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05 septiembre 2009

Afganistán: La deriva de las misiones de paz

Las últimas noticias sobre las juergas de alcohol y sexo en la Embajada de EE.UU. en Kabul que se corren los guardias de seguridad y otro personal de la embajada son una demostración más de la inutilidad de lo que nuestros políticos nos quieren vender como misiones de paz. Ante el escándalo, los guardias han sido despedidos, y asunto olvidado. Foto: Orinar y fornicar como diversión, seguridad a lo "Ballermann" de Mallorca.

Como dejan ver las fotos publicadas por la prensa, las fiestas acaban en lo que suelen practicar turistas alemanes e ingleses en ciertos bares de Mallorca más o menos a diario: Tras emborracharse, algunos se desnudan y comienzan a hacer jueguecitos obscenos. En este casoi, hasta se habla de abusos al personal afgano, aunque aquí parece que todos participan alegremente.

Tal vez todo ello sólo sea expresión de un estado de ánimo y de desesperación de tropas y personal destinados a un país que fue invadido con el pretexto de combatir al terrorismo internacional liderado por un fantasma llamado Bin Laden y que está ocupado por la fuerza por intereses muy distintos y bastante oscuros que todos nos podemos imaginar, pero que nadie explica ni siquiera en nuestras democracias occidentales tan "transparentes". Un país al que se ha impuesto un sistema de gobierno antinatural: la república, cuando en realidad lo que reclamaba la tradición afgana era la monarquía, unificadora de todas las tribus del país. Lo que pasa es que EE.UU. primero no entiende de otros pueblos y de una historia compleja como la hay en Europa y Oriente Medio, y luego es un país republicano fanático que no permite que se restauren monarquías por no entenderlas. Por esa razón tenemos a un "alcalde de Kabul" llamado Karzai, que pasea sus capas afganas de diseño sin hacer mucho más que gobernar la capital, ya que el restio está en manos de los talibanes. Foto: Meterse mano durante la fiesta, con lo puritanos que son los esyadounidenses.

Afganistán es, por lo que se puede ver en cualquier reportaje -y aunque no nos muestren imágenes reales de todo el país- un país más desértico y rocoso que otra cosa, con una tasa de analfabetismo del 80%, y que está dominado en sus regiones más alejadas de la capital por los talibanes, que son los verdaderos señores y dueños de estas tierras, en las que Occidente quiere introducir la democracia y el progreso de corte occidental - o al menos eso es lo que nos cuentan. Foto: El último Rey de Afganistán, fallecido el 23 de julio de 2007: S.M. Zahir Shah. El habría unido al país, Karzai le traicionó para convertirse en presidente.

Lo que debe ser la vida en Kabul y en Afganistán en general es fácilmente imaginable. Entre la presión y el temor causados por la constante amenaza por los talibanes y la represión de la vida normal por el islam, así como por la misma formación de los soldados preparados para combatir en cualquier momento, las consideraciones sobre el valor de la vida y de la integridad moral ya no importan. Es fácil criticar desde nuestros cómodos países occidentales comportamientos que no son sino producto de una situación extrema que dista mucho de ser civilizada, en un entorno hostil y árido. Cuando se supo de unas fiotos que se hicieron soldados alemanes con unas calaveras encontradas en un lugar en el que se almacenaban, hubo un revuelo poco realista.

Lo que estos comportamientos dejan en evidencia es la verdadera misión de las embajadas y las tropas extranjeras en Afganistán. Un país que permite que su personal viva tales desvaríos pierde toda justificación moral para seguir adelante con su ocupación camuflada de misión de paz. Si a ello añadimos el elevado coste de personal y equipos, que finalmente tiene que ser asumido por los contribuyentes de los países implicados en la ocupación de Afganistán, aumentan las dudas acerca de si tiene sentido autorizar la continuidad del envío de tropas y personal a Afganistán. Cuando se sabe por algunas noticias que durante la ocupación la producción de opio ha aumentado desmesuradamente, las dudas sobre la utilidad de las misiones de paz se hacen aún más fuertes. Foto: Muestra del progreso: Burkhas por todas partes.

Ahora hemos sabido que las tropas españolas han tenido que defenderse contra un ataque feroz de los talibanes, matando a 13 de los atacantes. En un bombardeo de la OTAN han muerto 90 personas. Foto: Analfabetismo por doquier. ¿Democratización? ¿Para qué? ¿Para quién?

A falta de avances claros en la democratización y el desarrollo de este país de Oriente Medio, ha llegado el momento de exigir la inmediata retirada. Será mejor para ambas partes. Lo acontecido sólo alimenta más los argumentos de los islamistas para sentirse reforzados en su lucha contra Occidente. Toda la justificación moral de la ocupación de un país extranjero se pierde cuando su comportamiento moral acaba en un estado tan lamentable como el denunciado.

Afganistán acabará -si no lo ha hecho ya- como Iraq, otro país invadido por obra y gracia de EE.UU.: Como otro país deshecho, caótico y muy lejos de ser una democracia y un estado desarrollado. Afganistán era un páis ordenado antes de que la URSS implantara un gobierno títere para invadirlo después, sin lograr el control sobre su territorio, pero destruyendo las estructuras históricas estables. EE.UU. y la OTAN están haciendo lo mismo, con la agravante que los talibanes son producto de la política exterior de EE.UU., igual que su fantasma todoterreno de Bin Laden. Foto: Karzai, alcalde de Kabul, presidente nominal de Afganistán y modelo de capas afganas.

¡No a la guerra! ¿Dónde están los títeres de Zapatero? Ninguno de ellos tiene preocupaciones de paz, sólo les mueve el afán recaudatorio canalizado por la SGAE.

El gobierno español no debe aumentar el envío de tropas, sino retirar las que ha están allí.

14 abril 2009

Occidente y la Ley de la Sharia

El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, ha firmado una norma que impone la ley islámica sharia en el valle de Swat, en el noroeste del país, dentro de un acuerdo con el que pretende poner fin a la violencia talibán, informaron medios estatales.

"Como consecuencia del acuerdo de paz mencionado, la situación de ley y orden está mejorando en Swat", dijo la Asamblea en su recomendación para que Zardari firmara la norma.

El incremento de la violencia extremista en Paquistán y la extensión de la influencia talibán en el noroeste están relanzando el temor sobre la estabilidad en el país, que cuenta con la bomba atómica y es un importante aliado de Estados Unidos en sus esfuerzos por estabilizar su vecino Afganistán.

Las autoridades aceptaron una demanda islamista sobre la sharia en Swat en febrero para poner fin a más de un año de enfrentamientos, pero sus críticos dijeron que el aplacamiento sólo envalentonaría a los extremistas.

Swat era uno de los principales destinos turísticos paquistaníes hasta 2007, cuando los extremistas se infiltraron en la Provincia de la Frontera del Noroeste desde sus bastiones en la frontera afgana para respaldar a un clérigo radical.

Por otra parte, hace diez días se aprobó por el gobierno afgano una ley que devuelve al país a la época talibán. Como comenta Soraya Sobhrang, la responsable de asuntos de la mujer de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC), "es peor que con los talibanes". "Los talibanes se sacaron sus preceptos de la manga, pero ahora se han aprobado por ley." Foto: La realidad social de Afganistán - ¿Democracia para qué? ¿Para quién?


"What the international community has done is really shameful. If they had got more involved in the process when it was discussed in parliament we could have stopped it. Because of the election I am not sure we can change it now. It's too late for that."

After seven years leading Afghanistan, Karzai is increasingly unpopular at home and abroad and the presidential election in August is expected to be extremely closely fought. A western diplomat said the law represented a "big tick in the box" for the powerful council of Shia clerics.

Leaders of the Hazara minority, which is regarded as the most important bloc of swing voters in the election, also demanded the new law.

Ustad Mohammad Akbari, an MP and the leader of a Hazara political party, said the president had supported the law in order to curry favour among the Hazaras. But he said the law actually protected women's rights.

"Men and women have equal rights under Islam but there are differences in the way men and women are created. Men are stronger and women are a little bit weaker; even in the west you do not see women working as firefighters."

La ley establece restricciones a la libertad de las mujeres chiíes:

Artículo 132: "La esposa está obligada a acicalarse para su marido, como y cuando él desee. El marido, excepto cuando esté enfermo o de viaje, está obligado a mantener el coito con su mujer cada cuatro noches. La esposa está obligada a dar una respuesta positiva."

Artículo 133: "El marido puede prohibir a su esposa hacer cualquier acto innecesario o antiislámico. La esposa no puede abandonar la casa sin permiso del marido."

"Son obligaciones de la esposa ser obediente, ser solícita con los deseos sexuales del marido y no abandonar la casa sin su permiso. La violación de cualquiera de estas obligaciones significará desobediencia al esposo."

Esta ley también ha sido autorizada por el presidente afgano Karzai, marioneta de EE.UU. y que destaca por sus pases de modelo para capas afganas, quien firmó hace años la Convención Internacional para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres. Será que se quiere asegurar el voto de los hombres afganos en las próximas elecciones presidenciales.

Nuestro gobierno, tan laicista, -al igual que los demás gobiernos occidentales- apoya con nuestras tropas el mantenimiento de un régimen político que supone una marcha atrás en el desarrollo de la democracia en Afganistán. La presencia de las tropas de la OTAN se justifica precisamente con querer establecer en afganistán un sistema democrático. Sin embargo, cuantas más tropas occidentales haya en este país del Medio Oriente y más tiempo dure la ocupación de este país, menos libertades democráticas y sociales parece haber. Como manifestó hace poco un profesor afgano en un debate televisivo en Alemania, junto a Peter Scholl-Latour, un insigne periodista conocedor de la zona, en Afganistán no puede haber democracia al estilo occidental, entre otras porque el 80% de la población es analfabeta y hará lo que le digan los jefes tribales. Foto: Cumbre de la OTAN en Estrasburgo - ¿libertad y democracia occidental o ley de la sharia?

El ex ministro de asuntos exteriores alemán Joschka Fischer, de los Verdes, tan progre él, dijo en su día para justificar el envío de tropas alemanas a Afganistán, que "nuestra libertad de defiende en el Hindukush." ¿Es esta la libertad nuestra que defienden en Afganistán? ¿O será la Sharia la libertad que quieren introducir en Europa, a juzgar por su aplicación tácita en algunos países de la UE?

Ahora vemos que en menos de dos semanas se están apretando las tuercas en dos países vecinos, cada vez más sometidos al islám, cada vez más extremistas. ¿Cuál es la política del señor Zapatero al respecto?