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08 diciembre 2008

Berlín y sus teatros (V): Schaubühne

Con el teatro Schaubühne (literalmente: escenario de espectáculos o de representaciones teatrales) comienzan unos capítulos dedicados a los teatros de Berlín Occidental. La Schaubühne es el último de los teatros subvencionados de esta parte de la ciudad, después de que el Senado de Berlín dirigido por el peor alcalde gobernador de Berlín de todos los tiempos, el socialista Klaus Wowereit, se dedicara a retirar las subvenciones a los teatros occidentales dedicando sus fondos culturales casi exclusivamente a los teatros del este de la ciudad, empobreciendo sistemáticamente la vida cultural en la parte occidental de Berlín, al igual que se está desmontando la infraestructura de transportes y se ha acabado con todas las cadenas de radio y televisión occidentales de Berlín (como la insigne cadena de radio y televisión SFB - Emisora del Berlín Libre). Foto: Aspecto actual de la Schaubühne.

A raíz de la división de la ciudad se crearon duplicados de los teatros históricos más importantes del este para salvaguardar el teatro libre en el mundo libre. Así existían hasta 1990 varios teatros duplicados: Deutsche Staatsoper (Ópera Nacional Alemana) en el este, Deutsche Oper (Ópera Alemana) en el oeste; Volksbühne (Teatro del Pueblo) en el este, Freie Volksbühne (Teatro Libre del Pueblo) en el oeste; y otras salas en compensación de la pérdida de las históricas como el Teatro Alemán.

Lógicamente, tras la reunificación de la ciudad, existía una sobreoferta cultural que no respondía a la demanda real. Ya con anterioridad a la reunificación, en ambas partes los teatros vivían de las subvenciones públicas, en el este por razones obvias, en el oeste por la situación particular de Berlín Occidental debido a su aislamiento geográfico del resto de Alemania Occidental. Foto: El cine original de estrenos "Universum" en los años 1920.

No obstante, los teatros de Berlín Occidental contaban con actores de alto nivel, aunque no así las obras representadas, ya que por estar subvencionadas no se rigen por criterios de mercado, sino por intereses político-culturales. En Berlín Oriental hubo que restaurar todas las salas debido a su mal estado, ya que el régimen comunista no invertía y la ciudad entera, al igual que toda la antigua RDA, estaban en las últimas desde el punto de vista de la sustancia de los inmuebles que sobrevivieron a la guerra.

Lo que no es lógico es que el actual gobierno berlinés desangra a la ciudad occidental. Han tenido que cerrar las puertas teatros emblemáticos como la Freie Volksbühne, el Schiller-Theater y algunas salas privadas que antes también contaban con ayudas públicas. Otro teatro emblemático, Theater am Kurfürstendamm, corre peligro de desaparecer tras 85 años de existencia, porque ni está protegido como patrimonio histórico-artístico y el Senado vendió en los noventa los derechos de usufructo en lugar de proteger este patrimonio cultural, entregándolo a la especulación inmobiliaria. Foto: Vista nocturna de la Schaubühne .

Desde 1981, el Schaubühne tiene su sede en el edificio construido por el famoso arquitecto berlinés Erich Mendelsohn, uno de los más importantes maestros constructores alemanes del siglo XX. Otros edificios creados por Mendelsohn y que son de gran relevancia son la Torre de Einstein en Potsdam y el Edificio de Mosse en la Calle de Jerusalén de Berlín. El arquitecto falleció en 1953 en el exilio americano. Foto: Aspecto actual de la Schaubühne. de noche.

Antes de entrar en la parte artística, hemos aquí un resumen de la historia del edificio:

1928
Al sur de la Plaza de Lehnin (que se refiere a una población brandemburguesa) se construye un conjunto de edificios que debía reunir en poco espacio todas las funciones de una ciudad, el llamado Complejo WOGA, que a parte de edificios de viviendas también incluye una calle comercial, un café-restaurante y un teatro de cabaret (cabaret en alemán significa teatro político o de entretenimiento). La construcción más llamativa del complejo es el cine »Universum«, un cine de estrenos de la cinematográfica Ufa (Universum Film AG), con 1.800 plazas, cuya forma extensa en forma de herradura está presidida por una chimenea de ventilación ergida sobre la parte frontal que se adentra en la Avenida del Dique del Principe Elector (Kurfürstendamm). Nota. "Damm" significa dique. Todas la sgrandes avenidas berlinesas comenzaron a construirse a modo de diques por el extrarradio de la ciudad histórica pasando por humedales que hicieron necesario elevarlas por encima del nivel de agua.

1937-1945

En 1937 el cine »Universum« es adquirido por el empresario de cines Willy Hein. Poco antes del final de la guerra, las bombas dañaron al edificio de tal forma que se incendió todo el interior creado por Mendelsohn perdiéndose para siempre.

1946-1952
Reforma por el arquitecto Hermann Fehling. Después de dos años de obras se inaugura el »Studio« situado en la antigua sala de cajas. En 1950 se añade el »Capitol« en la antigua sala de cine, más reducida en tamaño. La zona entre el barrio de Halensee y el Tauentzien (avenida de los grandes almacenes) se convierte en el »Broadway de Berlín«.

1968-1973
En 1968, el »Capitol« es transformado en un local sobredimensional de Beat, pero sólo un año después se convierte en un teatro de musicales. En 1973 el »Studio« suspende el funcionamiento como cine con la película de Stanley Kubrick titulada »La Naranja Mecánica«.

1978-1981
Durante los años de 1978 a 1981, el arquitecto Jürgen Sawade transformó el antiguo edificio del cine »Universum« en uno de los teatros de Alemania con el mejor equipàmiento técnico restableciendo su forma externa. Con su nueva configuración, el edificio en la Plaza de Lehnin, cuyo promotor era entonces el Senado de Berlín, debía convertirse en la nueva sede del teatro »Schaubühne am Halleschen Ufer«, cuyoas necesidades de espacio obligaron al traslado a otros locales. Posiblemente fue la primera vez en la historia de la aqritectura moderna de teatros que se construyera un espacio teatral que respondía a la larga experiencia y las necesidades de la gente del teatro y en cuya planificación y ejecución había una coordinación recíproca permanente entre el teatro y el arquitecto. Al mismo tiempo se renunciaba a los elementos representativos para favorecer la funcionalidad y una decoración austera. Los costes de la reforma ascendieron al unos 81 millones de marcos alemanes de entonces. Desde 1979, el edificio de Mendelsohn está protegido como patrimonio histórico-artístico.

1981
Desde que en otoño de 1981 la Schaubühne am Lehniner Platz inició sus actuaciones, ya no existía ninguna separación entre sala de espectadores y zona de escenario, tal como es el caso en los teatros convencionales, porque ahora el espacio puede utilizarse en cualquier parte tanto de escenario como de espacio de espectadores. Dos grandes portales enrollables permiten, además, dividir el espacio completo de 67,5 metros de longitud y 21 metros de ancho en un total de tres salas (A, B y C). EN la práctica, de esta forma se pueden realizar tres representaciones al mismo tiempo o unir dos o tres espacios para formar una sala más grande. de esta forma se pueden realizar no solamente todas las formas clásicas de teatro -desde el escenario de cajón, pasando por la transversal, la arena, el escenario de ópera con fosa paera orquesta, hasta el anfiteatro o un escenario cabuqui–, sino la casa también está perfectamente preparada para todo tipo de experimentos escénicos que podrían crearse en el futuro.

Postales de las obras del Schaubühe


Aspectos artísticos

En la mítica Schaubühne, Peter Stein marcó un período artístico y social sin precedentes en la historia del teatro alemán. Desde 1970 -cuando desembarcó en compañía de un grupo de jóvenes colaboradores y actores, todos ellos impregnados de los aires revolucionarios de 1968 y dispuestos a darle la vuelta a un sistema teatral apilillado-, hasta mitad de los años ochenta Stein experimentó con formas artísticas y esquemas organizativos de manera incansable. Su modelo asambleario, que defendía voz y voto de todos los miembros del elenco en lo relativo a la elección de textos y programación de la línea artística del teatro, la especial importancia concedida a una dramaturgia casi científica y a la elaboración de conceptos concienzudamente meditados, fomentaron la construcción de una de las compañías estables más importantes y la interacción con el entorno cotidiano, así como un alto grado de concentración en el trabajo teatral, que acabó traduciéndose en una altísima calidad artística y humana.

Desde entonces se entiende bajo el término de Schaubühnenstil (estilo de la Schaubühne) un tratamiento cuidadoso y psicológicamente muy exacto de textos y épocas de la literatura universal, tanto de obras clásicas como contemporáneas. Aún después de la marcha de Peter Stein como director artístico en 1985, la Schaubühne conservó su estatus como uno de los escenarios se escena y dramaturgos como Luc Bondy, Klaus Michael Grüber, Robert Wilson, Andrea Breth o Peter Handtke y Botho Strauss. Foto: Aspecto de la impresionante estructura de elevación del escenario debajo toda la sala, creado expresamente para este teatro y resultado de una larga búsqueda en varios países europeos de sistemas similares.

Sin embargo, no es hasta 1999 cuando un grupo de creadores de treinta y pocos retoma el espíritu original de la Schaubühne, su faceta más social y revolucionaria. De la mano del cuarteto formado por el director Thomas Ostermeier y el dramaturgo Jens Hillje (provenientes de la no por joven menos mítica Baracke del Deutsches Theater), y por la coreógrafa Sasha Waltz y el gestor cultural Jochen Sandig (fundadores de la sala independiente de proyección internacional Sophiensäle), la Schaubühne reactiva todo su potencial artístico. De un lado, Ostermeier y Hillje -en continuación con la labor iniciada con gran éxito de crítica y público en la Baracke- darán un impuslo definitivo a la dramaturgia contemporánea y a la experimentación estética, de otro Waltz y Sandig cosecharán grandes éxitos con su compañía de danza Sasha Waltz & Guests, situando a la Schaubühne en la vanguardia más internacional. Foto: Thomas Ostermeier.

Como en la era de Peter Stein, la programación de la temporada es consecuencia del debate abierto entre la dirección artística, los dramaturgos de la casa y la compañía estable de actores y bailarines. A su vez, la toma de decisiones está supeditada a una reflexión crítica sobre la realidad, reflexión de la que surge la experiomentación con formas y modos en la puesta en escena y en la actuación de los intérpretes. De esta manera la Schaubühne se presenta a sí misma como laboratorio en el que desarrollar un nuevo lenguaje teatral, a través del cual las artes escénicas convergen con otrras disciplinas como la arquitectura, las artes plásticas y visuales, la literatura y el cine. Por otra parte, el antiguo modelo asambleario se recupera a través de sueldos uniformes, complementos para guarderías y el compromiso de todos los miembros del elenco de abstenerse de participar en otros trabajos lucrativos en cine, radio o televisión. Foto: Jens Hillje.

El cuarteto artístico se dusuelve en 2004. Después de cinco años de dirección artística conjunta, Sasha Waltz y Jochen Sandig abandonan la Schaubühne para iniciar nuevos proyectos (el espacio cultural Radialsystem V), mientras que Thomas Ostermeier y Jens Hillje continúan en la dirección artística del teatro. Foto: Sasha Waltz.

La pregunta central en torno a la cual giran todos sus trabajos es ¿Cómo podemos representar la realidad? Para Ostermeier el realismo es sobre todo una cuestión de estilo y de forma: "Precisamente porque las experiencias sociales de los individuos son tan discontinuas y fragmentadas, aumenta la necesidad de, por lo menos, fingir algo como unidad o contexto." Por ello, su propuesta de plasmar un realismo mágico o surreal en el teatro viene a significar una alternativa al "realismo capitalista", cuya estética "nos deja sin espoeranza en una fragmentación de la propia individualidad".

La búsqueda constante de autores verdaderamente contemporáneos que sepan captar y transmitir el Zeitgeist (el espíritu de su tiempo) -como Carryl Churchill, Sarah Kane, David Harrower, Mark Ravenhill, Richard Dresser, Jon Fosse, Lars Norén, Karst Woudstra o Marius von Mayenburg- y los radicales montajes por parte de Ostermeier y de un grupo de jóvenes directores asiduos de la Schaubühne tienen en el punto de mira la violencia física y sexual, la desintegración de las relaciones sociales y familiares en los países industrializados. Discusiones con los públicos después de las representaciones, sesiones matinales los domingos con políticos y fiolósofos posmodernistas y minifestivales de jóvenes autores vienen a completar y dinamizar la Schaubühne como espacio de encuentro e intercambio. Foto: Jochen Sandig.

Pese a la energía desbordante y el entusiasmo con los que Ostermeier y Hillje junto a sus actores y colaboradores arrancaron este proyecto artístico, la acogida por parte del público fue algo fría en las primeras temporadas. Lo cual no es de extrañar si consideramos que los personajes que pueblan sus puestas en escena -martginados, excluidos, desquiciados y desorientados- poco tienen que ver con el tradicional público burgués del viejo Berlín del Oeste. Para acercarse a él, Ostermeier ha tenido que recuperar -aunque siempre desde una estética radical- la confrontación con los clásicos del siglo XIX como "Nora" o "Hedda Gabler", de Henrik Ibsen (ambos montajes pudieron verse en Madrid y Barcelona), donde el espectador crítico ve reflejados sus miedos y anhelos y donde se analizan sus estados materiales y mentales. A su lado, los otros dos directores de la casa, el director belga Luk Perceval y el director y autor alemán Falk Richter, profundizan en la recuperación de Shakespeare y de los clásicos franceses y alemanes, y en la dramaturgia más contemporánea respectivamente. Foto: Falk Richter.

Junto al equipo director del Teatro Alemán, él de la Schaubühne tiene un altísimo nivel de preparación. Un aspecto sobresaliente es su labor pedagógica, seguramente la más fructífera de entre los teatros que disponen de este servicio y que sirve para fomentar la integración de jóvenes marginales como el acercamiento de la población escolar al teatro.

Tras el cierre de los teatros Freie Volksbühne, Schillertheater y Schlossparktheater, la Schaubühne es hoy en día el último gran teatro de texto en la paerte occidental de Berlín. Fundada en 1962 como teatro privado bajo el nombre de Schaubühne am Halleschen Ufer, por su ubicación en la orilla del río Spree en el distrito de Kreuzberg, este escenario legendario se trasladó en 1981 al edficio descrito anteriormente y ubicado en el distrito antaño muy exclusivo de Wilmersdorf, en la Plaza de Lehnin.

Por su particularidad y significado, este teatro no corre peligro de desaparecer como los otros teatros occidentales, que han sido víctima de la furia empobrecedora del alcalde Wowereit, que como buen colaboracionista de los comunistas del este elimina de Berlín Occidental su vida cultural y sus infraestructuras de transporte y de congresos, cerrando contra toda razón y en menosprecio del pasado político y cultural de la parte occidental de Berlín aeropuertos, teatros y otras instalaciones de gran importancia (quiere cerrar el único centro de congresos de Berlín y el Aeropuerto de Tegel). Es la revancha tardía por el fracaso del bloqueo de Berlín orquestado hace 60 años por los ocpuadores soviéticos y sus títeres de la RDA.

Estado de excepción


Las Tres Hermanas de Anton Chejov (o lo que queda de la obra)


Sueño de una Noche de Verano de Shakespeare (o lo que queda de él)


En fin, teatro subvencionado, mucho grito, mucha discusión, ropa de calle.

30 noviembre 2008

Teatro moderno en Berlín: Salvando el Mundo

Compañía de teatro Gob Squad:
Valoración: *****
Saving the world - Salvando el mundo

En su última producción, el grupo de artistas Gob Squad emprende una osada y ambiciosa misión: Salvar al mundo. En un retrato fílmico del aquí y ahora, en la plaza berlinesa Mehringplatz, en el distrito de Kreuzberg, se transforma en un microcosmos del mundo entero para renacer de nuevo a la vida más tarde en el teatro en forma de "cine envolvente" como proyección con intervención en vivo de los protagonistas de la obra. Los espectadores, rodeados por la película, miras hacia fuera, hacia la plaza, en el centro del mundo.

Con la ayuda de cámaras posicionadas en forma circular, Gob Squad transforma el espacio público en un escenario, de una forma muy lograda.

Imagina que tienes que salvar al mundo y sólo tienes una película. Los peatones son preguntados para que describan espontáneamente y de primera mano qué hace que el mundo se mueva. A una pareja que pasa, la preguntan qué es el amor, a un hombre de negocios le piden que explique el funcionamiento del dinero, y a otras personas, camino de una fiesta, las preguntan por la libertad.

Sueños, lugares conflictivos, chicle, muerte, amistad, fracaso, salida y puesta del sol... Salvando el Mundo es el acra noé para el siglo XXI que trata de reducir al mundo entero al tamaño de un vídeo. Salvando el Mundo también implica la pregunta de cómo vivir. Gob Squad crea un nuevo espacio utópico lleno de posibilidades, donde las fronteras entre la realidad y la ficción se confunden constantemente. Reduciéndolo todo a un día y un lugar concreto. Gob Squad mira a un presente contradictorio y lo retiene para un futuro incierto.

La acción envolvente de los actores, un escocés, una alemana y una inglesa, vestidos dl estilo de superman (en cada ciudad donde actúan realizan la misma actuación en un lugar céntrico de la ciudad), va incrementando la intesidad de sus mensajes, mensajes transmitidos por los mismos peatones, que pasan en parte sorprendidos, en parte incrédulos, y algunos involucrándose posando, hablando. Se tratan problemas, deseos, preocupaciones y anhelos contidianos, todo de una forma muy humana, muy natural, pero también con muchas emociones, que van llegando al alma, que hacen llorar y reir, pero sobre todo hacen reflexionar. Los tres actores plantean preguntas generales que exponen al espectador, pero también a los transeúntes. Se ve pasar la vida de la gente de la calle, de un día entero en una plaza muy normal de un barrio muy corriente de una gran ciudad como es Berlín.

El final, entre las emociones provocadas por la excelente puesta en escena de los actores, deja una sensación de sobrecogimiento por la sencillez con la que se consigue que el espectador se dé cuenta que en el fondo el mundo sólo lo salvaremos entre todos, cada uno en su pequeña parcela que ocupa, y que en el fondo todos buscamos lo mismo, nos planrteamos los mismos objetivos y que la política en realidad no nos resuelve nada ni se preocupa por nosotros.

No se trata de criticar nada de lo que pasa en el mundo, sino de plantear preguntas, dudas, ideas. Y este objetivo de hacer reflexionar al público se consigue plenamente. La interacción de los actores sobre el escenario con su propia película, planteando preguntas a sí mismos, como si los personajes de la escenificación filmada estuvieran en un lugar del futuro, mientras que los actores se ven a sí mismos desde el presente, da un toque curioso a la obra. Y como ya se explicó hablando sobre el Teatro Hebbel am Ufer, se intenta presentar obras que se salen de lo tradicional del teatro.

La puesta en escena fílmica no deja de ser una obra de teatro, pues vemos lo que ocurre como si transcurriera sobre un escenario, sobre una plaza pública frente a los espectadores.

Los aplausos confirmaron que se trata de una obra lograda, y yo mismo no pude dejar de felicitar al actor principal que antes de comenzar la representación preguntó a nuestro grupo quiénes éramos y de dónde veníamos.

Somos Gob Squad
Bienvenidos a nuestro mundo, construido pensando en vosotros

Gob Squad es un grupo de artistas internacionales, que han estado trabajando conjuntamente en la puesta en escena, la instalación y las artes visuales desde 1994. Con sede en Nottingham, Hamburgo y Berlín, la compañía ha realizado espectáculos en vivo en sitios urbanos como oficinas, casas, tiendas, estaciones de ferrocarril, hoteles, galerías de arte y teatros. La compañía se ha ganado una reputación a través de Europa y América por sus espectáculos cómicos y llenos de energía. Siempre un paso más allá de las tendencias piopulares, Gob Squad no teme jugar y estirar la frontera entre el teatro y el arte utilizando la comicidad para abrir nuevos caminos y líneas de pensamiento.

El trabajo de Gob Squad se caracteriza por un deseo de plasmar la belleza en lo cotidiano. Gob Dquad sitúa la magia casera y el espectáculo junto a la banalidad de la vida diaria. En sus temas tratan la interacción entre la ironía y la sinceridad, lo verdadero y lo falso, el arte y la realidad y el sentido del humor, cuyo objetivo es entretener y provocar. Su trabajo puede ser visto como un examen de la identidad y la necesidad de fantasía para dar sentido a la existencia urbana contemporánea.

La compañía trabaja como grupo artístico utilizando un gran número de herramientas. Como resultado utilizan modos de expresión muy eclécticos que toman la forma de montajes de vídeo, proyectos en Internet, organización de eventos, cine en vivo o espectáculos teatrales. En el corazón de cada proyecto hay una tentativa de crear una experiencia viva que interaccione con el público en diferentes niveles. Más que actuar como espectadores pasivos el público habitual de Gob Squad adopta normalmente un papel activo que crea una relación especial con el trabajo artístico.
After all, things will never be the same again, so let's make history. On a not particularly special day, in a not particularly special place Gob Squad will save the world before it ends. From sunrise to sunset, they will try to get everything they can onto a very very wide screen film. It’s a Noah´s Ark for the 21st Century. Without rewinding or reshooting, the film will condense a day into the length of a video tape, to create a unique portrait of your city for an unknown future.

Idea: Gob Squad - Johanna Freiburg, Sean Patten, Berit Stumpf, Sarah Thom, Bastian Trost y Simon Will
Puesta en escena y desarrollo: Gob Squad con Martin Clausen, Sharon Smith y Laura Tonke
Elenco de Berlín: Sean Patten, Sarah Thom, Laura Tonke, Bastian Trost
Vídeo: Miles Chalcraft, Martin Cooper
Diseño de sonido: Sebastian Bark, Jeff McGrory
Vestidos y equipamiento: Emma Cattell, Kersin Honeit
Asesor de vídeo: Chris Kondek
Director técnico: Susanne Keeves
Dramaturgista y productora ejecutiva: Christina Runge
Dirección: Eva Hartmann
Asistente especial: Sophia Simitzis

Saving The World es una producción de Gob Squad en coproducción con el Teatro Hebbel am Ufer (HAU 2),
Berlin; Kampnagel, Hamburgo; zeitraumexit e.V., Mannheim; y el Fetsival de Viena Wiener Festwochen. Cuenta con fondos del estado federado de Berlín – Cancillería del Senado para Asuntos Culturales y la Consejería de Cultura de la Ciudad Libre y Hanseática de Hamburgo.

24 noviembre 2008

Teatro moderno en Berlín: A pesar de conocerte

La compañía Nico and the Navigators:

A pesar de conocerte - Obwohl ich dich kenne
Enemigos inteligentes y medias naranjas
Una obra sobre la amistad
Valoración: *****
Esta producción entre la compañía de teatro Nico and the Navigators y Kampnagel de Hamburgo se realizó en coproducción con el Teatro Internacional de Figuras del Festival de Erlangen, el Festival de Marsella, el Gran Teatro de Groningen y el Festival Inteatro de Polverigi. Cuenta con ayudas del estado federado de Berlín, el Fondo de Artes Escénicas y la Fundación Rusch, así como con la cooperación de Sophiensäle y el Radialsystem V.

Desde hace 10 años, la compañía de teatro independiente Nico and the Navigators está presente con su trabajo en toda Europa. Las obras se desarrollan mediante improvisación instruida. Con su firma característica, esta compañía internacional se dedica a analizar losm patrones del comportamiento humano que se vuelven a repertir siempre de nuevo. A pesar de conocerte es la más reciente obra de menor tamaño con la que el grupo realiza una gira por Europa antes de atreverse a dar el siguiente paso con orquesta y canto en un escenario de ópera.

En esta obra, de una escenificación excelente por su innovación y creatividad a pesar de ser muy austera, Nico and the Navigators cuentan de las conjuras amistosas y las relaciones forzadas elegidas por los propios amigos.

La historia es contada por cuatro caracteres de cuatro naciones, en cuatro idiomas. El diálogo es apoyado por un violín y un teclado. represenmtan la lucha interminable para despertar el interés de los otros o mantenerlo vivo. ¿Cómo surge la amistad, qué es lo que la mantiene viva? La amabilidad o el amor ¿hacen que la amistad se convierta en algo hipócrita? ¿Resulta que al final es mejor tener a un amigo inteligente que a un amigo estúpido? Para la investigación sobre eln tema se utlizaron tanto la correspondencia entre Nietzsche y Wagner como la mantenida entre Schiller y Goethe.

Los diálogos más bien son monólogos. Cada personaje de la historia cuenta sus propios puntos de vista, sus inquietudes, sus preocupaciones y sus tormentos. Aunque con evidentes toques de humor, no se trata de provocar lan risa del público, sino de hacer reflexionar sobre estas situaciones de la vida por las que todos hemos pasado y pasamos alguna vez. Sólo provoca la risa en los que no entienden realmente la obra (que los hay) y que la confunden con el club de la comedia, lo que también demuestra el nivel de degradación de la cultura al que ha llegado la sociedad actual a causa de la manipulación de las mentes y del comportamiento llevada a cabo por la televisión.

Los cuatro personajes hablan alemán mezclado con bávaro, italiano, inglés y japonés. Sus monólogos reflejan sus estados de ánimo, a veces son ininteligibles por inconexos, pero perfectamente comprensibles en su contexto. La música apoya la comprensión de los estados de ánimo y cubre los intervalos de la representación basada más en gestos, gesticulación y movimiento que en texto. Las partes en italiano cuentan con subtitulación en alemán.

Lo que viene a expresar el uso de diferentes idiomas -que por otra parte facilita la universalidad de la obra y su escenificabilidad para públicos de diferentes países- es también la incomunicación que existe a veces entre los hombres, sus diferentes mentalidades y formas de pensar.

La historia gira alrededor de dos amigos (en este caso un alemán y un italiano) cuya amistad entra en crisis. El alemán se siente incomprendido, desatendido por su amigo, al que reprocha su superficialidad y su vivir al día, mientras que el amigo filosofa sobre lo que es esa relación de amistad, de una forma más introvertida. no siendo tan superficiel como le ve su amigo. El alemán es más bruto, más campechano, y así en sus ataques de enfado usa un bávaro inconexo, sin sentido, como expresión de su estado de ánimos revueltos, pero que tampoco significan un enfado real, porque la amistad que siente por su amigo es más fuerte que el deseo de pelea. Su amigo, el italiano, es más astuto, más fino, más inteligente, actúa de forma meditada y reflexiona más en profundidad, y en cierto modo hace una patomima en ambos sentidos de la palabra que resulta divertida y demuestra que juega con los sentimientos de su amigo al saber que sufre, pero se hace la víctima para causar sentimientos de culpabilidad en su amigo. Son de alguna manera las diferencias que se atraen.

En todo esto aparece, ya muy al principio del desencuentro entre los dos amigos, un inglés, puntilloso, cursí, que intenta aprovecharse de la situación para ganar la amistad del alemán. Su inglés exagerado tiene un toque cómico, pero a la vez triste y patético. El inglés parece no tener sentimientos, no sabe expresarlos, y sus acercamientos al alemán son tan artificiales como infructuosos, no llega nunca a establecer una relación amistosa con el alemán, que a su vez está preocupado todo el tiempo por su relación con el italiano. Otro aspecto patético-cómico del personaje inglés es que deja tarjeta sde visita y lleva siempre una carpeta con la que gestiona sus relaciones, algo que más tarde es ridiculizado por los otros personajes.

En medio de este tira y afloja entre los dos amigos y el inglés aparece una japonesa, realizando una especie de danza y que se parece a un torbellino. También ella deja tarjetas de visita, pero su finalidad parece muy diferente. Habla sólo consigo misma, aunque a veces parece hablar con los demás. Aparece despegada de los demás, no quiere realmente establecer ninguna relación de ningún tipo ni intercambiar ideas. En el fondo sufre en su soledad, que intenta superar con su carácter exageradamente alegre y frívolo.

Al final, parece que todo vuelve a normalizarse. Los amigos se quieren realmente, pero pasan por estos trances de desencuentro. Los personajes externos no logran alterar esta situación más allá de una forma efímera y se encuentran ante sus propios fracasos de socialización.

Una obra que en resumen se puede calificar de excelente, muy lograda, entretenida, pero a lavez muy profunda. Pienso que no sobra nada ni falta nada. La escenificación entre diseño de la decoración versátil (se cambia la configuración de los elementos con facilidad y elegancia sirviendo perfectamente a lo que se quiere y se necesita escenificar) e iluminación, como también la música (los dos músicos quedan integrados en la imagen general apostados en un lateral) hace que estéticamente resulte ser una obra agradable, algo poco habitual en el teatro moderno, y en esto consiste, seguramente, el planteamiento del Radialsystem V al ser un teatro privado de calidad.