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16 abril 2010

La conjura de los necios: Fervor bolchevique en la universidad

Después del espectáculo entre bochornoso y patético, pero sobre todo contrario al estado de derecho y la Constitución, organizado por los sindicatos, los artistas de la ceja y algún fiscal jubilado con claros signos de enajenación histérico-memorística y de deslealtad a su propio cuerpo profesional para defender al indefendible juez estrella sospechoso de prevaricación y otros delitos contra el estado de derecho, acto que dejó patente la alienación de los líderes sindicales respecto de sus verdaderos cometidos como la defensa de los trabajadores (aunque éstos sólo interesan en la medida en que tengan empleo en empresas con comités de empresa para asegurarse puestos, cargos y liberaciones laborales para dedicarse a las actividades de activismo sindical político-ideológico y sobre todo chekista, ya que resulta sumamente aburrido ocuparse de los problemillas de los trabajadores y especialmente tedioso buscar soluciones para el desempleo creciente), los artistas de la ceja convocaron un encierro en la Facultad de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid, situada en la calle San Bernardo, donde, según recordó la arpía roja de Pilar Bardem, comenzaron las protestas ciudadanas en la última etapa del franquismo". La protesta estuvo convocada por varias asociaciones para la "recuperación" (o mejor dicho tergiversación) de la memoria histórica bajo el lema "¿Impunidad para el franquismo? No, gracias".

Curiosamente, el encierro ha sido un fracaso rotundo, y no es nada sorprendente. Esta nueva burguesía de bolcheviques de salón no está acostumbrada a las penurias de los bancos de madera y de un aula poco acogedor en una facultad un tanto destartalada. En realidad ha sido un reflejo de lo que fue la protesta o lucha contra el franquismo de muchos que en aquellos tiempos vivían muy bien del franquismo, como por ejemplo José Sacristán, que se hacía de oro con aquellas películas de españoladas de los años sesenta y setenta.

Así ocurrió que los cejistas no acudieron más allá de la presentación por la mañana, ausentándose después y dejando el encierro en manos del escaso populacho antifranquista que, de manera quijotesca, ven franquismo donde hay estado derecho, sufriendo un tipo de confusión como la de Don Quijote, que en lugar de molinos de viento veía una especie de monstruos contra los que luchar. Y resulta que España, en realidad, no parece haber cambiado mucho en cuanto a mentalidad desde los tiempos de Cervantes. Resulta que los cejistas no son más que unos nostálgicos de tiempos que ni siquiera vivieron y que magnifican por la percepción distorsionada de la realidad, confundiendo el deseo con los hechos y apoyando erróneamente a un personaje ruin aupado a héroe de una república que nunca ha sido como dicen que fue y cuyo sistema nunca sería otra cosa que la repetición del horror de tiempos pasados más que tenebrosos.


17 octubre 2009

Mariano o Cómo ser patético sin morir en el intento

Rajoy demuestra cada día de nuevo que es incapaz de liderar el partido que preside. La trama de corrupción nos descubre cada día nuevas vergüenzas sin que los responsables del Partido Popular sean capaces de poner orden, tal vez porque sus hombres de más confianza están pringados hasta las cejas, tal vez porque limpiar la casa supondría no sólo fregar el suelo y quitar el polvo, sino de tirar directamente todos los muebles.

El juez más político y sectario que se ha visto jamás en un estado de derecho y al que -a pesar de su sectarismo- no le faltan razones a la hora de descubrir algunas presunciones de delito, ha tenido un olfato muy bueno. Como juez de izquierdas que es, supo dar con una trama de delincuencia y corrupción que puede dañar seriamente al principal partido de la oposición en un momento en que sería muy fácil acabar con el partido gobernante por lo mal que gestiona la cosa pública y que -sin duda alguna- está igualmente metido en asuntos poco legales de tráfico de influencia y cobro de comisiones. La corrupción es un mal que afecta a todos los partidos con responsabilidades de gobierno, y lo curioso es que después de la experiencia con el PSOE de Felipe González no se haya aprendido a prevenir que esto ocurra nuevamente y a gran escala.


El PP parece creer seriamente que con cortar algunas cabezas sueltas se puede acabar con un asunto tan lamentable. Pero el marasmo de corrupción es tal que todos los dirigentes deben de estar acojonados (algunos estarán igualmente pringados - al menos por haber consentido determinados movimientos sucios durante años).


Llama la atención que los jefes de la banda de corruptos vienen del entorno de Aznar, pues ¿por qué, si no, eran tan amiguetes del novio de la hija de Aznar para andar entre los invitados? ¿No es esto indicio al menos de sospechas fundadas que esta gente contaba con protección del mismo Aznar? ¿Cómo se explica que tuvieran acceso a contratos no sólo en ayuntamientos de Madrid, sino de CC.AA. como Valencia y Galicia? Las compensaciones por esta red tienen que haber sido muy sustanciosas para que tantos hombres en posiciones clave mordieran el anzuelo y facilitaran las operaciones comerciales. Aún se podría entender -sin que sea justificable objetivamente- que se favorecerían a empresas locales cercanas al PP, ya que esto suele ser algo usual en cualquier parte. Pero que sea un único grupo de empresas controladas por Correa y sus amigos que se hicieron con contratos en numerosas administraciones peperas es muy elocuente de lo que tenía que haber detrás.


Esto huele que apesta. Y en medio de todo tenemos a un payaso llamado Mariano que no se atreve a poner orden. Al menos en Madrid, Esperanza Aguirre ha decidido actuar, aunque tarde, pero a estas alturas ya no se corta. Al fin y al cabo, ella sólo puede salir ganando con un presidente del partido al que le superan las circunstancia y un alcalde de Madrid desprestigiado y muy tocado por perder las Olimpíadas y haberse decidido tres procedimientos contra su gestión al frente del ayuntamiento: La subida abusiva de las multas por estacionamiento en zona de la ORA, la extensión del SER sin observar los requisitos legales para ello y la financiación improcedente de obras incluidas en los presupuestos de 2005. Está claro que Aguirre sale reforzada frente a Rajoy y Gallardón.


Cómo sería un gobierno dirigido por Rajoy si no sabe ni poner orden en su propio partido? Si el PP realmente quiere ser alternativa, debería exigir ya la dimisión de Rajoy y los principales responsables de la trama de corrupción. En caso contrario, los problemas internos consumirán toda la capacidad del PP para poder proponer soluciones y alternativas al desastre del gobierno de Zapatero. El tiempo apremia.



Wikio

08 julio 2009

Madame Plissé, Garzón y el Trajín de los Trajes

Mal tienen que andar los asuntos del gobierno para que la Vicevogue siga tirando del cazador cazado con tal de desgastar al PP e intentar acabar con uno de los pocos líderes que tiene este partido que pone las cosas difíciles al PSOE.

Gracias a la insistencia del juez que hace política sirviéndose de un ordenamiento jurídico y un sistema judicial que interpreta a su antojo, llevan meses con el asunto de los trajes de Milano (que si no me engaña la vista, no le he visto llevar nunca a Camps, que lleva trajes mucho más caros que los que puede haber en Milano) como extensión valenciana de la operación Gürtel, (erróneamente traducida como
correa en lugar de cinturón).

Todo
será porque no tiene pruebas contra él, más bien se tienen argumentos contra ellos, como por ejemplo el uso de un avión militar para cubrir la campaña electoral de las europeas, las cacerías conspirativas del justiciero del mundo mundial o los incontables trajes de la portavoz del gobierno que ésta lleva y cambia cada día por no considerar que la arruga sea bella. ¿Acaso la señora de la Vega ha presentado alguna vez una prueba de cómo paga sus trajes, cuyo coste llega fácilmente a seis mil euros cada uno? Como no repite traje, al menos son 20-30 al mes, según las veces que tenga que aparecer en público. ¿O acaso se los regalan? ¿A cambio de qué?

También será
porque no existen otras corruptelas peperas que unos trajes cuyo pago no está documentado, al igual que no está documentado -al parecer- que un tercero los haya pagado a cambio de algún favor, como si ello fuera algo trascendental para la honradez o falta de honradez de un político. El asunto de la Sierra Noroeste (Boadilla del Monte, Pozuelo, Majadahonda...) parece parado, pues también el PSOE está metido hasta las cejas empezando por el pelotazo palaciego de la Sociedad de Titiriteros de España conocida por las siglas de SGAE.

Por otra parte, el máximo representante del PP no parece ser peligroso para ZP. Su debilidad ya se ve con la falta de autoridad en el caso de Bárcenas o de la trama de Boadilla, y la inacción para separar del poder a personas a todas vistas de dudosa honradez deja en aún peor posición a Rajoy sin que la banda de la ceja tenga que hacer nada.


El avance -moderado- del PP en las europeas sí ha indicado algo a los aficionados a las pasarelas ministeriales: Que pueden perder el poder de aquí a nada. Como respuesta ante la falta de ideas para recondicir la crisis optan por acabar o intentar acabar con los políticos de la derecha que podrían conseguir que el PP ganara las próximas elecciones, y para ello se agarran a un clavo ardiendo si hace falta.


Estos intentos burdos de acabar con el contrario con cualquier cosa menos con argumentos políticos está cansando. Las muchas varas de medir que se usan según conveniencia no son sino la demostración de la mediocridad de la clase política española tan esperpéntica como hace dos siglos.



10 marzo 2009

Garzón se ríe de la Justicia

España es un país divertido. Hay mucha gente que se ríe constantemente, sobre todo los que son de la izquierda sectaria y radical, afines al PSOE o a los nacionalistas. Especialmente esa izquierda postcasposa suele ser muy forofa de los Hermanos Marx, que se reían siempre a costa de los demás.

Estos días, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón alegó que no actuó "de mala fe" al ocultar al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que cobró 203.000 dólares por organizar un ciclo de conferencias en la Universidad de York entre marzo de 2005 y junio de 2006 y que el órgano de gobierno de los jueces "nunca le preguntó si iba a cobrar" por estas actividades.

No olvidemos que Garzón se fue a EE.UU. supuestamente como becario para seguir unos estudios. Pero en realidad los estudios los impartió él cobrando un pastón procedente indirectamente del Banco Santander, según parece. Si esto no huele a prevaricación, el menos huele a podrido.

Ahora dice que actuó de buena fe y que no le preguntaron. A un ciudadano de a pie, Hacienda no le pregunta si ha cobrado algo sin declarar y da por hecho que conoce toda la legislación que le aplica por cualquier infracción leve o grave, aunque sólo fuere por entregar tarde una declaración, cuando es materialmente imposible conocer o incluso consultar tal legislación que Hacienda suele enumerar como aplicable, pero sin facilitar los textos legales o correspondientes o sus fuentes. El argumento que esgrimen tanto la administración tributaria como cualquier otra autoridad administrativa es que el desconocimiento de la ley no exime del deber de conocerla.

Es, por tanto, grave, gravísimo, que todo un magistrado juez de la Audiencia Nacional, uno de los tribunales más altos, desconozca normas fundamentales que afectan a sus ingresos y sus deberes de información a las instancias superiores como en el caso de la excedencia para fines académicos.

Está por ver qué hará ahora el CGPJ. Ya se sabe que gremios tan poderosos como los jueces, los abogados o los médicos suelen cubrirse las espaldas entre ellos. Pero Garzón lleva tiempo buscándose antipatías en su propio círculo profesional. Además, el comportamiento del juez desde hace al menos 15 años es un hecho bastante insólito en el mundo occidental. En cualquier país centroeuropeo la ausencia de la independencia política de un juez y su connivencia con el gobierno en combinación con un importante caso de corrupción hubieran tenido consecuencias contundentes. Añadiendo el incumplimiento de la ley en relación con rentas extraordinarias, la inhabilitación del juez debería ser inevitable.

Al igual que Al Capone era muy astuto al cometer delitos de sangre, que nunca se le pudieron probar, al final el juez más astuto en fechorías políticas cae sobre su propias contradicciones, faltas administrativas o eventuales delitos fiscales . Un juez comunista que vive como un burgués del siglo XIX y que no declara los ingresos que le sobran por todos los lados está dando una imagen pésima de un sistema judicial obsoleto e ineficaz. Un juez moralmente corrompido que pretende juzgar a los corruptos. Es cuando la imagen deformada vista a través de un esperpento es la imagen real de un país.

21 febrero 2009

El jamacuco de Garzón y los otros chicos del muflón

Como dice Fausto en la obra de Goethe: "Los espíritus que llamé, no logro deshacerme de ellos", parece que es lo que describe muy bien lo que está pasando en la política española, aunque ésta se parezca cada día más a una película de Almodóvar vista por un esperpento.

A los socialistas del PSOE y otros bolcheviques del ramo les gusta mucho jugar con fuego y de invocar espíritus incontrolables. Es lo que le da morbo a la progresía, tan perversa ella. Se creen tan seguros de sus estratagemas que no reparan en sus propias miserias.

Ahora resulta que en esta situación de alta tensión al omnipotente justiciero mundial Garzón le da un jamacuco en plena efervescencia de su investigación judicial de la trama pepera de los montes de las bobadillas. Está a punto de imputar a aforados, diputados autonómicos, seguramente peperos como los otros, y la cosa se complica, y no sólo para estos últimos. Porque meterse a manipulador de la política nacional (y en parte mundial, pues no le falta a Garzón autosuficiencia para atribuirse facultades que realmente no tiene) y querer acabar con tramas mafiosas lleva por caminos tenebrosos que en Rusia suelen acabar en accidentes de coche.

Tal vez el viernes se le complicó el asunto a Garzón. Después de que su camarada de partido y amiguete de cacerías, el estalinista Bermejo, no sólo demostrara no saber geografía española (y eso que, como hijo de falangista, durante el franquismo aprendería muy bien la geografía española aún no alterada por fronteras autonómicas y lingüísticas) al suponer Puertollano al lado de Jaén, sino que encima habitúa ser cazador furtivo al carecer de licencia (y como ministro de justicia debería saber muy bien las leyes que afectan, entre otras, a su vida personal y que son de aplicación a todos los ciudadanos, se supone iguales ante la ley - ¿qué dice la miembra Bibí a esta frapante desigualdad de hecho?).

Tal vez Garzón se diera cuenta de sus propias corruptelas que alguien le podría haber recordado, o que a lo mejor también carece de licencia para matar, digo cazar, ...muflones.

Tal vez Garzón se diera cuenta que la eventual prevaricación al reunirse con fiscal y comisario judicial en una cacería con el ministro de justicia podría costarle caro, más caro que una cacería regular por la que se pagan fácilmente diez o doce mil euros.

Tal vez Garzón se haya dado cuenta de lo ridículo que está quedando, este progre de pacotilla, este bolchevique de salón, tan decimonónico, tan parcial, tan poco equitativo.

Tal vez sea la balanza de la justicia divina que ahora se mueve para poner las cosas en su sitio. Tantos muflones muertos querrán revancha. A los matadores parece que se les va la pìnza, por mucho que les aplaudan los suyos en el hemiciclo. Es como cuando las hienas huelen sangre, se vuelven histéricas.

Fuentes: Bermejo falangista Coste de la cacería

12 febrero 2009

Contradicciones peperas y otras incongruencias

“Los capitalistas son capaces de vendernos la soga con que habremos de ahorcarlos”
Lenin


A la democracia (gobierno de los ciudadanos), le cuesta mucho trabajo mantenerse como tal. Tiende a transformarse en plutocracia (gobierno de los ricos), o en oclocracia (gobierno de los ignorantes). Tendríamos que escarbar latín y griego antiguo para denominar a un gobierno de los delincuentes. El Blog al Día


Ahora resulta que la cacería de conspiracion antipepera la organizó nada más y nada menos que un dirigente local del PP, Bartolomé Molina, de Torres (Jaén). Y es el pepero jienense quien defiende a los que a todas luces parecen querer cargarse al estado de derecho, Mariano Fernández Bermejo y Baltasar Garzón, pues ha asegurado que fue una coincidencia que ambos acudieran a ella y se ha lamentado: "No se puede estar machacando a las personas por una cosa que no es cierta".

Curiosa casualidad: Según ha podido saber Intereconomía, el magistrado telefoneó a su círculo más próximo de amistades para que fueran a la cacería, en nombre del dueño de la finca, Josep Peñas, invitándoles “para brindar por los próximos 20 años del PSOE en el poder”. Y la cacería la organizó un pepero. Si esto no es alta traición, ¿qué es?

Un pepero organiza una cacería con pesos pesados de la política y la judicatura, por encargo del dueño de la finca, cuyos padres son de Torres y que quiere brindar por otros 20 años de desastre socialista. El juez Garzón se encarga de animar a sus amigos para que acudan también. Una cacería de amigos, según dice Molina. Pero las cacerías son, ante todo, un negocio, y en lésta participaron unas cincuenta personas, tanto personas de esa localidad como de fuera, y durante la cual se habla de negocios, al menos tratándose de participantes de esta categoría.

El hombre del PP, quien parece tener una estrecha amistad con el juez Baltasar Garzón, dio como excusa que el juez acudió para conversar con la alcaldesa sobre unos próximos cursos de verano (¡¿en Torres?!) y afirmó que desconoce si ambos sabían que iban a coincidir en Torres. Pero tan altos cargos del estado no viajan sin escoltas ni por sorpresa, y evidentemente van a comprobar antes quiénes acuden a dicha cita.

Extrañas las cosas que se cuecen en una cacería: cursos de verano, encuentros fortuitos entre personas claves de una actuación judicial bastante particular por la fecha y la forma. Y eso que el ministro Bermejo ha dicho más o menos que allí se habla de tiempo, de muflones y lo bonito que está el campo. Pero sorpresa, sorpresa: También acudieron la fiscal Dolores Delgado, y el comisario general de la Policía Judicial, Juan Antonio González. Ah bueno, es que pasaban por allí dando una vuelta para disfrutar de la naturaleza. Qué bonita es la primavera.

Molina ha considerado que habría que estar más pendientes de "las cosas que están pasando en el país" que del hecho de que dos personas se vayan de cazar. No dudo de que los que estaban allí sí que están pendientes de lo que pasa en el país, pero no así Molina. Eso demuestra la poca visión política que tienen los dirigentes locales del PP, generalmente nombrados a dedo, así como la poca sensibilidad. Me cuesta creer que la amistad que le une con ciertas personas vaya más allá del mundo de la caza - o él es así de ingenuo y se lo cree. En cualquier caso, ha hecho un flaco favor a su partido con estas "amistades" peligrosas. Es como cuando los empresarios dicen que la economía no tiene nada que ver con la política, cuando la economía es lo más importante que puede haber en política.

Lo que causa aún más perplejidad es que, según El Mundo, Mariano Fernández Bermejo ha participado en cacerías en las que se encontraban dirigentes populares de la Comunidad de Madrid y también miembros de la dirección nacional del PP, como Ana Pastor. ¿Qué es esto? Los que se echan en cara ciertos comportamientos luego se reúnen para pegar tiros por los montes y hacerse fotos con ciervos muertos.

Por otra parte, las caras de los máximos dirigentes del PP durante la intervención de Rajoy han sido elocuentes. Parecían clones del ahora ex alcalde de Boadilla el día de las detenciones. La trama de corrupción descubierta por Garzón debe haber supuesto muchos nervios en las filas peperas, ya sacudidas fuertemente por su manera particular de interpretar los 39 escalones o el agente que llegó del frío - ¿o era Desde Torres, con amor?

El alcalde de Madrid hasta parecía a punto de romper a llorar, tan sensible él. Pero esto es lo que pasa cuando un partido se mueve más por contactos personales que por democracia interna, y la torpeza demostrada desde el 11-M ha hecho el resto. Los errores estratégicos del PP son la causa principal de que los malvados socialistas puedan seguir adelante con sus planes de desmontar el estado de derecho e implantar su dictadura bolchevique orwelliana. Un partido conservador desprestigiado, tambaleante, desunido y vulnerable será incapaz de ganar unas elecciones.

La trama pepera es bastante más espeluznante, por mucho que Rajoy diga ahora que se trata de una conspiración -que también-, pero que es consecuencia de lo que ocurre en el PP.

De dcha. a izq., Alejandro Agag, Francisco Correa, Alberto López Viejo y Jacobo Gordon.
De dcha. a izq., Alejandro Agag, Francisco Correa, Alberto López Viejo, Jacobo Gordon
Los hechos que indican que puede haber una trama de la que sabía toda la plana mayor del PP, por mucho que digan ahora que no eran del partido.
El pasado viernes era detenido Francisco Correa, quien se movía como pez en el agua en la sede del PP organizando eventos para el partido y consiguiendo contratos de distinto tipo con ayuntamientos populares.
Correa fue amigo de Agag durante años. Fue incluso uno de los 24 testigos de su boda con Ana Aznar en 2002, esa boda que daba náuseas verla, en plan boda real. Agag, en declaraciones el viernes a este periódico, se desvinculó "empresarial y comercialmente" de Correa. Claro, qué va a decir.

Otro imputado, Jacobo Gordon, también fue testigo de boda de Agag y empresario y compañero de la carrera de empresariales de Alejandro Agag.
Ambos crearon en abril de 1993 una sociedad, con un capital social de 3005 euros, llamada Natko, que se dedicaba a organizar actividades de 'paintball'. Alejandro Agag era el presidente y Gordon el consejero delegado. La empresa no llegó a tener actividad.
Más tarde, crearon otro negocio, Columela Gestión, empresa radicada en Sevilla y dedicada a la "asesoría comercial legal, fiscal, económica, de compraventa y construcción de fincas rústicas". Agag y Gordon eran sus apoderados.
Según dicho registro, la empresa, que tenía un capital social de 62.000 euros, se formó en abril de 2002 y fue liquidada meses después por otro de sus componentes, Alberto Luis Longo Álvarez Sotomayor, tío de Alejandro Agag.
Agag y su tío formaron parte también de otra empresa, Titalbe, dedicada a su vez a la "construcción de fincas rústicas", fundada en 2002 e inactiva desde finales de 2006 y que contaba con un capital social de 100.000 euros.
Esta firma tenía el mismo domicilio social en Sevilla que Columela, el número 16 de la calle Adolfo Rodríguez Jurado. Por este dato se sospecha que las dos empresas eran ramas de un mismo árbol empresarial.
Gordon es administrador único de la empresa Castaño Corporate, radicada en Madrid y dedicada también al negocio inmobiliario. Otros componentes de la empresa son Pablo Crespo, ex secretario del PP de Galicia, detenido el pasado viernes, y José Ramón Blanco Balín, ex consejero de Repsol imputado hoy por Garzón.
Agag es también amigo del ex consejero de Deportes Alberto López Viejo.
López Viejo y Agag eran miembros destacados del 'clan Becerril', un grupo de la 'beautiful del PP', mayoritariamente prometedores hombres de negocios que lideraban Nuevas Generaciones y estaban apadrinados por el ex presidente José María Aznar.
Gordon desactivó este martes por la tarde su perfil en la red social facebook, donde tenía como amigos a Alonso Aznar Botella y Alejandro Ballestero, diputado del PP en Toledo y también miembro del 'clan Becerril'.
Un segundo amigo, colaborador y ex socio en este caso de Alejandro Agag, Jacobo Gordon, acaba de ser imputado por el juez Baltasar Garzón en la trama de corrupción que ha hecho temblar los cimientos de la sede del PP de Génova.

¿Qué demuestran todas estas relaciones personales? Que el PP es una merienda de negros y que el pastel se lo reparten entre unos pocos. Es muy difícil salvar la cara con todo esto.

Fuente de los datos: El Mundo

Para lectores sudamericanos: Peperos / peperas son los militantes y simpatizantes del Partido Popular (PP= pépé), de allí "pepero", "pepera", también como adjetivo.

11 febrero 2009

El Esperpento de la Justicia

Qué fuerte. Pero qué fuerte. Esto es fortísimo. Es franquismo puro al más rancio estilo burgués de nuevos ricos. Resulta que el juez más mediático y entrometido en la política nacional se va de caza con el ministro de justicia socialista Bermejo, cuyo talante estalinista quedó patente tanto antes como durante su toma de posesión como ministro, y precisamente el mismo fin de semana en que Garzón lanzó su campaña anticorrupción que se ha llevado por delante al alcalde de Boadilla y al ex alcalde de Majadahonda dejando en muy mal lugar al partido patético de Mariano Rajoy alias DiCaprio (por lo del Titánic). Foto: Garzón y Bermejo en la cacería del fin de semana. Luego estos republicanos bolcheviques se ponen a criticar al Rey por irse de caza, y son ellos quienes viven realmente a cuerpo de rey.

Dice el peor ministro de justicia que ha tenido España en los últimos 33 años que fue pura casualidad de que coincidiera con el juez. Será porque no hay más cotos de caza en España. También sería casualidad que cenaran juntos.

Es así como se administra la justicia en España, entre cacerías y cenas en restaurantes. Se supone que con un asunto tan gordo entre manos, el juez tendría que estar el su despacho y tomar declaración a los detenidos, no pegando tiros por los montes jienenses. El suceso tiene, además, pinta de ser una reunión informal para acordar las maniobras siguientes, pues es evidente que el juez comunista mediático y el estalinista buscan un modo de acabar definitivamente con la oposición, y como hoy en día ya no lo pueden hacer como durante la segunda república, lo hacen utilizando la justicia amoldándola a sus necesidades.

Ello no quita que el partido patético esté bastante podrido (como lo es aún más el partido socialista), pues encima no piensa abrir expedientes a sus políticos manchados de sospecha de corrupción. Si dimiten, algo habrá, en caso contrario podrían seguir en sus puestos, pues si fuera suficiente lanzar sospechas infundadas contra cualquiera, sería fácil acabar con todos.

Si los políticos fueran honrados, no les pasaría nada ni se verían involucrados en negocios con empresas de dudosa limpieza moral. Pero también parece evidente que el PP ha actuado de forma imprudente sabiendo desde hace al menos seis años a qué enemigo se enfrenta, permitiendo actuaciones de sus altos cargos municipales poco beneficiosas para el partido y actuando de forma muy torpe desde que perdió el gobierno nacional, como también es más que evidente que la actuación del juez Garzón no responde tanto al afán de hacer justicia y combatir delitos, sino de dañar a un partido político concreto, ya que no se ve semejante revuelo actuando contra los corruptos del PSOE como en el caso de Ibiza o de Villa PSOE. Foto: Bermejo en otra cacería. Insensible, burgués y hortera. Las cacerías son crueles y un despilfarro. Un puesto de tiro en una cacería cuesta fácilmente 3.000 euros, más lo que se paga por cada animal abatido. Por mucho que gana un ministro o un juez, en una cacería se pueden dejar fácilmente 10.000 euros.

Lo que es realmente indigno de un estado de derecho es la connivencia entre altos magistrados y el gobierno, por una parte, eliminando de esta forma la separación de poderes que en España brilla por su ausencia (Montesquieu ha muerto - Alfonso Guerra dixit), sino por otra parte también que un juez en concreto esté actuando ideológicamente, con una parcialidad que da miedo, y que esté constantemente dando titulares a la prensa y la televisión con lo que llamaría un circo mediático más que el cumplimiento del deber. No debe de haber juez más famoso en el mundo que Garzón, y esto es algo inconcebible, ya que la Justicia debe ser independiente y prácticamente anónima.

No puede ser que las actuaciones de un juez estén coordinadas con el agit-prop del gobierno socialista bolchevique del PSOE, y que el ministro de justicia se vaya de caza con el juez más importante de la Audiencia Nacional huele si no a delito, al menos a moralmente podrido. Es un nuevo capítulo del esperpento nacional. Los acontecimientos prometen mucho entretenimiento, igual una mezcla entre cine de terror y tragicomedia. Lo malo es que no será ficción, sino cruda realidad.