Nunca me ha gustado demasiado Álvarez Cascos. Tenía sus más y menos durante el gobierno de Aznar. Pienso que como ministro de Fomento fue bastante regular por la lentitud en sus decisiones y gestiones, pues el nudo norte de Madrid y el PHN podrían haberse ejecutado mucho antes evitando así lo que pasó al ganar ZP: ni nudo norte ni trasvases de aguas sobrantes de los ríos. Pero a las infraestructuras ejecutadas durante el gobierno de Aznar es de agradecer el progreso de este país, mientras que el parón impuesto por el PSOE por puro revanchismo y no por consideraciones objetivas ha supuesto para España el estancamiento y el regreso.
La decisión de Rajoy demuestra la incapacidad del presidente del PP para ser una alternativa convincente de gobierno. Su miedo constante a meter la pata le lleva a dudar siempre de todo lo que podría decir, y de esta forma no dice nunca nada. No se atreve a dar su apoyo a candidatos más decididos que él, y eso es un mal presagio de lo que va a ser el gobierno presidido por Rajoy: ministros sin personalidad, sin garra, sin coraje para tomar decisiones. Será un gobierno de tecnócratas grises que hacen su trabajo sin hacer sombra a su insignificante y aburrido líder, un gobierno que llegará por necesidad y por inevitabilidad para sacar al país de su crisis sin pena ni gloria.
La decisión de Rajoy -y tengamos en cuenta que el PP es un partido dedocrático sin democracia interna- no es sino reflejo del origen mismo del actual jefe del partido y candidato a la presidencia del gobierno: Rajoy fue una de las decisiones erróneas de más envergadura de Aznar, junto a la de apoyar a Bush en su guerra contra el Iraq, y fue peor opción, ya que en las encuestas no llegaba más que al octavo lugar. Pero fue puesto allí por Aznar, desafiando la suerte, como si tuviera las elecciones ganadas de antemano.
Álvarez Cascos sería, seguramente, la mejor opción del PP en Asturias. Otra decisión errónea. Otro error fundamental como cuando Rajoy regaló el segundo debate televisivo electoral en 2008 a Zapatero, mientras que el leonés le había presentado en bandeja a Rajoy oportunidades para torearle con facilidad con estocada final fulminante. Pero Rajoy se acojonó y fracasó en toda línea.
No veo los 18 puntos de ventaja del PP sobre el PSOE. La marcha de Álvarez Cascos del PP es una muestra más de que no todo es esperar que la manzana podrida caiga sola para hacerse con el gobierno. Los ciudadanos esperan algo más, no la inercia rajoyana ante los retos.
Esta semana tuvo lugar el habitual debate anual sobre el estado de la nación. Por primera vez en los seis años de desgobierno socialista, Zapatero no pudo -por mucho que quería- dar un discurso triunfante, sino más bien todo lo contrario. Se podría decir que el presidente del gobierno no ha dado con el tema, y en lugar de describir el estado de la nación se dedicó a hablar de planes futuros poco creíbles y con escasa posibilidad de éxito. Merece, por tanto, un suspenso.
Lo que llamó la atención ha sido el tiempo que dedicó al asunto del estatuto de autonomía de Cataluña. Aunque el tema en sí es de envergadura por los efectos que pueden tener tanto la sentencia del Tribunal Constitucional como los planes de Zapatero de apoyar a su camarada Montilla para poner en vigor lo que es constitucionalmente ilegal, no merecía ni ser el primer asunto a tratar ni a ser casi el centro de todo el discurso zapateril y de sus contestaciones a las intervenciones de la oposición. España tiene una serie de problemas de calado, y el estatuto catalán es, en realidad, un problema menor entre todos ellos.
Como no pudo ser de otra manera, las escasas medidas gubernamentales para contrarrestar la crisis económica, tomadas tarde y mal, han sido puntos destacados del discurso. Pero sólo destacan entre ellas los Planes E, que no han dado mucho más de sí que la construcción de aceras en todas partes que, aunque útiles en sí, no sirven para crear empleo a largo plazo, por lo que son más que nada un despilfarro en tiempos complicados.
Por su parte, Rajoy estuvo en su línea, diciendo poco con poca contundencia. Así lo reflejan también algunas encuestas sobre quién ha sido el mejor de los dos: en realidad ninguno. Rajoy y el PP siguen sin convencer a pesar de que Zapatero les presenta los argumentos en bandeja.
Lo lógico sería que el presidente del gobierno analizara primero la verdadera situación de España en lugar de atascarse en un estatuto de autonomía y subrayar sus logros sociales que no son tales, para hacer después propuestas concretas para mejorar la situación. Pero todo quedó en su habitual palabrería hueca, muchas declaraciones de intenciones y poco programa con fundamento. El discurso de Zapatero ha sido soporífero y ajeno a la realidad.
Tanto el PP como el Club de Amigos de Rosita la Pastelera pidieron elecciones nuevas. Pero Rajoy no piensa presentar una moción de censura, porque sabe que no tendría la mayoría necesaria dado que los nacionalistas antes venden su alma al diablo (si no lo han hecho ya) que votar conjuntamente con el PP contra quien más prebendas les está dando con tal de seguir en el poder.
Se puede concluir, por tanto, que ha sido un debate inútil, igual que los anteriores. El debate sobre el estado de la nación debería servir de radiografía certera de la situación general del país y no ser utilizado para maquillar la realidad.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha dado una nueva muestra de su incapacidad para poner orden en su partido, y es que unas redes de corrupción que llevan gestándose ya varios lustros son difíciles de controlar.
Después de la trama de Correa en la sierra noroeste de Madrid, en la que están implicados varios (ahora ex) alcaldes del Partido Popular de municipios gobernados desde hace varios lustros por dicho partido, con supuestas conexiones con el PP valenciano, pero incluso con posibles conexiones con alcaldías socialistas del sur de Madrid, las corruptelas varias de las Islas Baleares, que incluso son más antiguas que las de Madrid, están dando titulares un día sí y otro también, para regocijo del PSOE, y todo parece casi una carrera por demostrar cuál de los dos partidos mayoritarios del reino son más corruptos.
Por otra parte, no parece que el patético partido del señor Rajoy quiera llegar a ser una verdadera alternativa en 2012 para relevar al gobierno más inepto de todos los tiempos de España. El que no sabe arreglar los asuntos internos de su partido tampoco parece tener mucha capacidad para poner orden a mayor escala, como es gobernar todo un país. Para más inri, el comportamiento torpe y para nada convincente de la cúpula del PP es el mismo que hace un año, con evidentes intentos de silenciar lo que ocurre. Y no sólo eso: Cada día se descubren más incongruencias que hacen dudar de la integridad moral de todo un partido que mantiene en sus cargos a los sospechosos de corrupción y les paga elevados sueldos como "ayuda" para poder superar el trance de tener que buscarse otra ocupación.
Rajoy eludió en días pasados pronunciarse sobre la posibilidad de que la dirección de su partido siguiera abonando un sueldo al ex presidente de Baleares, Jaume Matas, cuando dejó la política y trabajaba para una empresa privada en Estados Unidos. En un encuentro con periodistas en la capital de la isla de El Hierro comentó que no tenía nada que añadir a lo que dijo el día anterior sobre el ex presidente balear.
Con ello remitió a lo declarado por él al ser preguntado por la fianza impuesta a Matas de tres millones de euros y por la información que publica hoy el diarioEl Mundoen la que se asegura que el ex presidente de Baleares siguió percibiendo un sueldo del PP tras abandonar la política. Y uno se pregunta cómo es posible que un ex alto cargo del partido siguiera percibiendo elevados salarios teniendo un trabajo y un sueldo sin duda no de escasa cuantía. ¿Le sobra al PP el dinero para seguir enriqueciendo a quienes han prestado un flaco servicio a su región y su partido? No olvidemos aquel tesorero del PP, Luis Bárcenas, implicado en la trama Gürtel y otros asuntos bastante lamentables como el misterioso espionaje entre PP de Madrid capital y PP de la Comunidad de Madrid, al que querían mantener en su puesto a toda costa, o el el ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, que ocupaba un cargo bien pagado en la empresa municipal del Mercado de Puerta de Toledo de Madrid.
Desde La Laguna (Tenerife), Rajoy aceptó la baja temporal del partido solicitada por Matas y le deseó lo mejor, “que se defienda y, si puede, demuestre su inocencia”.Y en eso se quedan estos asuntos: baja temporal en el partido o suspensión de militancia, como si con estas medidas pudieran lavar la cara de un PP bastante tocado de ala.
Mientras tanto, el ex presidente de Baleares Jaume Matas hace gestiones para reunir fondos con los que pagar la fianza de 3 millones de euros decretada contra él por el juez del “caso Palma Arena”, segúnexplicó su abogado, Rafael Perera, quien prevé que el ex político agote el plazo y la presente el día . No cabe duda que con tantas ayuditas recibidas en el pasado no le costará mucho reunir el dinero, aunque simule tener dificultades para que la cosasea demasiado llamativa.
Por su parte, el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, que se caracteriza por repetir tres veces cada dos palabras que pronuncia en busca de las ideas perdidas, ha asegurado que la actuación de su partido en Baleares ante el ‘caso Palma Arena’ ha sido “correcta, la que tenía que ser”. Además, Arenas ha respaldado que el ex ministro Jaume Matas cobrase una cantidad del partido una vez cesó en su actividad, ya que se “ha hecho en alguna ocasión” en el seno de la formación popular. De hecho, el ex ministro de Medio Ambiente percibió entre 2007 y 2008 un total 63.609 euros, lo que supone unos 5.000 euros mensuales, y eso que normalmente estas personas o siguen como diputados o disfrutan una indemnización por haber dejado de ser diputados, ministros u otros cargos públicos para poder financiar el tiempo que se supone necesitan para encontrar un nuevo empleo.
Junto al silencio de los peperos en relación con las tramas de corrupción varias que dan que hablar a la prensa y las tertulia spolíticas de todas las cadenas de radio y televisión nos vemos ante sorpresas como los elevadísimos sueldos que reciben de su partido, con lo que invalidan sus propias críticas al PSOE, que practiuca las mismas costumbres, como se ha podido saber en el caso de Leire Pajín, por ejemplo.
Lo que queda claro a la vista de todo lo que ocurre es que el principal problema es el actual sistema de elección de cargos públicos. Seguramente, si se limitaran a ocho años los mandatos en cada institución, tanto si se trata de un parlamento, de un ayuntamiento o de otra formada por cargos electos, sería mucho más difícil que se puedan formar tramas de corrupción y, además, se daría paso a gente nueva constantemente y con ello tendrían entrada ideas nuevas para que la democracia y el país puedan progresar sin depender de hipotecas adquiridas por los líderes de los partidos. Casi es una inmoralidad que un político alardee de llevar treinta años en la política y que gobiernos actuales se nutren de personas que llevan ya en el parlamento y en cargos de gobierno desde los años ochenta. Hace falta un cambio radical de los usos y las formas para modernizar y dinamizar nuestro orden democrático, cada vez más abocado al inmovilismo y el fracaso, el enriquecimiento ilícito de unos pocos y la compra y venta de favores políticos y votos en el parlamento en función de intereses partidistas y de poder.
Los ciudadanos nos merecemos otro estilo de hacer política y una gestión eficiente de la cosa pública, más participación ciudadana en las cuestiones fundamentales de gobierno y sistemas de control e intervención para que no se eternicen en sus puestos personas carentes de méritos para decidir sobre nuestro país y nuestros municipios.
El debate que ofreció anoche Telemadrid con Mariano Rajoy, el líder anodino del PP, ha sido otra muestra más de lo descafeinado que está el discurso de los conservadores españoles. A veces uno tiene la impresión de que Mariano no quiere gobernar y que está allí para seguir con el inmovilismo del mayor partido de la oposición en lugar de empezar a dar signos de vida.
Esto mismo queda reflejado en una frase tan muerta como todo el discurso pepero: “En todas partes pasan cosas, el problema es que ocurran cosas malas”. ¿Y eso qué quiere decir? Ya estamos acostumbrados al arte rajoyano de no decir nada que pueda comprometerle en algún sentido.
Otra frasecita que se las trae ha sido: “Los sindicatos han apoyado la política del Gobierno de los últimos años, hoy han decidido manifestarse, pero lo importante es la crisis.” ¿Mande?
El pacto lo dio directamente por imposible, lo que por otra parte es notorio. No han valido de nada los esfuerzos de S.M. el Rey para forzar un esfuerzo en común. “Nosotros sólo esperamos que el Gobierno nos diga de una vez que es lo que quiere hacer y lo haga, y si nos parece bien lo apoyaremos (…) pero no voy a ser tan irresponsable de apoyar una política económica que puede ser nefasta para los españoles”, aclaró Rajoy. Está claro -y es lo más lógico- que el PP no va a ayudar a Zapatero a salir de la crisis que él mismo se ha fabricado por su inacción y la negación de la realidad (que sigue negando cuando nos habla de la recuperación y la fortaleza de la economía española).
Pero tampoco parece que los discursos de Zapatero reclamando la cooperación del PP tengan éxito (lo que también forma parte de la demagogia barata que pracyica zapatero en todo momento): “No he recibido ninguna llamada, pero sí algunos insultos de una persona que se supone quiere negociar con nosotros”, prosiguió Rajoy, “así no podemos seguir dos años más”, por lo que “Zapatero sólo tiene tres posibilidades: rectificar, que su grupo le sustituya o que convoque unas elecciones anticipadas para elegir a un Gobierno que asuma sus responsabilidades como Dios manda”. Bueno, poner en conjunción Dios y zapatero es como provocar una reacción química adversa, y realmente sería mejor que los políticos dejaran a Dios al margen de estas cosas.
Propuestas no han salido de Rajoy. Muchas veces dudo de si los conservadores tienen alguna propuesta que hacer, pues no las hacen ni en campaña electoral, al menos en la de las elecciones generales.
“Hay que gobernar bien, hacer las cosas bien, lograr que el empleo aumente en cinco millones de personas (…), decir la verdad, no echar la culpa a los de fuera cuando los problemas son internos, no anunciar brotes verdes cuando las cosas van a seguir complicadas durante un tiempo. Y si la verdad es dura y complicada, con más razón. Hay que situarse en la realidad y tomar medidas que a veces son desagradables”, precisó Rajoy. Pues vale. Más o menos sabemos todos lo que se tiene que hacer, lo que no sabemos es el cómo lo van a hacer los peperos, aunque sin duda mejor que los presentes.
También fue preguntado, con acierto, por la imagen de los políticos en la sociedad, pero aquí Rajoy también sale con evasivas poco convincentes. Sabemos que siempre hay políticos eficaces y honrados, pero por otra parte hay muchos que como mínimo no son eficaces y en el peor de los casos no son honrados. Y decir que “los políticos son personas de la calle que se han hechos político” es decir tanto que a veces llueve y a veces hace sol. Lo que no quiere reconocer es que la mayoría de los políticos no saben lo que preocupa a la gente de la calle, ellos viven aislados ni se mueven realmente entre los ciudadanos corrientes.
En este sentido le dijo Carmelo Encinas que “están ustedes en la dinámica de ganar unas elecciones y no de resolver la crisis económica”, pero. Rajoy se limitó a decir que le “gustaría hablar con los 46 millones de personas pero no puedo” y que el PP había realizado muchas propuestas. Pues vale también. ¿Se puede ser más aburrido?
“Hay quien se cree que el presidente del Gobierno sólo está para dar más dinero. De hecho, Zapatero se cree que la política es anunciar buenas noticias y que no hay que gobernar. Por eso estamos así”, añadió Rajoy con su discurso cansino y repetitivo. De verdad se le nota que no tiene ganas, pero sigue.
El tema de las jubilaciones fue otro al que Rajoy esquivó hablando de cuando el PP ganó las elecciones en 1996. “El tema hay que pactarlo y no utilizarlo políticamente”, apuntó tras decir que “este problema no es el más urgente en España y que las cosas hay que hacerlas bien”. Después, lamentó la existencia de prejubilaciones incomprenbsibles a los cincuenta y pocos y se mostró a favor de incentivar a la gente para que trabaje más. “Hoy no retrasaría la edad de jubilación”, concluyó. Pero en realidad quedaba claro que en el fondo piensa que como esa medida viene dictada por Bruselas, no habrá más remedio que aplicarla. En esto oculta la realidad y que España -igual que los otros 26 estados miembro- no tienen ya mucha autonomía para decidir.
Al final fue preguntado por la posibilidad de presentar una moción de censura. Hay que ser un poco ingenuo para creer que un hombre como Rajoy baraje se plantee tal acción política, entre otras porque no hay muchas expectativas de que prospere, y por otra porque Rajoy ya ha demostrado en las pasadas elecciones y en los grandes debates en el Congreso que no está a la altura de un reto de este tipo.
En suma, un debate tan aburrido como el mismo Rajoy y su partido. El PP está agotado a pesar de que no gobierna, incapaz de enfrentarse con brío a un gobierno socialista igualmente acabado y agotado. Lo más triste de todo ello es que por ahora parece que tendremos que tragar con esta situación dos años más, con todo lo que supone para la economía española.
Por ahora es Grecia el país que causa problemas, pero dentro de nada serán España y Portugal que causarán estragos en la UE y en la cotización del Euro. Me puedo imaginar que en junio la situación se podnrá tan complicada que Zapatero no tenga más remedio que convocar elecciones anticipadas. El PSOE no sabe ni ha sabido nunca en estos seis años cómo gestionar el estado, sólo se ha preocupado por el poder. El PP no ha sabido aprender a ser un partido con democracia interna y con ideas frescas, y por esa razón no tiene ni candidatos ni poder de convicción. Nos espera un futuro sombrío.
Los periodista sinvitados fueron: Curri Valenzuela, Ignacio Camacho, Casimiro García Abadillo y Fermín Bocos, (todos favorables al PP) y dos periodistas de la izquierda controlada por el Club Bilderberg: Anabel Díez, de El País, y Carmelo Encinas, vinculado al Grupo Prisa.
Parece que estamos en precampaña electoral. Cada fin de semana Zapatero da un mítin para hablar de las bondades de su régimen socialista y de un pacto que ni quiere ni está a la vista.
De nada sirvió que Su Majestad el Rey hiciera un llamamiento a partidos, sindicatos y empresarios para consensuar un pacto. El principal problema en todo esto son el mismo Zapatero y su gabinete de ministros esperpénticos, porque en realidad los socialistas no tienen la menor intención de pactar nada con nadie que no sea de su cuerda. Pero de esta forma simulan que están a la espera de ese pacto imaginario, y mientras tanto pueden seguir haciendo lo de siempre, es decir, gastar dinero que no tienen y esperar que les ilumine el don de los cielos, ya que como ateos que son no pueden contar con el espíritu santo ni la gracia de Dios.
La solución vendría, sin duda, por parte de la derecha, ya que la izquierda tiene las ideas agotadas. Sólo que el mayor escollo es que lo que pueda aportar la derecha para solucionar el desaguisado socialista de los últimos seis años es incompatible con el pensamiento de Zapatero y de los suyos, llamémoslo ideología. De allí que parece imposible un pacto al estilo de una concentración nacional, no sólo porque lo nacional tiene parta ellos tufillo a otros tiempos, sino porque jamás vencerá la razón sobre la sinrazón de la izquierda radical, que no quiere renunciar a ninguno de sus logros de los últimos años.
Para Zapatero siempre ha resultado muy cómodo echar la culpa a los demás o simular que España va bien. Aún así, no parece que ese truco sirva ya de mucho, porque la realidad es tan notoria que difícilmente pueden convencer los argumentos poco fundados del presidente del gobierno.
Y luego está la inercia de la derecha liderada por un hombre tan anodino y tan poco hábil como Rajoy. Dudo que el PP quiera pactar nada con el PSOE, lo que es lógico, pero tampoco se ve que haga propuestas convincentes a los ciudadanos para dar una idea de cómo podríamos salir de la crisis. También la derecha parece tener por lema dilatar los pactos con la esperanza de que se anticipen las elecciones y se haga ella con el gobierno porque no hay otra salida. Lo que no me queda muy claro es si el PP bajo Rajoy va a ser una alternativa convincente.
Quizás la mejor solución sería que surgiera una fuerza alternativa de centro, pero ajena a los esquemas tradicionales de los dos grandes partidos, lo que obligaría a la formación de una coalición de gobierno, algo que en España no ha habido en el ámbito nacional desde que se instaurara la democracia en 1977. Sería una oportunidad para aprender otras formas de gobernar, sin imposición absoluta de un solo programa y sin tener que comprar los apoyos de grupúsculos nacionalistas. Sólo un partido ofrece esa oportunidad, y ojalá los votantes se dieran cuenta de ello. La clave está en que ciudadanos somos todos.
Rajoy demuestra cada día de nuevo que es incapaz de liderar el partido que preside. La trama de corrupción nos descubre cada día nuevas vergüenzas sin que los responsables del Partido Popular sean capaces de poner orden, tal vez porque sus hombres de más confianza están pringados hasta las cejas, tal vez porque limpiar la casa supondría no sólo fregar el suelo y quitar el polvo, sino de tirar directamente todos los muebles.
El juez más político y sectario que se ha visto jamás en un estado de derecho y al que -a pesar de su sectarismo- no le faltan razones a la hora de descubrir algunas presunciones de delito, ha tenido un olfato muy bueno. Como juez de izquierdas que es, supo dar con una trama de delincuencia y corrupción que puede dañar seriamente al principal partido de la oposición en un momento en que sería muy fácil acabar con el partido gobernante por lo mal que gestiona la cosa pública y que -sin duda alguna- está igualmente metido en asuntos poco legales de tráfico de influencia y cobro de comisiones. La corrupción es un mal que afecta a todos los partidos con responsabilidades de gobierno, y lo curioso es que después de la experiencia con el PSOE de Felipe González no se haya aprendido a prevenir que esto ocurra nuevamente y a gran escala.
El PP parece creer seriamente que con cortar algunas cabezas sueltas se puede acabar con un asunto tan lamentable. Pero el marasmo de corrupción es tal que todos los dirigentes deben de estar acojonados (algunos estarán igualmente pringados - al menos por haber consentido determinados movimientos sucios durante años).
Llama la atención que los jefes de la banda de corruptos vienen del entorno de Aznar, pues ¿por qué, si no, eran tan amiguetes del novio de la hija de Aznar para andar entre los invitados? ¿No es esto indicio al menos de sospechas fundadas que esta gente contaba con protección del mismo Aznar? ¿Cómo se explica que tuvieran acceso a contratos no sólo en ayuntamientos de Madrid, sino de CC.AA. como Valencia y Galicia? Las compensaciones por esta red tienen que haber sido muy sustanciosas para que tantos hombres en posiciones clave mordieran el anzuelo y facilitaran las operaciones comerciales. Aún se podría entender -sin que sea justificable objetivamente- que se favorecerían a empresas locales cercanas al PP, ya que esto suele ser algo usual en cualquier parte. Pero que sea un único grupo de empresas controladas por Correa y sus amigos que se hicieron con contratos en numerosas administraciones peperas es muy elocuente de lo que tenía que haber detrás.
Esto huele que apesta. Y en medio de todo tenemos a un payaso llamado Mariano que no se atreve a poner orden. Al menos en Madrid, Esperanza Aguirre ha decidido actuar, aunque tarde, pero a estas alturas ya no se corta. Al fin y al cabo, ella sólo puede salir ganando con un presidente del partido al que le superan las circunstancia y un alcalde de Madrid desprestigiado y muy tocado por perder las Olimpíadas y haberse decidido tres procedimientos contra su gestión al frente del ayuntamiento: La subida abusiva de las multas por estacionamiento en zona de la ORA, la extensión del SER sin observar los requisitos legales para ello y la financiación improcedente de obras incluidas en los presupuestos de 2005. Está claro que Aguirre sale reforzada frente a Rajoy y Gallardón.
Cómo sería un gobierno dirigido por Rajoy si no sabe ni poner orden en su propio partido? Si el PP realmente quiere ser alternativa, debería exigir ya la dimisión de Rajoy y los principales responsables de la trama de corrupción. En caso contrario, los problemas internos consumirán toda la capacidad del PP para poder proponer soluciones y alternativas al desastre del gobierno de Zapatero. El tiempo apremia.
Es muy triste que hoy tenemos que asistir a un nuevo episodio de la serie inacabable de atentados mortales de ETA. También esta vez, ETA ha acabado con la vida de un funcionario de escala inferior -un inspector de policía- que nada tiene que ver con las reivindicaciones de los terroristas separatistas vascos, pues no pertenece al gremio que podría -si procediese- tomar alguna decisión al respecto.
Es muy fácil matar a personas políticamente irrelevantes y desprotegidas. Las matan miembros de la banda terrorista que luego son homenajeados por sus seguidores como héroes, héroes cuyas hazañas consisten en actos tan cobardes como pegar una bomba lapa en un oche, colocar coches bomba en la calle o matar a bocajarro y por la espalda a personas indefensas. La prensa suele hablar de víctimas inocentes. ¿Acaso puede haber víctimas culpables?
El presidente del gobierno, en otra de sus intervenciones cínicas, ha vertido las típicas lágrimas de cocodrilo al manifestar su "firmeza y determinación inquebrantable" para acabar con ETA. La misma firmeza y determinación que demostró cuando a pesar de los atentados como él de Barajas sus enviados y el actual presidente autonómico vasco López se sentaban en la mesa con los etarras y sus brazos políticos para hablar sobre la paz, este último echando unas risas delante de las cámaras sentado frente a Otegui.
Por su parte, Mariano Rajoy se ha mostrado convencido de que la derrota de ETA está "más cerca que nunca". Si mal no recuerdo, eso lo llevan diciendo diez, veinte años, sin que la situación haya cambiado realmente, aunque ahora haya menos atentados, no por último gracias a la determinación y firmeza de la policía francesa, posiblemente porque Francia ha visto que las reivindicaciones sobre el País Vasco francés podrían materializarse si no actuaba a la vista de la condescendencia de Zapatero con la banda terrorista durante sus primeros años de mandato.
Los recientes descubrimientos de zulos de ETA, como él de Las Rozas de Madrid, posiblemente han evitado más atentados durante la campaña electoral. Pero fueron hallazgos fortuitos por algunas obras en el lugar de los zulos y no resultado de la lucha antiterrorista del gobierno.
Es lógico que tras un atentado llueven las condenas por parte de los políticos. Pero en su mayoría no hacen más que verter lágrimas de cocodrilo, porque ellos no tienen que temer por su vida. Unos porque algunas veces se sientan con los etarras o sus ayudas de campo como Otegui, otros porque sus acciones tampoco van mucho más allá de las buenas palabras. Si Zapatero hubiese seguido con la política de Aznar en materia antiterrorista, tal vez habrían acabado con la banda. Que ahora siga habiendo atentados es, precisamente, porque Zapatero y López se pasaron varios años tendiendo la mano a los etarras y dándoles oxígeno. Por eso, las palabras de Zapatero no suenan sino a cinismo, la característica más destacada del discurso del peor presidente de gobierno que ha tenido España en las tres décadas y media de nuestra democracia.
Lo que está ocurriendo en España es típico de las batallas en las que el que está en situación se inferioridad usa las cortinas de humo para confundir al enemigo y salvar el pellejo escabulliéndose entre los matorrales u otros escondites. Lo peor de todo es que incluso el atacante con mejores posiciones aplica el mismo remedio, sólo que le fallan los botes de humo por estar caducados o defectuosos.
El gobierno de Zapatero está en clara situación de inferioridad. Se encuentra ante una crisis en gran parte autofabricada. Autofabricadaporque se supo hace años que iba a producirse -en lo que toca a España- y que se ingnoró pensando que la bonanza heredada de los dos gobiernos Aznar iba a seguir hasta el infinito. Autofabricadaporque aún sabiendo que iba a producirse (es poco probable que -aunque negaran la crisis hasta muy entrado el año 2008- no fueran conscientes de la misma a la vista de los datos que llegaban de instancias superiores) no tomaron medidas. Autofabricada e intensificada porque -aún reconociendo la crisis- no han sabido ni saben tomar medidas adecuadas, limitándose las medidas tomadas a burdas copias de otras tantas tomadas en el extranjero, donde se viven diferentes grados de crisis, pero en ningún caso con la intensidad que se experimenta en España.
Si hace un año aún habría sido relativamente fácil organizar algún tipo de concertación nacional para buscar soluciones a la crisis, aunque su aplicación ya se presentaba complicada por la complejidad que estaba adquiriendo la crisis, en los momentos actuales no sólo es sumamente compleja la búsqueda de soluciones, dado que hemos entrado en una situación de efecto dominó que nos arrastra irremediablemente al desastre económico, las posibles soluciones que se podrían encontrar con un equipo de gobierno eficaz y tecnócrata -cuando tenemos un gobierno compuesto por ineptos que sólo piensan en coordenadas ideológicas utópicas o simplemente ajenas a la realidad- no surtirían efecto hasta dentro de doce o veinticuatro meses, lo que no quita que su definición y aplicación sea urgente e imprescindible para reconducir la situación a la que nos ha llevado la inoperancia del gobierno Zapatero.
Pero lo único que hace este gobierno es echar balones fuera, echar las culpas a todos los demás y llamar a la oposición a arrimar el hombro. Sólo que don José Luis olvida que la responsabilidad de gobierno la tiene él y no la oposición y que la oposición sólo puede aportar algo a la solución de problemas si se aceptan sus recetas, y dudo mucho que los socialistas estén por la labor. La responsabilidad es de los socialistas, ellos querían el poder a toda costa, pues que sean ellos quienes solucionen esta crisis.
Sólo resulta que no la solucionarán. Porque no saben solucionar problemas. Sólo saben crearlos. Y para colmo son capaces de convencer a la mayor parte de los ciudadanos de que lo están haciendo bien, como se desprende de cualquier comentario de votante del PSOE.
Frente a este desastre de gestión política tenemos otro desastre aún mayor de oposición. La misma noche de las elecciones generales Mariano Rajoy comenzó su metamorfosis para convertirse en un bicho raro llamado Mariano DiCaprio convirtiendo a un Queen Elizabeth en un Titánic camino del Polo Norte. Y lo que menos se esperaba era que tuviera en su partido el caos de corruPPción que acabamos de conocer. Evidentemente, el PP está más podrido de lo que desde fuera se podía esperar, y para más inri esa corruPPcióncontaba con el consentimiento de las esferas superiores del partido, ya que su extensión y sus conexiones no son pensables como una trama oculta, pues ésta llega hasta los círculos familiares del ex presidente del gobierno Aznar.
Así que Zapatero echa una cortina de humo bien montada, con fuegos artificiales y todo. Y Rajoy intenta echar otra, hablando de degeneración democrática, conspiración entre justicia y gobierno, etc., etc.
De degeneración democrática el PP sabe un rato, pues internamente no goza de ninguna democracia. Todo es dedocracia genovense, tanto en lo político como en los negocios municipales. De modo que esta cortina de humo no funciona, don Mariano.
Otro error estratégico: El cambio de rumbo del PP hacia el nacionalismo (un iceberg difícilmente salvable) y el ablandamiento del mensaje político, mientras que el discurso parece técnicamente el mismo que desde hace cinco años: Ataque por un lado, autodefensa por otro y por añadidura encogimiento de rabo permanente.
Ambos errores estratégicos del PP llevan a que los tiros les salgan por la culata a los peperos, ya que pierden su credibilidad. Mientras, en el PSOE se parten de la risa, pues todas sus fechorías quedan en tercer lugar. La maniobra de la cortina de humo ha resultado ser un efecto especial de maestría. No hay que olvidar que las mentes realmente malvadas y perversas suelen ser expertas en confundir a terceros, en este caso a los votantes.
¿Cómo continuará el culebrón? Difícil de adivinar. La torpeza del PP es proporcional al marasmo por el que intenta moverse. Parece un pantano que engulle a sus víctimas. No obstante, el PSOE se mueve por zonas de arenas movedizas y se siente demasiado seguro de su victoria como para prestar atención al peligro que se cierne sobre él.
Pasará algo grave, gravísimo, de eso estoy seguro, y tal vez no tarde mucho en pasar. Aún así, la crisis nos cogerá con fuerza y no llegará a su máximo punto hasta muy entrado el 2010. Por ahora es incierto quién nos sacará de ella, hay demasiados grupos interesados en sacar tajada, por una parte, y demasiado poca gente a la vista capaz de enderezar la marcha de la economía, por otra.
Mientras tanto seguirán intentando confundirnos con cortinas de humo y desmontar la democracia y la economía social de mercado (que realmente nunca ha existido). ¿Libertad? ¿Para qué? ¿Para quién?
El PP ensaya nacionalismo light y palabrería hueca
El fin de semana ha sido abundante en vacuidad de los discursos. El PP de las Vascongadas celebró su congreso para elegir una nueva junta ejecutiva tras la marcha de María San Gil, que ni siquiera acudió para un discurso final. Esto facilitó las cosas al equipo de Mariano DiCaprio, y para disimular el desaguisado pepero todos apostaron por superarse entre sí en elogios a María San Gil y pedir hipócritamente su vuelta, que nadie de ellos desea realmente, sobre todo porque saben que la traición de Mariano a afiliados y votantes que apoyan los postulados de la agraviada hace imposible que ella vuelva. También es llamativa la ausencia de Jaime Mayor Oreja, otro activo despreciado ya en los últimos tiempos de Aznar. Para que ambas personalidades brillaran por su ausencia en el congreso, las cosas en el PP tienen que ir muy mal.
Foto: Llama la atención la predominancia del sí en vasco: BAI. ¿El PP no decía que defiende el español? Ah, por eso las mesas blancas de recogida de firmas. Me recuerda una exclamación que oí en 1981 a un vasco que prestaba su servicio militar en Málaga al subirse al tren de Málaga a Madrid: Estoy más blanco que la mente de una vaca. ¿Será esto lo que le pasa al PP?
Dijo Alfonso Alonso que el PP vasco “representa lo de siempre, pero dicho de otro modo”. Esta frase sintetiza perfectamente el perfil de Basagoiti, que aparentemente ha logrado reconducir la crisis del PP vasco, integrando a los críticos, al obtener el apoyo del 82,3% para presidir el PP vasco en sustitución de María San Gil. Sin embargo, la ausencia de una verdadera alternativa hace que se repita un resultado que obtienen actualmente todos los candidatos únicos de los partidos (P$O€, CDC, PP Andalucía). Basagoiti es otro de los hombres grises que rodean a Rajoy para no darle sombra, que eso sería fácil si quedaran personalidades con tirón en el PP.
Javier Arenas ha señalado que el PP vasco es “la única alternativa real al nacionalismo ante un socialismo completamente acomplejado“. Hombre, si hay un partido acomplejado, éste es el PP. Se acompleja de ser de derechas, de ir contra los nacionalistas, de defender las víctimas del terrorismo, de defender valores cristianos, entre otras cosas. Por eso declara Rajoy: "Somos un partido independiente que tan solo está al servicio de España y de su bienestar." Entonces ¿no son independientes los demás partidos? ¿Existen realmente los partidos independientes? ¿Al servicio de España y de su bienestar? Bueno, en primer lugar al servicio de sus estructuras internas algo mafiosas, pero no de sus votantes. ¡Cuánto altruismo rezuman las palabras de don Mariano!
Se trata de "mejorar sus mensajes y propuestas", pero sin renunciar a sus principios y valores. "Somos un partido de centro que reivindica la moderación y el sentido de la responsabilidad". Esto quiere decir: Encoger el rabo y hacer la pelota a los nacionalistas, dejando los valores y principios en un segundo plano y dar patadas a la gente valiente que realmente levantó el partido. Ser de centro significa tanto como no tener las ideas claras, ya que el centro es algo indefinido entre izquiertda y derecha. La moderación es esa cobardía del centrismo, y el sentido de la responsabilidad se queda en contraposición a lo que se ha hecho cara al electorado pepero.
"No es bueno que el Gobierno equivoque las prioridades que necesita nuestro país y menos aún que lo haga de manera irresponsable buscando divisiones artificiales para distraer la atención y con objetivos exclusivamente partidistas", continua el timonero del Titanic camino del Estrecho de Gibraltar, haciendo referencia al laicismo, el aborto o la eutanasia.
A su juicio, cuando hay una crisis de "enorme envergadura" hay que propiciar el consenso y "evitar los escenarios de crispación y conflictos sociales". Una crispación que, por cierto, ha provocado la izquierda bolchevique formada por P$O€ e Izquierda Hundida y por la Triple N, esto es, nacionalistas catalanes, vascos y gallegos. Una crispación que fue un acierto estratégico de la izquierda, ya que don Mariano y su equipo entraban al trapo de todo lo que soltaban los ventiladores de fango de los socialistas en lugar de presentar alternativas a los ciudadanos españoles para que la crispación provocada perdiera fuelle al hacer caso omiso de la palabrería hueca y las maniobras sucias de Z.
Los dirigentes del PP liderados por don Mariano no supieron replantear su estrategia iniciada en 2004 y continuaron siempre con la misma canción tan tediosa del ataque repetitivo y cansino con los mismos temas cada día, cuando la mejor arma es ignorar al contrario presentando un discurso inteligente de contenidos y alternativas convincentes.
Pero lo que ocurre al PP es que aún está anclado en los tiempos de Alianza Popular. Así es que el ex ministro del regimen del General Franco, don Manuel Fraga Iribarne, hizo una aseveración que sonaría acertada si no fuese aplicable al él mismo. Instó a Aznar a "quedarse fuera de la política". Será que Aznar ya no tiene nada que aportar a la política española, él en cambio sí. Pienso que un político octongenario superviviente de tiempos en los que la mentalidad política no era la de la democracia (y suponiendo que esa mentalidad predomina en la España de hoy, cosa que dudo) es el menos indicado para dar consejos de este tipo. Es él quien sigue mandando realmente en AP, digo PP. Debe ser que unos han traicionado a los otros: Aznar a Fraga, Rajoy a Aznar. Los altos mandos del PP casi recuerdan a los tiempos visigodos, cuando los reyes visigodos se eliminaban unos a otros para hacerse con el poder, más o menos dándose con los bastos en la cabeza.
Curioso el cuadro de Rajoy y Aznar en la jornada celebrada en la FAES (simulando su gran estima mutua), esa fundación que es resultado de la fusión de las anteriores fundaciones como la Cánovas del Castillo, que en su día tenían una actividad de calidad y proyección pública al formar las bases de AP. Rajoy ha calificado a la Fundación de "laboratorio de ideas y departamento de I+D+i" del Partido Popular. Pues debe ser un laboratorio decimonónico de la caída libre. I+D+i, esto suena a Involución, Desánimo e ingratitud. Involución porque la vuelta al centrismo reformista es volver a 1982, cuando Adolfo Suárez creó esa nueva idea centrista de indefinición crónica que fracasó definitivamente en 1989 con la paultatina integración en el PP (AP-PDP-PL). Desánimo porque es desalentador que el PP renuncie a sus bases ideológicas en mor de acercarse a los nacionalistas en la creencia de beneficiarse del mismo efecto absorbente del voto nacionalista que ha experimentado el P$O€ al defender posiciones del nacionalismo radical (se ha podido comprobar que el hecho de que el PP se mostrase más papista que el Papa al imponer el bilingüismo en las comunidades autónomas gobernadas anteriormente por él (Galicia, Baleares) no surtió efecto.
En resumen, este fin de semana ha sido prolífero en declaraciones de los fariseos del nuevo PP, que se ejercita en la palabrería hueca zapateril para su paulatino acercamiento a la inoperancia e ineficacia que tanto caracteriza a socialistos y nacionalistas. Con lo que no cuenta el PP rajoyano es con la sensatez y la inteligencia de los hasta ahora votantes del PP. Especialmente entre sus propias filas de afiliados aumenta el descontento con la línea dicatorial genovense, que está mucho más patente entre sus votantes en general tras episodios traumáticos como el abandono por parte de María San Gil. Las aguas se vuelven más turbulentas.
El PP ha celebrado su décimosexto congreso nacional al más puro estilo de un partido carente de democracia interna. Sólo hubo un candidato para presidir y dirigir el partido, con un equipo que se elige en bloque, nombrado a dedo por Mariano Rajoy, el hombre que va a llevar el timón de ese gran buque transatlántico descrito por Camps e identificado tan cariñosa y acertadamente por Jiménez Losantos como el Titanic del PP.
No pensó Camps en lo poco idóneo de la imagen dibujada, y no pensó tampoco en que los icebergs que se van a encontrar por el camino pueden dañar seriamente a ese buque, que se puede ir a pique muy fácilmente, o como dice muy acertadamente Así está Murcia, al capitán le gustan los arrecifes y está tirando por la borda a la gente que podrían salvar el barco.
Se trata de un congreso que sólo ha podido aclamar lo que se ha decidido en las vísperas. Se formó con compromisarios elegidos de forma muy dudosa y mucho antes de conocerse las posibles candidaturas (que se han quedado en la de Rajoy, cosa que ya me olía desde el principio). Sólo el 17% de las asambleas del PP han votado a los compromisarios (por ejemplo, en Galapagar ni siquiera tuvo lugar la votación), de modo que se habrá seguido el sistema de designación dedocrática. Por lo tanto, los compromisarios, como he dicho en otro comentario, no están comprometidos con las bases. Luego están los avales, cuya utilidad no es otra que impedir que se presenten más candidatos.
En vísperas del congreso dijo Mariano diCaprio: "Este partido sólo se debe a los españoles, a los que lo votan y a los que no nos han dado su apoyo". ¿Cómo que se debe a los que no le han dado su apoyo? Eso tal vez sería el caso si gobernase, pero por ahora se debe básicamente a sus afiliados y votantes.
Añadió el presidente del PP: "Este partido está abierto a todos y desde sus principios y convicciones quiere dirigirse a todos los españoles, vivan en el lugar de España donde vivan, sean quienes sean y sea cual sea su condición o pensamiento". También aquí se descubre la hipocresía, pues un partido de centro es un partido sin principios claros, sin convicciones, y desde luego no está abierto a todos, pues Rajoy hace poco mandó a freir espárragos a los conservadores y a los liberales. En los partidos locales del PP mandan familias, las familias de siempre, sin tener en cuenta la nueva realidad de los municipios, así que de abierto nada. El equipo nombrado por Rajoy en el congreso confirma que de apertura no hay nada, ha excluido a los críticos y a todos que le puedan hacer sombra, con una excepción: Ruiz Gallardón. Pero Ambiciones no tiene un puesto muy relevante que digamos.
Otra afirmación más descriptiva de la manera de pensar del presidente del PP confirmado por el 78% de los compromisarios es esta: "A partir de ahora, aquí sólo hablarán los que tienen que hablar." Eso ha quedado claro desde siempre, particularmente desde que la Niña de Rajoy manda a sus diputados. No hablará nadie que no piense como Rajoy. O dicho de otra forma: El partido siempre lleva la razón. El que no está con el partido está contra él. Claro está que el partido es Mariano Rajoy.
Estas perlas del principal dirigente despótico del PP (en mi opinión, casi todos los dirigentes del PP son déspotas, se llamen Gallardón, Fraga, Rajoy...) dejan claro lo que pintan los afiliados en el partido: ¡NADA! No se les pregunta, no pueden opinar ni pueden votar. Decir que el partido se debe a todo el mundo es palabrería hueca como la que emplea Z. El mismo congreso es el mejor ejemplo, pues no ha salido nada nuevo, nada innovador de los discursos que se pronunciaron. Quitando las críticas infructuosas de Acebes, Aznar y Mayor Oreja, ningún "cretino" [Fraga dixit] se atrevió a decir nada. Es más: En el nuevo comité ejecutivo no hay ningún "cretino" ni ninguna "esa-tía-quién-es" para decir algo que Rajoy no quiera que se diga, pues sólo hablarán los que tienen que hablar, es decir, los que tienen permiso para hablar.
Ha sido un congreso de la exclusión de los disidentes, de la mediocridad y de discursos insignificantes por carentes de contenido y de gancho (quitando los de Acebes y Mayor Orjea). Ha sido una demostración de la ineptitud para el liderazgo y supone una desesperación para los afiliados y votantes del PP que realmente quieren ver defendidos sus ideales.
Finalmente, ha sido un congreso marcado por la falta de realismo. La mejor muestra es lo último que dijo Camps a la prensa: Que en Ferraz están bebiendo litros de tila por la desesperación que les invade. Será champán lo que beben mientras bailan el casachoc de la alegría que les da a los camaradas. Lo que hace falta en Génova 13 es una carga de antidepresivos, porque los necesitarán cuando se hayan celebrado las elecciones europeas o publicado algunas encuestas de intención de voto.
El congreso ha sido un gasto inútil y un esfuerzo en vano. Los votantes de la derecha se han quedado sin lider y España se ha quedado sin alternativa de gobierno - por ahora. ¿A dónde vas, Mariano, a dónde vas, triste de ti?
Como nota graciosa, una canción. Era un himno del partido comunista germano-oriental SED en 1950. Refleja más o menos la filosofía que parece dominar a la directiva del PP. La letra en español va detrás de la alemana.
Das Lied der Partei
Canto al Partido
Sie hat uns alles gegeben. Nos lo ha dado todo.
Sonne und Wind und sie geizte nie. Sol y viento, y nunca regateó.
Wo sie war, war das Leben. Allá donde estaba, había vida.
Was wir sind, sind wir durch sie. Lo que somos, lo somos por él.
Sie hat uns niemals verlassen. Nunca nos ha abandonado.
Fror auch die Welt, uns war warm. Cuando el mundo pasaba frío, nosotros sentíamos calor.
Uns schützt die Mutter der Massen. Nos protege la madre de las masas.
Uns trägt ihr mächtiger Arm. Nos soporta su potente brazo.
Die Partei, die Partei, die hat immer Recht! El Partido, el Partido, ¡siempre tiene la razón!
Und, Genossen, es bleibe dabei; Y, camaradas, insistimos:
Denn wer kämpft für das Recht, Quién lucha por la justicia,
Der hat immer recht. siempre tendrá la razón.
Gegen Lüge und Ausbeuterei. Contra la mentira y la explotación.
Wer das Leben beleidigt, Quién insulta a la vida,
Ist dumm oder schlecht. o es tonto o es malvado.
Wer die Menschheit verteidigt, Quien defiende a la humanidad
Hat immer recht. siempre tendrá la razón.
So, aus Leninschem Geist, Así, con espíritu leninista,
Wächst, von Stalin geschweißt, crece lo que Stalin soldó,
Die Partei - die Partei - die Partei. El Partido, el Partido, el Partido.
Sie hat uns niemals geschmeichelt. Nunca nos ha adulado. Sank uns im Kampfe auch mal der Mut, Y cuando alguna vez durante la lucha perdíamos el valor, Hat sie uns leis nur gestreichelt, sólo nos acarición silenciosamente,
zagt nicht und gleich war uns gut. no decaigáis, y enseguida nos sentíamos mejor.
Zählt denn noch Schmerz und Beschwerde, Qué importan dolor y molestia,
wenn uns das Gute gelingt. si logramos lo Bueno.
Wenn man den Ärmsten der Erde, Cuando para los más pobres del mundo Freiheit und Frieden erzwingt. se consigue por la fuerza libertad y paz.
Die Partei, die Partei, die hat immer Recht! El Partido, el Partido, ¡siempre tiene la razón! Und, Genossen, es bleibe dabei; Y, camaradas, insistimos:
Denn wer kämpft für das Recht, Quién lucha por la justicia,
Der hat immer recht. siempre tendrá la razón.
Gegen Lüge und Ausbeuterei. Contra la mentira y la explotación.
Wer das Leben beleidigt, Quién insulta a la vida,
Ist dumm oder schlecht. o es tonto o es malvado.
Wer die Menschheit verteidigt, Quien defiende a la humanidad
Hat immer recht. siempre tendrá la razón.
So, aus Leninschem Geist, Así, con espíritu leninista,
Wächst, von Stalin geschweißt, crece lo que Stalin soldó,
Die Partei - die Partei - die Partei. El Partido, el Partido, el Partido.
Sie hat uns alles gegeben, Nos lo ha dado todo,
Ziegel zum Bau und den großen Plan. Tejas para la construcción y el gran Plan.
Sie sprach: Meistert das Leben, Nos dijo: Gestionad bien la vida,
Vorwärts Genossen packt an. Adelante, camaradas, manos a la obra.
Hetzen Hyänen zum Kriege, Cuando las hienas corren a la guerra,
Bricht euer Bau ihre Macht, Vuestra obra romperá su poder,
Zimmert das Haus und die Wiege, Construid la casa y la cuna,
Bauleute seid auf der Wacht. Albañiles, estaos vigilantes.
Die Partei, die Partei, die hat immer Recht! El Partido, el Partido, ¡siempre tiene la razón!
Und, Genossen, es bleibe dabei; Y, camaradas, insistimos:
Denn wer kämpft für das Recht, Quién lucha por la justicia,
Der hat immer recht. siempre tendrá la razón.
Gegen Lüge und Ausbeuterei. Contra la mentira y la explotación.
Wer das Leben beleidigt, Quién insulta a la vida,
Ist dumm oder schlecht. o es tonto o es malvado.
Wer die Menschheit verteidigt, Quien defiende a la humanidad
Hat immer recht. siempre tendrá la razón.
So, aus Leninschem Geist, Así, con espíritu leninista,
Wächst, von Stalin geschweißt, crece lo que Stalin soldó,
Die Partei - die Partei - die Partei. El Partido, el Partido, el Partido.