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27 julio 2009

Berlín y sus teatros (XX): Ópera Cómica - Komische Oper

La Ópera Cómica de Berlín es la tercera sala de ópera de la capital alemana y una de las dos que tras la división de la ciudad en 1961 se quedó aislada en el este, el sector de ocupación soviética, junto a la emblemática Ópera Nacional o Staatsoper en la Avenida Bajo los Tilos. La Ópera Cómica se ubica en una esquina entre la Avenida Bajo los Tilos y Behrenstrasse.

Igual que la Ópera Alemana de Berlín, el edificio sufrió mucho bajo los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, aunque en este caso la sala de espectadores se salvó de la destrucción total.


Historia


1892

El
edificio de la actual Ópera Cómica fue construido según un diseño de los arquitectos vieneses Helmer y Fellner se inauguró bajo la denominación de »Theater Unter den Linden« (Teatro Bajo los Tilos). En este lugar histórico entre la calle Behrenstraße y la avenida Unter den Linden (Bajo los Tilos) ya había representaciones teatrales desde 1764, por ejemplo de compañías de actores dirigidos por Schuch, Koch y Doebbelin, que a paarte de los estrenos mundiales de Goethe (Götz von Berlichingen, 1774) y Lessing (Nathan der Weise, 1783) presentaron aquí también piezas cantadas de Hiller, André y Gluck, así como óperas bufas de Grétry, Salieri, Piccini, Paisiello y otros.

1898


Tras la quiebra del »Teatro Bajo los Tilos«, la sala de reinauguró bajo el nombre de »Metropol-Theater«. Con anterioridad a la Primera Guerra Mundial, esta sala había sido lugar de representación de las famosas »Revistas del Metropol«, después de 1918 se dedicó principalmente al teatro de opereta, con cantantes y actores como Fritzi Massary, Max Pallenberg, Richard Tauber, Käthe Dorsch y otros. Se presentaron numeropsos estrenos mundiales de operetas de éxito, como por ejemplo la opereta de Franz Lehár titulada "Das Land des Lächelns" (El País de las Sonrisas) en 1929.

1934

La reapertura del
Teatro Metropol, que había sido clausurado en 1933 para pasar a formar parte de la organización nacionalsocialista »Kraft durch Freude« (Fuerza por Alegría), tuvo lugar con varios estrenos mundiales, entre ellos la opereta "Máscara en Azul" de Fred Raymond.

1945
Poco antes del final de la guerra, grandes partes del edificio y del área de acceso, así como la pintura del techo fueron destruidos por completo. La saala de espectadores quedó prácticamente intacta.

1946
Comienzo de la reconstrucción.

1947
Fundación de la »Komische Oper« (Ópera Cómica) por el directoir artístico austriaco Walter Felsenstein e inauguración el 23 de febrero de 1947 con "Die Fledermaus" (El Murciélago" de Johann Strauß. EL nombre de la casa remite a la tradición de la »Opéra comique« francesa de finales del siglo XVIII y la primera Ópera Cómica berlinesa, inspirada en la francesa, bajo la dirección de Hans Gregor y que estaba ubicada en el puente de Weidendamm (1905-1911). Foto: La antigua Ópera Cómica en el Puente de Weidendamm.

Muy pronto, el teatro musical de Felsenstein alcanzó reconocimiento mundial y sirvió de modelo gracias a la realización consecuente de la unidad músico-dramática entre música e interpretación escénica. Las escenificacione smás famosas de Felsenstein fueron: Das schlaue Füchslein (El Zorrito Listo), Otelo, Los Cuentos de Hoffmann, La Traviata, Ritter Blaubart (Caballero Barbazul), El Violinista en el tejado y otros. Entre los directores de orquesta, encargados de dirigir la orquesta de la Ópera Cómica fundada en 1947 bajo la dirección de Leo Spies, también responsables de dirigir sus conciertos sinfónicos, los más conocidos fueron, entre ortros, Otto Klemperer, Rudolf Kempe, Arthur Grüber, Václav Neumann y Kurt Masur.

1965
Construcción del edificio de ampliación de la Ópera Cómica de Berlín.

1966
Reinauguración con Don Giovanni. Fundación de un teatro de danza bajo la dirección del coreógrafo Tom Schilling.

1975
La Boda el Fígaro, de Mozart, fue la última escenificación de Walter Felsenstein, que falleció el 8 de octubre de 1975. Su sucesor como director general y director general artístico fue Joachim Herz.

1981
Nombramiento de un nuevo equipo de dirección: Werner Rackwitz (director general), Harry Kupfer (director general artístico) y Rolf Reuter (director general de orquesta).

1986
Restauración de la sala de espectadores neobarroca con 1.190 plazas. Recibe la categoría de patrimonio histórico-artístico.

1994
Nombramiento de Albert Kost como director general y de Yakov Kreizberg como director general de orquesta y posteriormenrte director general musical. Jan Linkens y Marc Jonkers asumen la dirección artística del teatro de danza. El director general artístico y director de ópera sigue siendo Harry Kupfer.

1997
50º aniversario de la Ópera Cómica de Berlín.

1999
El coreógrafo británico Richard Wherlock se convierte en el nuevo director del ballet. El teatro de danza recibe el nombre de »BerlinBallett - komische oper« (BalletBerlín - ópera cómica).

2001
Blanca Li se convierte en la nueva directora general de coreografía y directora del ballet.

2002/03
Andreas Homoki asume el cargo de director general artístico y Kirill Petrenko es nombrado director general musical. Adolphe Binder se hace cargo de la direcciíon artística del BerlinBallett - komische oper.

2003/04
Andreas Homoki (foto izquierda) es nombrado director general en funciones. La Fundación Ópera Cómica inicia su andadura el 1 de enero de 2004. Se acuerda disolver el área de danza de la Ópera Cómica con la temporada 2004/2005. Las razones son económicas. Los tres ballets de las óperas son fusionados en uno bajo el nombre de Ballet Nacional (Staatsballet), con sede provisional en la Ópera Nacional Bajo los Tilos.

2004/05

Andreas Homoki se convierte en el director general artístico y director general del teatro Ópera Cómica de Berlín.

2005/06
Reforma de la sala de acceso de la Ópera Cómica de Berlín según los planos del arquitecto Stefan Braunfels.

2006/07
Kirill Petrenko deja el teatro al terminar la temporada. Le sucede como director general musical de la casa Carl St. Clair, que inicia su actividad con la temporada de 2008/09.

2007/08
La Ópera Cómica de Berlín recibe la distinciñón de ›Sala de Ópera del Año‹, Kirill Petrenko la de ›Director de Orquesta del Año‹, los solistas de coro la de ›Coro del Año‹ – éste fue el resultado de la encuesta anual de la revista especializada »Opernwelt« (Mundo de la Ópera) para la temporada de 2006/07.

2008/09
Carl St. Clair (foto izquierda) se convierte en director general musical de la Ópera Cómica de Berlín. Para acceder a la página principal de la ópera, hágase clic aquí.

(c) Traducción: Pedro Schwenzer


11 abril 2009

Teatro moderno en Berlín: ¿Quién es el señor Bunbury?

En el Pequeño Teatro (Kleines Theater) de Berlín se estrenó el 1 de abril la escenificación teatral y musical de una versión muy libre de "La importancia de llamarse Ernesto" de Oscar Wilde, de la parte en la que aparece el señor Bunbury.

Se trata de una adaptación de la obra de Wilde usando un lenguaje más moderno y nombres alemanes tanto dem los personajes como de los lugares. La obra en sí se presenta con el subtítulo de "La revista musical de 1 €".


Para la música se usaron melodías de "Mi amigo Bunbury" de Gerd Natschinski para crear una versión moderna de una "Ópera de 3 duros" convertida en la revista musical de 1 € "¿Quién es el señor Bunbury?".


Como ya deja entrever el título, se trata de una parodia de una sociedadvenida a menos y el programa del INEM alemán de "Medidas de Búsqueda de Empleo", en este caso pensado (irónicamente) para los artistas de teatro en paro. Lo de 1 € se explica porque estas medidas de búsqueda de empleo son subvencionadas por el estado. Los empresarios pagan sólo 1 € por hora trabajada, mientras que el resto del coste laboral es asumido por el INEM alemán (Agencia Federal de Empleo). Estas medidas están destinadas, sobre todo, a las personas en situación prolongada de desempleo para reinsertarlas en el mundo laboral.


Música: Gerd Natschinski

Idea/Escenificación: Dagmar Gelbke, Frank Brunet

Dirección musical: Andreas Peschel

Coreografía: Maik Damboldt

Con Dagmar Gelbke & Frank Brunet


La brillante comedia de confusión de Oscar Wilde "Bunbury“ apunta al código moral hipócrita de la alta sociedad de la Inglaterra victoriana. Que dicha sátira esté disfrutando de fama internacional hasta el día de hoy demuestra que el "bunburizar" - el inventarse las coartadas más pintorescas - no sólo era y sigue siendo una mala costumbre social, pues incluso hoy en día se puede descubrir en la mala relaci´çon diaria entre jóvenes y mayores, entre ricos y pobres, entre este y oeste, entre hombre y mujer muchos herederos del señor Bunbury - el señor Bunbury encubre una identidad simulada, una cuenta bancaria en Liechtenstein, la mala memoria de los políticos y muchos otros aspectos.

La interpretación al estilo del cabaret político de los textos de Oscar Wilde, amenizada con melodías cantadas, bailadas, baliadas con claqué del musical de Gerd Natschinskis titulado "Mi amigo Bunbury“ sirven en esta obra como base para la versión moderna de una especie de "Ópera de tres duros" llamada aquí "Revista musical de 1 €: ¿Quién es el señor Bunbury?"


En la presente obra, la historia comienza con una actriz en paro que va a recibir un cursillo para adaptarse a las exigencias de los escenarios y demostrar que vale para este tipo de trabajo. La Agencia de Empleo (en esta ficción) contrata a tal fin un profesor (Ernesto), aparentemente americano, para instruir a la desempleada en la materia. A continuación se mezclan las clases con una obra de ensayo, que recrea un ambiente postburgués, venido a menos, de una noble algo decadente (Lady Brandemburgo), un joven burgués que fue encontrado en una bolsa de viaje de plástico en la Estación del Zoo, una chica en edad de casarse, otra (que en realidad es un travesti) y de la que se enamora la chica con la que la noble (madre de la misma) quiere casar al chico, afincado en el campo (Uckermark).


Otro personaje que aparece es una cantante, antaño famosa, madre del chico (como se sabe al final), todo ello un enredo, con canciones y bailes de claqué intercaladas. Al final resulta que la chica se casa con la travesti, el chico conoce a su madre (tras la aparición de la "madre postiza" de la bolsa de plástico, lo que lleva a la artista, amiga de Lady Brandemburgo. Y lo del señor Bunbury resulta que es un personaje ficticio inexistente.


Finalmente, la actriz en paro se hace autónoma, el INEM despide al profesor, que es contratado por la actriz que recibió sus clases, y acaban con un musical con canciones y claqué.


Es elogiable el esfuerzo de los dos actores, que tienen que meterse en varios papeles seguidos y entremezclados, con lo que consiguen dar esta impresión de enredo entre realidad y ficción, aunque si no fuese por un monólogo del "profesor" a mitad de la representación para explicar un poco todo el enredo, resulta un poco difícil seguir la historia. En enfoque dado con nombres de la región da un toque gracioso y a la vez absurdo ("Lady Brandemburgo"), y algunos comentarios intermedios sobre políticos actuales resulta algo tendencioso y fuera de lugar, lo que descubre, a su vez, la visión germano-oriental de la vida. En conjunto es una representación entretenida, aunque el guión sea mejorable.


El Pequeño Teatro destaca por dar la oportunidad de compañías pequeñas de teatro para presentar sus obras, muchas veces sólo viables en salas pequeñas. La sala tiene un aforo de 99 personas que el segundo día de representación de esta obra estuvo al 70%. Un aspecto negativo: Venta de bebidas antes de empezar la función, con lo que uno se puede encontar con un vecino bebiendo cerveza durante la misma. El nivel del público alemán deja bastante que desear, aunque en este caso, por suerte, no le dio a nadie por dar a las palmas al sonar la música (como fue el caso en "Zille").


Valoración: ***

23 enero 2009

Berlín y sus teatros (XVII): Wintergarten

El 31 de enero de 2009, el mundo de la cultura de Berlín Occidental recibió un nuevo golpe: Cerró el mítico teatro de variedades Wintergarten (Invernadero) situado en la parte occidental de la calle de Potsdam (Potsdamer Straße), no lejos de la Plaza de Marlene Dietrich, por quiebra a causa de falta de ingresos. Mientras tanto, la recreación bolchevique de lo que era antaño el otro teatro de variedades tan famoso como el Wintergarten, el Friedrichstadtpalast (Palacio de la Ciudadela de Federico) recibe inmesas cantidades de subvenciones porque - eso sí- los símbolos de la extinta Alemania comunista se tienen que mantener como sea, aunque no tengan ni público. (Dicho sea de paso: Lo que hoy es el Friedrichstadtpalast, una construcción de elementos prefabricados tan típicos para el régimen comunista, no había estado en la calle de Federico, sino más abajo, en la orilla del Spree, y era la única sala de renombre que quedaba en el este, dedicado principalmente a los funcionarios del partido comunista SED) y a los turistas que llegaban con divisas fuertes.


Reinauguración temporal: El 2 de octubre de 2009 se vuelve a levantar el telón en el legendario teatro de variedades Wintergarten -pero sólo durante seis semanas- para presentar cada noche un espectáculo muy especial titulado "Das gibt’s nur einmal, das kommt nie wieder“:- "Esto ocurre una sola vez, esto no se volverá a repetir jamás". Bajo este lema , el presidente del consejo de dirección de DEAG, Peter Schwenkow, inaugurará este espectáculo, que durará del 2 de octubre al 15 de noviembre de 2009. Se trata del espectáculo de burlesca "Black Flamingo". Lo que pasará después con el Wintergarten aún no se sabe.

Un mundo de ensueño bajo un cielo de estrellas

El "Teatro de Variedades más bello de Europa", una "Joya de los teatros de variedades","Seguramente el espacio escénico más bonito de Berlín" - estos son algunos titulares con los que elogiaba la prensa la belleza de la sala al ser inaugurada en 1992. El que haya visto alguna vez la sala del teatro del Wintergarten, sólo puede confirmar estas afirmaciones.

Nada más entrar en la casa, queda claro que este teatro de variedades es un tesoro muy especial. Maderas nobles, latón reluciente, terciopelo suave y espejos crean un ambiente especial. Las vitrinas de cristal en las paredes de la sala cobijan detrás de sus aproximadamente 300 m² de superficie de cristal los tesoros del teatro de variedades de su historia reciente de 16 años, combinados con los vestidos hermosos de "Mary“ (Georg Preuße), que él y su amigo Jack Amsler pusieron amablemente a disposición de la casa como préstamo.

Estrellas se iluminan cada noche en un cielo azul nocturno del Wintergarten, cuando los artistas internacionales entusiasman al público - exactamente el marco más idóneo para pasar una noche maravillosa, bien en solitario, acompañado o en el marco de una gala exclusiva.

Variedades es sinónimo de gran variedad - artistas internacionales de altísimo nivel en un ambiente único, combinados con las alegrías culinarias de un restaurante, constituyen una garantía para unas vivencias únicas y extraordinarias.

Las Variedades son algo muy especial, un arte, que se distingue de todos los demás géneros de entretenimiento en que es multifacética, internacional e independiente de la palabra hablada, y además es cercana y abierta para todas las generaciones: Los visitantes procedentes de todos los rincones del mundo pueden conocer así a la ciudad de Berlín desde un lado muy diferente, excitante. Hombres de negocio celebran aquí la firma de un contrato, participantes en congresos se reúnen a continuación de sus jornadas, parejas enamoradas viven una cena romántica de una manera muy especial, abuelos visitan el espectáculo junto a sus familias, estudiantes se encuentran con sus amigos - en resumen: El Wintergarten de Berlín es una casa que entusiasma y une a todo el mundo.

Tres espectáculos cada año

El Wintergarten quiere hechizar a su público con tres espectáculos al año. Desde 2007, la orientación artística de la casa está yendo por nuevos caminos y abandona para ello sin mucho pesar las viejas sendas del teatro de variedades clásico para sorprender a su público.

Es un entretenimiento que divierte y que ayuda a olvidar por unas horas el ajetreo diario. Este es el objetivo. Bajo la dirección de Frank Reinhardt, quien dirige la sala desde principios de 2007, se ofrece variedad en el programa que despierta la curiosidad siempre de nuevo. Los espectáculos cobinan, por ejemplo, la música clásica, la moda, la música pop, la danza y lo exótico con gran artística y elementos del teatro de variedades para crear así una mezcla siempre muy entretenida. Todos los espectáculos garantizan al mismo tiempo la perfección artística.

Los malabaristas y contorsionistas, los acróbatas y los cómicos, los icarios, los artistas de las antípodas y los paródicos presentan obras artísticas que sorprenden a todo eol público. Crean una situiación mágica, que es internacional, porque llega a todo el mundo. Nos introducen en otro mundo diferente, nos regalan momentos inolvidables y permiten vivir una noche única.

¿Se ha despertado su curiosidad? Pues ¡entonces deberá visitar el Wintergarten de Berlín! Pero quedan pocos días, justo una semana.

1880
Inauguración del Hotel central en la calle de Federico (Friedrichstraße) con un jardin de plaisanterie, también llamado invernadero, para los huéspedes del hotel.

La maravillosa sala de jardín al estilo de un palacio de crsital tiene una superficie de aproximadamente 2.000 metros cuadrados.

Está decorado con palmeras, arbustos y plantas trepadoras siempre verdes, fuentes y grutas. Invita a los huéspedes del distinguido hotel a pasear y es muy apropiado como marco para cenas rimbombantes y celebraciones. En este mismo año tienen lugar en él los primeros conciertos.


1884
El Wintergarten se convierte en un teatro de programación y cenas. Se presentan los primeros espectáculos de variedades.

1889
El renombre de la casa se consolida con artistas invitados famosos como Saharet, Mistinguett e Yvette Guilbert.


1895
Los hermanos Skladanowsky aportan un elemento extravagante al programa: En el escenario tiene lugar el estreno mundial del cinematógrafo.

1900
Entre los aproximadamente 80 teatros de variedades de Berlín, el Wintergarten es de los principales. Ya no hay ninguna novedad, ningún espectáculo sensacional y ninguno de los grandes artistas del entretenimiento que puedan prescindir de actuar en el Wintergarten.

La sala se covierte muy pronto en una especie de "Gotha“ de los teatros de variedades. En él actúan como artistas invitados muchas estrellas de la ópera y del circo: Las famosas Tropas de Chicas, artistas virtyuosos, los payasos Grock y Charlie Rivel, el equilibrista milagroso Rastelli al igual que el artista revientaataduras Houdini.

1920
En los años veinte son especialmente dos las caras que marcan la imagen del Wintergarten junto a las modas excéntricas y talentos originales: Claire Waldoff y Otto Reutter, la primera una cantante de chanson humorístico y el segundo un humorista de gran éxito.

1944
Después de 56 años en funcionamiento y una última representación el 21 de julio de 1944, el Wintergarten es destruido por un bombardeo. Con ello, el escenario más espectacular de la artística conocido hasta entonces en Alemania acabó entre escombros y cenizas. Sólo queda una leyenda con un gran nombre Teatro de Variedades Wintergarten.



1992
El 25 de septiembre de 1992 se reinauguró el teatro de variedades Wintergarten en la calle Potsdamer Straße con un estreno brillante glamuroso como homenaje al antiguo Wintergarten que entusiasmó inmediatamente a los berlineses y los visitantes. La prensa exclamó: ¡Berlín vuelve a tener su Wintergarten!

Mientras tanto, el Wintergarten no sólo disfruta de gran popularidad entre los berlineses. A lo largo de los primeros años contó más de un millón de visitantes.

El boca a boca y los medios de comunicación hicieron que el Wintergarten llegara también internacionalmente a un público muy amplio. El Time Magazine no lo recomendaba injustificadamente como consejo cultural para viajes a Europa, pues el Wintergarten, que en su programa puede existir sin palabras, superando así las barreras idiomáticas kennt, lo que hizo que se convirtiera rápidamente en un imán de público renombrado en todas partes.

Ahora ha llegado el fin de la sala. La política cultura de la ciudad, dominada por un ejecutivo formadio de socialistas y comunistas, lleva a un empobrecimienhto de la vida cultura en Berlín Occidental, mientras que subvenciona obras en el este de la ciudad que tienen poco atractivo, pero sí mucho interés político.

Se subvenciona una sala obsoleta y con programación poco atractiva en el Friedrichstadtpalast, por el solo hecho de ser la sala emblemática del régimen comunista (aunque su historia es igual de larga que la del Wintergarten).

Por otra parte, y tal vez precisamente debido a una política cultural equivocada durante décadas, la oferta de las salas berlinesas no se ajusta ya a los gustos de los ciudadanos y visitantes de Berlín. Los musicales y las variedades no son ya lo que pide el público.

El cierre del Wintergarten el 31 de enero, después del cierre del teatro político Tribüne (31-12-2008) y de varias salas más de Berlín Occidental a lo largo de los últimos años supone un serio aviso. Por una parte, los directores de las salas deberán repensar la programación, y por otra parte, el gobierno berlinés debería condicionar las subvenciones a que se haga un teatro de calidad que responda a la demanda real del público y no los deseos ideológicos de los gobernantes y de los directores artísticos.

El cierre del Wintergarten es consecuencia de ingresos insuficientes, lo que ha llevado a la quiebra de la sala, una sala que no contaba con subvenciones. Pero también simboliza el fracaso de una política que no sabe encauzar la oferta artística para garantizar la supervivencia de las salas de teatro sobre una sólida base de ingresos resultante del éxito de las representaciones en escena. El empobrecimiento cultural de Berlín tendrá también efectos negativos para su atractivo como destino turístico. Al fin y al cabo, en Berlín no sólo se deteriora la escena cultural, se deterioran las calles, la convivencia, la economía en general, los transportes públicos, la limpieza de las calles.

Pero es la ciudad que querían los ciudadanos al elegir un gobierno nefasto e inepto. Un poco como lo que pasó en España en marzo de 2008. Ahora tienen lo que se merecen los que lo votaron.

Vista panorámica de la sala: aquí



19 diciembre 2008

Berlín y sus teatros (XIII): Tribüne

Nuevo escándalo cultural en Berlín Occidental: Wowereit cierra el teatro Tribüne al retirarle las subvenciones.

El teatro privado más antiguo de Berlín, La Tribuna, está condenado al cierre en vísperas de su 90 aniversario.

El pasado verano, el jurado encargado por el departamento de asuntos culturales del Senado de Berlín, que decide sobre la adjudicación de las subvenciones básicas para los años 2009-2010, propuso la supresión de las mismas para el teatro La Tribuna, de acuerdo con lo cual el Senado ya no apoyará económicamente al teatro. Todas las intensas gestiones para garantizar la continuidad del teatro privado de larga tradición han fracasado a causa de la situación general de la economía, de modo que el 31 de diciembre tendrá lugar la última representación en esta sala. Nuevamente se acaba con otro trocito del antiguo Berlín, lo que responde, sin duda, al afán del nefasto alcalde gobernador Klaus Wowereit de hundir la cultura y las infraestructuras en Berlín Occidental.

El equipo del teatro considera esta decisión una deficiente valoración de la evolución de los últimos años. Tras la salida de Ingrid Keller y Rainer Behrend, que dirigieron el teatro durante muchos años, la sala tuvo que afrontar dos tipos de comienzos nuevos: uno que afectaba al personal y otro de tipo conceptual y de contenidos, ya que el dictamen emitido por el jurado en 2005 ya había negado a la Tribuna su subvencionabilidad (cuando previamente el mismo jurado había propuesto un incremento de las ayudas).

Tras el fracaso consecutivo de dos directores artísticos, el teatro había demostrado recientemente que sí es posible dirigir esta nave del teatro Tribuna. Pero también quedó patente que los dos anteriores puntos de partida en lo artístico y en contenidos no podían tener éxito en esta sala y habrían llevado a la catástrofe financiera de haber continuado.

En 2007 se logró parar la debacle financiera durante el primer semestre mediante una programación atractiva, como por ejemplo con la opereta charlottemburguense "Saure Nierchen" (riñoncitos en escabeche), el recital de Lutz Görner de obras de Gernhardt y el musical de Weber titulado "Bleib noch bis zum Sonntag" (Quédate hasta el domingo), calificadas muy positivamente por los miembros del jurado y los críticos Ute Büsing y Gerd Hartmann. En 2007 también se había logrado ahorrar 218.000 euros de subvenciones anuladas e incluso generar un pequeño superávit. Durante el año se realizaron 189 funciones y 28 programaciones diferentes, incrementando la ocupación en un 20%.

La producción "Irma La Douce" (aclamada también por el miembro del jurado y crítico Gerd Hartmann) es otro ejemplo de lo que sí puede funcionar en esta sala y que proporciona una mayor aceptación por parte incluso de nuevos segmentos de público.

Es especialmente lamentable y resulta incomprensible que el jurado no tenga ahora en cuenta para nada su análisis de la reciente evolución de la Tribuna que había transmitido en las conversaciones personales, ya que califica los nuevos planteamientos conceptuales como no merecedores de subvenciones.

Precisamente este análisis demuestra que el planteamiento conceptual de querer continuar la tradición de la Tribuna como teatro político y de ampliar su oferta con entretenimiento de calidad constituyen perfectamente un camino que promete éxito. Y es concretamente la programación actual con el musical "Irma La Douce" y el debate de Christoph Klimkes sobre la política de "Eutanasia" durante el régimen nacionalsocialista que plantea su obra "Tiergartenstraße 4" (Calle del Tiergarten Nº 4) la que demuestra que esta orientación conceptual puede funcionar muy bien.

Sobre la argumentación del jurado en relación a "Tiergartenstraße 4" -que cuenta con el patrocinio del Secretario de Estado para Asuntos Culturales André Schmitz-, el equipo de teatro ha dado algunos detalles:

El jurado alega:

"El jurado no puede ver el nuevo comienzo marcado por el estreno de la obra de teatro "Tiergartenstraße 4" -se trata del tercer intento en dos años-. Al parecer el teatro, que lucha por su supervivencia, con "Eutanasia" se sirve de un 'tema populista' que se sustrae al análisis crítico debido a la candencia del tema. Lo que causa más disgusto es que el texto y la puesta en escena quedan anclados en los años de 1950, tanto en contenido como formalmente."


El equipo considera que de esta manera esta valoración desprecia el compromiso tan ambicioso, ya que es precisamente el propósito del teatro político enfrentarse a temáticas comprometidas. Además, en relación con ello nunca se había hablado de un nuevo comienzo. Ya en el verano de 2007 el teatro había encargado al autor Christoph Klimke que escribiera la obra, y este encargo se hizo con la intención de servirse de un tema de máxima actualidad, porque el autor se había ocupado durante un largo tiempo de este tema.

Es cierto que hubo algunas observaciones críticas, incluso críticas negativas, pero también buenas críticas. El público hizo un gran número de comentarios, todos ellos positivos y que se pueden leer parcialmente en el libro de visitas.

Al margen de todo lo anterior, poco después de finalizar la conferencia de prensa en la que el jurado hizo públicas sus valoraciones, llegó la invitación del Teatro de Brandemburgo para representar la obra como compañía invitada en enero de 2009. La noche anterior, la directora del memorial en Hadamar asistió a la función y manifestó su deseo de llevar la obra el 9 de noviembre de 2009 a Hadamar. Asimismo, se establecieron contactos con la Universidad de Giessen y otro memorial en Schwerin, que se están tramitando ahora. Con motivo de la inauguración de una placa conmemorativa en la calle Tiergartenstraße consultó en julio de este año si la compañía estaría dispuesta para leer en público informes de víctimas y verdugos.

Finalmente, el teatro apunta que las direcciones del teatro nunca miran al futuro sin preocupaciones, a la ligera e ingenuamente y que con toda seguridad se muestran muy pocas veces del todo satisfechas con lo que han conseguido, ni mucho menos se duermen en los laureles. El teatro tiene que probar su valía cada vez de nuevo y está expuesto siempre a las fluctuaciones cíclicas, las cumbres y los baches. Después de un período crítico de año y medio resulta que desde hace medio año se registra un auge con tendencia al alza que no debe ser ahogado en sus inicios .

Se trata aquí también de un trozo de historia teatral de Berlín. En la Tribuna inició su camino en Berlín Fritz Kortner, en ella comenzó la joven Marlene Dietrich y actuaron las estrellas teatrales de los años de 1920. Hubo puestas en escena de Erwin Piscator y Jürgen Fehling, Victor de Kowa inauguró la Tribuna el 1 de junio de 1945 como primer teatro berlinés a sólo tres semanas desde el final de la guerra. En los años de 1950 volvieron a actuar en el escenario las estrellas del momento, Eugène Ionesco y Ephraim Kishon escenificaron obras propias, durante años se podía ver a actores como Edith Hancke, Klaus Sonnenschein y Dagmar Biener, Rainer Behrend celebró grandes éxitos con sus revistas político-literarias que llegaron más allá de los límites de la ciudad.

No puede ni debe ser que no se dé ninguna nueva oportunidad a este teatro de alta tradición, porque la Tribuna celebra el año que viene su 90 aniversario como el teatro privado más antiguo de Berlín y el único teatro ligado localmente al distrito de Charlottemburgo.

Quien quiera apoyar al teatro y protestar contra su cierre puede escribir al Alcalde Gobernador de Berlín o participar en la recogida de firmas aquí en el teatro.


Historia

En septiembre de 1919, el aula del liceo de chicas construido en 1915 por la primera arquitecta independiente alemana Emilie Winckelmann en el Edificio Ottilie von Hansemann se convirtió en un teatro, La Tribuna. Fundado como escenario político, muy pronto se convirtió en un teatro con el repertorio habitual entre comedia y tragedia, entre experimento y formas clásicas del teatro. Así se ha mantenido el teatro hasta el día de hoy. Los contenidos y los aspectos artísticos conforman una programación que se enfrenta de forma crítica con el espíritu de los tiempos actuales, el Zeitgeist, y sus tendencias, enlazando lo cómico y lo trágico, contando historias sobre personas, historias que ofrecen al público puntos de contacto y posibilidades de identificación. Las escenificaciones a la vez entretenidas e incómodas convierten a la Tribuna en un teatro que se pone ante todo al servicio de la historia que se representa y las personas que la ponen en escena.

Finalmente, fueron Ingrid Keller y Rainer Behrend los que durante los últimos treinta años han marcado el perfil de la Tribuna. En 2006 se retiraron y traspasaron la dirección a Corinna y Thomas Trempnau, durante largos años colaboradores suyos. Su objetivo sigue siendo ofrecer una programación equilibrada con entretenimiento de calidad y la adaptación dramática ambiciosa de temas y materias políticos y sociales históricios y actuales. Las producciones actuales resaltan especialmente el espectro de los contenidos y las formas de teatro: "Tiergartenstraße 4", de Christoph Klimke, escrito por encargo de la Tribuna, trata el tema de la "Eutanasia - La Política en la Alemania nacionalsocialista" (estreno mundial), el musical "Irma la Douce" y tras las vacaciones del teatro el musical de boxeo "Der Kampf des Jahrhunderts" (El Combate del Siglo) de James Lyons y Paul Brown (estreno el 4 de octubre de 2008). Además, en la Sala Azul se ofrece un programa multifacético compuesto por lecturas, monólogos y eventos musicales.

La Tribuna trabaja regularmente con una serie de autores, directores artísticos y compositores: Rainer Behrend, Paul Brown, Harald Clemen, Andreas Gergen, Lutz Görner, Hannes Hametner, Christoph Klimke, Benjamin Knight, Annika Krump, James Lyons, Uschi Otten, Margareta Riefenthaler y los proyectos de teatro con jóvenes de la calle, Heide Simon, Lars Wernecke y otros.

La Tribuna agradece a la Secretaría de Estado para Asuntos Culturales por el apoyo económico con el que contribuye al sustento del teatro desde los años de 1970. Para 2007 y 2008 se concedieron respectivamente 600.000 euros de los fondos públicos para subvenciones básicas. Como se ha dicho al principio, en verano se decidió sobre la supresión de dichas ayudas. Los trabajadores de La Tribuna han realizado todos los esfuerzos posibles para demostrar que este teatro merecía la continuidad de las ayudas para lo cual pedían también la ayuda del público.



1919: La creación

La Tribuna es el teatro privado más antiguo de Berlín que fue cerado como escenario político-expresionista y que celebró su primer éxito con el estreno mundial de "La Metamorfosis" de Ernst Toller, con el joven Fritz Kortner en el papel principal. En su libreto inaugural, la dirección artística de este nuevo teatro presentó sus objetivos:

'Entregamos esas realizacions con el ruego que nos concedan su interés, su acompañamiento personal en los sentimientos y su apoyo activo. La Tribuna creada por nosotros debe convertirse en un teatro de nueva cuña, en el que se intenta dar para el arte escénico con el estilo de expresión acorde con la conciencia cambiada del tiempo. En forma de una solución completamente nueva del problema del espacio escénico vemos la posibilidad de recondicir el placer del teatro a su verdadera razón de ser: Para la reflexión del oyente educado, para la transmisión directa y profunda de la obra poética, para la creación de un lugar de cultura de una comunidad pensante.'

El programa para los primeros meses se diseñó con el correspondiente compromiso: A parte de otros estrenos mundiales de obras contemporáneas, entre otras de Walter Hasenclever, Else Lasker-Schüler y Stefan Zweig leyeron de sus obras y los dadaístas berlineses alrededor de George Grosz, John Heartfield, Wieland Herzfelde, Richard Huelsenbeck y Walter Mehring celebraron insultos al público muy aclamados.

Los años Veinte y Treinta: desde Eugen Robert hasta Rudolf Platte

Sin embargo, las ambiciones artísticas y políticas no se pudieron poner en práctica durante mucho tiempo por razones económicas. En el mismo mes de diciembre de 1919 se hizo cargo de La Tribuna un experto en teatro de entretenimiento, Eugen Robert, y a los "Escenarios de Robert" pertenecían más tarde también el Theater am Kurfürstendamm y el Café Größenwahn (Café Aires de Grandeza). Robert dirigió el teatro hasta 1933, cuando tuvo que huir a Londres. A parte del teatro de entretenimiento, durante los años de 1920 también escenificaban en el teatro Erwin Piscator y Jürgen Fehling, entre otros con Heinrich George y la joven Marlene Dietrich.

A mediados de los años treinta la Tribuna estuvo durante una temporada bajo la dirección de Rudolf Platte, a continuación y hasta el final de la Segunda Guerra Mundial el teatro fue utilizado por la Escuela de Artes Escénicas del Teatro Alemán.


Después de la guerra: Viktor de Kowa y Frank Lothar

El 1 de junio de 1945, la Tribuna fue el primer teatro berlinés que se inauguró tras la guerra bajo la dirección de Victor de Kowa: Con su programación de arte pequeño en la Conférence de Hildegard Knef. Cinco años más tarde, Kowa mantuvo la fidelidad de su público con teatro literario y teatro de bulevar muy logrado. De 1950 a 1972, Frank Lothar seguía con este acto de balanceo entre entretenimiento comercial y literatura exigente.

Después de pasar por dificultades artísticas y, por consiguiente, económicas, Frank Lothar tuvo que abandonar en 1972. Su puesto fue asumido entonces por Horst A. Hass, Hugo Affolter y Klaus Sonnenschein.

El equipo directivo lo integraban entonces también Ingrid Keller y Rainer Behrend, que entraron en 1978 junto a Klaus Sonnenschein en la dirección y continuaron con la misma tras la salida del último en 1997 hasta el año 2006.


Teatro Popular Berlinés con Edith Hancke y Klaus Sonnenschein

A principios de 1972, después de veintidos años bajo la dirección de Frank Lothar, hubo que elaborarse un nuevo planteamiento conceptual para la programación. Los teatros berlineses en parte bien subvencionados ofrecían casi de todo, desde el teatro de bulevar de entretenimiento y teatro popular hasta obras contemporáneas y clásicas.

Dado que la dirección de la Tribuna pudo componer una compañía, cuyos actores aportaban una formación de canto y algunos incluso dominaban instrumentos musicales, se pudo hacer realidad la idea de un pequeño teatro dramático musical. Esta idea tuvo ya éxito con su primer musical: "Wonderful Chicago" de Heinz Wunderlich fue el primer gran éxito mediático y de público. Posteriormente, las puestas en escena con la actriz popular berlinesa Edith Hancke tuvieron éxitos especialmente sonados, y ella recibió varias veces premios del público por sus papeles que representó en La Tribuna, com o por ejemplo "El Telón Dorado" y otros. En estos éxitos de público, su esposo Klaus Sonnenschein era el director artístico, que muchas veces hacía también de compañero masculino en el escenario. Obras representativas de las muchas producciones con ambos actores eran "Das Fenster zum Flur" (La Ventana hacia el pasillo) y "Mutter Gräbert macht Theater" (Madre Gräbert hace teatro) de Curth Flatow.



Las revistas político-literarias de Rainer Behrend

En contraposición al teatro popular se ha desarrollado una programación que trata materias literarias exigentes y revistas cabaretístic-literarias. La primera obra de esta serie fue kam "Revolución-Rrreacción" con canciones y textos de Adolf Glassbrenner (un importante autor político-satírico de principios del siglo XIX), una obra de historia contemporánea a partir de 1848, a continuación de presentó la "Revista del Emperador Guillermo", un espectáculo sobre el último emperador alemán.

Con motivo del festival de teatro Festwochen de 1977, Rainer Behrend volvió a sacar del baúl las canciones satíricas y canciones populares del poeta berlinés Walter Mehring: "Walter Mehrings Lumpenbrevier" (Breviario de Chorizos de Walter Mehring). Con motivo de esta revista con canciones de la República de Weimar (primera república alemana), el poeta gravemente enfermo que vivía entonces en Zurich visitó nuevamente su ciudad natal y La Tribuna. Por la historia musical "Los Poetas Quemados" (escenas, canciones y poemas desde el exilio de 1933-1945), Rainer Behrend recibió en 1978 el Premio de los Críticos. Otras producciones que tuvieron un éxito destacado fueron "Immer'n bißken zurück zu det alte Untertanenjlück!" (Siempre n'poquito p'atrás a esa antigua felicidad de súbdito), una obra que trataba la revolución de 1848 en 1987), "No te ablandes ahora" (canciones y poemas sobre el amor de Bertolt Brecht, 1990) o la revista de Heinrich Heine "Alemania - Un cuento de invierno" (1998).


En la actualidad

Durante los últimos diez años, un cierto número de directores artísticos han podido festejar en La Tribuna grandes éxitos. El último de ellos ha sido Folke Braband con la obra previa a la película titulada "Ganz oder gar nicht" (Del todo o en absoluto): "Ladies Night“ (que en seis años se había incluido más de 300 veces en la programación), Bernd Mottl con el clásico de culto "Harold & Maude", así como Andreas Gergen y Gerald Michel con sus musicales "Non(n)sens" y "Piaf".

Tras su despedida de Ingrid Keller y Rainer Behrend, que habían sido los directores generales del teatro durante muchos años, y una fase transitoria con el director artístico Helmut Palitsch, recientemente fallecido, en el futuro La Tribuna tenía previsto colaborar con un elenco disponible de profesionales del teatro: Rainer Behrend, Paul Brown, Harald Clemen, Andreas Gergen, Lutz Görner, Hannes Hametner, Christoph Klimke, Benjamin Knight, James Lyons, Lars Wernecke y otros más.

Fuente y enlace: Tribüne