Mostrando entradas con la etiqueta diez negritos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diez negritos. Mostrar todas las entradas

09 julio 2008

Los diez negritos: Ya van... ¡ONCE!

Ya son tres los miembros del PP vasco que han decidido dimitir porque consideran que no les "resulta fácil formar parte de otro equipo, el que ha triturado" a María San Gil, la hasta ahora presidenta del partido en el País Vasco. Las dos dimisiones son de Carmen Rubio, concejal del PP de San Sebastián, Pedro Altuna y Maribel Melgosa, estos dos últimos de la Ejecutiva del PP de Guipúzcoa.

La deriva del Partido Popular es imparable. Era de esperar que tras los tres congresos búlgaros se produciría una estampida de afiliados y dirigentes.

El P$O€ está de enhorabuena. Los camaradas hasta se permiten hablar de una crisis económica que hasta hace pocos días seguían negando. No importa, a falta de oposición gracias a un PP que se autodestruye por obra y gracia de Mariano diCaprio, el desgaste que supone reconocer haber mentido como boyacos es mínimo. Por muchos discursitos que eche don Mariano (que por cierto son más de lo mismo de la época preelectoral, sólo en un tono más descafeinado), su voz se pierde en el desierto que tiene ante sí y que no logrará cruzar jamás. No tendrán ni que aplicarle la eutanasia por suicidarse antes de tiempo.

Es el momento de ofrecer alternativas. Está claro que España necesita aire fresco e ideas nuevas, ya que ni impopulares ni socialistos sabrán ofrecerlas. Están agotados los dos grandes partidos y es hora de sustituirlos por otros nuevos y relevar a los poltroneros en sus escaños.

En el PP los diez negritos serán diez mil, cien mil o incluso cientos de miles. Ya me lo figuraba que me quedaba corto cuando empecé la serie de los diez. El Titanic que zarpó de Valencia ya ha sufrido daños en el motor antes de adentrarse en las zonas de los icebergs. No sé tampoco si logrará pasar por el Estrecho de Gibraltar y lo mismo se parte en dos antes de llegar a La Coruña. Pero con buques partidos en dos don Mariano ya tiene experiencia...

02 julio 2008

Los diez negritos: Y van 8

Lo del PP es de traca, para no decir de pena o de vergüenza ajena. Tras el congreso a la búlgara, con su candidato único y su lista única nombrada a dedo por Rajoy, ahora continúa la limpieza a toda máquina. La democracia se queda en el camino, o se podría preguntar retóricamente al más puro estilo leninista: ¿Democracia? ¿Para qué? ¿Para quién?

Si hasta hace unos días parecía que había hasta tres candidatos para presidir el PP de Cataluña, ahora sólo queda una, una que ha sido impuesta por Génova y en detrimento de las demás. Ni
Daniel Sirera ni Alberto Fernández Díaz tienen el valor de presentarse y aceptan la retirada tras entrevistarse con Ana Mato (aquí te pillo, aquí te mato), quedando sólo la incertidumbre de Montserrat Nebrera.

El PP es un partido sin democracia interna. Los candidatos se imponen desde Génova sin intervención de las bases. Según se comenta en la radio, la candidata impuesta es una progre catalanista: Alicia Sánchez-Camacho. Con ella tocará el fin del PP en Cataluña, pues por ahora Sirera parecía un poco mejor que Piqué, pero ya con la nueva propuesta única, en Cataluña a este partido lo va a votar su p... m....

Este es el nuevo PP de Rajoy. ¡Viva el despotismo! Un partido que actúa de esta forma no puede pretender que le creamos que defiende la Constitución. El PP no es un partido democrático, es una empresa de un grupo de amiguetes que decide todo desde la sede principal. Rajoy se ha propuesto o acabar con el PP para allanar el camino al P$O€ o no está en sus cabales. Lo que tiene que dar el PP a un demócrata de verdad son náuseas. A mi al menos me las da. Sólo queda una duda: ¿Quiénes serán los dos negritos que faltan? Eso sin contar con la estampida de afiliados que, sin duda, continuará tras el congreso del PP de Cataluña.

27 mayo 2008

Los diez negritos: Y van... ¿5?

El aún responsable de comunicación del PP, Elorriaga, tal vez puede considerarse el negrito número 5 de los diez que se marcharán del PP hasta la celebración de su congreso. Llama la atención la dureza de sus palabras contra Rajoy, que por otra parte comparto totalmente, pues Rajoy no es la persona capaz de dirigir el partido y liderar ningún cambio positivo.

No se trata de cambiar de programa, sino de profundizar en el existente, definir los principios y valores que se defienden y establecer una estrategia inteligente y totalmente diferente a la seguida hasta ahora.
Lo que me echa atrás es el papel relevante que sigue ejerciendo Manuel Fraga en el partido, con algunas descalificaciones que ha vertido ante la prensa, expectante para conocer lo que piensa Fraga de todo lo que ocurre.



Opino que no se debe prescindir de la opinión y del consejo de la gente mayor, pero no creo que Fraga pueda aportar nada positivo al partido, y con su valoración de lo dicho por Elorriaga demuestra que no respeta para nada lo que puedan opinar otras personas que han tenido algún puesto de responsabilidad en el partido.


Parece que ahora hay más de mil enmiendas para el congreso y que aparecen compromisarios que retiran su apoyo a Rajoy. Posiblemente sea esto un indicio de que puede haber alguna candidatura alternativa. Si no la hubiese y todo se reduce a un debate sobre las enmiendas, con el resultado se confirmar a Rajoy en su cargo, auguro pocas posibilidades al PP de remontar el vuelo.

Las elecciones europeas supondrán una primera prueba de fuego y acabarán con mucha probabilidad en un batacazo sonado para Rajoy. Los votantes no consideran a las europeas unas elecciones decisivas -y no lo son- por no tener el Parlamento Europeo ningún poder real en la Unión, ya que la Comisión está al margen de sus decisiones y no se elige democráticamente. Por eso pueden ser utilizadas para castigar a un partido que no está a la atura de las circunstancias.
Por el momento parece más bien que todo está bajo el control de la conexión gallega Fraga-Rajoy-Feijoo y no sé si algunos más. Rajoy parece, además, optar por la táctica de quedarse sentado mientras los demás se tiran los trastos a la cabeza, con la esperanza de que al final se calmarán y aceptarán sus imposiciones. Pero esta táctica no supone una solución a largo plazo ni suple las deficiencias existentes.

Mucho me temo que la sorpresa esperada no se producirá y todo seguirá como hasta ahora. Este año bisiesto los cambios van para peor en todos los países, por qué ha de ser distinto en el PP.

13 mayo 2008

Los diez negritos: Ya van tres

Con el portazo de doña María San Gil, los pesos pesados en el PP que han sido apartados paulatinamente por la camarilla de Rajoy, empiezan a moverse. Parece que se trata de los cimientos ideológicos del partido los que se tambalean con la supuesta línea de renovación de Rajoy. En cuestión de dos meses, Rajoy ha acabado con un partido unido y fuerte que cuenta con un número de afiliados superior al partido en el gobierno.

Rajoy carece de lo que presume: Sensatez y sentido común. Porque si tuviera estas virtudes, se habría ido a casa desde hace tiempo, por ejemplo para ocupar el puesto de Fraga en Galicia, que es lo que mejor le habría ido.

Las reacciones de personalidades como doña Esperanza Aguirre, pero también de doña Ana Botella, demuestran que en el PP la olla está a punto de estallar. Mañana, sin duda, reventará con esa ponencia política que tanto disgusto ha causado a San Gil.

Hasta se están moviendo personalidades como don Jaime Mayor Oreja, que en 2004 ocupaba un puesto mucho más alto en la escala de preferencias de los votantes del PP para liderar el partido que lo hacía Rajoy, o Vidal Quadras, que cuenta con muchas más adhesiones que Sirera.


Si uno entra en los foros del PP, también puede leer bastantes opiniones contrarias a Rajoy, aunque dichos foros son controlados por déspotas que anulan cualquier opinión que no cumple con sus exigencias de forma, y aunque cumplan con la forma, si es una crítica dura la borran de inmediato.

Así es como funciona el PP en general, en el ámbito local como en el ámbito nacional. La mejor muestra es la reacción airada de doña María San Gil. Lo único que le queda al señor Rajoy es presentar su renuncia mañana mismo y abrir así el camino para la regeneración de un partido, que de otra forma está condenado a desaparecer en el plazo de pocos meses.