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05 septiembre 2010

La guerra de las salamandras o Cómo un país se autoliquida

Para ahondar en la polémica de la inmigración musulmana en Europa levantada por el libro del socialdemócrata alemán Thilo Sarrazin, "Alemania se autoliquida". Análisis del primer tribunal de la inquisición buenista liderado por el presentador-moderador Beckmann en La Primera de la televisión alemana.


"Hacer a todos actuar como yo quisiera, ese es mi poder."
Voltaire

A finales de los años de 1930, Karel Capek escribio una novela de ciencia ficción muy bueno e interesante por ser tan actual como entonces. Se supone que se refería con él al régimen nacionalsocialista, que aún era incipiente - pero en realidad se trata de una historia de ficción que puede trasladarse perfectamente a situaciones similares que se desarrollan en la actualidad.

El tema central de la historia es que un día se encuentran por casualidad con unas salamandras extremadamente inteligentes y capaces de comunicarde con los humanos, por lo que empiezan a introducirlos en la sociedad humana por su interés económico y técnico y a la que no llegarían por no poder atravesar el mar. Pero por mucho que puedan encajar en la sociedad humana, de todas maneras siguen siendo salamandras.

Esta circunstancia lleva a consecuencias catastróficas. Los hombres -que hoy en día se llamarían buenistas- no quieren ver los problemas que causan esas salamandras a los humanos. Porque sus costumbres y necesidades son tan diferentes. Al final se multiplican de tal forma y se introducen en todos los ámbitos de la vida de los humanos que acaban alcanzando la supremacía y destruyen la sociedad humana.

Con los inmigrantes -o mejor dicho: con parte de ellos- la situación es muy similar, especialmente con los extraeuropeos en general y los musulmanes en especial. No, no - esto no es un artículo xenófobo ni racista ni mucho menos. Lo de las salamandras hay que verlo en sentido figurado, de la misma manera que seguramente lo quería expresar Capek, porque la novela es una ficción. Pero lo que estas salamandras tienen en común con los musulmanes es su estilo de vida tan tremendamente diferente al que no están dispuestos a renunciar, sino que quieren imponer a todos los demás.

La relación entre la Guerra de las Salamandras y la inmigración musulmana la veo ya desde hace años. Es exactamente la misma evolución que vivimos actualmente en Europa Occidental, pero en un estado muy avanzado.

El debate que la semana pasada se levantó en Alemania contra el político socialista Thilo Sarrazin por su libro "Alemania se autoliquida" me recuerda mucho la novela de Capek. Sobre todo cuando se ha visto la tertulia televisiva de este horrible hombre que se llama Beckmann. Beckmann se instituyó a sí mismo y a los demás tertulianos en tribunal de la Santa Inquisición del Buenismo Feroz y fue una muestra más de hasta qué punto ya se han hecho con el poder las salamandras - y hasta qué punto llega ya la idiotez de muchos buenistas.

El programa fue una especie de complot de Beckmann y los buenistas contra el sentido común. Beckmann pertenece exactamente a ese grupo de personas que Sarrazin identifica en su libro como falto de inteligencia: No es inteligente ni sabe bien alemán.

Aygul Özkan
Veamos qué tipo de tertulianos estuvieron presentes: Dos hijos de inmigrantes, por una parte la musulmana y Consejera de Asuntos Asociales, Mujeres y Quita-Las-Cruces-De-Los-Colegios del estado federado de Baja Sajonia, Aygul Özkan, la última broma de mal gusto del buenista y cristianodemócrata Christian Wulff antes de convertirse en presidente de la república por la gracia de la presidente del consejo del estado canciller Merkel [en la antigua RDA el jefe del ejecutivo era el presidente del consejo del estado], por otra un presentador de un programa de televisión sobre ciencia, de origen hindú, Rangan Yogeshwar, que tuvo en todo momento unos aires de superioridad y una expresión de cinismo condescendiente que daba náuseas.

La sonrisa cínica del vacuo espacial
Buenista Künast
Tampoco faltó otra buenista del partido de los Verdes, la diputada federal Renate Künast, aspirante a candidata a alcaldesa gobernadora de Berlín (¡horror!) que bailaba al son marcado por los alemanes con trasfondo migratorio. Los otros invitados claramente partidistas de Beckmann fueron completados por otra hija de inmigrantes iraníes, musulmana, la socióloga Naika Foroutan, con los mismos aires de superioridad y condescendencia que los demás invitados, psicóloga de profesión y con una situación social privilegiada nada representativa de la realidad social inmigratoria en Alemania. Luego un trabajador social (¿comprado?) con un argumentario bastante contradictorio (la realidad de la calle al revés). Uno contra siete. Sólo faltaba que tirasen con piedras, como suelen hacerlo nuestros conciudadanos de la Alianza de Civilizaciones cuando condenan a muerte a quien no encaja en su visión del mundo.

Sesión de odio a la Orwell: Beckmann, Yogeshwar, Künast
En realidad, este y otros programas igualmente desequilibrados (aunque están apareciendo tertulias algo más realistas, pero no tanto) sólo confirman lo que critica Sarrazin en su libro. Alemania ya no está en manos de los alemanes, porque los mismos alemanes se autoeliminan y dejan el campo libre a los musulmanes. Ellos mismos han criado a una nueva clase de alemanes con trasfondo migratorio -como suelen denominar al hecho diferencial- que está tomando el poder, que controla la opinión pública oficial y que reciben ayuda incondicional de todos los buenistas que no se dan cuenta de lo que está pasando. La presidente del consejo del estado canciller Merkel, supuestamente cristianodemócrata, pero en realidad un submarino soviético, ha conseguido que el Banco Federal Alemán, cuyo presidente odia personalmente a Sarrazin (y va a ser recompensado con un carguito en el Banco Central Europeo, por la gracia de la señora Staatsratsvorsitzende Merkel, impusiera en el consejo de dirección del banco central alemán la petición unánime de destituir a Sarrazin - por no opinar como manda el régimen buenista controlado por musulmanes y judíos - cuando la pseudoconstitución alemana de la Ley Fundamental consagra la libertad de expresión y que nadie puede ser discriminado por razón de su origen, creencias políticas, religión (argumento que alega en su defensa el propio Sarrazin).

Naika Foroutan, lagarta iraní, ¿no será Diana de V?
Como siempre, la tertulia de parlanchines de Beckmann sirvió para acabar con un hombre con coraje que denuncia con todas sus consecuencias previsibles una situación límite de su país. Lo que más tiene que horrorizar a los espectadores es hasta qué punto las salamandras ya tienen bajo control tanto el país como sus medios de comunicación, ayudados de mequetrefes indocumentados o incluso por poderes en la sombra muy interesados en la destrucción de la Vieja Europa con identidades propias y valores cristianos. Buenistas como la diputada Künast no sirven sino a poderes que no persiguen otra cosa que los objetivos marcados por la resolución de Estrasburgo de 1973 ("Eurabia"), establecida y seguida sin legitimidad democrática y al margen de los pueblos afectados. Es difícil encontrarla en la red. 

La situación hace temer lo peor. Las salamandras ya han construido sus diques y túneles, y pronto lo inundarán todo. El final de Alemania y de Europa está cerca, y el que no quiera verlo o es ciego o es demasiado tonto o ambas cosas. Llega un punto de no retorno en el que será demasiado tarde para una vuelta atrás y la recapacitación. A los europeos nos arrebatan nuestro poder para parar a las salamandras. Sarrazin ha acertado al identificar la problemática - y ahora es objetivo de todos los ataques. Precisamente porque dice la verdad y la documenta. Por eso, ahora le descalifican, difaman y arrinconan como ultra acomplejado, igual que la juez de menores Kirsten Heisig, que en vísperas de presentar su libro "El fin de la paciencia - procedimiento decidido contra la violencia juvenil"  fue encontrada ahorcada en un bosque berlinés, supuestamente "por suicidio". ¿No es la horca un método de advertencia de los musulmanes para todos los infieles que osan de criticarles? 

La guerra ya ha comenzado, y será cruenta.

Enlaces de interés:

Karel Capek, La Guerra de las Salamandras: Casa del Libro
y en ingles: Amazon
Thilo Sarrazin, Deutschland schafft sich ab: Amazon
En alemán: Der Krieg mit den Molchen - Aufbau-Verlag  Amazon
Über das Buch Capeks: Wikipedia
Kirsten Heisig, Das Ende der Geduld (El fin de la paciencia) - Amazon

Eurabia - varios artículos



Alemania se autoliquida - El libro de Sarrazin abre un debate inquisitorial en Alemania

La polémica se extiende también a España. Incluso la prensa conservadora repite los argumentos no contrastados de las agencias de prensa alemanas dominadas por el buenismo imperante.


El pasado lunes se presentó en Alemania el libro más polémico del año. "Alemania se autoliquida" (Deutschland schafft sich ab") de Thilo Sarrazin, miembro del partido socialista (SPD), antiguo Consejero (Senador) de Finanzas de Berlín y actual miembro del comité ejecutivo del Banco Federal Alemán. La introducción de la presentación estuvo a cargo de la socióloga de origen turco Necla Kelec, que se atrevió a decir mucho más y con mucha más claridad que el mismo Sarrazin y que describió a los políticos alemanes acertadamente al decir que no quieren ver la realidad. Criticó también la tendencia general de que quieren cortar la cabeza a todos aquellos que se atreven a levantarla para decir la verdad

El libro de Sarrazin ha abierto en Alemania una crítica feroz por parte de los políticos y medios de comunicación políticamente correctos y adaptados al dictado imperante de la izquierda en materia de opinión pública, quienes, sin haber leído ni siquiera el libro y básando se en extractos publicados en la prensa con anterioridad a la aparición del libro, exigen la inmediata expulsión de Sarrazin del partido socialista y del comité ejecutivo el Banco Federal Alemán. La misma canciller federal alemana Ángela Merkel calificó las tesis de Sarrazin como insostenibles y dio orden directa al Banco Federal de preparar su expulsión, a pesar de la independencia del banco central alemán del ejecutivo, a lo que éste siguió sin dudarlo anunciando el pasado miércoles que iba a pedir por acuerdo unánime que el presidente de la república cese de inmediato a Sarrazin, petición en sí insostenible por atentar contra derechos fundamentales garantizados por la Ley Fundamental (libertad de expresión).

También otros políticos como el ministro presidente de Hesse, Koch, o el alcalde de distrito berlinés Buschkowski (SPD), que en el pasado ha sido igualmente crítico con la situación de la inmigración en Nueva Colonia, el distrito berlinés de mayor porcentaje de inmigrantes turcos y árabes, encogieron el rabo y se alinearon con todos los demás cobardes del país.

Lo que sí resulta insoportable o insostenible es la limitación de la libertad de expresión, por una parte, y la crítica torticera y falta de objetividad, por otra. EL comportamiento de los políticos alemanes recuerda mucho a la justicia de linchamiento de los islamistas cuando organizaron manifestaciones masivas contra Salman Rushdi a causa de su libro titulado "Los Versos Satánicos" y le condenaron a muerte por blasfemo, sin que hayan cesado en su persecución por todo el mundo. En Irán no era posible comprar o leer ese libro, de modo que las masas de manifestantes fanáticos en realidad no sabían de qué iba todo el asunto.

Los problemas apuntados y analizados por Sarrazin son serios. Como ha dicho muy acertadamente Dieter Stein, el director del semanario berlinés Junge Freiheit, "el libro es una bomba. El título es una llamada de emergencia: 'Alemania se autoliquida'. Es el discurso de Thilo Sarrazin sobre el estado de la nación - y es una discurso candente con tesis de máxima actualidad, cuya dureza es casi insuperable. En contra de la idea de una sociedad multicultural, compartida sin oposición por gran parte de los grandes partidos políticos, Sarrazin presenta un balance desolador de la situación de Alemania, que está expuesta desde hace décadas al la pinza formada entre crisis demográfica (una dramática reducción de la población autóctona) e inmigración en los sistemas sociales del país:

„Desde el punto de vista actual, la inmigración de trabajadores temporales en los años sesenta y setenta fue un gigantesco error.“ Y: „No existen análisis empírico-estadísticos fiables de su los trabajadores temporales y sus familias supusieron o supondrán de alguna forma una contribución al bienestar en Alemania.“

"Sarrazin describe la miseria alemana con un enfoque muy concentrado, basándose en sus muchos años de experiencia práctica como Senador de Finanzas del gobierno berlinés al conocer de primera mano esta problemática en la capital alemana altamente endeudada, dando un análisis objetivo y cercano a la realidad de las medidas draconianas necesarias para limitar el problema de los inmigrantes sin voluntad o incapaces de trabajar. Exige un recorte rigoroso de las prestaciones sociales a favor de personas no dispuestas a integrarse, la limitación estricta de la inmigraciones de familiares y la prohibición de la migración por matrimonio. Será interesante saber quién va a tener el valor suficiente en la actividad política berlinesa para hacer suyas las propuestas razonables y plausibles de Sarrazin. Las dudas sin justificadas."

„En Alemania es usual acabar con cualquier intento de politizar el 'problema de la inmigración' recurriendo siempre al arma de la 'superación del pasado'.“ Esta valoración premonitoria procede del sociólogo conservador Robert Hepp hecha en su libro titulado „La Solución final de la Cuestión alemana“, que escribió hace 22 años y en el que llegó a las mismas conclusiones que ahora el socialdemócrata Thilo Sarrazin.

Debido a sus tesis, Heppfeu excluido efectivamente del discurso publicista y científico. Sarrazin explica las razones: „Durante los últimos 45 años no hemos debatido de forma racional sobre la evolución demográfica en Alemania. El que no se unía a la corriente de los aparciguadores y minimizadores o se mostraba preocupado, muy pronto tenía que reconocer su frustración de que se encontraba solo, y no pocas veces se le encuadraba en el rincón de los populistas.“

Además, la crítica de Sarrazin de la política de inmigración se puede trasladar sin más a otros países occidentales. En España, la situación se parece ya bastante. Aquí, por ejemplo, el nacionalismo catalán está en fuerte contraste con la situación de la inmigración. En cierto modo, Cataluña sufre una verdadera inundación por los inmigrantes musulmanes y pone en duda la supervivencia de la 'nación catalana' que los nacionalistas quieren imponer a toda la población. La islamización de la sociedad y el surgimiento de un precariado marcadamente islámico es notorio. Los islamistas proclaman sin dubitación su objetivo de una "república islámica catalana".

También en los Países Bajos la situación es bastante complicada. No en vano surgen partidos como el Partido de la Libertad de Wilders, descalificado por los medios y los demás partidos como islamófobo y de extrema derecha, cuando en realidad se hace eco de un tema cada vez más candente: La supremacía de los inmigrantes islámicos y la desaparición de la sociedad y cultura holandesas.

De la misma manera, en otros países como Canadá se vive con preocupación la enajenación de la sociedad. La inmigración actual de personas de ámbitos culturales islámicos destruye la estructura social de los países occidentales, que antes, como en el caso de Canadá o Australia, estuvieron marcados por la inmigración (europea), sin que representara ningún problema de integración, pero que hoy en día están expuestos al peligro de que sus sociedades sean suplantadas y dominadas por estrategias de inmigración dirigidas por líderes religiosos, mientras que las sociedades paralelas islámicas viven de los sistemas sociales de los países de acogida, a los que, en cambio, no aportan absolutamente nada ni cultural ni itelectualmente. La estulticia de los propios políticos, que gobiernan al margen de sus propios pueblos como si estuvieran dirigidos por control remoto, se convierte así en la soga con la que acabarán ahorcando a sus propios pueblos. Algunos críticos ya han acabado colgando de alguna soga en un bosque urbano.

Las primeras tres ediciones del libro de Sarrazin ya están agotadas. La editorial trabaja a toda máquina para poder atender la elevada demanda provocada por la polémica y los ataques de los buenistas en Alemania. La empresa de venta por internet Amazon incluso da ya plazos de entrega de hasta 3 semanas. Una vez leído el libro se podrá comentar mucho más con mucho más fundamento. Este autor lo espera para la próxima semana y lo irá comentando poo a poco, ya que 490 páginas no son una lectura rápida. Por su parte, sarrazin debería evitar caminos de bosques. Nunca se sabe si no habrá alguna soga o algún machete bien afilado esperándole.