
Siendo la independencia un tema de orgullo "nacional" y de la "dignidad" de los catalanes, lo que no tengo muy claro es si para un catalán de pro debe ser un motivo para alegrarse o llorar que se convocara hasta a extranjeros sin nacionalidad española (véase el cartel en catalán, ruso, árabe francés, chino e ingles) para que votaran en estas consultas ilegales, con las que los separatistas querían justificar una Cataluña como estado de derecho independiente. Mala es la situación de partida si se saltan a la ley los que reclaman un estado de derecho. Seguramente, si fuese al revés, no admitirían semejantes maniobras desestabilizadoras.

El radical separatista Puigcercós (Ezquerra Republicana de Cataluña) se atrevió a calificar la payasada de "fiesta democrática". No puede considerarse democrática la convocatoria ilegal de consultas populares en las que participan personas sin derecho a voto y menores de edad, ya que el hecho de no respetar la ley en sí no es un acto democrático. La democracia impone algunas reglas de juego que se han establecido por una razón fundada y por un parlamento formado por los representantes de la voluntad popular y que no pueden saltarse aquellos que creen que al no poder imponer jamás su criterio por falta de mayorías simplemente se las pueden saltar para crear una situación de hechos consumados.


Tras este fracaso deberían pedirse responsabilidades en forma de dimisión de los responsables de la organización, al igual que de la presidente del Tribunal Constitucional que no ha hecho nada para defender a la Carta Magna de España, así como a los presidentes de gobierno español y catalán por la omisión de su deber de defensa de la Constitución que juraron al acceder a sus cargos.