Un panfleto insípido y zapaterilLeyendo la ponencia política del PP, que es el origen de la discordia entre María San Gil y el equipo de Rajoy, en principio no parece ser tan mala. Pero analizando más a fondo, no es más que un compendio de palabras huecas, biensonantes, y la redacción es tan extremadamente contenida que muy bien podría parecer una ponencia del partido socialista.
En realidad, la ponencia no es más que una declaración de buenas intenciones. Sorprendente es que el PP se defina en ella como "Partido Liberal" y "Centro", cuando Rajoy dijo que quien quiera un partido liberal, que se vaya. Lo de "Centro" como definición clave no es otra cosa que la indefinición misma de Rajoy, porque ser de centro permite decir "tal vez sí, tal vez no". UCD fracasó como partido de centro, ya que las diferentes familias políticas se movían alrededor de él, pero en realidad nadie estuvo tan centrado como quedarse en él.
Si un partido se define como "Partido Liberal", lo que tiene que hacer es exponer un ideario liberal, principios del liberalismo, pero no puede presentar un panfleto con vaguedades zapateriles. La ponencia no propone ninguna medida concreta ni drástica para resolver los problemas actuales. Así repite un vocabulario copiado de la izquierda y que la izquierda gusta tanto de imponernos a todos, como por ejemplo cuando se trata de la integración, de la igualdad, de la lucha contra ETA.
No basta con una declaración de intenciones, sino lo que esperamos los votantes y afiliados del PP son propuestas claras y contundentes. Para vaguedades ya tenemos bastante con escuchar al señor Rodríguez Zapatero. Él sabrá lo que quiere hacer, no cabe duda, pero no nos lo cuenta realmente. Y el señor Rajoy hace tanto de lo mismo. Don Mariano debe pensar que "tanto monta, monta tanto", y a la vista de lo que ha parido el equipo de la ponencia, no parece querer ser más que Z, no sólo eso, es que no tiene ni la más mínima capacidad de ser más que Z, porque le falta decisión, convicción, determinación y gancho. La ponencia política es tan floja como el discurso de Rajoy. Palabras sin poder de convicción, falta total de identificación con los ideales de un partido que no es un "Partido Liberal", sino un partido predominantemente conservador con tintes de liberalismo, pues sus votantes y afiliados son básicamente conservadores y liberales.
Pero en España el liberalismo como opción política no ha cuajado nunca, lamentablemente. Y así es que el PP no difunde ningún mensaje de liberalismo. Liberalismo no es la sumisión voluntaria al dictado de minorías nacionalistas, para dar un ejemplo, sino liberalismo supone principios fundamentales en aspectos tan importantes como la libertad del individuo, la libre economía, incluso la economía social de mercado, porque libre economía no puede significar capitalismo salvaje, el liberalismo tiene que proteger la libertad del individuo preservándolo de la explotación y de la miseria; del liberalismo deriva el principio de subsidiariedad, que determina que el estado sólo interviene en la medida que sea estrictamente necesario; liberalismo es respeto al prójimo, respeto a la igualdad de derechos y oportunidades, por tanto la defensa de derechos tan fundamentales como la libre elección de la lengua en que cada uno desea expresarse en todo momento y educar a sus hijos, derechos anclados en la Constitución de 1978 y vilipendiados por los nacionalistas en connivencia con los socialistas de Z.
La ponencia no es en absoluto un posicionamiento conservador-liberal, pues no transmite valores fundamentales ni de la teoría social cristiana ni del liberalismo ni tampoco valores conservadores. Es un panfleto insípido, tan insípido como los que lo han redactado y los que rodean a Rajoy, el más insípido de todos. Es un panfleto que ni convence ni engancha, al igual que Rajoy ni convence ni engancha.
Doña María San Gil tendrá razones más que fundadas para desconfiar del equipo de Rajoy, pues una cosa es que uno lea como externo el panfleto llamado ponencia, y otra muy distinta estar dentro del equipo redactor y tener que aguantar los frenazos constantes a la creatividad política que sin duda tiene San Gil.
En el PP hacen falta ideas y propuestas decididas. la ponencia no es más que una imitación de lo que intentan vendernos los malabaristas y payasos de Ferraz. San Gil está en lo cierto y aplaudo su decisión.
Los ponentes del documento. Que cada uno saque sus conclusiones.
Alicia Sánchez Camacho, Presidenta del PP de Gerona

