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01 noviembre 2009

cataluña somos todos - ciudadanos (c's) a la vanguardia democrática de cataluña


barcelona. calle villarroel. once de la mañana del sábado día treinta y uno de octubre. una sala de teatro llena hasta la bandera de personas comprometidas con la democracia y cataluña. un escenario lleno de dirigentes afiliados y simpatizantes del partido de la ciudadanía. el lema: cataluña somos todos. toda una declaración de principios que encierra una apuesta por la solidaridad ciudadana en favor de un país mejor sin corrupción y sin discriminaciones.

un público animado se viste de camisetas de ciudadanos. la mayoría ha venido de cataluña pero también ha habido muchos venidos de madrid de valencia de málaga y otras partes de la península ibérica. expectación ante lo que sería la presentación de una campaña política de un partido con empuje aunque pequeño y muchas veces ninguneado por las instituciones los medios y el mismo parlamento de cataluña.

se acerca el momento del inicio. se apagan las luces y habla ángeles ribes, coordinadora de ciudadanos (c's) en lérida. ella conducía la presentación de principio a fin. toda una experta en comunicación. detrás de ella sentados en varias filas militantes de c's. parecía público de decoración al estilo de los grandes partidos. pero no. todos estaban para intervenir en el acto. en ciudadanos no somos floreros. somos parte del todo. todos podemos participar participamos y nos sentimos como una gran familia.

comienza el acto con una intervención del catedrático francesc de carreras. uno de los intelectuales que participaron en la fundación de c's. no dudó en hacer un resumen de puntos flacos y puntos fuertes de c's. enfatizó que era su opinión personal y no la del partido. a pesar de problemas pasados y algunas consideraciones sobre la estrategia del partido francesc recalcó la importancia del proyecto político que hace que él siga en c's y apoye a que siga en la política. c's es ahora más necesario que nunca.

tras su intervención ángeles ribes dio paso al primer vídeo de campaña con testimonios entremezclados de varias personalidades e intelectuales. la gran sorpresa: mikel buesa. sí. ese que hasta hace poco estuvo en upyd y se fue por la falta de democracia interna. manifestó su apoyo a la campaña de cataluña somos todos. también hablaron otros entre ellos un escritor: juan carlos girauta. un hombre que habla sin tapujos. precisamente los que manejan la lengua de muchas formas se sienten acorralados por la política totalitaria del tripartito catalán.

habría sido bueno poder contar con muchas más personalidades de nivel. pero un vídeo de campaña no es una película de cine. tiene que ser conciso. e impactante.

siguió una parte emocionante de la presentación. todos los que antes eran sospechosos de ser floreros se levantaron y se pusieron a hablar. uno tras otro. leyeron el manifiesto que fundamenta la campaña. los que lo hicieron en catalán se pusieron detrás del podio en español y los que usaron el español se pusieron detrás del podio en catalán.

hasta hubo una alemana estudiante temporal en barcelona. un descendiente de casanova. y dos niños. casi lo más emocionante. c's es un partido que se caracteriza por su naturalidad. los dos niños pusieron el toque simpático de reflexión. sí. reflexión. porque ellos serán los que más sufrirán el nacionalismo y sus consecuencias. siempre se dice que los niños son el futuro. pero ¿cuál es el futuro que les preparamos? c's piensa en el futuro. en c's hablan al unísono con los adultos. también los niños son ciudadanos. cataluña somos todos.

tras esta animada parte central habló el presidente del partido y diputado catalán albert rivera. no era bueno como siempre hablando de política. no era muy bueno hablando con fluidez e indistintamente en español y catalán. no. me quedaría corto con esta valoración. su discurso ha sido la guinda del acto. se ha superado a sí mismo y ha dado un discurso lleno de color y entusiasmo. el contenido expresa todo lo que es c's y lo que quiere ser c's: la alternativa política en cataluña para acabar con el actual marasmo de corrupción persecución y mala gestión. posiblemente en españa no existe por ahora ningún político de la talla y oratoria como albert rivera.

finalizó el acto con el segundo vídeo de la campaña cataluña somos todos. imágenes contrastadas de lo que es cataluña y de lo que también es cataluña aunque lo nieguen los nacionalistas. cataluña es una región con características particulares. pero cataluña es también españa. con todo lo que esto significa. lo normal y natural sería que todo coexista pacíficamente. tan natural como el discurso bilingüe de nuestro partido.

el punto final: la gran ovación. un público entusiasmado con lo que acaba de ver. una organización perfecta. aplausos para rivera. aplausos para ribes. aplausos para todos los que han participado. y tras la ovación unas copas de cava y charlas con todos entre todos.

ha sido un acto logrado y un viaje que merecía la pena. no haber ido habría sido imperdonable. a veces estas cosas llenan más y animan a seguir adelante. estar presente no podrá nunca ser superado con verlo en internet o en la prensa.

cataluña somos todos. ciudadanos somos todos. toda una declaración de principios.

¡adelante ciudadanos!



28 febrero 2009

La Cena: Una sátira mordaz muy lograda

Anoche fui a ver La Cena, la primera obra regular del programa de los nuevos Teatros del Canal en Madrid. Dirigida por Albert Boadella y ejecutada por Els Joglars, es un comienzo muy bueno de la temporada en este teatro, de muy alta calidad. He recopilado algunas informaciones interesantes sobre la obra.
La obra, que gira en torno a la preparación de la cena de clausura de una cumbre internacional sobre cuestiones climáticas, está narrada en forma de cuento, explica Boadella, quien considera que también hay una parte de cuento en todo lo que concierne al entorno medioambiental.
De una forma 'divertida y satírica' pretenden ilustrar cómo un gobierno hace 'sus pequeñas acciones de escaparate para contentar a los ciudadanos', reflejando la 'cierta impostura' que a su juicio llevan a cabo las administraciones públicas frente a todo lo relacionado con el cambio climático. En su opinión, 'hay algo tan paradójico' como que, por un lado, 'instigan a una especie de consumo compulsivo', para que no se venga el mundo abajo, y, por otro, hacen ver que están 'muy preocupados' por las consecuencias del cambio climático, cuando son precisamente los países desarrollados los que 'con esa locura consumista pueden llegar a erosionar el planeta'.
La mayor preocupación de Boadella, según reconoce, es que la sociedad ha entrado en lo que él llama 'la pornografía del buenismo', por la que todo es una especie de exhibición de 'lo buenos y solidarios que somos', una actitud que, bajo su punto de vista, alientan los gobiernos.
El director de los Teatros del Canal aseguró que vivimos un momento político y social de «máxima hipocresía», defecto que -según explicó- aborda magistralmente Moliere en su Tartufo . «Yo tengo tanta admiración por Moliere que trato de imitarle en todo», dijo. «Él iba siempre a la contra del discurso oficial, yo también estoy en contra del estúpido buenismo ; a él le contrató un rey, Luis XIV, a mí me ha contratado una presidenta», añadió.
Salvando las lógicas distancias, Albert Boadella bien pudiera protagonizar ese antológico final de «El silencio de los corderos» en el que el cerebral Hannibal Lecter le dice a Clarice: «He de colgar, esta noche tengo a un viejo amigo para cenar». Porque eso son desde hace tres décadas cada una de las obras estrenadas por el director catalán y su fiel artillería pesada de cómicos, Els Joglars: comilonas con víctimas invitadas al festín. Boadella se ha merendado a la Iglesia («Teledeum»), el nacionalismo catalán («Ubú president») y los gurús del arte y la nueva cocina («El retablo de las maravillas»).
El turno le ha llegado, y el símil cobra doble sentido, al ecologismo fanático –o, dicho de otro modo por el propio director, «las nuevas religiones»– en «La cena», el trabajo más reciente de la compañía, con el que Boadella inaugura además la programación estable de los Teatros del Canal –el conjunto de espacios escénicos del que es director– después del espectáculo inaugural, «Una noche en el Canal», del pasado fin de semana.
En «La cena», explica el autor, «España es el país anfitrión de uno de estos grandes encuentros medioambientales, como Kioto. El Ministerio de Medio Ambiente es el encargado de la cita, que va a ser en un Parador Nacional. A España no le ha tocado nada, salvo organizar la cena. Y la ministra decide hacer una demostración, una cena medioambiental. Encuentran a un tal Rada, un cocinero superfamoso que hace “cocina medioambiental radical”. Y la historia recoge un poco todo el método de este hombre, desde cómo entrena a los camareros del Parador, hasta llegar a la cena».
Aunque matiza que «no digo que haya que ir contaminando», Boadella es enemigo del pensamiento único. Por eso, la filosofía del montaje puede resumirse en un párrafo: «Siempre nos quedará la sátira como respuesta civilizada a la impostura. Confiamos en que la ola de puritanismo no pretenda ahora legislar contra el humor sobre los nuevos tartufos, disfrazados hoy de paladines del altruismo y del progreso sostenible».
A lo largo de su carrera ha arremetido contra poderes que le han hecho la vida imposible. Los objetivos de sus dardos en este montaje no ocupan cargos, pero también pueden complicarle la existencia: son los que le dan de comer. «Esto es algo que afecta más directamente a mi público», reconoce. Y es así porque en la pieza «hay una cierta ironía, mezcla dos religiones: la medioambiental y la gastronómica».
En cualquier caso, este chef teatral sirve «La cena» en la mesa «de la forma en que me gusta hacer las cosas en los últimos tiempos: con sencillez y casi diría con mucha educación y sutileza. Trato de conseguir un tono de mucha dureza, incluso en el fondo hay una historia de antropofagia, pero está tratada con elegancia, sin truculencia, que es algo que cada vez me gusta menos».
Pero eso tiene un precio: «El público que me viene a ver, al menos una parte importante, es el que milita en estas cosas». Se refiere a la que llama «la generación progre, los que creemos que tenemos todas las razones del progreso, la cultura, el conocimiento, una generación arrogante»; y reconoce que «he sido en los últimos tiempos duro con mi propia clientela. Y hay unos límites en los que esto puede ser arriesgado. De momento no lo hemos notado, y la obra ha funcionado perfectamente en toda España».
En resumen, una obra lograda, divertida, profunda, crítica, minimalista, pero aún así perfectamente ambientada, pues a veces poca decoración bien diseñada y versátil da mucho juego (como en A pesar de conocerte). Recomiendo a todos que vayan a ver la obra, la disfrutarán. Los progres de pacotilla, que se tomen antes un tranquilizante.

22 febrero 2009

Los Teatros del Canal: La gala inaugural de Boadella

Una noche lograda, una inauguración inusual, divertida, con buenos profesionales. Así quiero describir lo visto y vivido la noche del domingo 22 de febrero en los nuevos Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid.

Teatro moderno en manos de un director atrevido, irreverente. Una fórmula siempre arriesgada, pero también un reto.

En mi serie sobre Berlín y sus teatros ya toqué una gran variedad de salas, en parte porque tuve ocasión de ver varias de ellas y algunas obras modernas. Comparando las instalaciones del nuevo teatro madrileño, se podría compararlo con el Teatro Hans Otto de Potsdam, tanto en configuración como en algunos aspectos técnicos.

La gala inaugural comenzó divertida y terminó divertida. No ha sido diversión barata, chabacana. No. Ha sido de calidad, y realmente me esperaba de Boadella cierta calidad de ejecución. Habrá que ver lo que hace con las obras que se podrán ver en esta sala, pero por ahora pienso que se puede esperar algo realmente bueno.

Al llegar al teatro, los visitantes fueron separados por grupos de unas 40 personas y guiados por guías con aspiraciones artísticas - primera nota graciosa de unos jóvenes actores equipados con megáfono y banderita de guía. Nos llevaron de visita por el edificio para ver diferentes salas de ensayo y algunas bromitas como los profesionales claqueurs ensayando duramente, el estresado director tumbado en el sofá y con los papeles por el suelo, un coro con orquesta interpretando la sinfonía del silencio... y de paso subiendo y bajando por el edificio.

Antes de llegar al ensayo de urgencia, pasamos por un corredor en el que se podían ver dos mimos de los habituales de cualquier calle concurrida de Madrid: un vaquero dorado y un hombre que lucha contra el viento mostraban su arte, que de repente había dejado de ser callejero para convertirse en institucional.

Primera estación: La sala pequeña con un ensayo en directo, con un caos intencionado sobre el escenario que con sus numeritos realmente conseguidos sacó muchas risas al público. Un ambiente distendido, gracioso, bromista, del que disfrutaron tanto los artistas como los espectadores.

Y finalmente la obra en la sala grande, una ópera que al final es saboteada por una plataforma marxista y de la que destacó, ante todo, la profesionalidad y calidad de los artistas: cantantes de ópera, músicos, bailarines, coros y extras -guías incluidos- que se lo pasaron bomba.

Todo se inscribe en acudir sin complejos al mundo de Sam Wood y los hermanos Marx para, sobre la base de cinco o seis sketchs de violencia ajena, copiar sin sonrojo la fastuosa Una noche en la ópera.

A mi no me gustan los hermanos Marx, me resultan insultantes por divertirse a costa de los demás y no respetar regla alguna. Pero en este contexto, la imitación resulta ser conseguida.

También hay que entender el humor particular de los catalanes, y Boadella debe ser seguidor entusiasta de los hermanos Marx. Le caracteriza que lleva casi medio siglo desplegando insolencias en los escenarios, la mayor parte de ellas plagadas de lucidez, genio y mala baba. No todas las insolencias merecen aplauso por el mero hecho de serlo, aunque ayer se ayudaron con un grupo de cla en primera fila del patio de butacas, como ya pudimos ver ensayando durante la visita.

Una noche en el Canal dejó entrever, al subrayar que "este garito de postín" (los Teatros del Canal) sólo puede funcionar "gracias a los cheques de la señora Agüaire" (ustedes saben quién). Y lo que está claro: Tras 47 años de reírse del poder, Albert Boadella se ríe, por fin, con el poder. Y que ya está inmerso hasta las cejas en ese "teatro de Estado" al que tanto y tantas veces masacró. Es el ritmo de los tiempos en lo cultural y en lo político. La parte contratante de Albert Boadella es hoy por hoy la que es. Allí se ha quedado el ciudadano protestón, que ahora vive del poder popular, mientras que apoya, al parecer, al partido de Rosita que nada tiene en común con él que el cofundó hace dos años.

Ni la Plataforma de Titiriteros Descontentos (otra de las invenciones del libreto boadelliano representada por los Hermanos Marx) ni el muy real y muy creciente desasosiego ante el oleaje de la crisis lograron que la gente se quedara en casa. Y eso que la dura actualidad política apareció, de refilón y en plan coña, eso sí, con esta réplica en mitad del show:

¿¿¡¡Y el Museo de las Sinvergüencerías!!??
-¡¡Pero si los sinvergüenzas ya no caben en él!!
-¿Y el dinero?
-¡En los bancos!
-¡Pero si el dinero lo pone el Estado!
-¡Si tampoco tenemos Estado!

La Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, con músicos de entre 15 y 25 años, el Coro de la Comunidad, la compañía de danza Losdedae, los grupos Yllana, Teatro Meridional e Impromadrid; la mezzosoprano Adriana Mastrángelo y el tenor Carlos Moreno cumplieron perfectamente con sus tareas. En conjunto un equipo muy joven, una gran oportunidad para todos sus componentes.

Me lo pasé muy bien y estoy expectante ante La Cena, la primera obra de verdad de Boadella en esta sala. Ya contaré más el día 26.

Anuncio de la inauguración en el blog de C's Madrid Noroeste
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