso que la voz del Rey. ¡Qué es si no una Monarquía parlamentaria! Y tanto es así que la Monarquía estaba muy unida al pueblo, y es lo que hace que la imagen de la Monarquía o de la Familia Real sea positiva. Vemos que este apoyo popular siempre lo ha tenido. Los Reyes siempre luchaban con los soldados en primera línea, no había un rígido protocolo, una distancia entre el Rey y el pueblo. No hemos tenido nunca Ley Morganática.

Existía una tradición en la que el hijo mayor, el futuro Rey, que nacía, era entregado a una familia campesina para su educación hasta sus seis o siete años de edad, sin que nadie supiera, y sobre todo el niño, quién era, para que se acostumbrara a convivir con el pueblo, porque se decía que la única forma que un Rey fuera buen gobernante es que hubiera sido educado por el propio pueblo. Incluso no hay que olvidar que en Ghelati, el lugar donde se coronada al Rey, está enterrado el Rey David el Constructor en la misma entrada, porque decía que quería ser pisado por el pueblo, porque seguro que algún error había cometido en su vida.

Desde el momento en que fuese recuperada la independencia, ya habrá muchos modos para demostrar el carácter europeo con su cultura, su rica historia y las grandes posibilidades que tiene el país en todos los sectores.

M.E.: ¿Qué imagen tenéis actualmente en Georgia? ¿Os conoce la población?

Ppe. J.d.B.: No habiendo estado en el país, es difícil saber qué imagen puede tener uno. Hay mucho interés por la Familia Real, aparecen muchos artículos sobre entrevistas a la Familia, fotos de la Familia, mucho interés existe incluso por saber sómo ha vivido la Familia Real en todos estos años, en España, también por parte de la televisión que rodó hace un tiempo una película-reportaje sobre la Familia Real que sería emitida en breve. Vinieron a grabar un mensaje de Navidad, que fue retransmitido por la televisión georgiana. Por las cartas veo que la imagen es buena, en todos los contactos con mi país, es ese gran afecto y gran cariño que hay hacia la familia Bagration, un afecto, un cariño, un respeto muy fraternal, una cosa muy importante y entrañable. Foto: SS.AA.RR. los Príncipes David y Guram de Bagration

[Nota de la redacción: S.A.R. el Príncipe Jorge visitó Georgia poco tiempo después en una visita oficial organizada con el gobierno y fue recibido por los georgiano con mucho respeto y el tradicional saludo al Rey, un beso en el hombro. En una vista a S.A.R. en su casa de Marbella a principios de 1992 tuve ocasión de ver el vídeo grabado durante la visita.]

M.E.: ¿Mantenéis contactos con políticos y personalidades de Georgia? ¿Disponéis de algún representante oficial u oficioso en la capital Tbilisi?

Ppe. J.d.B.: Sí, hay contactos, pero no hacemos ningún tipo de actividad política. La Familia Real tiene que estar por encima de cualquier actuación política. Es mi obligación hacer lo posible por atender las peticiones que puedan llegar, pero sin ninguna connotación poilítica de apoyo a uno u otro paryido, solamente pensando en el bien del pueblo y del país. No tengo ninguna representación en Georgia, pero creo que la manifestación que hizo el presidente del parlamento georgiano en Madrid, que es el persidente del Partido Tradicionalista, de que antes de fin de siglo están convencidos de que la restauración mopnárquica se realizará bajo mi persona, es muy significativa.

M.E.: ¿Tenéis previsto que Vuestra Alteza o algún miembro de la Familia Real vayáis a visitar Vuestro país próximamente?

Ppe. J.d.B.: Hace unos meses se inauguró una olínea telefónica vía satélite, que ha sido la primera que permite poder hablar desde Tbilisi con el extranjero sin pasar por Moscú, por el entonces Presidente Gamsakhurdia con una llamada personal a mi casa, y que yo ignoraba que se iba a realizar. Fue transmitida en directo por la televisión de Georgia. A través de esta conversación me realizaron una invitación oficial para visitar con mi Familia el país en viaje oficial. La situación política actual de inestabilidad ha aconsejado posponer un poco ese viaje. ¿Cuándo se va a poder realizar? Cuando este viaje pueda ser positivo para todos y no pueda crear ninguna tensión en un país que en este momento sufre ya un exceso de tensiones políticas quizás creadas desde el extranjero. Tiene que ser un acto de unión para el pueblo y no de desunión.

M.E.: En la mayoría de los países que recobran la libertad, ponen al reino de España como ejemplo de la forma en que se ha de realizar la transición política. Sin embargo, hasta ahora ninguna Corona ha sido restaurada desde 1975. ¿Cuál pensáis, Señor, puede ser la razón para ello?

Ppe. J.d.B.: Sin duda alguna, una restauración monárquica no es un hecho que se ve todos los días. Quizás en el contexto actual de los últimos siglos, ha sido más fácil ver países que han perdido la Monarquía. Quizás esta pregunta dentro de algunos años no tenga sentido. Hay posibilidades para restauraciones monárquicas en el este europeo, no sólo en Georgia. El ejemplo de España es un modelo de transisición ejemplar al cual todos envidian. Ojalá muchos otros países puedan realizar la misma transición que ha tenido España, personificada, sin duda alguna, en la figura de S.M. el Rey Don Juan Carlos I, que es indudablemente un gran ejemplo no sólo paara Georgia, sino para el mundo entero. El prestigio y la admiración hacia el Rey Don Juan Carlos I en Georgia es enorme, y creo que es justicia con la personalidad de Su Majestad. Foto: S.A.R. el Príncipe David (en 1990), desde 2008 heredero del trono georgiano.

M.E.: ¿Qué relaciones tenéis con la Familia Real Española?
Ppe. J.d.B.: Existen muy buenas relaciones, además de un parentesco por el segundo matrimonio de mi padre. Por mi parte y la de la Familia Real existe un profundo respeto y admiración hacia la figura no solamente del Rey de España, sino también de toda la Familia Real.

M.E.: ¿Cómo ha sido la trayectoria de los Bagration desde que Rusia tomara el poder en Georgia? ¿Cuándo y por qué fijó Vuestra Real Familia su exilio en España?

Ppe. J.d.B.: Tras la anexión de Georgia por el Imperio Ruso, la Familia Real fue deportada a San Petersburgo. En cambio, mis abuelos se quedaron en Georgia hasta la revolución y salieron del país en 1933. Mi padre contrajo matrimonio con mi madre, la Condesa María Antonietta Pasquini. Yo nací en Roma, en 1944, desgraciadamente mi madre falleció al darme a luz. Se staba en plena Guerra Mundial. España era país neutral, por lo que mi padre decidió venir a España. Más tarde, mi padre contrajo matrimonio con la Infanta Mercedes de Baviera y Borbón y nos quedamos a vivir en España, cosa que sin duda ha sido una gran suerte para nosotros. Para toda nuestra Familia, España ha sido nuestra segunda patria. El carácter español y el georgiano también se puede decir que son muy similares. Mis hijos han nacido todos en España, yo he vivido prácticamente siempre en España. Foto: La Familia Real georgiana en 1991, de izquierda a derecha: SS.AA.RR. Don David, Don Jorge, Don Guram, Doña Nuria y Don Irakli.

M.E.: ¿Qué piensa Vuestro hijo primogénito Irakli de una posible vuelta a Georgia y de su función de Príncipe heredero? ¿Qué educación ha tenido?

Ppe. J.d.B.: Puedo decir que mi hijo tiene muy asimiladas todas las posibilidades y sus obligaciones. Aunque ha recibido una educación normal, como la de todos los jóvenes, siempre ha sido reforzada con el conocimiento de todas las obligaciones y los deberes para con su patria, debido al apellido que lleva y su primogenitura.

M.E.: Alteza Real, muchas gracias por esta conversación.






[Nota de la redacción: Antes de fallecer, S.A.R. Don Jorge de Bagration estableció por testamento que su heredero sería Don David, el segundo hijo varón, por razones que aún no conocemos, tratándose de una prerrogativa del Rey o -en este caso- del heredero del trono establecer quién le sucederá. En 1992 tuve ocasión de hablar con Don Irakli, quien me dijo entonces que estaba decidido de establecerse en Georgia para poder aprender todo lo que necesitaba y poder servir a su país.]

Entrevista relizada el 25-10-1991 en Madrid por Pedro Schwenzer, Presidente de la Asociación Monárquica Europea y director de la revista Monarquía Europea.

(c) Todos los derechos reservados.
Fotos de SS.AA.RR. los Príncipes David y Guram cedidos por Don Jorge de Bagration.
Las demás fotos son del autor. La imagen de la reina Tamara procede de un libro sobre la historia de Georgia.