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22 julio 2009

Primeros éxitos de la EpC: Aumenta el número de violaciones entre menores

ALMERÍA, 20-03-08: Cuatro menores violaron a un niño de diez años, lo sodomizaron con un palo y lo obligaron a practicarles felaciones.

MOTRIL, 17-04-09: Un niño de ocho años es violado por un menor de 15 mientras su pandilla graba la agresión en vídeo.

BAENA, 16-07-09: Cinco menores y un adulto violan a una niña de trece años a plena luz del día en una piscina pública.

ISLA CRISTINA, 19-07-09: Siete menores violan a una niña de trece durante las fiestas del Carmen.


¿Será casualidad o sólo el efecto del cambio climático que de repente abunden los casos de gang bang entre menores en Andalucía? Lo que es un hecho es que nunca antes se informaba con tanta frecuencia sobre violaciones de niñas y niños menores de edad por un grupo considerable de chicos menores de edad.

Lo que uno busca sin éxito son más datos sobre las circunstancias, es decir, el entorno social y familiar de los agresores y de las víctimas, sus centros escolares, la situación económica, el acceso al Internet (al menos no he logrado encontrar datos más concretos), porque a lo mejor con estos detalles se podría llegar a conclusiones más fundadas, con información que se puede dar sin problema de una manera bastante aséptica. En cambio, lo que abunda es la demagogia, la petición de penas más duras, hasta la pena de muerte para violadores (con claro desconocimiento de los principios constitucionales), pero nadie parece hacer directamente responsables a los gobernantes que han fabricado un sistema educativo que sobre todo parece ser una de las principales causas de este deterioro de la convivencia social.


Los comportamientos de los niños y jóvenes muchas veces es sólo el reflejo del entorno familiar y social en que viven. Ellos no son los principales culpables o responsables de la pérdida de valores morales, éticos y sociales que acusa la sociedad occidental actual.


Si comparamos la sociedad occidental con la europeo-oriental, que durante 45 y 72 años, respectivamente, estuvo bajo el yugo del régimen totalitario comunista, que eliminó de la sociedad todos los valores tradicionales que daban cohesión a los pueblos europeos en general e imponían de forma natural y consuetudinaria ciertas reglas de convivencia que -con todos sus posibles defectos- garantizaban que los niños y jóvenes se educaran siguiendo principios compartidos por todos basados en el respeto hacia los prójimos (evidentemente siempre ha habido ovejas negras y muy negras), podemos concluir que es precisamente esa pérdida de valores que perjudica seriamente la salud de la sociedad en general viendo el alto índice de delincuentes procedentes del este europeo, su brutalidad extrema, pero también la elevadísima corrupción en dichos países (valga esta simplificación para este ejemplo).


Tenemos, por ejemplo, la famosa Educación para la Ciudadanía (en la Alemania comunista de la RDA llamada "Staatsbürgerkunde" - y esa referencia ya hace intuir por dónde falla el invento), exponente de la política educativa y formativa del gobierno socialista español. A través de ella, como hemos podido leer ya tantas veces en relación con los nuevos libros de texto, se transmiten a los niños y jóvenes nuevos valores que no son tales. Está muy bien eso de transmitir ideas de tolerancia y de una visión más abierta de temas como la sexualidad, pero a la vez se intenta manipular a los niños o jóvenes para que rechacen a la religión cristiana y las ideologías conservadoras que son, precisamente, las que defienden valores que en el pasado nos han servido en términos generales para desarrollar una sociedad civilizada. El decir que se experimente todo en el sexo es una invitación a probarlo todo, y esto puede ser entendido de forma errónea por los menores.


Luego están los mensajes del gobierno progre: Aborto libre, píldora para el día después, fetos no son seres humanos.


Aunque los menores no entienden necesariamente los pormenores científicos de estas cuestiones, lo que sí entienden es que están en edad fértil y que cada vez es menos arriesgado dedicarse a determinadas prácticas, porque -en fin- existen remedios promovidos por el gobierno.


A todo ello se añade un factor importante: Internet está cada vez en más hogares, y aunque su utilidad es máxima a la hora de buscar información sobre cualquier tema, también es un medio para el ocio y el entretenimiento. Pocos padres tomarán realmente medidas para impedir el acceso a sitios no recomendados para menores, y muchas veces los pequeños monstruos saben mucho más sobre informática que sus padres. Y luego siempre están los amigos con más acceso que otros. ¿Quién no ha tenido compañeros de instituto que mostraran cierto material impreso que habían sustraído a sus padres? ¿O que simplemente sabían más que los demás?


Los sucesos recientes de Baena e Isla Cristina tienen mucha similitud con lo que en el Cine X se llama gang bang, lo que indica la posible fuente de inspiración de estos violadores en serie. Por eso, al principio aludía al entorno de estos menores. La presencia, en uno de los casos, de un mayor de edad, aunque casi todavía en la adolescencia, puede ser otra indicación, y que se juntara con tantos chicos menores que él, puede dar una idea aún más clara. A partir de allí todo son suposiciones, por lo que no estaría de más que los expertos publicaran estudios en profundidad sobre la problemática.


Algo que parece totalmente fuera de lugar es el repentino interés por endurecer las penas. Para empezar, estos chicos no saben nada de leyes, y como se ha visto ya con la famosa ley contra la violencia de género de este gobierno progre sin valores, desde que ésta se aprobó como el gran logro social del comienzo del gobierno ZP, la violencia ha aumentado considerablemente.


Lo que debería endurecerse es la presión sobre los políticos en general y el gobierno en particular para que asuman su responsabilidad y reconsideren algunas políticas completamente descarriladas. Los menos culpables son, presumiblemente, estos jóvenes, que no son sino el producto de su entorno y de la sociedad que va por mal camino, una sociedad que al fin y al cabo ha elegido mayoritariamente a un gobierno que fomenta el deterioro de la convivencia social y la pérdida de valores. En este sentido se podría afirmar que las recientes violaciones entre menores son un éxito de la política educativa de Zapatero, de Bibí y de la Vicevogue. Ojalá hubiesen sido tan eficientes en la economía, pero también para una política económica exitosa hacen falta principios de los que carecen los socialistas.


29 enero 2009

EpC: We don't need no thought control

Another Brick in the Wall Part 2 (Waters) 3:56

We don't need no education
We don't need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall.
All in all you're just another brick in the wall.

"Wrong, Do it again!"
"If you don't eat yer meat, you can't have any pudding. How can you
have any pudding if you don't eat yer meat?"
"You! Yes, you behind the bikesheds, stand still laddy!"


Por veintidós votos frente a siete, el Tribunal Supremo rechazó ayer la objeción de conciencia respecto de la asignatura que nació envuelta en la polémica. Avaló, de momento, esta materia pero deja la puerta abierta para que los padres puedan impugnar el programa, e incluso los libros de texto. Y advierte a las distintas administraciones de que en ningún caso puede imponerse una «moral oficial» a los alumnos.

Totalitarismo 1 : Estado de Derecho 0

Así se podría describir lo que ha parido nuestro Tribunal Supremo: Una sentencia dictada conforme a motivaciones subjetivas, no objetivas. Una sentencia que la ministra Cabrera ya conocía de antemano. Una sentencia con la que los jueces se lavan las manos al no hacer otra cosa que decidir a favor del gobierno socialista y en contra de las garantías constitucionales.

No es que la asignatura como tal fuera contraria a la Constitución ni que fuera objetable, pero sí lo son algunos o incluso muchos de sus contenidos, así como la forma en que se tratan muchos temas.

Estaba claro lo que el gobierno persigue con este invento copiado de la extinta (aunque en muchas mentes no tan extinta) República Democrática Alemana (la Alemania comunista disuelta en 1990), que tenía exactamente este tipo de asignatura con el mismo nombre -Staasbürgerkunde- para adoctrinar a los escolares en aquel estado totalitario (y que siga existiendo el muro en las cabezas de muchos alemanes orientales es precisamente una consecuencia de este adoctrinamiento ideológico, que no paraba y seguía en las empresas del estado -es decir, en el 99% de las empresas- y en todas partes). Se trata de controlar las mentes de los menores de edad para que en un futuro no tan lejano sean fieles al pensamiento de la izquierda.

El Pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo tenía sobre la mesa cuatro recursos, planteados por la vía de la protección de los derechos fundamentales, contra otras tantas sentencias de dos tribunales superiores de justicia: una del de Andalucía, que admite el ejercicio del derecho a la objeción de conciencia, y tres del de Asturias en sentido contrario.

Resulta evidente que los jueces, la justicia en su conjunto, no tienen ideas claras sobre lo que se tienen que considerar derechos fundamentales consagrados por la Constitución. La Constitución se interpreta cada vez más según los pareceres ideológicos de los jueces, no de forma objetiva interpretando los preceptos constitucionales por encima de consideraciones personales o partidistas. Con ello, la judicatura española demuestra que su nivel de profesionalidad es pésimo. Pienso que es un mal profesional de la justicia quien no es capaz de desprenderse de sus ideas y deseos personales de índole política para poder enjuiciar de forma equitativa, independiente y objetiva cualquier problema que se plantea en relación con los derechos garantizados por la Constitución. De esta forma, las garantías constitucionales no son tales, dado que se interpretan arbitrariamente. Esto es como con la Biblia: cada secta o vertiente religiosa cristiana la interpreta según lo que más le convenga, cuanto más radical la secta, más totalitaria la interpretación.

El mayor fallo del que adolece la justicia en España -como también en otros países europeos- es que el poder ejecutivo se entromete o los poderes fácticos se infiltran cada vez más en sus instituciones y retuercen el derecho constitucional en la dirección que interesa más a estos poderes. No es posible, no es aceptable que la Constitución se interprete en cada momento según quieran los poderes políticos. Un derecho fundamental como es la educación pública tiene que quedar garantizado en todo momento como el derecho de que los escolares reciban una educación imparcial, no manipulada ideológicamente, equilibrada y objetiva. Pero en España éste no es el caso.

La historia de Educación para la Ciudadanía y los derechos humanos ha corrido paralela a la Ley Orgánica de Educación (LOE), aprobada por el parlamento en 2006. Desde los primeros debates de la LOE, la nueva asignatura se reveló como uno de los aspectos más controvertidos de la misma. El Gobierno socialista la defendió siempre por la necesidad de que la escuela impartiera valores a través de una materia específica y no sólo de forma transversal en el conjunto de todas las materias. Argumentaron los promotores de la disciplina que los vientos europeos soplaban en esa dirección y que en la mayoría de los países del viejo contiente existía una asignatura para educar en valores como la participación y el respeto. Asimismo y en pleno debate de la nueva ley, el Consejo de Europa proclamó 2005 como el Año Europeo de la Ciudadanía a través de la educación.

Cierto. Y no hay nada criticable en educar a los niños en los valores de la participaciíon y el respeto. Pero estas materias que tratan los fundamentos del estado, que en un país occidental libre se suelen denominar como teoría social y política, no plantean nunca tanta discrepancia como en España. Aquí se trata de controlar las mentes de los menores que aún no se han formado y están desarrollando su propia personalidad y su propio pensamiento. Este desarrollo del individuo debe ser libre, cada persona debe tener la oportunidad de llegar a sus propias conclusiones y a no ser manipulada por el estado.

Le decisión del Tribunal Supremo pasa ahora la pelota al Tribunal Constitucional y debe creer que con dejar abierta la posibilidad de impugnar ante la justicia materias o contenidos concretos de esta asignatura es algo así como una decisión salomónica. Está muy claro que impugnar contenidos no lleva a nada. Debería ser el mismo Tribunal Supremo quien establezca qué tipo de contenidos no deben permitirse o cuáles son los criterios que deben regir para preparar los temas de la asignatura. Pero en lugar de ello ha hecho lo que quería el gobierno, poniendo en precario derechos constitucionales y que se niega, evidentemente, a garantizar, pues ante la duda la mejor solución habría sido decidir en contra de una asignatura que no ha hecho más que crispar a la ciudadanía y que parece difícilmente controlable en cuanto a sus contenidos dada la descentralización de la educación.

No necesitamos esa educación. No necesitamos que controlen nuestras mentes.

Fuente letra: Pink Floyd Lyrics