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26 mayo 2008

Los socialistas alemanes retiran su apoyo a la reelección del presidente de la república

Posible crisis de gobierno en Alemania

Los socialistas dan un nuevo giro a la izquierda

La república como factor de inestabilidad

Esta mañana, los socialistas alemanes del SPD han anunciado que van a presentar una candidata propia, Gesine Schwan, para impedir la reelección del actual presidente de la república, Horst Köhler, de la CDU (populares alemanes).

Hasta ahora, en Alemania era lo habitual que un presidente federal dispuesto a presentarse al segundo mandato fuera reelegido sin discusión alguna. Pero en Alemania las cosas han
cambiado, y mucho, durante los últimos años. Ya no existen mayorías claras, de tres o cuatro partidos en el parlamento (con dos bandos claramente definidos: derecha-liberales y socialistas-verdes) se ha pasado a cinco desde que los comunistas se han visto fortalecidos y extendido a toda Alemania.

A ello también ha cont
ribuido la falta de democracia interna en los grandes partidos, la relegación de muchos afiliados que se han visto bloqueados por las estructuras inflexibles dentro de sus partidos, de modo que muchos descontentos han optado por irse a partidos más pequeños.

En estos momentos los socialistas no cuentan con la mayoría en la Asamblea Federal formada por el Bundestag [Dieta Federal] y el Bundesrat [Consejo Federal - cámara de los estados federados], pero todo dependerá de las elecciones autonómicas en el estado federado de Baviera el próximo otoño, ya que una pérdida considerable de votos por parte de la CSU (el partido hermano de la CDU comparable con UPN en España) podría suponer la pérdida de la mayoría popular en dicha cámara y, por lo tanto, en la Asamblea Federal, equivalente en cierto modo a las Cortes Generales en España.


La pérdida de identidad del SPD durante los últimos años y su paulatino acercamiento a los comunistas de
La Izquierda, partido sucesor del SED de la antigua dictadura comunista de la República Democrática Alemana, por su constante pérdida de votos y peso en los parlamentos autonómicos alemanes no sólo en el este de Alemania, sino también ahora en la parte occidental, por la falta de ideas y liderazgo y por intentar mantenerse en el poder como sea, ha llevado a este partido a presentar nuevamente su propia candidata a la presidencia de la república y que la última vez había fracasado por falta de mayoría.

Para los partidarios de la república en España debería quedar clara la desventaja que supone el sistema republicano para la estabilidad de un país. En Alemania, al igual que en muchas otras repúblicas parlamentarias, la jefatura del estado no la elige el pueblo ni es accesible para cualquiera que pueda tener alguna representatividad en el estado. Es un tejemaneje de los grandes partidos, que buscan siempre al candidato más afín a sus ideas, y así la presidencia de
la república depende siempre de las mayorías parlamentarias, quedando en un segundo lugar la representatividad del presidente como punto de unión de toda la nación.

Sin embargo, el SPD por sí solo no cuenta con la mayoría absoluta. Tiene que recabar el apoyo de los Verdes y de los comunistas, lo cual supone que tendrían que venderse y someterse al dictado del partido comunista, que por su parte estará encantado de dar su apoyo con tal de comprometer al SPD y alcanzar nuevas cotas de poder en Alemania, pues su objetivo es nada más y nada menos que extender a toda Alemania el poder que antaño tenían en la Alemania comunista.

A ello ha contribuido mucho el antiguo socialdemócrata y ex ministro presidente del Sarre, Oskar Lafontaine, que los altos mandos bolcheviques de la antigua RDA como Bisky, Gysy y
Modrow van relegando cada vez más a un papel más efímero tras haberles preparado el camino en Alemania occidental con su escisión del SPD llamada WASG, integrada hace un par de años en el PDS (SED) para formar La Izquierda. Como oí decir a dirigentes de IU en España, le consideran un socialdemócrata clásico, y eso no les gusta nada a los comunistas. Es, con todo, demasiado occidental, pero es útil.

El nuevo debilitamiento de la CDU en el estado federado de Schleswig-Holstein supone un nuevo incentivo para el SPD de dar otro giro más hacia la izquierda y acercarse cada vez más a La Izquierda, a pesar de que los comunistas le comen cada vez más terreno con su táctica bolchevique de los dos pasitos hacia adelante, un pasito hacia atrás. No son pocos los que alertan de una repetición de la unificación entre KPD (Partido Comunista de Alemania) y SPD en la zona soviética tras la fundación de la RDA en 1949, impuesta en su día por la URSS, y que supuso el origen del SED en el este. En caso de seguir adelante con su intención de presentar una candidata alternativa al actual presidente federal, el SPD pone en peligro la continuidad de la gran coalición, lo que podría provocar elecciones anticipadas. Merkel tiene una posición bastante débil a raíz de los últimos batacazos electorales de su partido en dos estados federados.

Muchos votantes tradicionales de los dos grandes partidos están desencantados y optan por no acudir a las urnas, mientras que verdes, liberales y comunistas consiguen movilizar a sus votantes y captar muchos nuevos.
Mientras que los dos grandes partidos han diluido sus posiciones ideológicas y programáticas, los tres pequeños se presentan con las
ideas claras y posiciones más decididas. Eso es lo que quieren realmente los votantes. A ello se añade el efecto de los extranjeros nacionalizados por iniciativa sobre todo de los partidos de la izquierda, incluido el SPD, junto a un sistema social que fomenta al parásito social frente al ciudadano contribuyente, un sistema del que viven muy bien muchísimos inmigrantes de terceros países gracias a la permisividad e ingenuidad de las autoridades, algo que ahora va en detrimento del mismo SPD que pensaba conseguir así más votos por parte de estos ciudadanos alemanes postizos.

Estas son las "ventajas" del sistema republicano, por una parte, y del acercamiento de la derecha a posiciones de izquierdas y de la izquierda moderada a posiciones más radicales. La cuestión del presidente federal se convierte en crisis de gobierno. La democracia parlamentaria empieza a tambalearse y huele a cambio de régimen.

La caída del muro impuesta por Gorbachov ha sido una jugada genial, y Occidente aún cree que fue obra suya. Después de haber reconstruido las podridas infraestructuras del este comunista en ruinas, ahora nos muestran su cara verdadera. Los tontos útiles como Lafontaine y el SPD sólo recibirán patadas y escupitajos. La traición siempre se paga cara. ¿Nos reimos o lloramos?

Batacazo de los populares alemanes (CDU) en Schleswig-Holstein

Una lección para el PP de Rajoy y sus planes de acercamiento al centro-izquierda.

Son las consecuencias de escupir a los propios votantes traic
ionando sus principios y valores.

En las elecciones municipales del estado federado alemán de Schleswig-Holstein, el partido de Ángela Merkel ha sufrido un varapalo de órdago. Mientras que en la media del estado las pérdidas han sido de aproximadamente un 12%, en la ciudad hanseática de Lübeck han sido del 25% perdiendo así la mayoría absoluta en la cámara municipal. La participación ha bajado 5 puntos, lo que ha castigado especialmente a los dos grandes partidos, populares (CDU) y socialistas (SPD). Foto: El actual gobierno municipal de Lübeck

El gran ganador ha sido el partido comunista La Izquierda, liderado por el ex socialdemócrata y traidor de Occidente Oskar Lafontaine (que este fin de semana ha sufrido en su nuevo partido una fuerte pérdida de peso tras los recientes éxitos en Alemania occidental - lo que demuestra quiénes mandan en ese partido, la nomenclatura comunista de siempre, ahora le desbancan a Lafontaine, al tonto más útil que nunca habían soñado tener) y Lothar Bisky, antiguo dirigente del partido único SED de la dictadura comunista de la RDA. Dicho partido, hasta hace poco apenas presente en la parte occidental de Alemania, ha obtenido una media del 6,9% de los votos, en algunas ciudades bastante más. Otros grandes ganadores han sido los liberales del FDP con un 9,0% (prácticamente duplican) y los Verdes con un 10,3% (suben una media de 3 puntos).
Foto: Los nuevos comunistas occidentales cantando la Internacional en la calle. ¡QUé divertido es el comunismo! Ya verán ellos...


Mie
ntras que los liberales suelen cosechar el voto de los descontentos de la CDU, los Verdes hacen otro tanto con los descontentos del SPD, el cual pierde también muchos votos a los comunistas de La Izquierda. Todo ello es fruto de dos factores: La discutible gestión del ministro presidente de Schlewsig-Holstein Carstensen, que arrebató hace unos años el gobierno regional al SPD, y por otra la indefinición de los dos grandes partidos, su falta de personalidad y perfil. Durante los últimos tres años, Ángela Merkel hizo una purga muy dura en la CDU eliminando a todos los conservadores (véase mi comentario sobre Sarkozy) y removiendo los cimientos ideológicos del partido. Al rodearse de hombres grises que no le hacen sombra, Merkel ha creado un partido descafeinado que no para de hacer aguas al perder a todos sus votantes que le eran fieles durante décadas.

Ahora esta política y el intento de convertir al partido conservador en un partido más bien socialdemócrata le está pasando facturas, como también pasó recientemente en las elecciones autonómicas del estado federado de Hesse (véase mi comentario). Merkel emprendió en 2005 el camino que ahora intenta tomar Mariano Rajoy convirtiendo al PP a la socialdemocracia que en nada encaja en su electorado tradicional (véase mi comentario). Foto: el ministro presidente de Schleswig-Holstein, Peter Harry Carstensen.

C
on la gran coalición entre CDU/CSU y SPD, Merkel consiguió por una parte quitarles a los socialistas el poco gancho electoral que les quedaba tras la desastrosa gestión del canciller Schröder durante los 7 años con los Verdes, especialmente al eliminar al vicepresidente del gobierno Müntefering y debilitar así más al partido de éste, pues carece ahora de liderazgo válido, pero por otra parte reforzó a los Verdes y los comunistas que se nutren en gran medidea de los votantes y militantes desencantados y más de izquierdas del SPD y de los jóvenes que votan por primera vez, lo que supone una radicalización del electorado por la izquierda. Foto: Carstensen depositando su papeleta de voto.

Por otra parte, los vot
antes tradicionales de la CDU que se sienten ahora huérfanos de partido por las maniobras sucias de la germano-oriental Ángela Merkel, buscan refugio en el partido liberal FDP, cuyo líder Westerwelle es el único político occidental con un discurso coherente.

Estas elecciones deberían ser una lección para los dirigentes del Partido Popular,
pues es el destino que le espera. Esas especulaciones sobre si pueden arañar votos a la izquierda son completamente descabelladas. El señor Rajoy está muy equivocado. Su purga estalinista y su giro hacia la izquierda costarán muy caro al PP.

Las elecciones municipales en este estado federado alemán son sintomáticas, al igual que lo han sido las autonómicas en Hesse a principios de año. Quedan las autonómicas en Baviera, estado gobernado por el partido hermano de la CDU, la CSU, una especie de UPN alemana, pero que no se puede calificar de nacionalista, y también allí carecen de líderes. El actual ministro presidente destaca por su tibieza y su proclividad a los postulados de la izquierda moderada, lo que ahora quiere practicar Rajoy.
No está de más mirar un poco hacia otros países, especialmente cuando se quiere seguir los pasos de la CDU alemana castrada recientemente por la ex comunista germano-oriental y actual canciller. Este es el futuro que le espera al PP con Mariano Rajoy, mientras que en Alemania paulatinamente los comunistas del este se hacen con el poder en toda Alemania.

Los resultados de las elecciones municipales
aquí

03 febrero 2008

La estrategia errática de la derecha

Debacle de la CDU en Hesse



Victoria ajustada de CDU y FDP en Baja Sajonia





En las recientes elecciones autonómicas en dos importantes estados federados de Alemania, los conservadores ("populares") dela Unión Cristiano-Demócrata sufrieron un varapalo bastante sonado especialmente en el estado federado de Hesse, con una pérdida de votos superio al 12%, mientras que en Baja Sajonia las pérdidas fueron menores y permiten seguir gobernando en colación con los liberales del FDP, partido que se ha visto reforzado tanto en Baja Sajonia como en Hesse. En este último estado, la CDU aventaja a los socialistas del SPD en sólo unos 3.000 votos. Lo más llamativo es la entrada de los comunistas en ambos parlamentos autonómicos con un 7,1 y un 5,1%, respectivamete. El partido sucesor del opresor y totalitario SED (Partido Socialista Unificado = PC), que tras la fundación de la antigua RDA nació de la fusión entre el SPD y el KPD (PC alemán) en la zona soviética, ha entrado así en dos estados federados occidentales, y parece que los votantes (seguramente en una gran parte germano-orientales afincados ahora en la Alemania occidental) pasan por alto su turbio pasado como partido marioneta de la URSS.

En Hesse, la debacle se debe en gran parte a la estrategia equivocada de su ministro presidente Koch, quien durante la campaña electoral dio excesiva importancia al tema de los jóvenes extrajeros delincuentes y violentos a raíz de recientes actos de violencia de éstos contra gente mayor. Como medida (ya en marcha desde hace años por iniciativa privada) se proponen campos de reeducación similares a los que funcionan en EE.UU. y que en Alemania están dando frutos (son mucho más civilizados que en EE.UU., y los mismos jóvenes que pasan por ellos aprecian su efecto socializador, pues en parte la delincuencia violenta de muchos jóvenes extranjeros deriva de una falta de educación y formación y, por tanto, la falta de oportunidades). Aunque pueda ser un tema candente, sin embargo no debería prevalecr en una campaña electoral. La izquierda aprovechó el tema ara arremeter contra Koch por "xenófobo" y "ultraderechista", lo cual no es sino demagogia barata infundada, pues no se trataba ni de xenofobía ni de postulados de la ultraderecha. Con Merkel, la CDU sufre una indefinición ideológica cada vez más grave que la ha llevado a una izquierdización. Esa izquierdización hace que muchos de sus votantes tradicionales se decantan por otras opciones como los liberales, o simplemente no votan. Pero también se destaca que el votante actual ya no es tan fiel a corrientes ideológicas concretas, más bien buca alternativas para la solución de sus problemas.

Un efecto de esa búsqueda de soluciones alterntivas es el avance preocupante de la extrema iquierda del partdo DIE LINKE (La Izquierda), liderada por antiguos comunistas de la RDA como Lothar Bisky y Gregor Gysi (fracasado senador de economía de Berlín y tertuliano solicitado en televisión en muchos programas de debate) y el disidente socialdemócrata Lafontaine (antiguo ministro presikdente del Sarre y fracasado ministro federal de economía). La Izquierda es resultao de la fusión de PDS (partido sucesor del SED y fundado con anterioridad a la adhesión de la RDA a la RFA - República Federal de Alemania para disimular su pasado totalitario) y de WASG (partido de extrema izquierda fundado por Lafotaine en la Alemania occidental hace pocos años, integrado por antiguos socialdemócratas y sindicalistas descontentos y comunistas de grupúsculos occidentales). Su entrada en estos dos parlamentos occidentales supone u cambio en el panorama político alemán y un reajuste de las mayorías.

Lo que ahora resulta ser un problema es la formación de un gobierno estable en Hesse. La mayoría entre CDU y FDP (42+11) es superior ala del SPD y los Verdes (con pérdidas de votos considerables especialmente en la circunscripción de su cabeza de lista de origen árabe - Tarek Al-Wazir) (42+9), pero los 6 escaños que pasaron a La Izquierda impiden mayorías absolutas, también porque el SPD avanzó que no iba a formar coalición con La Izquierda por ser el partido sucesor deln SED.

Una cosa es cierta: La nueva situación obligará a los dos grandes partidos a repensar sus estrategias. La CDU en Baja Sajonia supo centrarse en temas concretos que preocupan a los ciudadanos y en las soluciones que ofrece, lo que hizo que la caída de votos no fuera tan importante (la participación fue 10 puntos menor que en los anteriores comicios, debido sobre todo al mal tiempo y las inundaciones en zonas costeras). Pero tanto la CDU como el SPD deben reconsiderar su izquierdización, que hace que la CDU pierda votos hacia el FDP y el SPD y el SPD hacia La Izquierda. También los Verdes comienzan otra vez lo que ya les ocurrió a finales de los ochenta. Sus postulados no convencen por hipócritas. Su izquierdismo occidental es trasnochado, sus líderes no tienen el tirón que pueden tener los de La Izquierda. Al fin y al cabo, los jóvenes de izquierdas no se guían ya por temas de ecología y medio ambiente, sino más bien por utopías de la extrema izquierda, y en dialécticales superan los antiguos comunistas de la RDA. Especialmente la política de Merkel (ala que sigo considerando un submarino comunista) de eliminar a sus adversarios -como ahora también a Koch, quien nunca ha ocultado su poca consideración hacia Merkel- y los conservadores en el propio partido, es errática y poco sensible cuando se trata de fidelizar a votante tradicionalmente conservador y defender los legítimos intereses de éste.

Los resultados en Hesse también deberían hacer reflexionar a la derecha europea en general. Focalizar el debate en temas que no tratan ni resuelven los problemas cotidianos de los ciudadanos -por muy justificados que sean- no lleva más que a la crispación, una crispación fomentada por la izquierda con sus campañas de agit-prop. La derecha debería hacer caso omiso de los insultos y las mentiras de la izquierda y ofrecer un debate sosegado y bien argumentado sobre las soluciones que ofrece y que, sin duda, gestionará mil veces mejor que la izquierda.

06 diciembre 2007

Vigésimo noveno aniversario de la Constitución

¡Viva la Constitución de 1978!


Hoy es el vigésimo noveno aniversario de la promulgación de la Constitución Española de 1978. Es una constitución para la que los diputados de la asamblea constituyente tomaron como base diversas constituciones democráticas europeas occidentales y que establece y consolida la monarquía parlamentaria como forma de estado y garante del sistema democrático constitucional.

En la actualidad y por la insistencia de la izquierda (que en realidad anhela volver a un sistema republicano tan desastroso y sanguinario como la segunda república) se discute mucho sobre la necesidad de reformar la Constituión, al igual que los estatutos de autonomía, cuando tales reformas no son necesarias ni responden a un clamor de la sociedad española, pues como se ha visto en el caso del estatuto de autonomía de Cataluña, el interés es efímero y apenas se acude a votar sí o no a un nuevo estatuto de autonomía.

La Constitución de 1978 realmente es una constitución muy completa. En una ocasión, el presidente autonómico de Andalucía dijo que se debería poder reformar con más facilidad como es el caso de Alemania, pero con esa opinión sólo demuestra que primero no entiende nada de la situación alemana y en segundo lugar es poco democrático pretender cambiar la Constitución al antojo de las mayorías existentes. Alemania no tiene constitución, sino una Ley Fundamental, una pseudo-constitución, promulgada en 1949 tras la división efectiva de las zonas de ocupación occidentales y la zona soviética, por concesión graciosa de las tres potencias vencedoras occidentales EE.UU., Gran Bretaña y Francia, que habían decidido dividir Alemania en virtud de los Acuerdos de Yalta y en desprecio de la soberanía del pueblo alemán que entonces y hasta 1990 prácticamente no existía, una Ley Fundamental que establecía que tras la reunificación se debía elegir una asamblea constituyente para que sea el pueblio alemán quien votara una nueva Constitución, precepto incumplido al igual que la trampa de la reunificación (parcial) con Alemania central (la antigua RDA comunista) mediante una adhesión a la República Federal de Alemania.

Lo que nos faltaba en estos momentos es una constitución moldeable a discreción de los diputados como es el caso en Alemania. Lo que no se dice es que muchos preceptos de la actual Constitución ni siquiera se han desarrollado por falta de voluntad política, pues no se entiende que tras 29 años aún existan competencias que no han sido transferidas, porque los gobiernos nacionales de turno querían mantener competencias centrales en lugar de desarrollar las previsiones constitucionales.

Realmente hay pocas cosas que precisan una reforma, pues las disposiciones constitucionales son lo suficientemente amplias como para poder desarrollarla en plenitud y sin necesidad de reforma, ya que muchos temas de relevancia son susceptibles de ser definidos por leyes orgánicas. Con la discusión se pretende, en realidad, provocar un cambio tan radical que haga necesario convocar una nueva asamblea constituyente, con lo que la izquierda quiere conseguir que se discuta incluso la forma del estado para acabar con la monarquía parlamentaria y eliminar esa institución de garantía democrática y control que es la Corona y acabar con esa odiada "indisolubilidad de la unidad de España" para satisfacer los anhelos irracionales de los separatistas catalanes, vascos y gallegos de hacer pedazos un país que disfruta de una unidad nacional desde hace más de 500 años.

Pero antes de reformar la Constitución, hay muchos otros problemas que resolver. Nuestros políticos harían mejor en no gastar sus energías en discusiones inútiles sobre reformas constitucionales y estatutarias o en hablar o no hablar con bandas terroristas sobre si se impone o no una independencia de una región que nunca ha sido un país independiente (discusiones que por otra parte son completamente contrarias a la Constitución que no permite la secesión territorial). Lo que desea el pueblo español es que pueda vivir en paz, en prosperidad y sin preocupaciones vitales como empleo, educación de calidad, estabilidad política y libertad en todos los ámbitos.

Por eso digo que ¡Viva la Constitución!, porque es una constitución bastante bien hecha que no necesita ser reformada sino sólo desarrollada en profundidad, una constitución que todos los diputados, al igual que S.M. el Rey, juraron cumplir y hacer cumplir, pero que muchos diputados de la izquierda incumplen y no respetan, empezando por el señor Zeta que ante todo parece desear acabar con ella y con todo el país. Muchas constituciones son mucho más antiguas que la española, como la del Gran Ducado de Luxemburgo, lo que demuestra que están pensadas para perdurar en el tiempo sin mayores reformas. Creo que en pocos países se discute tanto sobre la Constitución como en España, porque en pocos países se quiere acabar con la propia nación para sumirla en el caos. desearía que nuestros gobernantes leyesen la Constitución y que se atuviesen a ella, porque así lo quiso el pueblo español en 1978. Pocas veces en estos 29 años he visto tanto infantilismo político como actualmente. Ojalá los resultados de PISA no sean aplicables a nuestros políticos, pero parece que PISA es sintomático no sólo para la población escolar.

Para terminar adjunto el discurso de promulgación de Su Majestad el Rey. Las palabras del Rey lo dicen todo.



Discurso de promulgación

Pronunciado por S. M. el Rey Don Juan Carlos I, ante las Cortes, el 27 de Diciembre de 1978

Señoras y señores Diputados,Señoras y señores Senadores:


Como expresión de los momentos históricos que estamos viviendo, y cuando acabo de sancionar, como Rey de España, la Constitución aprobada por las Cortes y ratificada por el pueblo español, quiero que mis palabras, breves y sencillas, sean ante todo de agradecimiento hacia los miembros y grupos de estas Cámaras que han elaborado la norma fundamental por la que ha de regirse nuestra convivencia democrática.

Y para proyectar hacia el futuro este sentimiento de gratitud por la labor realizada, formulo mi más sincero deseo de que todas las fuerzas políticas vean cumplidas cuantas esperanzas han depositado en el texto constitucional, a la vez que confío en su buena volutad para aceptar y ejercer la responsabilidad que en su aplicación les corresponde.

Mi saludo, también, al Gobierno de la Nación, a la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo, a la Junta de Jefes de Estado Mayor, a las representaciones de los Altos Organismos e Instituciones del Estado, así como a las religiosas y del Cuerpo Diplomático que hoy se encuentran aquí.

En todos ellos quisiera significar el reconocimiento hacia las distintas Instituciones que, de una u otra forma, han contribuido a esta empresa colectiva que ahora culmina, y concretar el mensaje de paz y solidaridad de los españoles hacia las demás naciones de la Tierra.
Y gracias, por fin al pueblo español, verdadero artífice de la realidad patria, representado por las distintas fuerzas parlamentarias, y que ha manifestado en el referéndum su voluntad de apoyo a una Constitución que a todos debe regirnos y todos debemos acatar.

Con ella se recoge la aspiración de la Corona, de que la voluntad de nuestro pueblo quedara rotundamente expresada. Y, en consecuencia, al ser una Constitución de todos y para todos, es también la Constitución del Rey de todos los españoles.

Si ya en el mismo instante de ser proclamado como Rey señalé mi propósito de considerarme el primero de los españoles a la hora de lograr un futuro basado en una efectiva concordia nacional, hoy no puedo dejar de hacer patente mi satisfacción al comprobar como todos han sabido armonizar sus respectivos proyectos para que se hiciera posible el entendimiento básico entre los principales sectores políticos del país.

Pienso que este hecho constituye el mejor aval para que España inicie un nuevo período de grandeza.

Y hoy, como Rey de España y símbolo de la unidad y permanencia del Estado, al sancionar la Constitución y mandar a todos que la cumplan, expreso ante el pueblo español, titular de la soberanía nacional, mi decidida voluntad de acatarla y servirla.

Importante es el paso que acabamos de dar en la evolución política que entre todos estamos llevando a cabo. Importante es la aprobación de una Ley básica como la que hoy he sancionado y que constituye el marco jurídico de nuestra vida común; pero pensemos que la ruta que nos aguarda no será cómoda ni fácil, y que, al recoger el fruto de la etapa que se cierra, debemos abrigar también la ilusión de no desfallecer en nuestro empeño, el propósito de no ceder terreno al desánimo y la seguridad de mantener el pulso necesario para sortear escollos y dificultades.

Si hemos acertado en lo principal y lo decisivo, no debemos consentir que diferencias de matiz o inconvenientes momentáneos debiliten nuestra firme confianza en España y en la capacidad de los españoles de profundizar en los surcos de la libertad y recoger una abundante cosecha de justicia y de bienestar.

Porque si los españoles sin excepción sabemos sacrificar lo que sea preciso de nuestras opiniones para armonizarlas con las de otros; si acertamos a combinar el ejercicio de nuestros derechos con los derechos que a los demás corresponde ejercer; si postergamos nuestros egoísmos y personalismos a la consecución del bien común, conseguiremos desterrar para siempre las divergencias irreconciliables, el rencor, el odio y la violencia, y lograremos una España unida en sus deseos de paz y de armonía.
De acuerdo con estos propósitos, la Monarquía, que como Institución integradora debe estar por encima de discrepancias circunstanciales y de accesorias diferencias, procurará en todo momento evitarlas o conjugarlas para extraer el principio común y supremo que a todos debe impulsarnos: lograr el bien de España.

Los pueblos de España tienen planteadas grandes demandas en el orden del reconocimiento de sus propias peculiaridades, del trabajo, de la vida familiar, de la cultura y la igualdad efectiva de las oportunidades en el ejercicio cotidiano de la libertad.

A todo ello hemos de consagrar nuestros esfuerzos en el tiempo que se avecina.

Íntimamente identificados con el pueblo, siempre cerca de él, en contacto directo con sus preocupaciones y urgencias, podremos garantizar para el futuro el orden social justo a que todos aspiramos.

Al reiterar a todos mi agradecimiento y mi satisfacción, quiero terminar expresando el orgullo que siento por estar al frente de los españoles en estos tiempos decisivos en que nuestras miradas deben dirigirse al porvenir con fe, con optimismo, con decisión y valentía, con la más ilusionada de las esperanzas.

El día de mi proclamación tuve ocasión de decir que el "Rey es el primer español obligado a cumplir con su deber".

Por eso repito ahora que todo mi tiempo y todas las acciones de mi voluntad estarán dirigidas a este honroso deber que es el servicio de mi Patria.