Las
El conjunto de edificios, cuya planta se parece a una H, se compone de más de 90 salas: Aulas, un restaurante con "jardín de cerveza", una biblioteca, una bolera, etc. La sala de actos y baile se alquilaba junto al restaurante situado en la planta baja bajo el nombre de Salas de Sofía qa un arrendatario independiente, y ya en su día las salas se consideraban un popular escenario de teatro.
Con
En el otoño de 1996, los Sophiensaele fueron reabiertos por Jochen Sandig y Sasha Waltz inaugurándose con el estreno mundial de la obra de éxito de Sasha Waltz titulada »Avenida de los Cosmonautas« para servir de lugar de produycción y representación del Teatro Independiente. Foto: El patio visto desde el edificio principal. Un reducto del antiguo y entrañable Berlín.
Desde hace más de una década, los Sophiensäle representan uno de los centros más importantes de la escena alternativa de Berlín y una de las plataformas centrales de teatro, danza, puesta en escena y proyectos musicales. Aquí muestran sus creaciones tanto la escena berlinesa y alemana com o los jóvenes y desconocidos artistas internacionales que obtienen así una carta de presentación en la capital del país. Todos los artistas que quieren actuar en estas salas se tienen que buscar ellos mismos las subvenciones o la financiación.
El inicio de los Sophiensäle coincide con el final de la cultura off, no solamente en Berlín. Donde antes el teatro independiente se definía a través de una confrontación con el teatro subvencionado, ahora ocupa su propio espacio de afirmación y experimentación con estéticas propias. Muchos de los aspectos que caracterizan a los Sophiensäle como lugar de producción y exhibición -el trabajo en redes internacionales, es decubrimiento de jóvenes creadores, el acompañamiento y apoyo a grupos y directores noveles, la introducción de nuevos géneros y formas- no habrían sido posibles dentro del estrecho marco de la escena off. Así, desde un principio, los Sophiensäle han propiciado un modo de hacer altamente profesional.
El desarrollo
En 1996, cuando Sandig, Waltz -y otros compañeros de profesión como Dirk Cieslak del grupo Lubricat y el artista Jo Fabian- ocuparon los Sophiensäle, allí no había nada: ni escenario, ni sillas, ni luz, ni sonido. Y mucho menos disponían de dinero para producir y programar. Fue Sandig, el gestor nato, quien buscó el apoyo y la colaboración de instituciones como Los Festivales de Berlín (Berliner Festspiele) o quien impulsó, por ejemplo, el realquiler de la sala principal al festival Teatros del Mundo. decisivo fue, no obstante, el furor causado por la compañía de Sasha Waltz desde su primer estreno con Anevida de los Cosmonautas. Sin el talento de esta creadora, que estrenó todas sus producciones en los Sophiensäle hasta 1999 y reinvirtió las ganancias en nuevos proyectos, el centro habría tenido serias dificultades para consolidarse.
Durante
Lo que sí ha cambiado con el paso del tiempo es su estructura organizativa. Cuando en la temporada de 1999/2000 Joichen Sandig y Sasha
Waltz dejaron la dirección artística de la sala alternativa para pasar a codirigir la Schaubühne, la gestora Amelie Deufihard asumió la dirección de la casa. Eso sí, siguiendo fielmente el espíritu de sus fundadores Sandig y Waltz, que hoy aún continúan siendo administradores de la sociedad limitada Sophiensäle SmbH. Con la marcha de Deufihard a otra meca de la escena alternativa alemana, a Kampnagel Fabrik en Hamburgo, en 2007, fue Heike Albrecht quien se convirtió en la actual directora artística de los Sophiensäle. Foto: Los sábados tiene lugar en la Sophienstrasse un mercadillo tipo rastro.Para las salas existe un plan de rehabilitación que cuenta con una subvención del estado federado de Berlín, pero que aún depende de la prórroga del contrato de alquiler por parte del actual propietario para al menos veinte años. Tratándose de un monumento histórico-artístico, tal vez se debería pensar en su expropiación y rehabilitación bajo titularidad pública.
Fotos: (c) Atreides (menos las últimas dos).