El más
patético de todos los jefes de gobierno europeos, Rodríguez Zapatero, no para de lamentarse de no haber sido invitado a la supercumbre en Washington y mendiga cual un limosnero ser invitado al gran encuentro de las grandes naciones industrializadas del mundo. Aún esgrime que "España es la octava potencia económica" viviendo de unos recuerdos de la era Aznar, mientras que España ya bajó a la novena posición hace más de un año, por detrás de Canadá, si no es que mientras tanto la posición sea aún peor a la vista de que España ya ha superado a Eslovaquia en tasa de desempleo siendo el país miembro de la UE con la mayor tasa del paro de los veintisiete que componen la Unión. Foto: Zapatero y España se quedan mirando desde fuera.
Esta situación no es sino consecuencia de una política exterior marcada por el infantilismo y el fanatismo de revolucionarios de salón que no hacen más que codearse con regímenes comunistas dictatoriales como
Cuba y Venezuela. Paralelamente a los lamentos zapateriles de no ser invitado a las cumbres de máxima importancia, el ministro de exteriores de los desatinos, tan dado a hablar en lenguas africanas ininteligibles para los mismos africanos, se reúne con su homólogo cubano y después con el homólogo venezolano para hablar de ¿negocios de armas?, ¿libertades no deseadas?, ¿relaciones con la URSS? (ay, perdón, con Rusia). Es decir, lo están arreglando. Foto: El MAE español Moratinos con el MAE venezolano Nicolás Maduro (24-10-2008).
Puede parecer una nimiedad, pero insultar a la bandera estadounidense siendo el jefe de la oposición (2003) o del gobierno de un país miembro de la OTAN y que cuenta con no desdeñables inversiones americanas en territorio español, es no sólo una falta de educación, sino una falta de visión y una carencia total y absoluta de diplomacia y del sentido de la responsabilidad. Ser jefe de gobierno de una democracia avanzada europeo-occidental no puede estar supeditado a ideas revolucionarias y antiamericanas de un político inmaduro, incapaz de pronunciar una frase en inglés u otra lengua relevante en el mundo y tan poco previsor como para no haber tomado medidas económicas cuando ya se sabía que en 2008 la construcción sufriría un fuerte retroceso, con o sin crisis económica.
El señor Zapatero mendiga ahora ser recibido por los grandes del mundo (grande entendido en el sentido de relevante), después de que recientemente hablara jocosamente de dos de ellos, Berlusconi y Sarkozy, dando delante de los emp
resarios estadounidenses reunidos para escuchar al Cantinflas español una imagen esperpéntica al más puro estilo valleinclanesco y dando muestras sobradas de su total desconocimiento de la realidad. El por Zapatero tan alabado sistema financiero español ahora está dando muestras de debilidades, como en el caso del Banif (Grupo Santander), gravemente afectado por la quiebra de Lehmann Brothers por haber invertido en dicha entidad más de 400 millones de euros de sus clientes. Pero nuestro esperpento leonés ya avanzó que la crisis americana no afectaría a nuestro excelente sistema financiero español. Foto: El MAE español Moratinos con el MAE cubano Felipe Pérez Roque (14-10-2008).
La grandilocuencia de nuestros revolucionarios de salón instalados en el Palacio de la Moncloa convierte a España en el hazmerreír del mundo entero. Y sin darse cuenta, según parece, el muñeco diabólico se pasea con su sonrisa ortopédica por la cumbre europeo-asiática como si nada, rodeado de colores revolucionarios y el capitalismo más atroz de los herederos de Mao. Pero que no se quejen los 11 millones de sus votantes, muchos de ellos ahora en paro. Es lo que querían. Del corazón de Europa, del que Zapatero nos sacó, a país marginal y marginado de la política mundial. Chapó, señor Zapatero, chapó.
Esta situación no es sino consecuencia de una política exterior marcada por el infantilismo y el fanatismo de revolucionarios de salón que no hacen más que codearse con regímenes comunistas dictatoriales como
Cuba y Venezuela. Paralelamente a los lamentos zapateriles de no ser invitado a las cumbres de máxima importancia, el ministro de exteriores de los desatinos, tan dado a hablar en lenguas africanas ininteligibles para los mismos africanos, se reúne con su homólogo cubano y después con el homólogo venezolano para hablar de ¿negocios de armas?, ¿libertades no deseadas?, ¿relaciones con la URSS? (ay, perdón, con Rusia). Es decir, lo están arreglando. Foto: El MAE español Moratinos con el MAE venezolano Nicolás Maduro (24-10-2008).Puede parecer una nimiedad, pero insultar a la bandera estadounidense siendo el jefe de la oposición (2003) o del gobierno de un país miembro de la OTAN y que cuenta con no desdeñables inversiones americanas en territorio español, es no sólo una falta de educación, sino una falta de visión y una carencia total y absoluta de diplomacia y del sentido de la responsabilidad. Ser jefe de gobierno de una democracia avanzada europeo-occidental no puede estar supeditado a ideas revolucionarias y antiamericanas de un político inmaduro, incapaz de pronunciar una frase en inglés u otra lengua relevante en el mundo y tan poco previsor como para no haber tomado medidas económicas cuando ya se sabía que en 2008 la construcción sufriría un fuerte retroceso, con o sin crisis económica.
El señor Zapatero mendiga ahora ser recibido por los grandes del mundo (grande entendido en el sentido de relevante), después de que recientemente hablara jocosamente de dos de ellos, Berlusconi y Sarkozy, dando delante de los emp
resarios estadounidenses reunidos para escuchar al Cantinflas español una imagen esperpéntica al más puro estilo valleinclanesco y dando muestras sobradas de su total desconocimiento de la realidad. El por Zapatero tan alabado sistema financiero español ahora está dando muestras de debilidades, como en el caso del Banif (Grupo Santander), gravemente afectado por la quiebra de Lehmann Brothers por haber invertido en dicha entidad más de 400 millones de euros de sus clientes. Pero nuestro esperpento leonés ya avanzó que la crisis americana no afectaría a nuestro excelente sistema financiero español. Foto: El MAE español Moratinos con el MAE cubano Felipe Pérez Roque (14-10-2008).La grandilocuencia de nuestros revolucionarios de salón instalados en el Palacio de la Moncloa convierte a España en el hazmerreír del mundo entero. Y sin darse cuenta, según parece, el muñeco diabólico se pasea con su sonrisa ortopédica por la cumbre europeo-asiática como si nada, rodeado de colores revolucionarios y el capitalismo más atroz de los herederos de Mao. Pero que no se quejen los 11 millones de sus votantes, muchos de ellos ahora en paro. Es lo que querían. Del corazón de Europa, del que Zapatero nos sacó, a país marginal y marginado de la política mundial. Chapó, señor Zapatero, chapó.
