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26 agosto 2009

Las Constituciones están para ser respetadas

Muy informativa y aleccionadora la reciente entrevista realizada por Intereconomía TV al presidente en funciones de Honduras, Roberto Micheletti, al que el gobierno de España ha negado el reconocimiento sin haber evaluado la situación, tal vez porque a Zapatero y camaradas la Constitución les importa un pimiento.

Como ya comenté en otra entrada anterior, la comunidad internacional occidental hace oídos sordos y cierra ambos ojos cuando se trata de analizar la situación creada por Mel Zelaya en Honduras, echándose en brazos del dictador venezolano Chávez y rodeándose de otros dictadorzuelos y vasallos de Chávez de la zona: Ortega, Morales, Correa, Castro.

Según Intereconomía, el 85% de los hondureños apoya los sucesos del 28 de junio que consistieron en restablecer el orden constitucional, alterado deliberadamente por Zelaya al modificar disposiciones constitucionales que no pueden ser tocadas de ninguna manera, con el objetivo de convertir a Honduras en otro satélite chavista.

La expulsión del destituido presidente Zelaya se produjo por orden de la Corte Suprema y puso punto final a la amenaza del bolivarianismo chavista. Por eso lamentan que el Gobierno español no sólo no haya escuchado los razonamientos, sino que haya abanderado el bloqueo internacional del nuevo Gobierno hondureño. El actual presidente Micheletti lamenta este abandono y pide que el Ejecutivo español “reflexione” y “escuche”. Pero esta actitud antidemocrática del gobierno español está en consonancia con el funcionamiento antidemocrático de la Unión Europea, cuyos mandatarios no son elegidos democráticamente y cuyas decisiones se toman a puertas cerradas sin que intervenga apenas en ellas el Parlamento Europeo, órgano florero de la Unión Europea.

En la entrevista realizada por Luis Losada, Don Roberto Micheletti, dio todas las explicaciones sobre la situación en Honduras que ha llevado a tan drástica intervención de la Corte Suprema del país.

Preguntado sobre la actitud de España, uno más de los desatinos a los que nos tiene ya acostumbrados en materia de política exterior, Micheletti dijo que "Yo siento eso, porque se ha acusado o señalado sin antes ser oído. Nosotros, en Honduras, creemos que nadie puede ser condenado sin antes haber sido oído o confirmados los delitos que supuestamente ha cometido. La madre patria, a través del señor Zapatero, denuncia con toda fuerza sin antes habernos escuchado; espero que haya una reflexión".

No basta con esa denegación de reconocimiento, España ha sido -junto a Argentina- el único país en retirar su embajador, una medida que ni siquiera adoptó el gobierno Zapatero cuando Chávez insultó y amenazó gravemente a España. A este respecto, Micheletti dijo que "No importa, lo que yo considero es que ellos deben hacer una reflexión de lo que realmente pasó aquí. Pero justa, que analice los hechos y que se lea nuestra Constitución, en la que se basan nuestras actuaciones." Lo que pasa es que sobrevalora la inteligencia y buena voluntad del gobierno español tan afín a las dictaduras comunistas del Caribe. Como dice acertadamente Micheletti, “Zapatero denuncia con toda fuerza sin antes habernos escuchado; espero que haya una reflexión”. Foto: El dictador comunista Chávez con su aprendiz Zelaya: La notoriedad de las malas compañías y el mutis de la comunidad internacional.

Es curiosa esa diplomacia paralela montada por el destituido presidente Zelaya en el exterior, que a todas luces recibe apoyos económicos y mediáticos de nada menos que Obama, el nuevo presidente estadounidense con planes para el mundo tan oscuros como su piel.

Al contrario de lo que anunció Zapatero en su tono tan artificialmente enérgico que queda ridículo y poco convincente, la Comisión Europea sí tiene intención de esperar los resultados de las elecciones de septiembre para ver cómo se resuelve el problema de Honduras.

En opinión de Micheletti, el haber sacado a Zelaya del país nada más destituirle y conseguir que renunciara a su cargo, ha sido una idea "excelente, porque ya estamos viendo como él está llamando a la insurrección y a la violencia desde el exterior. Lo hubiera hecho igual. Si se hubiera quedado en Honduras, habría habido mucho derramamiento de sangre." No olvidemos que los socialistas no dudan cuando hay que derramar sangre con tal de hacerse con el poder. Lo mismo les dan 200 que 200.000. Foto: Obama en Berlín, oscuras intenciones.

Otro aspecto típico de los socialistas de corte bolchevique es que compran votos cuando no los pueden obtener con argumentos. Los hombres de Zelaya reparten dinero por las calles para ganar adeptos a su causa.

Preguntado por el futuro tras las elecciones del 29 de noviembre, Micheletti manifestó que "Tengo la seguridad de que va a haber paz y tranquilidad en las próximas elecciones. Toda la intimidación que andan protagonizando ciertas personas va a ser desechada por la población, porque yo le estoy pidiendo al pueblo que vayamos a votar el 29 de noviembre, que queremos paz y vivir en democracia."

Como Zelaya cuenta con apoyos de Naciones Unidas, la OEA, la Comisión Europea y hasta de Obama, el aislamiento internacional va a ser difícil de romper. "Otros países han estado aislados durante mucho tiempo", comenta Micheletti, "nosotros no somos islas, tenemos una oportunidad enorme para buscar bilateralmente la acción con los países con los que podemos subsistir. Las ayudas que no van a venir van a motivar al hondureño para que sea creativo y saque el coraje. De repente puede ser para nosotros el impulso que necesitamos para salir como otros países." Foto: Zelaya con el dictador sanguinario Fidel Castro. Tal vez los últimos éxitos del régimen comunista castrista en la zona sean la razón de la mejora del estado de salud del dictador de la antigua colonia española de Cuba.

Preguntado por el reconocimiento internacional de las elecciones presidenciales próximas, Micheletti dijo que "Varios países ya están hablando del tema. Yo no tengo duda de que en unas elecciones transparentes, con voluntad, con deseos, nosotros vamos a lograr ese objetivo. ¿Por qué un país no habría de reconocer unas elecciones transparentes que además se iniciaron hace un año con el presidente Zelaya? Este Gobierno se encargará de que haya suficiente presupuesto –que Zelaya negó siempre– para que sean transparentes y la colaboración de Policía y Ejército sea responsable. Y que se garantice la sucesión presidencial, como marca la Constitución."

Por su parte, el movimiento que apoya a Zelaya recibe fuertes sumas de dinero y practica lo que se llama en Vascongadas la Kale Borroka: Incendio de una empresa de comida rápida, de un autobús. El flujo de dinero también ha influido en la cotización de las Lempiras: "De repente, nuestra moneda, que cotizaba a 19 comienza a cotizarse a 17, e incluso a 16. Llegó el fin de semana incluso a 14. Eso le indica a usted que ha habido un flujo tremendo de dinero."

Es más que evidente, y así lo demuestran las apariciones mediáticas de Zelaya con personajes de muy dudosa condición como Chávez, que los intereses creados fuera de Honduras son poderosos y que a estos poderes no les interesa la democracia y la aplicación del ordenamiento constitucional, sino más bien convertir un país independiente en una dictadura colectivista más en la zona. La nueva política de EE.UU. parece ser seguir con dictadores en América Latina, sólo del signo opuesto a los anteriores de los años setenta y ochenta, igual que ya se ocupó a finales del siglo XIX de acabar con la democracia del Imperio del Brasil para convertir el país por cien años en una dictadura militar y de terratenientes bajo control estadounidense. Foto: Compra de votos y apoyos por los zelayistas.

Occidente debería replantearse su actual política internacional y volver a la senda de la democracia verdadera. Con demasiada frecuencia los políticos europeos se saltan los preceptos constitucionales para establecer un orden bastante diferente al previsto por los padres de las cartas magnas (véase Alemania en 1990) o los que idearon la Unión Europea como un proyecto para unir a los ciudadanos europeos y no para oprimirlos y saquearlos con una legislación hecha al margen de los cauces constitucionales y democráticos.

Honduras ha demostrado que -a pesar o precisamente por ser un país pequeño- aún tiene fuerza moral suficiente para proteger su orden constitucional y defender la democracia frente a la tiranía. Las Constituciones siempre regulan los procedimientos para enfrentarse a situaciones extremas que ponen en riesgo su continuidad. Por eso es lo más legítimo aplicar tales procedimientos y destituir al que quiere acabar con el orden establecido. La legitimidad democrática que se deriva de haber sido elegido para un cargo no supone ser una carta blanca para hacer lo que el elegido quiera.

El mejor ejemplo es Adolfo Hitler: Fue elegido democráticamente y las instituciones no actuaron a pesar de saber los planes que tenía el nuevo canciller imperial para el país que no era el suyo. Junto a las instituciones del estado la oposición consintió su apoderamiento general para convertirse en dictador. En apenas cuatro años había establecido su dictadura y anulado las elecciones parlamentarias, suprimido los estados federados y comenzado a preparar la guerra. Foto: El canciller imperial Hitler en 1934 con el presidente de la república General Mariscal de Campo von Hindenburg, al que sucedió Hitler poco después unificando ambos cargos.

Todos los poderosos lo sabían y hacían negocios con él, los EE.UU. incluidos. ¿No es hora de aprender de la historia y actuar cuando se está a tiempo para hacerlo? Nunca se debe permitir que alguien llegue a instaurar una tiranía por apoyarse en procedimientos democráticos y fundar su legitimidad en ellos a pesar de sus verdaderas y notorias manifestaciones. No permitamos que nos vendan la aplicación de la Constitución como golpe de estado, cuando el verdadero golpe de estado es la manipulación de la constitución a favor de un futuro tirano sanguinario.

18 julio 2009

Honduras y la hipocresía del mundo libre

Cada día nos llegan noticias de Honduras y sobre el depuesto dictador en ciernes Manuel 'Mel' Zelaya. Nos presentan a los que velan por el mantenimiento del régimen constitucional hondureño como los malos de la película, golpistas derechistas antidemocráticos, mientras que a Zelaya le dan tratamiento de pobre víctima elegida democráticamente y depuesta por los fachas sanguinarios. Pero la situación parece ser bien diferente. Foro: Manuel Zelaya, depuesto dictador en ciernes de Honduras, ante una ONU dócil a los dictadores comunistas.

Nada más salir al exilio, Zelaya se refugió ¡cómo no! entre los brazos protectores de nadie menos que el dictador bolchevique de Venezuela Hugo Chávez. Si esto no fuera ya bastante demostración del verdadero talante del señor Zelaya, se juntan todos los dictadorzuelos vasallos de Chávez para prestarle su apoyo a Zelaya: Daniel Ortega (el peor gobernante que Nicaragua ha tenido jamás y que tiene un pasado de opresión estalinista sandinista y sanguinaria bastante amplio), Rafael Correa (presidente de Ecuador, fiel seguidor de la política chavista, cuyo intento de manipular la constitución ecuatoriana fracasó), Evo Morales (el aprendiz a dictadorzuelo chavista de Bolivia) - es decir, lo más selecto de la democracia mundial. No olvidemos, además, las reverencias ante Fidel Castro, demócrata por excelencia donde los haya, que el terrateniente hondureño Zelaya hizo hace no mucho tiempo ante el también terrateniente Castro. ¡Viva el proletariado! ¡Terratenientes y caciques al poder! Foto: Daniel Ortega, dictador sanguinario nicaragüense abrazándose a su homólogo íntimo Mel Zelaya.

Para ahondar en el tema, copio aquí lo publicado en el blog de Martha Colmenares:
Honduras: ¿Golpe de Estado o sucesión constitucional?
Por Gregorio Cristóbal Carle
La progresía mundial, con el cinismo que caracteriza cualquiera de sus actos, ha vuelto a rasgarse las vestiduras por los recientes e inciertos acontecimientos vividos en Honduras.
Bastaría con observar qué mandatarios internacionales han ofrecido el incondicional apoyo al ya ex presidente Zelaya para comprender su política, que ha pasado de las posturas liberales propias de los comienzos de su mandato –en el año 2004-, a un inusitado e insultante hostigamiento a los principios democráticos, la libertad, y la convivencia pacífica de un país al que tanto le ha costado alcanzar la estabilidad.
Cuando menos serían sospechosos los constantes, urgentes e histriónicos llamamientos a la rebelión de los hondureños, realizados por los máximos representantes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), un organismo político caracterizado por ser el juguete predilecto de Chávez para exportar su intransigencia filocomunista al resto de las naciones latinoamericanas. Foto: Mel Zelaya, terrateniente, con su homólogo terrateniente Fidel Castro. Dos caciques, una misma causa.

Que nadie se llame a engaño… lo que no debe olvidar la ciudadanía, y menos aún las instituciones internacionales que ahora se arrogan el derecho a no reconocer el nuevo status quo de Honduras, es que Zelaya fue expulsado del país por violar flagrantemente sus leyes, intentando emular los pasos seguidos por esos cancilleres latinoamericanos que instrumentalizan la democracia para más tarde perpetuarse en el poder.
Otro dato que debería ser tomado en consideración es el perfecto funcionamiento, la seguridad y la permanencia del sistema de división de poderes en Honduras, incluso en momentos de crisis institucional, algo que debería servir de ejemplo para muchos países avanzados, donde dicha estructura se ha convertido en una mera expresión semántica vacía de contenido real.
Es el poder judicial, a través de su máximo órgano de representación -la Corte Suprema de Justicia-, el que declara contrario al derecho establecido la arbitraria decisión de Zelaya de convocar la consulta en las urnas para votar la posible creación de una Asamblea Constituyente, y es el Parlamento, con la mayoría de los diputados del partido liberal- el suyo- en contra, el que también rechaza la ignominia política inspirada por sus acólitos bolivarianos. Foto: Mel Zelaya en su salsa.

Finalmente es el ejército nacional - acatando las ordenes surgidas de la Corte Suprema y la Fiscalía-, el que en una acción sin violencia alguna procede a detener y deportar al nuevo iluminado de Honduras respetando escrupulosamente esos derechos humanos que la izquierda más radical tanto desprecia.
Un golpe suave que no ha deparado detenidos, a excepción de Patricia Rodas- canciller hondureña estrechamente vinculada al Presidente- y que además mantiene a buena parte de los ministros vinculados al antiguo régimen en el ejercicio de sus funciones… y que ni siquiera ha previsto el encarcelamiento del hombre que ha roto el orden constitucional.
Es evidente que la acción ha provocado una condena internacional generalizada, incluso el flamante Presidente de los EE.UU., Obama, en un acto de puro cinismo y autocomplacencia ha llegado a declarar: “El éxito de este golpe sentaría un terrible precedente para la región latinoamericana, que ha registrado tremendos progresos. No queremos regresar a un pasado oscuro en el que las asonadas eran frecuentes. Siempre queremos estar del lado de la democracia” ¿¿¿????
Hasta hoy yo creía que estar del lado de la democracia significaba cumplir y hacer cumplir las leyes que representan la soberanía del pueblo, porque es ese mismo pueblo el que se ha dado dichas normas en un acto de plena libertad.
Cabría entonces preguntarse: ¿Acaso es ilegal o ilegítimo hacer uso de las prerrogativas que otorga la ley de leyes para recuperar el estado normal de cosas en un país donde su máximo mandatario rechaza respetar las normas y actúa arbitraria e irregularmente demostrando el mayor de las displicencias para con su pueblo?…..para esa gran masa que compone la progresía mundial la respuesta solo tiene una dirección…. si fuera Fidel Castro, Hugo Chávez o Rafael Ortega el canciller depuesto se trataría más bien de un execrable crimen contra la libertad, si por el contrario el elegido hubiese sido Álvaro Uribe se trataria de un acto justificado y justificable en la lucha de clases y el fin del capitalismo opresor.
Es de esperar que esas naciones bolivarianas, a las que tanto se les llena la boca de soberanía nacional y de ingerencia en asuntos internos, no lleguen a cometer la torpeza de tratar de influir en el ya de por sí complicado proceso que está sufriendo Honduras en estos días… que se quede en las más que habituales bravuconadas y amenazas de algunos de sus dirigentes, por el bien de la región y su estabilidad democrática. Foto: Tres gorilas bolivarianos.

En el mes de noviembre de 2009 está prevista la convocatoria de elecciones. Habrá que ser pacientes y aguardar para conocer la respuesta del pueblo hondureño… lo que parece evidente es que Zelaya estaba llevando al país hacia un abismo dictatorial…
No es de concebir que la comunidad internacional, sobre todo los presuntos defensores de los valores democráticos como son el presidente de EE.UU. y la Unión Europea, se hayan puesto directamente detrás de Zelaya para condenar su cese forzoso como presidente de Honduras y hayan cortado las ayudas a dicho país centroamericano sin valorar los planes que tenía Zelaya para convertir otro estado hispanoamericano en dictadura bolivariana eternizándose en el puesto de presidente mediante la manipulación constante de la Constitución hondureña, de la misma manera que lo hizo Chávez. Me pregunto de qué lado está la ONU. Aunque es una pregunta retórica, porque está dominada por China, Rusia y una serie de estados dirigidos por dictadorzuelos y déspotas financiados por Occidente fácilmente comprables por las dos potencias mencionadas para que las votaciones vayan en una determinada dirección.

Para no hablar del Club Bilderberg, muy interesado en dictaduras para provocar la miseria.
Tras la llegada al poder de los nacionalsocialistas, los estadounidenses no tenían reparos a la hora de hacer suculentos negocios con el régimen fascista ultraizquierdista de Hitler que seguían hasta el comienzo de la guerra. Por otra parte, EE.UU. siempre ha apoyado dictaduras en la América Central y del Sur, sólo que hoy no apoya a dictadores militares conservadoras, sino directamente a bolcheviques que cambian el orden constitucional a su antojo, si hace falta manipulando elecciones o intimidando a los votantes, deteniendo a gobernadores elegidos democráticamente sólo porque se oponen a esta nueva dictadura. Foto: Mel Zelaya, arregando al proletariado bolivariano.

La Unión Europea, una organización que no puede alardear de su funcionamiento democrático por mucho que permita que los europeos elijamos a diputados europeos sin atribuciones efectivas de poder, manejada a su antojo por el Club Bilderberg, el CFR y la Trilateral, parece sentirse muy cómoda con estos nuevos dictadores hispanoamericanos, tal vez porque el Tratado de Lisboa pone también fuera de servicio a las 27 constituciones de los estados miembro de la UE eliminando el poder de intervención de los parlamentos nacionales en la legislación europea que se nos impone por la Comisión Europea sin ninguna garantía democrática. Y poner fuera de juego a las constituciones democráticas debe de resultar -cuanto menos- divertidísimo. ¡Ciudadanos de todo el mundo, jodéos!

En Honduras no se trata -como nos quieren dar a entender nuestros representantes europeos no elegidos democráticamente para los cargos que se reparten entre ellos- de instaurar una nueva dictadura militar, sino de preservar el orden constitucional ante el intento de Zelaya y camaradas de incorporar a Honduras en el nuevo bloque bolivariano del dictador Chávez. En este sentido, estoy con Micheletti y saludo el cese y exilio forzosos de Zelaya como presidente de Honduras. No es ningún retroceso de la democracia. El retroceso lo representa Zelaya al querer convertir otro país en dicadura comunista. Foto: El dictador y el vasallo-aprendiz: Chávez y Zelaya.

¡Por la democracia! ¡Viva Honduras libre! ¡No a la dictadura bolivariana!