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12 septiembre 2008

Los Rumpelstilzchen, Pablo Iglesias y la izquierda que habla de liberalismo cuando quiere decir colectivismo

El cuento infantil de los Hermanos Grimm del Enano Saltarín llamado "Rumpelstilzchen" es la descripción perfecta de lo que les ocurre a los fanáticos de la izquierda cuando se les llama por su verdadero nombre, cuando se deja al descubierto lo que realmente persiguen y piensan y cuando con todo ello queda patente que lo que menos les gusta es la democracia y la diversidad de opiniones.

Lo que es curioso es que en partidos de corte liberal pueda haber gente que profesa ideas marxistas extremistas propias del PSOE y que posiblemente no se hayan ido al PSOE por razones estratégicas y de carrera política. He aquí algunas perlas del máximo líder socialista de 1910:

  • "El Partido Socialista es la entera emancipación de la clase trabajadora: es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores libres e iguales, honrados e inteligentes."
Es decir, todos proletarios, todos igual de pobres (menos los dirigentes del aparato del partido, y todos con derechos subordinados a lo que ellos nos conceden como derechos. En cualquier caso, la honradez y la inteligencia de cualquier ciudadano libre en igualdad de derechos supone, realmente, un impedimento para seguir las proclamas del ideólogo en jefe de la izquierda bolchevique.
  • "El PSOE viene a buscar aquí (al Parlamento), a este cuerpo de carácter eminentemente burgués, lo que de utilidad pueda hallar, pero la totalidad de su ideal no está aquí. La totalidad ha de ser obtenida de otro modo. Mi partido está en la legalidad mientras ésta le permita adquirir lo que necesita; fuera cuando ella no le permita alcanzar sus aspiraciones. [...] Debemos, viendo la inclinación de este régimen por S.S, comprometernos para derribar ese régimen. Tal ha sido la indignación por la política del Gobierno del Sr. Maura en los elementos proletarios que nosotros hemos llegado al extremo de considerar que antes de S.S. suba al Poder debemos ir hasta el atentado personal" (pag 439-443 Diario de Sesiones 7-7-1910).
Los ciudadanos somos de todas las condiciones sociales: trabajadores, empresarios, burgueses, obreros, alternativos, bohemios, estudiantes, discapacitados, pensionistas, honrados algunos, mentirosos o tramposos otros, pero ciudadanos al fin y al cabo. Nuestro parlamento y los partidos verdaderamente democráticos no están para que un grupo radical se aproveche de ellos e intente imponernos un cambio de régimen y una dictadura de lo que ellos, los radicales, piensan que es el único camino y que todas las demás opiniones no valen. Evidentemente, un socialista no persigue la participación ciudadana, sino la sumisión, la opresión y la "reeducación" del ciudadano en los valores huecos de la izquierda progre y bolchevique. Y para conseguir sus objetivos, los socialistas no dudan ni siquiera en asesinar a los contrarios, si hace falta, para tener camino libre, o de asesinar para hacer la opinión pública más proclive a las soluciones ofrecidas por ellos por lo terrorífico que nos pintan la vida si no son ellos quienes gobiernan.

  • "Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes". (Nota: cita inscrita en la parte posterior de los carnés de militancia del PSOE.)
Es así como actúan. No defienden altos valores, sino sirven a la ideología de su movimiento revolucionario. De allí la palabrería hueca de los socialistas: Llevan las ideas que proclaman tener a todas partes, pero no las practican. Practican otras cosas. La revolución no es la ruptura con lo viejo, con el pasado, para elevar a la sociedad a nivel de más logros sociales y económicos, sino todo lo contrario: para devolverlos a tiempos tenebrosos con menos libertad y más miseria, la miseria que necesitan causar para crear un proletariado masivo proclive a creerse sus falsas promesas de logros sociales y prestaciones sociales que no son capaces de financiar con la miseria provocada. Miseria lleva a incultura y crea una masa que sólo piensa en cómo salir adelante y que quiere creer en promesas de una prosperidad colectiva igualitaria que nunca llegará.

  • "Permaneceremos en la legalidad mientras ésta nos sea útil".
Se aprovechan del sistema para destruirlo con sus propios medios. como dijo Lenin cuando advirtió que "ahorcaremos al capitalista con la soga que él mismo nos vende". Esto ya lo hicieron a la perfección los nacionalsocialistas, socialistas al fin y al cabo, aunque no marxistas.

  • "Más desacreditado que está el actual régimen político no puede estarlo".
Justifican sus miserias con que ven la miseria en otros, no optan por ser mejores, algo que demuestran cada vez que se les descubre una de sus incontables vergüenzas, que intentan justificar o quitarles hierro al decir que el PP hizo esto y lo otro igual que ellos.

  • "Quienes contraponen liberalismo y socialismo, o no conocen el primero o no saben los verdaderos objetivos del segundo."
Evidentemente, Pablo Iglesias no sabía nada del liberalismo. A continuación de las citas inserto unas definiciones muy acertadas de liberalismo y socialismo.
  • ..."nosotros defendemos el sufragio universal por ser un excelente medio de agitación y propaganda para nuestras ideas, pero le negamos la virtud de poder por sí mismo emancipar a la clase proletaria. (Comentarios al programa socialista, Madrid, 1910).
Esta es una de las frases más fuertes: No creen en la democracia y niegan al ciudadano la capacidad y el derecho de decidir. Ven a la participación en la política mediante el sufragio universal como medio de agitar a los ciudadanos e inculcarles su propaganda para que les dén el poder. No se plantean aen absoluto la posibilidad de que los ciudadanos opten en un momento dado por quitarles el poder, ya que les niegan la capacidad de decidir por sí mismos. En el fondo es así como actúa el PSOE actualmente: Deslegitima a la oposición, a pesar de tener casi taantos votos como ellos, y cuando son ellos los que están en la oposición agitan en las calles para simular que al partido en el gobierno le falta legitimidad para ejercer el poder que le confirieron los ciudadanos.
  • ..."es cierto que aspiramos a llevar representantes de nuestras ideas al municipio, a la diputación y al parlamento, pero jamás hemos creido, ni creemos que desde allí pueda destruirse el orden burgués y establecer el orden social que nosotros defendemos. (Comentarios al programa socialista, Madrid, 1910).
Es decir, en todo caso ven a la participación en los órganos de gobierno como un modo de trabajar por los ciudadanos, sino persiguen solamente la destrucción del orden político existente. Mientras que otros trabajan por el bien del pueblo, ellos buscan destruir las bases del sistema democrático. Muestra de esta actitud es que llevan a todos los presupuestos municipales, autonómicos y nacionales al desastre, a la bancarrota.
  • "Los socialistas no mueren: los socialistas se siembran"
Por ejemplo mediante la manipulación de las mentes, en lo que se encuadra la Educación para la Ciudadanía (la "Staatsbürgerkunde" de la Alemania comunista). Gota agota siembran sus ideas entre la gente, sobre todo en los ciudadanos aún no formados e inmaduros, para manipularles y llevarles por donde ellos quieren y asegurarse sus votos en el futuro por hacerles creer en valores sin contenidos, de pura palabra y sin convicción. Es lo que Orwell llamó en su novela de ciencia ficción "1984" la "Nueva Dicción", con acepciones manipuladas del vocabulario dividido en palabras buenas y malas, siendo el único criterio el impuesto por el régimen totalitario y convirtiendo el vocabulario tradicional mediante la agitación y la propaganda en una escala de valores huecos lleno de tabúes, palabras vetadas. Lo tenemos cada día con más énfasis: paz, derechos sociales, igualdad, fuerzas democráticas, progreso, etc., etc. Y la diferenciación entre mujeres y hombres a través del lenguaje tan difucultoso como innecesario del "ciudadanos y ciudadanas", se nos ha ido imponiendo un modo de hablar comunista que desprecia toda etimología y toda tradición y constituye solamente una imposición de un valor de igualdad que se queda hueco, cuando lo importante es practicar la igualdad y no camuflarla con palabrería hueca.

Para ilustrar que el PSOE no ha cambiado ni un ápice en su estrategia, aquí una comparación de dos citas de Pablo Iglesias (la primera ya la vimos) y de Zapatero (véase también mi comentario anterior sobre La dictadura que viene):


Pablo Iglesias
Hospiciano con estudios primarios, de profesion tipógrafo *


"Mi partido está en la legalidad mientras ésta le permita adquirir lo que necesita; fuera cuando ella no le permita alcanzar sus aspiraciones". "Debemos, viendo la inclinación de este régimen por su señoría, comprometernos para derribar ese régimen. Tal ha sido la indignación por la política del Gobierno del Sr. Maura en los elementos proletarios que nosotros hemos llegado al extremo de considerar que antes de que su señoría suba al Poder debemos ir hasta el atentado personal."
(pag 439/443, Diario de Sesiones 7/7/1910)


"Queremos la muerte de la Iglesia. Para ello educamos a los hombres, y así les quitamos la conciencia**. No combatimos a los frailes para ensalzar a los curas. Nada de medias tintas. Queremos que desaparezcan los unos y los otros."
(5º Congreso PSOE, Gijón)


Rodríguez Zapatero
Hijo de papá licenciado en Derecho, sin verdadera profesión ejercida conocida


"El Cambio que invocamos va mucho más allá de una mera alternancia en el gobierno. Acaso para otros el gobierno será el objetivo; para nosotros el gobierno es el instrumento. Acaso para otros el gobierno es la meta; para nosotros es el camino. Somos una fuerza que viene de lejos y somos una fuerza que va aún más lejos***. El Cambio del que hablamos es la transformación de nuestra sociedad para que los valores humanos prevalezcan sobre el dinero y el poder. Ese es el cambio del que hablamos."
(37º Congreso PSOE)


"El cristianismo ha sido uno de los grandes problemas de la humanidad. Históricamente no ha hecho más que recortar libertades."
(Encuentros de Las Rozas)

* Tipógrafo: oficial de imprenta cuyo cometido era componer los moldes que se habían imprimir, por lo que fueron siempre considerados personas cultas, pues requerían una buena formación gramatical y técnica.
** La actual EpC, para el que no se haya dado cuenta.
*** Si Pablo Iglesias hablaba del atentado personal, ¿Cuanto es "más lejos"?

Ahora unas definiciones sobre liberalismo y socialismo y su más absoluta incompatibilidad:

El liberalismo político quiere realizar el mayor grado posible de libertad del individuo, asegurar los derechos individuales de libertad religiosa, de conciencia y de expresión, protegerlo ante la intromisión del estado y garantizarle al mismo tiempo la participación activa en el estado.

El el orden liberal del estado el ciudadano disfruta de una libertad que tiene su límite sólo allí donde pone en riesgo la libertad del conciudadano.

El estado liberal interfiere lo menos posible en la vida de los ciudadanos y se contenta con ordenar la convivencia de los ciudadanos de manera que se puedan mover con un máximo grado de libertad. En concreto, el estado liberal tiene la responsabilidad de proteger los derechos individuales del ciudadano. Es el servidor del ciudadano, no su dueño y señor.


Junto al liberalismo y al conservadurismo es el socialismo la tercera corriente político-ideológica más importante de los tiempos modernos. Mientras que el liberalismo se puede definir de una forma relativamente clara, la definición exacta del socialismo sólo es posible de forma indirecta, especialmente mediante la delimitación del liberalismo.
Mientras que liberalismo significa individualismo, el socialismo se diferencia de él al querer decir colectivismo, concretamente al "socializar" ("nacionalizar") la propiedad, que es esencial para el liberalismo. No obstante, no queda claro lo que significa el concepto mismo de "socializar".
Históricamente y por regla general esta socialización siempre ha acabado en la nacionalización total y dictatorial, que en principio no era a lo que se referían al menos los teóricos más relevantes como Carlos Marx y Federico Engels, ya que éstos partían de la base de que con el socialismo el estado y, por tanto, el poder político desaparecerían ("muerte lenta del estado").
A diferencia del conservadurismo clásico, que por razones antropológicas veía la idea general de la libertad del liberalismo con escepticismo (ante la duda de si los hombres quieren realmente ser libres y si esta libertad sería realizable de una forma general), el socialismo recurrió a la idea de la libertad que se identifica con el liberalismo llevándola al absurdo: El dominio/poder queda derogado y la libertad plena queda realizada cuando cada uno coincida con todos, no sintiéndose, por tanto, oprimido. Para alcanzar este estado tienen que superarse los derechos de libertad, que representan un aspecto esencial del desdoblamiento y de la enajenación (falta de libertad) humanos.
La libertad religiosa se tiene que definir entonces como liberación de la religión y la libertad de la propiedad como liberación de la propiedad privada (según Marx). De esta manera la libertad del individuo se sustituye por la libertad de un colectivo (humanidad, clase obrera, nación o también raza), en la que se integra la libertad del individuo, la cual queda, por tanto, "anulada".
En este estado la pretensión del liberalismo se convierte en una pretensión meramente teórica (según Lasalle). Por lo tanto, el socialismo representa una pretensión que se identificó acertadamente como "democracia totalitaria" (Talmon) que extrajo su definición conceptual de la corriente radical de la Revolución Francesa a la que Federico Engels remitió expresamente como punto de partida del socialismo.
Esta dialéctica de la realización de la libertad mediante la abolición de la libertad hace sospechar las pretensiones del socialismo, pero no permite una definición clara del socialismo, que probablemente ni existe. La inseguridad relacionada con la definición del socialismo resulta de la descripción acertada de la pretensión de la socialdemocracia clásica anterior a la Primera Guerra Mundial, con la que la idea socialista desarrolló su concretización organizativa y de política de partido.
"Al margen de que el mismo carácter de la propiedad colectiva y de la producción socialista (en el Programa de Erfurt del SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania) y en las explicaciones de Kautsky) no se decriben con más detalle, el programa no da mucho menos alguna información sobre la forma organizativa de una sociedad socialista (el término "estado" se evita a toda costa), se limita a la fórmula de la "abolición de la dominación de clase y de las mismas clases" y de la "igualdad en derechos e igualdad en obligaciones" de todos sin diferencia entre sexos y filiación. Únicamente queda definido el principio de igualdad. Al parecer, el programa da menos importancia a la estructura política de la nueva sociedad que a la estructura económica y social" (Gilg). Esta falta de claridad de la definición del socialismo, que en todo caso gana algo de claridad al delimitarla frente al liberalismo ("capitalismo"), se refleja en la aportación seguramente bienintencionada en Wikipedia, que en caso de duda se puede considerar manipulada por los socialistas, cuando se habla del término clave "socialismo": "
Precisamente durante el desarrollo del socialismo real hubo gran variedad de versiones: Los "socialistas de los primeros tiempos" como François Noël Babeuf, Claude-Henri Comte de Saint-Simon, Louis-Auguste Blanqui, Charles Fourier, Pierre-Joseph Proudhon, William Godwin, Robert Owen y Moses Hess presentaron planteamientos políticos desde las dictaduras prácticamente absolutistas hasta el federalismo anárquico. Por una parte estuvieron de acuerdo en una reacción defensiva contra los efectos del capitalismo temprano como en la esperanza de alcanzar una sociedad que superaría tanto las diferencias estamentales medievales como las modernas diferencias de clases. Frecuentemente se argumenta de forma muy moralista, pero faltaba un análisis inspirado en las ciencias sociales tal como la hizo Marx.“
Lo que queda claro es que según esta teoría el socialismo se puede realizar mediante cualquier forma de gobierno que realice la "igualdad social" o la "justicia social", aunque el socialismo prefiere definirse como "democracia" (lo que a fin de cuentas se debe a la competencia con el liberalismo). Dado que la "igualdad social" significa otra cosa que la igualdad en derechos resultante de la idea de la libertad del liberalismo, se puede identificar el peligro especial, que supone el socialismo para la pretensión del liberalismo, al analizar la idea de la igualdad. Lógicamente, la idea de la igualdad da origen a la desigualdad, lo que quiere eliminar el socialismo. Lo desigual a eliminar se puede describir como la desigualdad patrimonial (así es la forma moderada del socialismo), pero también se puede referir al pluralismo político (diferencia de opiniones), que tiene que ser eliminada en el sentido de la opinión unificada "democrática", porque sólo así es posible la coincidencia de cada uno con todos (así por ejemplo el "antifascismo" alemán). No obstante, la desigualdad en el sentido de la doctrina del progreso, de la que se ha apropiado el socialismo, puede significar también desigualdad racial , que debe ser eliminada mediante el genocidio o mediante una asimilación más o menos forzosa. En efecto, la idea del genocidio se puede encontrar en la doctrina del progreso, a diferencia de los teóricos conservadores y liberales, entre los teóricos socialistas del siglo XIX. Esto es tanto menos extraño en cuanto la idea de la libertad del socialismo descrita anteriormente tiene que significar consecuentemente que la libertad liberal de la vida tiene que ser "aumentada" hasta la libertad socialista derivada de la vida, una conclusión que se extrae sin más de la antropología de Marx. Voegelin asigna esta atropología a la tradición de la gnosis de la antigüedad tardía transmitida por la subcorriente religiosa (cátaros, anabaptistas, husitas radicales) y a la que remitían en efecto explícitamente los teóricos socialistas. De esta forma se explica ya teóricamente por qué Heinsohn en su "Enciclopedia de los Genocidios" tuvo que llegar a la conclusión de que bajo "ninguna concepción del mundo ... en la historia de la humanidad se ejecutaron mayores genocidios que bajo gobiernos que se entendían adscritos al marxismo o al socialismo científico“. En virtud de la pretensión utópica del socialismo, que caracteriza también y precisamente al marxismo como supuesta forma científica del socialismo, la tesis clave del disidente soviético y matemático Safarevich incluso llega al siguiente extremo: "La muerte de la humanidad no sólo constituye un suceso imaginable cuando triunfe el socialismo, sino se trata del objetivo del socialismo.“
Una cosa queda clara: Ningún socialista que se identifica con las ideas de Pablo Iglesias, de Marx, de Engels o de Lenin tiene cabida en un movimiento ciudadano dado que desprecia profundamente cualquier participación activa del ciudadano en la vida política que no sea la dictada por el socialismo.


Una aportación de mi amigo bloguero Miguel Pazos sobre el tema:

El PSOE golpista:

El PSOE violento y manipulador:

25 noviembre 2007

...y el gobierno sigue mintiendo falsificando y manipulando la realidad

Sobre el éxito de la manifestación de la AVT y los valores democráticos

Ayer tuvo lugar en Madrid una nueva manifestación de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo). La delegación del gobierno sólo autorizó un recorrido limitado con el fin de deslucir la protesta (Santa Entracia hasta Plaza de Colón) y mintió nuevamente acerca del número de participantes.

Un gobierno que presume de decir siempre la verdad (es decir: la mentira - véase "1984" de Orwell) usa esa dialéctica totalitaria de negar la realidad y de presentarla cómo le conviene. Muy al contrario de olo que ocurría durante el gobierno de Aznar, la televisión pública en manos del pZoe se utiliza para manipular. Mientras que las manifestaciones demagógicas de la izquierda se retransmitían en directo por la cadena pública, desde que gobierna Z se omite la información.

Dijo hace unos días la vicepresidenta del gobierno, María Teresa de la Vogue "La Fashionaria", que ellos siempre están con las víctimas, sean de la asociación que sea y de la ideología que tengan, pero la realidad demuestra lo contrario. ¿A qué viene la constante descalificación de estas manifestaciones y el desprecio hacia las víctimas? ¿Dónde está esa asociación que montó el pZoe para restar representatividad a la AVT? La señora Manjón está muy callada desde hace tiempo, tan parlanchina durante el período posterior a los atentados del 11-M.

Seguramente, la asistencia no fue la que yo esperaba que hubiera, pero aún así no se puede negar importancia a más de medio millón de manifestantes venidos de toda España para protestar contra la política proetarra del gobierno. La constante afrenta contra las víctimas de ETA al tratarlas como los malos de la película mientras se intenta presentar a los separatistas vascos como demócratas dedicados a encontrar una vía para el diálogo, es realmente indignante.

Lo que no nos explican nunca es el contenido de ese diálogo y esa paz en un país que no está en guerra, sino en el que existen organizaciones criminales que intentan imponer por la fuerza una independencia de tres provincias que nunca han sido un país independiente y nunca han sido pobladas por un pueblo con identidad propia, sino por una población española con características regionales particulares, igual que suele pasar en cualquier parte de cualquier país europeo.

Nunca dejan claro que no hay nada negociable. ETA-Batasuna-PNV-etc. buscan una sola cosa: la independencia. Y no sólo eso: Quieren anexionarse a la comunidad foral de Navarra, lo que es aún más una contradicción histórica. Navarra sí fue un reino independiente que se unificó con España por lógica y voluntariamente. En último extremo sería Navarra la que podría reclamar la reincorporación de Guipúcoa como parte histórica de su territorio.

Negociable sólo sería la fecha de la independencia o del referéndum para decidir sobre ella. Es una agenda muy clara y escueta. Entonces ¿para qué tantas reuniones con ETA? Sólo cabe pensar que, como oficialmente el gobierno de Z no puede reconocer estar completamente a favor de las pretensiones etarras-nacionalistas-separatistas, quieren dar pasitos para apaciguar el ímpetu violento y totalitario de ETA y acostumbrar al pueblo español lo que a todas luces parece ser una evolución inevitable. Lo que resulta incomprensible es que un gobierno de la nación se autorreduzca a una especie de gobierno gestor de la disolución de la unidad nacional cuando lo que realmente debería interesarle es mantener la unidad nacional y la autoridad de un gobierno de España que quiera y debería querer preservar un estado unido y estable, y encima negocia con un grupo que carece de toda legitimidad democrática y cuyo brazo político (actualmente ANV+PCTV) no alcanza una representatividad institucional suficiente para erigirse en representante del "pueblo vasco" o la "sociedad vasca", lo que se quiera que esto sea.

Sólo mentes mezquinas y provincianas, infantiles e inmaduras, trasnochadas y soñadoras pueden querer algo diferente. Hoy en día faltan políticos con formato de grandes estadistas, hombres de estado bien formados, cultos y con principios, conscientes de la realidad social y económica, conocedores de la historia y, por tanto, seguros de lo que se debe hacer y lo que es conveniente que se haga. Pero lo que tenemos hoy en día en Europa son políticos nacidos de una generación de pseudorrevolucionarios resultantes de aquel movimiento de la llamada Generación del 68 (las revueltas estudiantiles tirapiedras y antisistema de París y Alemania) de los hijos de una burgesía inmovilista satisfecha con los logros económicos de la posguerra (guerra mundial), gente que fomentó la indisciplina y la rotura con los valores tradicionales por considerar más divertido destruir que construir.

El consenso de la transición en España no fue sino obra de hombres de estado y gente bien formada de la época anterior, pues si algo positivo hubo durante el franquismo era la formación de la élite intelectual, al margen de la ideología que dominaba a la sociedad. Los discursos eran claros, y no existía ambigüedad de valores.

La ambigüedad de valores comenzó con eso del "centro". Ser centrista, tanto de izquierda como de derecha, no es otra cosa que mezclar y diluir los valores y principios, por lo que éstos se convierten en inestables buscando la estabilidad, y esa búsqueda de la estabilidad puede llevar a los extremismos más que al consenso. Centrismo sólo puede ser una solución para salir del paso, pero no una opción duradera, lo que quedó patente con UCD y los intentos posteriores de Don Adolfo Suárez al mantener esa ambigüedad que le ayudó a salvar los obstáculos de los primeros años hasta 1981, pero no valía ya en los años posteriores al pulverizarse ese centro del consenso. Y lo que tratan de decirnos con eso de ser "de centro" no es otra cosa que confundirnos.

Después hay una gran diferencia entre lo que son los valores de la izquierda y de la derecha. La izquierda sólo sueña con la revolución, el romper con lo establecido para crear algo nuevo y terrorífico que va en contra de la naturaleza del hombre, por lo que hay que imponerlo por la fuerza, con la mentira, la demagogia y recurriendo a un materialismo dialéctico marxista-leninista-estalinista. Sólo responden a los intereses de grupos dirigentes para los que el pueblo sólo es un escollo y que debe ser manipulado y moldeado con frases huecas y biensonantes para hacerlo dócil mediante la manipulación terminológica y la anulación de la capacidad de pensar por sí mismo con conocimiento de causa. El mejor ejemplo para ello es el sistema educativo actual y sus contenidos. "Hacer a todos actuar como yo quisiera, ese es mi poder" (definición de Voltaire).

En cambio, la derecha se basa en valores bien asentados que tienen mucho fundamento empírico. Son valores acordes con la naturaleza humana, de sentido común y con una tolerancia intrínseca suficientemente generosa como para que todos puedan vivir y ser felices según su propia visión de la vida, que implican el respeto hacia los demás y, por consiguiente, suponen una autolimitación natural que permite a todos disfrutar de las mismas libertades en igualdad de condiciones. Claro que siempre hay sectores tendentes a la imposición, pero argumentando con estos mismos valores fundamentales (cristianos, políticos, sociales) también se les puede hacer ver que la libertad del hombre en una sociedad democrática no puede ser limitada por nadie, sino que sólo se puede encontrar sus límites donde empieza la libertad de los demás y que, por tanto, tiene que ser la misma para todos.

Las reacciones del gobierno socialista son una muestra más de su falta de talante democrático, en primer lugar su falta de respeto hacia los que han sufrido en sus carnes la acción terrorista, y en segundo lugar hacia una inmensa mayoría de la población que disiente de las proclamas de Z y sus locuaces. Ellos mismos se contradicen con lo que afirman al usar términos huecos, huecos por su falta de contenido real y programático, y lo que practican. Un gobierno que presume de aplicar siempre la ley y de respetar la legalidad (tan en consonancia con los principios de su adorado fundador Pablo Iglesias, quien dijo: "Permaneceremos en la legalidad mientras ésta nos sea útil" ) debería mostrar más talla democrática occidental (no democrática en sentido estalinista) y respetar, ante todo, la libertad de manifestarse y de defender planteamientos diferentes a los suyos. Pero para eso hacen falta principios basados en valores y cultura general. De ambas cosas carece la izquierda en España y en el mundo.